Marcando la diferencia: ONUSIDA en Ucrania

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Reportaje

Marcando la diferencia: ONUSIDA en Ucrania

08 de enero de 2008

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La coordinadora de ONUSIDA en Ucrania,
la Dra. Ana Shakarishvili, en la reunión
mundial del personal de ONUSIDA en octubre
de 2007 Fotografía: ONUSIDA

En la primera parte de la serie especial para la web dedicada al personal de ONUSIDA a nivel nacional, http://www.unaids.org/ habla con la coordinadora de ONUSIDA en Ucrania, la Dra. Ani Shakarishvli, sobre la respuesta en este país, sobre su función y sus motivaciones.

En los dos años como coordinadora de ONUSIDA en Ucrania, la Dra. Shakarishvili ha presenciado muchos cambios. La relevancia que ha adquirido la epidemia en este país ha servido para llamar fuertemente la atención de los donantes y otros asociados. "Nuestro trabajo implica una gran coordinación entre los organismos de las Naciones Unidas y un apoyo activo a los grupos temáticos y al equipo conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA", comenta Shakarishvili. "Tratar con diferentes organismos, diferentes mandatos y diferentes personalidades es el pan nuestro de cada día".

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Ucrania padece la epidemia de VIH más
grave en Europa, con aproximadamente
400.000 personas VIH-positivas en 2006.
Fotografía: ONUSIDA

Ucrania padece la epidemia de VIH más grave de Europa y, a pesar del apoyo del gobierno y de los programas de donantes, esta sigue aumentando. "Es incluso más preocupante que ahora tengamos una cantidad que nunca había sido tan alta de recursos disponibles en nuestro país, incluyendo dos ayudas del Fondo mundial por valor de 243 millones de dólares", afirma Shakarishvili. Este dilema llevó al Consejo coordinador nacional sobre el sida a solicitar una ambiciosa investigación para evaluar la respuesta nacional al sida hasta la fecha. Esta evaluación externa, coordinada por ONUSIDA, observará el trabajo de todos los socios y asociados en 130 áre as programáticas.

"Podremos acceder a una base de datos para saber lo que funciona y lo que hay que hacer en el futuro", señala Shakarishvili. "Nunca se ha hecho algo de tal magnitud en ninguna parte del mundo. Por eso estamos orgullosos. Nos coloca en la interesante posición de ser responsables de que se aúnen los esfuerzos para llevar a cabo esta evaluación, con la que se nutrirán los debates a nivel nacional y subnacional en cuanto a los próximos movimientos."

No se puede destacar lo suficiente la importancia de esta evaluación, porque contribuirá directamente al nuevo plan nacional sobre el sida del gobierno, que se desarrollará en el año 2008. La delegación de ONUSIDA y los copatrocinadores desempeñarán una función esencial en este proceso, ayudando al gobierno a revisar su programa nacional sobre el sida, tanto en los objetivos na cionales como en los subnacionales. "Intentamos apoyar al gobierno para que establezca un formato totalmente nuevo en su plan nacional sobre el sida, que esté bien presupuestado, con acceso universal y objetivos de monitorización y evaluación claros, y que cumpla los requisitos de apoyo técnico," comenta Shakarishvili. "Hasta ahora los planes nacionales eran ambiguos y parecían más un marco de trabajo que un plan concreto." Por primera vez el plan del gobierno englobará también las aportaciones y ayudas de otros sectores gubernamentales, así como de las organizaciones de la sociedad civil, del sector privado y de la comunidad de donantes.

La doctora Shakarishvili señala que uno de los mayores retos que comporta trabajar en Ucrania es la inestabilidad política que ha vivido el país en los últimos años. La frecuencia con la que se celebran elecciones y los cambios en el gobiernos han afectado a la continuidad del trabajo y a la capacidad y el compromiso gubernamental de realizar avances sostenibles. "Las ONG y las organizaciones de la sociedad civil están muy movilizadas y tienen un gran potencial, especialmente a nivel nacional, en comparación con otros países. Además, existe una coalición de ONG que reúne a 70 de estas organizaciones que proporcionan servicios relacionados con el VIH. Sin embargo, aún se percibe cierto grado de complecencia en el sector gubernamental. Así, debemos fomentar en mayor medida el liderazgo sobre este tema, con más insistencia entre el sector gubernamental. El decreto firmado por el presidente Yushchenko justo después del Día mundial del sida, hace unas semanas, hace un llamamiento a una ampliación inmediata de la respuesta al sida y a una mayor asunción de responsabilidad. Eso nos da esperanza, afirma.

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Ucrania ha logrado aumentar el número de
personas que reciben tratamiento, de 200
en 2004-2005 a 7000 en la actualidad.
Fotografía: ONUSIDA

A pesar de los retos, ha habido progresos. "Apreciamos diferencias a nivel nacional, como resultado de la promoción conjunta, incluida la llevada a cabo desde las Naciones Unidas." La esperanza también proviene del contacto diario con las organizaciones de la sociedad civil que proporcionan muchos servicios relacionados con el VIH en este país. "Nos consideramos una gran familia. Trabajamos bastante con el gobierno, los parlamentarios, las ONG, las comunidades de personas que viven con el VIH, los asociados para el desarrollo y las empresas privadas. Es un sector enorme".

Shakarish vili se unió a ONUSIDA tras una amplia trayectoria en los Centros para el control y la prevención de enfermedades de EEUU. "Me encanta estar aquí", confiesa. "A pesar de la gran cantidad de trabajo, lo que me motiva en este momento es este impulso por mejorar Ucrania, de marcar la diferencia cambiando la forma de la epidemia y evitando que se generalice. Este país posee un enorme potencial, una verdadera creencia de que Ucrania será capaz de frenar la epidemia y de alcanzar los objetivos de acceso universal en unos pocos años".

"Aquí hay personas maravillosas y organizaciones muy competentes, y esperamos y confiamos en que las personas y las comunidades puedan cambiar las cosas. Si no ampliamos los esfuerzos inmediatamente y conseguimos surtir efecto en Ucrania, hay muy pocas esperanzas para otros países de la región, en particular para Rusia." Por el contrario, los éx itos en Ucrania significarán una llama de esperanza para otros. "Ucrania ha logrado que el número de personas que reciben tratamiento aumente de 200 en 2004-2005 a 700 en la actualidad; que el nivel de cobertura de los programas de prevención alcance al 35% de los usuarios de drogas intravenosas y que finalmente sea legal la importación de metadona para el tratamiento de mantenimiento por sustitución para estos consumidores. Estos son los mensajes para el resto del mundo," declara Shakarishvili.