Informe sobre la epidemia mundial de SIDA, 2004
El SIDA es una crisis de carácter excepcional: es a la vez una emergencia y una cuestión de desarrollo a largo plazo. A pesar del aumento de la financiación, el compromiso político y los progresos realizados en la ampliación del acceso al tratamiento del VIH, la epidemia de SIDA sigue adelantándose a la respuesta mundial. No hay ninguna región del mundo a salvo. La epidemia mantiene su gran dinamismo, su crecimiento y su carácter cambiante mientras el virus aprovecha nuevas posibilidades de transmisión.
En muchos países de África subsahariana, las tasas de infección por el VIH mantienen aún su ritmo ascendente. Se estima que, sólo en 2003, en esa región hubo tres millones de nuevas infecciones. En otros lugares, como es el caso de Europa oriental y Asia –regiones con las epidemias de crecimiento más rápido en el mundo–, todo parece indicar que están progresando sin obstáculos nuevas epidemias.
Después de más de 20 años y 20 millones de personas fallecidas tras el primer diagnóstico de SIDA en 1981, cerca de 38 millones de personas (intervalo: 34,6-42,3 millones) están viviendo con el VIH. Aun cuando es difícil encontrar un remedio, hemos adquirido enseñanzas fundamentales acerca de lo que funciona mejor para prevenir nuevas infecciones y mejorar la calidad de vida y la atención de las personas que viven con el VIH. Se han hecho algunos avances importantes, como el desarrollo de fármacos antirretrovíricos.
A pesar de estos indicios de progreso, siguen existiendo grandes obstáculos para invertir el curso de la epidemia. Los fondos para el SIDA han aumentado mucho pero aún no alcanzan la mitad de lo que se necesita, y no siempre se utilizan de forma eficaz. Muchos líderes nacionales siguen negando el impacto del SIDA entre sus ciudadanos y en sus sociedades.
En la actualidad nos vemos abocados a tomar decisiones de vida o muerte. Si no emprendemos una acción de envergadura, la epidemia mundial continuará yendo por delante de la respuesta. No obstante, existe una alternativa: podemos desarrollar conjuntamente políticas basadas en datos científicos, antes que en la retórica política, y embarcarnos audazmente en un nuevo plan de acción: un plan de acción futura basado en enfoques innovadores.
Además de proporcionar datos mundiales, regionales y nacionales actualizados, el Informe sobre la epidemia mundial del SIDA 2004 presenta nuevas estimaciones sobre los recursos mundiales necesarios para luchar eficazmente contra la epidemia en el mundo en desarrollo. Por primera vez, las estimaciones revisadas se basan en los datos obtenidos en 78 países, muchos de ellos en primera línea de la epidemia de SIDA.
A pesar de que el gasto mundial relativo al SIDA se ha multiplicado por 15, de US$ 300 millones en 1996 a algo menos de US$ 5000 millones en 2003, no llega a la mitad de lo que se necesitará en 2005 en los países en desarrollo. De acuerdo con las estimaciones de costos revisadas recientemente, se calcula que en 2005 se necesitarán US$ 12000 millones (por encima de los US$ 10000 millones previstos anteriormente) para las actividades de prevención y atención en los países de ingresos bajos y medianos, mientras que en 2007 esa cifra pasará a ser de US$ 20000 millones.
Los US$ 20000 millones necesarios para 2007 se destinarían a suministrar antirretrovíricos a algo más de seis millones de personas (más de cuatro millones en África subsahariana), prestar apoyo a 22 millones de huérfanos y proporcionar asesoramiento y pruebas voluntarias del VIH a 100 millones de adultos, educación escolar sobre el SIDA a 900 millones de estudiantes y servicios de asesoramiento inter pares a 60 millones de jóvenes que no van a la escuela. Alrededor del 43% de estos recursos se necesitarán en África subsahariana, el 28% en Asia, el 17% en América Latina y el Caribe, el 9% en Europa oriental y el 1% en África del Norte y Oriente Medio.
El financiamiento total de la respuesta al SIDA requerirá un esfuerzo extraordinario que no puede cubrirse con los presupuestos ordinarios de desarrollo nacional e internacional planificados actualmente. Necesitará un liderazgo excepcional y deberá utilizar recursos inexplotados en el presente. ![]()