Restricciones para viajar relacionadas con el VIH: obstáculo principal al acceso universal para el migrante

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Reportaje

Restricciones para viajar relacionadas con el VIH: obstáculo principal al acceso universal para el migrante

27 de agosto de 2011

Sarath, trabajador migrante, habla sobre sus experiencias con el panel.
Fotografía: ONUSIDA/Kim

Todavía existen cerca de 50 países, territorios y áreas en el mundo que imponen alguna forma de restricción a la entrada, estancia y residencia de las personas que viven con el VIH. Dichas restricciones siguen siendo una forma crucial de discriminación, que afecta los derechos y la libertad de movimiento de muchos migrantes que viven con el VIH y posibles migrantes.

Un simposio celebrado en el 10° Congreso Internacional sobre el Sida en Asia y el Pacífico el 27 de agosto reunió a panelistas expertos de diversos países con y sin restricciones para viajar relacionadas con el VIH, con el fin de hablar sobre las experiencias de los trabajadores migrantes y de los sistemas sanitarios públicos. Su objetivo era plantear recomendaciones y políticas concretas necesarias para eliminar las restricciones para viajar de los trabajadores migrantes.

Organizado por la Iniciativa conjunta de las Naciones Unidas sobre movilidad y el VIH/sida en Asia Sudoriental (JUNIMA) y patrocinado por ONUSIDA, el PNUD y la OIT, el panel fue presidido por Clifton Cortez, jefe del equipo de prácticas sobre el VIH, la salud y el desarrollo del PNUD para Asia y el Pacífico.

Alrededor de 15 países de Asia y el Pacífico imponen alguna forma de restricción en la entrada, estancia y residencia de personas que viven con el VIH. Sin duda podemos hacer algo mejor que eso

Clifton Cortez, jefe del equipo de prácticas sobre el VIH, la salud y el desarrollo del PNUD para Asia y el Pacífico

“El VIH no es una afección que debería determinar el permiso para trabajar o no; no obstante, alrededor de 15 países de Asia y el Pacífico imponen alguna forma de restricción en la entrada, estancia y residencia de personas que viven con el VIH. Sin duda podemos hacer algo mejor que eso”, dijo el Sr. Cortez.

El Sr. Cortez estuvo reunido con el Dr. Chanvit Tharathep, ministro de salud pública de Tailandia, la Sra. Maria Lourdes Marin, directora ejecutiva de Action for Health Initiatives (ACHIEVE), Inc. de Filipinas y el Dr. Lee Hang-Sun del Ministerio de Salud Pública de Corea del Sur.

Sarath, trabajador migrante, comparte con el panel la experiencia de las limitaciones impuestas por las restricciones para viajar: “Las pruebas para el VIH y la deportación de personas seropositivas no tienen sentido ni desde la perspectiva de la salud pública ni desde el punto de vista financiero. Generamos muchos beneficios económicos tanto para los países de origen como para los de destino y generalmente no conseguimos nada a la hora de acceder a los servicios sociales, en especial cuando estamos fuera de nuestro país”.

Generamos muchos beneficios económicos tanto para los países de origen como para los de destino y generalmente no conseguimos nada a la hora de acceder a los servicios sociales, en especial cuando estamos fuera de nuestro país

Sarath, trabajador migrante de la región de Asia-Pacífico

Reintegración de los migrantes

La Sra. Marin habló sobre el proceso de reintegración cuando los migrantes deportados debido a su estado serológico vuelven a su país. Este es un problema real para  Filipinas, que envía un gran número de migrantes al exterior.

“El proceso de reintegración debe basarse en las necesidades y dar respuesta en los contextos específicos de los migrantes. Debe tener un enfoque holístico y abordar todas las dimensiones del VIH, tales como la económica, política y psicosocial”, dijo la Sra. Marin. “Para ello es necesario tener debates teniendo en cuenta todas las etapas del ciclo migratorio, incluidas la previa a la partida y la posterior a la llegada”.

Algunos países sostienen que las restricciones para viajar relacionadas con el VIH se imponen para proteger a sus ciudadanos de las enfermedades ‘foráneas’ y para evitar mayores costes sanitarios. El Dr. Chanvit de Tailandia, país que no impone restricciones para viajar relacionadas con el VIH, refutó este fundamento:

“Al proporcionar acceso universal a la asistencia sanitaria para todos, incluidos los migrantes, no hemos experimentado un desbordamiento del sistema sanitario debido a los migrantes. No obstante, hemos observado que podemos controlar mejor las enfermedades infecciosas y proporcionar tratamiento y asistencia a las personas que lo necesitan”.

El Dr. Lee habló sobre la experiencia en Corea del Sur: “Algunas personas en Corea del Sur todavía creen que el VIH es un virus que viene de fuera del país. Espero que el ICAAP nos brinde la oportunidad de unir nuestros esfuerzos con la sociedad civil y trabajar para abordar estos conceptos erróneos relacionados con el VIH”.

El camino a seguir

El panel exploró una serie de recomendaciones para eliminar las restricciones para viajar relacionadas con el VIH y para fomentar el acceso universal para los trabajadores migrantes que viven con el VIH. Estas son:

  • Concertar políticas nacionales sobre el VIH y la migración, promover la colaboración entre los ministerios pertinentes y los grupos de la sociedad civil, así como fomentar los diálogos bilaterales y plurinacionales sostenidos entre los países de origen y los de destino;
  • Establecer las normas laborales y los derechos sanitarios mínimos de los trabajadores migrantes, y asegurar que los migrantes dispongan de sistemas de protección y apoyo en los países de destino;
  • Generar la capacidad de los países asiáticos de origen de reintegrar con eficacia a los migrantes seropositivos que vuelven a su país.

JUNIMA congrega a gobiernos (incluida la Secretaría de la ASEAN), redes de ONG líderes y la familia de las Naciones Unidas con el fin de fomentar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la asistencia y el apoyo debido al VIH para los trabajadores migrantes de Asia Sudoriental y del sur de China.