Una nueva estrategia de la OMS hace un llamamiento para conseguir poner fin al VIH infantil para 2015

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Reportaje

Una nueva estrategia de la OMS hace un llamamiento para conseguir poner fin al VIH infantil para 2015

21 de abril de 2010

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Prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH (PTMI) es uno de los pilares fundamentales de la respuesta mundial a la epidemia de sida, así como una de las prioridades de la secretaría de ONUSIDA y de sus copatrocinadores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente un documento estratégico en el que muestra su compromiso con los esfuerzos que se están realizando a escala nacional y global para ampliar los servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil e integrarlos en los programas de salud materna, neonatal e infantil.

Prevenir que las madres mueran y que los niños se infecten por el VIH es una de las áreas prioritarias del Marco de resultados de ONUSIDA 2009-2011. El nuevo documento Un enfoque estratégico sobre la PTMI 2010-2015: prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los del UNGASS, refleja gran parte de la respuesta al VIH que lleva a cabo el sector sanitario de la OMS, y ayudará a conseguir los propósitos del Marco de Resultados.

Como copatrocinador de ONUSIDA, la Organización Mundial de la Salud contribuye a guiar los esfuerzos para prevenir la transmisión maternonfantil dentro de las Naciones Unidas junto con UNICEF, que también es copatrocinador. Asimismo, la OMS utilizará el Enfoque estratégico sobre la PTMI con el fin de estimular el apoyo global para prevenir este tipo de transmisión.

El documento insta a la comunidad internacional a establecer objetivos nuevos y más ambiciosos que promuevan el avance hacia la eliminación del VIH infantil para 2015. Además, hace un llamamiento para que aumente la colaboración con diferentes asociados, como el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, y el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida (PEPFAR).

En los últimos años, se han producido grandes progresos en el campo de la PTMI. En 2008, cerca del 45% de las mujeres embarazadas que vivían con le VH en países de ingresos bajos y medianos recibió medicamentos antirretrovíricos para prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH, en comparación con el 10% en 2004.

A pesar de estos avances, los niveles de cobertura de los servicios de PTMI todavía son insuficientes en algunos países y comunidades con recursos limitados. De acuerdo con el informe conjunto de ONUSIDA y la OMS sobre la situación de la epidemia de sida de 2009, unos 430.000 niños se infectaron por el VIH en 2008, más del 90% por transmisión vertical a través de sus madres. Sin tratamiento, cerca de la mitad de estos niños morirá antes de cumplir los dos años.

Sin embargo, la transmisión maternoinfantil se puede prevenir casi totalmente en aquellos lugares con acceso a los servicios necesarios. Además, las intervenciones de PTMI pueden reducir el riesgo de infección a menos de un 5%.

El Enfoque estratégico sobre la PTMI puede contribuir a hacerle frente, ya que promueve un planteamiento integral que incluye los siguientes componentes: prevenir que las mujeres en edad de tener hijos se infecten por el VIH; prevenir los embarazos no deseados entre las mujeres que viven con el virus; prevenir la transmisión de una mujer seropositiva a su hijo; y suministrar el tratamiento, la atención y el apoyo apropiados a las madres que viven con el VIH, así como a sus hijos y familiares.

El nuevo documento destaca varias direcciones estratégicas necesarias:

  • Reforzar el compromiso y el liderazgo para conseguir que los servicios de PTMI ofrezcan cobertura completa
  • Facilitar directrices técnicas para optimizar los servicios relacionados con el VIH para mujeres y niños
  • Fomentar y apoyar la integración de las intervenciones sobre el VIH en los programas de salud materna, neonatal, infantil y reproductiva
  • Garantizar el acceso igualitario para todas las mujeres, incluidas las más vulnerables
  • Apoyar las intervenciones de los sistemas sanitarios para mejorar el suministro del servicio
  • Seguir el desarrollo y el impacto de los programas
  • Consolidar las asociaciones mundiales, regionales y nacionales, y promover el aumento de los recursos.

Por otra parte, la publicación también incluye algunos ejemplos nacionales y regionales. En Asia, varios países han empezado a vincular los servicios del VIH con los de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente.

En la misma línea, la delegación regional de la Organización Mundial de la Salud en América y UNICEF han establecido como prioridad absoluta acabar con la transmisión maternoinfantil del VIH y la sífilis congénita en América Latina y el Caribe, que afectan cada año a unos 6.000 niños y 450.000 embarazas respectivamente. Junto con algunos asociados, hace poco presentaron una campaña para erradicar la transmisión maternoinfantil del VIH para 2015.

El Enfoque estratégico sobre la PTMI también muestra que las intervenciones que se necesitan varían en función de las circunstancias nacionales o regionales. Así, en Europa oriental las intervenciones no se centran en la población general, sino en mejorar los servicios de PTMI para los grupos de población clave más vulnerables, como los usuarios de drogas inyectables y sus parejas.

Está claro que sea cual sea el contexto, la necesidad de acabar con la transmisión maternoinfantil del VIH es primordial. El Enfoque estratégico sobre la PTMI ha sido diseñado como una herramienta clave para reforzar el apoyo de la Organización Mundial de la Salud a este esfuerzo global por salvar vidas y proteger la salud de los niños y las mujeres de todo el mundo.