Reportaje

Los curanderos se unen a la respuesta al sida

07 de febrero de 2007

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UNAIDS/M.Jensen

La medicina tradicional africana es la principal opción de asistencia sanitaria, y casi siempre la única, de muchas personas que viven en África subsahariana. 

A comienzos de los años 90, la Organización Mundial de la Salud realizó los primeros intentos de acercar la asistencia biomédica a la medicina tradicional para tratar a las personas que viven con el VIH al recomendar que se incluyera la medicina tradicional en las respuestas nacionales al VIH.

“En todo el mundo las personas siempre acuden a doctores biomédicos y a curanderos tradicionales para todo tipo de problemas físicos, psicológicos y espirituales. El VIH no es una excepción”, afirmó Purnima Mane, Directora de Política, Documentación de Pruebas y Asociaciones del ONUSIDA. “Es nuestra responsabilidad asegurar que las personas puedan acceder a la mejor asistencia posible” añadió.

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UNAIDS/L.Gubb

Los primeros intentos de combinar lo mejor de los dos sistemas fueron una serie de proyectos sobre la utilidad de los remedios herbarios tradicionales para el tratamiento de las enfermedades relacionadas con el VIH. La opinión de los curanderos sobre las infecciones de transmisión sexual y la infección por el VIH sirvió de base para crear diferentes proyectos de colaboración. Los curanderos recibieron unos cursos sobre educación y asesoramiento con el objetivo de que pudieran ofrecer después información sobre el VIH y otras infecciones de transmisión sexual a sus comunidades y a otros curanderos.

Uno de estos proyectos contó con la participación de los curanderos inanda del Valle de las Mil Colinas, en Kwa-Zulu Natal(Sudáfrica). En el año 2000, los líderes de las comunidades solicitaron ayuda para fortalecer su respuesta a la pandemia de sida y afirmaron que los curanderos tradicionales podrían desempeñar un papel muy importante. Como respuesta a su petición, un equipo de médicos y científicos sociales comenzó a trabajar en colaboración con los curanderos locales en proyectos de prevención del VIH.

Un grupo de unos 16 a 20 curanderos asistió a unos talleres mensuales donde recibieron información sobre la transmisión, la prevención, el tratamiento y la asistencia del VIH. Debatieron sobre las prácticas sexuales tradicionales y culturales que podrían prevenir la transmisión del VIH y sobre diferentes prácticas sexuales más seguras que iban más allá de la utilización del preservativo. También se trató el tema de los tratamientos a base de hierbas, como la Sutherlandia frutescens, también conocida como el “arbusto para el cáncer”, que se distribuye en forma de píldora y mejora el apetito y la inmunidad, y sobre otras medicinas tradicionales utilizadas por los curanderos.

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WHO/UNAIDS/P.Virot

Algunos oradores acudieron a los talleres para informar sobre el uso de las plantas medicinales y posteriormente, los curanderos, tras asistir a un curso en un vivero de plantas medicinales, cultivaron un jardín.

La coordinación de las necesidades del paciente dentro del contexto familiar y comunitario fue una parte esencial de las charlas. Tradicionalmente, los curanderos aplican en sus consultas procedimientos curativos holísticos a los problemas y enfermedades y, aunque el paciente sigue siendo el protagonista, se pretende dar una importancia similar al ambiente sociocultural donde la interacción de la red de apoyo y la familia son esenciales.

“Debemos encontrar diferentes maneras de facilitar y apoyar la importantísima contribución de los curanderos en la respuesta al sida”, afirmó Andy Seale, Director de Asociaciones con la Sociedad Civil del ONUSIDA.

A través de las reuniones regulares, los curanderos han establecido una red de apoyo informal y dependen unos de otros para la remisión de pacientes y los recursos. Cada vez se están encontrando más formas de estimular la red de remisión entre el sector sanitario y los curanderos.

El alcance del trabajo de los curanderos inanda cada vez es más amplio y el número de personas que acude a ellos para solicitar pruebas del VIH, asesoramiento y apoyo aumenta continuamente. Todavía hay esperanza en el Valle de las Mil Colinas, y el compromiso puede marcar la diferencia.



 
Como parte de la Colección de Prácticas Óptimas, el ONUSIDA ha publicado directrices prácticas para ayudar a las autoridades a establecer colaboraciones productivas entre los curanderos tradicionales y los profesionales de la biomedicina moderna para fortalecer su respuesta al sida. Descargue el documento (en inglés)


Otros enlaces:

ONUSIDA "Colección Prácticas Óptimas" -  Aprender de la experiencia

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