Reportaje

El ONUSIDA en los países

21 de febrero de 2007

20070221_unaidscountrylevel.jpg

En el año 2005 y a principios de 2006, el panorama de la respuesta al sida cambió de manera espectacular. El pesimismo global acerca de la incontrolada propagación de la enfermedad en los países en desarrollo reculó ante los admirables esfuerzos encaminados a ampliar el acceso al tratamiento. Vimos cómo el trabajo que se llevó a cabo para la prevención del VIH dio sus frutos en un número cada vez mayor de países de las regiones más afectadas, donde se registraron caídas de los índices del VIH, especialmente entre los jóvenes.

La sociedad mundial respondió a los llamamientos urgentes aumentando enormemente los recursos económicos disponibles para combatir la enfermedad.

Mientras millones de personas seguían muriendo cada año, estos avances aumentaron las esperanzas en que había una luz al final del túnel. Aunque uno o dos años antes fueran impensables, ahora se vislumbraban las posibilidades de suministrar el acceso a la prevención del VIH, a su tratamiento y a los servicios de atención y apoyo a todos los que lo necesitaran.

Durante este período de tiempo, el ONUSIDA centró su trabajo de apoyo a los países en dos aspectos. El primero de ellos era mejorar las bases de la respuesta al sida mediante el aumento de la complejidad y de los recursos y la implicación de nuevos agentes. Esto consistió en ayudar a los países a poner en práctica tres principios fundamentales, los “Tres Unos” : un marco de acción nacional contra el sida, una autoridad coordinadora y un sistema de seguimiento y evaluación.

Poner en práctica este objetivo fue posible gracias al Equipo Mundial Especial sobre el Mejoramiento de la Coordinación del sida entre Instituciones Multilaterales y Donantes Internacionales, un debate internacional de alto nivel sobre cómo aumentar la eficiencia y coordinar mejor el apoyo externo a los programas nacionales contra el sida.

La segunda prioridad del trabajo de apoyo a los países fue obtener el compromiso político de ampliar considerablemente los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo. Mediante el proceso para alcanzar el acceso universal, los países y las regiones evaluaron el estado actual de la epidemia, identificaron las barreras que impedían la ampliación de los servicios y empezaron a diseñar hojas de ruta para desarrollar los servicios básicos.

Mientras tanto, el núcleo del trabajo de la Secretaría y los copatrocinadores del ONUSIDA siguió siendo el mismo, suministrando ayuda técnica para el lanzamiento de los programas de tratamiento antirretrovírico, proporcionando materiales clave para la prevención, tales como preservativos, capacitación de profesores y educadores inter pares para los jóvenes, y diseñando reformas políticas para hacer frente al estigma y la discriminación de las personas que viven con el VIH.

Asimismo, este período conoció un mayor énfasis sobre la importancia de comprender las dimensiones regionales de la epidemia de sida, tanto la propagación de la enfermedad de diferentes maneras y en diversas partes del mundo, como el mejor modo de compartir las lecciones aprendidas en países similares. 

Esta publicación revisa el trabajo del ONUSIDA en los países durante el año 2005 y principios de 2006 en el marco de los esfuerzos regionales y mundiales para alcanzar el acceso universal. Más que describir cada esfuerzo que emprendió el ONUSIDA en diversos países, este informe trata de los centros de trabajo más importantes y los pone de manifiesto mediante ejemplos de países concretos.


Enlaces:

Descargar el informe completo  (pdf, 1.53 Mb)

Reportajes relacionados