Reportaje

Resaltar la gravedad de la violencia sexual en el Día Mundial de la Mujer

05 de marzo de 2009

Mujeres y hombres: Unidos para poner fin a la violencia contra la mujer” es el lema del Día Internacional de la Mujer de 2009, que se celebra en las Naciones Unidas el 5 de marzo e internacionalmente el 8 de marzo.

La violencia sexual, y su amenaza, aumentan la vulnerabilidad de la mujer ante el VIH, y en ciertas partes del mundo, se está utilizando como una táctica de guerra.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pone de relieve esta cuestión en su mensaje en el Día Internacional de la Mujer: “La violencia contra la mujer también está vinculada a la propagación del VIH/SIDA. En algunos países, hasta una de cada tres mujeres será golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales o sufrirá otro tipo de malos tratos a lo largo de su vida. Además, en situaciones de guerra, las mujeres y las niñas son víctimas de violaciones y violencia sexual de manera sistemática y deliberada..”

El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, es rotundo en su declaración a la hora de resaltar la necesidad de acabar con la violencia: “No debemos tolerar la violencia, la violación ni el acoso sexual a mujeres y niñas en ninguna circunstancia, ni en conflictos armados o guerras, ni en los hogares, ni en nuestras propias comunidades.”

La violencia sexual en situaciones de conflicto

La violencia sexual en conflictos no ha sido una prioridad para las instituciones de seguridad, y a menudo se pasa por alto debido al estigma y a que no se denuncian los casos. Sin embargo, el trauma y el terror que causa una violación pueden provocar una herida tan profunda como las de las balas, y en zonas de alta prevalencia del VIH, las mujeres también corren el riesgo de infectarse por el VIH.

Leo Kenny, jefe de equipo de Seguridad y Respuesta Humanitaria de ONUSIDA, está plenamente convencido de la necesidad urgente de hacer frente a la violencia sexual entre los servicios uniformados: “Aunque los soldados y el personal de los servicios uniformados han sido los perpetradores de la violencia contra la mujer, también han formado parte de la solución, y posiblemente son agentes claves para el cambio si se ponen en práctica los programas adecuados".

“Educar e implicar a las fuerzas de mantenimiento de la paz para acabar con la violencia sexual es esencial, ya que los soldados pueden influir en sus compañeros tanto dentro de su servicio como en el resto de la comunidad. Cambiar sus percepciones y comportamientos puede tener consecuencias positivas en el conjunto de la población”, añadió Kenny.

"No debemos tolerar la violencia, la violación ni el acoso sexual a mujeres y niñas en ninguna circunstancia, ni en conflictos armados o guerras, ni en los hogares, ni en nuestras propias comunidades."

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

Aquellas mujeres que sobrevivan a la violencia sexual deben poder acceder a servicios de salud y asesoramiento integrales, y en aquellos casos en los que sea necesario, de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH. Sin embargo, la inestabilidad civil puede poner barreras al acceso universal a estos servicios.

También es necesario que se tomen en cuenta a las millones de personas que conforman los servicios uniformados en todo el mundo para ampliar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH.

Medidas de las Naciones Unidas para acabar con la violencia sexual en situaciones de conflicto

Mujeres y hombres: Unidos para poner fin a la violencia contra la mujer” es el lema del Día Internacional de la Mujer de 2009, que se celebra en las Naciones Unidas el 5 de marzo e internacionalmente el 8 de marzo.
Fotografía: ONUSIDA

Hace exactamente dos años, los organismos de las Naciones Unidas se unieron para formar una iniciativa conjunta, "Medidas de las Naciones Unidas para acabar con la violencia sexual en situaciones de conflicto". Esta asociación se mantiene actualmente en doce entidades de las Naciones Unidas que pretenden llamar la atención sobre el problema de la violencia sexual en situaciones de conflicto y sobre la necesidad de actuar, mejorar la calidad de los programas para acabar con la violencia sexual, mejorar la coordinación de esfuerzos para ofrecer servicios de prevención integrales, reforzar las responsabilidades y responder de manera efectiva a las necesidades de los supervivientes.

Estas medidas están diseñadas para difundir la sensibilización sobre estos abusos y, en última instancia, acabar con la violencia sexual para que este mundo sea un lugar más seguro para mujeres y niñas.

Tres pilares principales

El primer aspecto de esta iniciativa, la acción en los países, implica el apoyo y los esfuerzos nacionales para mejorar las capacidades y la formación de los asesores que planifican y coordinan los programas para acabar con la violencia de género, así como el apoyo de los programas conjuntos de las Naciones Unidas en los países seleccionados.

En segundo lugar, “promover la acción”, fomenta la sensibilización y genera la voluntad política para acabar con la violencia como parte de una campaña más amplia "Stop rape now" (Acabar ya con las violaciones). El tercer aspecto es la creación de un centro de información sobre la violencia sexual en situaciones de conflicto y sobre qué respuestas son efectivas.

Acabar ya con las violaciones

La violación tiene raíces profundas en la falta de toma de responsabilidades, y las medidas de las Naciones Unidas han ayudado a catalizar un cambio ejemplar: insistir en que se reconozca la violencia sexual como una amenaza a la seguridad, que por lo tanto requiere una respuesta adecuada, en lugar de considerarse como una consecuencia inevitable de la guerra.

Día Internacional de la Mujer

En 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que invitaba a los Estados miembro a proclamar un Día de las Naciones Unidas para los derechos de la mujere y la paz internacional (el Día Internacional de la Mujer) en reconocimiento del hecho de que garantizar la paz, el progreso social, y el pleno disfrute de los derechos humanos son libertades fundamentales que requieren de la participación activa e igualitaria y el desarrollo de la mujer, así como para reconocer la contribución de la mujer en el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional.

Para las mujeres de todo el mundo, el Día Internacional de la Mujer tiene un significado más amplio: es una ocasión para celebrar los progresos que han realizado en su lucha por la igualdad, y una oportunidad para unirse y movilizarse en favor de un cambio significativo.