Informe sobre la epidemia mundial de SIDA, 2004

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Prefacio



La epidemia mundial de SIDA es uno de los mayores desafíos que afronta nuestra generación. El SIDA es un nuevo tipo de emergencia mundial: una amenaza sin precedentes para el desarrollo humano que requiere una acción y un compromiso sostenidos a largo plazo. Tal como se pone de manifiesto en el presente informe, la epidemia no muestra signos de aflojar la soga que tiene atenazada la sociedad.

La crisis del SIDA continúa agravándose en África, mientras que en Asia y Europa oriental crecen nuevas epidemias a una velocidad alarmante. Ninguna región del mundo está a salvo.

Si bien se señala la necesidad apremiante de captar más recursos y conseguir un mayor compromiso, en el presente informe también se documentan algunas iniciativas de éxito emprendidas por grupos de personas que viven con el VIH o están afectadas por ese virus, así como por gobiernos, organizaciones no gubernamentales, directivos de empresas y líderes religiosos.

El SIDA hace más de 20 años que está entre nosotros, y continuará acuciándonos durante muchos decenios. La enseñanza más importante que hemos adquirido hasta ahora es que podemos marcar la diferencia: podemos prevenir nuevas infecciones, y podemos mejorar la calidad de la atención y tratamiento para las personas que viven con el VIH.

Nuestro gran desafío es trasladar los extraordinarios ejemplos de liderazgo incluidos en el informe a la corriente principal de la vida cotidiana. Mientras no exista un remedio, la movilización masiva de todos los sectores de la sociedad sigue siendo nuestra única arma.

Kofi Annan
Kofi A. Annan

Secretario General de las Naciones Unidas

 

Prólogo



Con motivo de la celebración bienal de la Conferencia Internacional sobre el SIDA, el presente informe mundial compendia cada dos años nuestros conocimientos actuales sobre el estado de la epidemia, basados en las aportaciones del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), que reúne nueve organizaciones del sistema de las Naciones Unidas. Su lectura invita a la reflexión.

Lejos de estabilizarse, en muchos de países de África subsahariana las tasas de infección continúan creciendo. Efectivamente, sólo en 2003, se estima que otros tres millones de personas se infectaron en la región. Más alarmante aún es el hecho de que las nuevas epidemias parecen ir avanzando sin obstáculos en otras regiones, en particular Europa oriental y Asia.

Diversos países de Europa oriental y Asia oriental presentan ahora la epidemia de VIH de crecimiento más rápido en el mundo. Preocupan particularmente China, la India e Indonesia, todos ellos países vastos y muy poblados. En ellos, la prevalencia general del VIH es baja, pero este hecho oculta graves epidemias en pleno avance en determinadas provincias, territorios y estados.

El SIDA es la epidemia más globalizada de la historia, y estamos siendo testigos de su progresiva «feminización». Cada año el número de mujeres infectadas por el VIH va en aumento. En todo el mundo, cerca de la mitad de todas las personas infectadas de 15 a 49 años de edad son mujeres. En África, esta proporción está alcanzando el 60%. Como consecuencia de las desigualdades por razón de sexo, las mujeres que viven con el VIH o con SIDA sufren generalmente mayor estigma y discriminación.

Sin embargo, el problema del SIDA tiene solución. Como se indica en nuestro informe, sabemos qué estrategias funcionan: a nivel local, nacional y mundial se están desarrollando enfoques satisfactorios. Esos enfoques han encontrado la ayuda de un impulso creciente del liderazgo político internacional, de los programas en los lugares de trabajo de las empresas, y de la movilización dinámica de las propias comunidades afectadas: un elemento fundamental que permanece en el centro de nuestra respuesta mundial.

Una buena noticia es que el mundo está aumentando de forma sustancial su compromiso y sus recursos. Sin embargo, al mismo tiempo que crece el número de gobiernos, instituciones financieras y asociados que responden al SIDA, se constata la necesidad urgente de proporcionar mayor apoyo a los países más afectados, así como de colaborar con ellos. También es necesario evitar la duplicación y fragmentación de recursos.

Partiendo de los compromisos contraídos por los principales donantes en abril de 2004, no debemos tan sólo captar más recursos, sino velar por que éstos se utilizan acertadamente para ayudar a los países a establecer estrategias sostenibles y eficaces contra el SIDA. Particularmente, debemos unir nuestras fuerzas para ayudarlos a fortalecer su capacidad de poner en práctica dichas estrategias.

Un avance especialmente esperanzador es el hecho de que el mundo reconoce cada vez más la necesidad de mejorar el acceso al tratamiento antirretrovírico para todas las personas infectadas por el VIH, independientemente del país en el que vivan. El tratamiento debe situarse en el centro de todas las estrategias integrales contra el SIDA. No obstante, la prevención tiene similar importancia. No debemos perder nunca de vista que, ante todo, hay que hacer cuanto esté a nuestro alcance para evitar que las personas se infecten.

Más de 20 años de SIDA nos aportan pruebas convincentes de que, a menos que actuemos inme-
diatamente, lo acabaremos pagando: un mensaje incisivo para los países de Asia y el Pacífico. El SIDA exige que hagamos las cosas de otro modo; no sólo necesitamos hacer más y hacerlo mejor, sino que debemos ajustar nuestras respuestas personales e institucionales a la amenaza mundial realmente excepcional para la seguridad y la estabilidad.

El SIDA estará con nosotros probablemente durante mucho tiempo, pero el alcance de su propagación y del daño que provoque está enteramente en nuestras manos.

Peter Piot

Peter Piot

Director Ejecutivo

Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA

 

Global Estimación

s of HIV and AIDS as of end 2003

 

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Número estimado de adultos y niños que vivían con el VIH/SIDA: 38 millones [35-42 millones]

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    Personas que vivían con el VIH
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Total
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37.8 millones
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[34.6–42.3 millones]
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Adultos 35.7 millones [32.7–39.8 millones]
Mujeres 17 millones [15.8–18.8 millones]
Menores de 15 años


2.1 millones [1.9–2.5 millones]
    Nuevas infecciones por el VIH en 2003
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Total
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4.8 millones
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[4.2–6.3 millones]
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Adultos 4.1 millones [3.6–5.6 millones]
Menores de 15 años


630000 [570 000–740 000]
    Defunciones causadas por el SIDA en 2003
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Total
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2.9 millones
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[2.6–3.3 millones]
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Adultos 2.4 millones [2.2–2.7 millones]
Menores de 15 años


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490000


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[440 000–580 000]


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