Es posible: cómo aprovechar al máximo la conexión entre salud sexual y reproductiva y las respuestas al VIH

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Reportaje

Es posible: cómo aprovechar al máximo la conexión entre salud sexual y reproductiva y las respuestas al VIH

09 de junio de 2011

Dr. Babatunde Osotimehin
Fotografía: UNFPA

La conexión entre salud sexual y reproductiva y el VIH tiene una importancia crítica. A nivel mundial, más del 80% de la infecciones por el VIH se transmiten sexualmente. Además, la mala salud sexual y reproductiva y el VIH se sirven de elementos comunes como la pobreza, el acceso limitado a los servicios, la ausencia de información correcta, la desigualdad de los géneros y la marginación social.

El 8 de junio, durante un acto paralelo en la Reunión de Alto Nivel sobre el Sida de la Asamblea General de esta semana en Nueva York, se examinó la cuestión de cómo se puede fortalecer dicha conexión. El acto estuvo patrocinado por ONUSIDA, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Planificación de la Familia (FIPF).

En esta sesión altamente interactiva se trató el tema desde la perspectiva de cinco áreas temáticas clave: eficiencia económica y ahorro de costes de esta conexión; prevención de la transmisión maternoinfantil a través de una plataforma de salud sexual y reproductiva; educación sexual completa para jóvenes; fin de la violencia de género; y derechos humanos de las personas que viven con el sida.

Mayor sentido común entre las personas

En sus palabras de apertura, el Dr. Babatunde Osotimehin, director ejecutivo de UNFPA, explicó cómo la integración de los servicios de salud sexual y reproductiva y para el VIH acrecienta el sentido común de las personas. Estos servicios incluyen pruebas para el VIH y para otras infecciones de transmisión sexual, prevención de la transmisión maternoinfantil, apoyo a las decisiones sobre fertilidad y acceso a condones, anticonceptivos e información correcta. Pasó a enfatizar las consecuencias de una política y derechos humanos más amplios.

“La conexión de la salud sexual y reproductiva y del VIH va más allá de la integración de los servicios sanitarios”, dijo. “Nos exige que hagamos más fuerte la plataforma de derechos humanos, acabando con la estigmatización, la violencia y la discriminación”.

Se dice que los derechos humanos y el derecho a la salud están en la base de una mayor integración de los servicios. También puede promoverse una agenda de derechos humanos más amplia que vaya más allá de la provisión de servicios y que lleve a cabo reformas legales, como aquellas relacionadas con el derecho a la información y la ausencia de violencia, abuso y coacción.

Ideas y experiencias compartidas

Los participantes de la sesión compartieron ideas y experiencias sobre cómo aquellos que trabajan en los campos del VIH y de la salud sexual y reproductiva habían combinado sus esfuerzos para realizar intervenciones más efectivas de maneras creativas e innovadoras, entre las que se incluyen estrategias para fortalecer el tratamiento como una opción de prevención.

Se enfatizó que los cuidados centrados en las madres y en los niños pueden mejorar los resultados tanto de la salud sexual y reproductiva como del VIH. En el caso de muchas mujeres, el embarazo es el primer punto de acceso al sistema de salud y pueden disfrutar de una serie de intervenciones, entre las que se incluyen prevención y tratamiento del VIH integrados en los cuidados rutinarios de maternidad, planificación familiar, y prevención y gestión de las infecciones transmitidas sexualmente y de la violencia de género.

Durante el debate también se vio que cuando se implanta de forma efectiva una educación sexual exhaustiva a escala nacional, existe margen para el ahorro de costes al evitar infecciones por VIH, otras enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

Los participantes examinaron cómo los varones se pueden beneficiar de una mayor integración. Por ejemplo, en países donde la circuncisión masculina voluntaria se ha puesto en marcha como forma de prevención del VIH, ha aumentado el número de varones que acceden a otros servicios de salud sexual y reproductiva, como la prevención de la transmisión maternoinfantil y el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual. 

La reunión concluyó con el acuerdo de que la conexión entre salud sexual y reproductiva y respuesta al sida, especialmente en situaciones de austeridad, es una salida para fortalecer tanto los derechos humanos como los sistemas sanitarios.