En julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas creó ONU Mujeres, la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres. ONU Mujeres promueve una participación igualitaria de las mujeres en todos los aspectos de la vida, centrándose en cinco áreas prioritarias: aumentar el liderazgo y la participación de las mujeres, poner fin a la violencia contra las mujeres, conseguir la participación de la mujer en todos los aspectos de los procesos relacionados con la paz y la seguridad, aumentar la autonomía económica de las mujeres y colocar la igualdad de género en el centro de las planificaciones de desarrollo y los presupuestos nacionales. ONU Mujeres también coordina e impulsa el trabajo de la ONU dirigido a aumentar la igualdad de género.
ONU Mujeres trabaja en el campo de las mujeres y el sida desde la perspectiva de la igualdad de género y los derechos humanos, liderando estrategias que dejan claro el vínculo con factores subyacentes como la violencia contra las mujeres, la feminización de la pobreza y la escasa participación de las mujeres en la toma de decisiones. Además, ha contribuido a integrar aspectos relacionados con el género en los planes y las políticas desarrollados por consejos nacionales sobre el sida en más de 35 países, así como en programas regionales.
Haciendo hincapié en reducir la discriminación y afrontar los retos derivados de unas relaciones de poder desiguales entre las mujeres y los hombres, ONU Mujeres pone de relieve las contribuciones y las prioridades de las mujeres que viven con el sida o que se encuentran afectadas por la enfermedad. Su estrategia básica para afrontar la epidemia de sida pasa por capacitar a las mujeres y garantizar sus derechos, de modo que puedan protegerse a sí mismas contra la infección por el VIH y consigan superar la estigmatización y tener un mayor acceso al tratamiento y a la asistencia sanitaria.
ONU Mujeres también ofrece asistencia técnica para aumentar el liderazgo y la participación de las mujeres que viven con el VIH en la toma de decisiones, y trabaja para salvaguardar sus derechos sucesorios, de propiedad y de acceso a los servicios. Esta organización adopta la perspectiva de la igualdad de género y los derechos humanos en su trabajo planificado sobre el sida.