Reportaje

Llamamientos de los actos paralelos a la Reunión de Alto Nivel para la total inclusión y reconocimiento de poblaciones clave en riesgo de contraer el VIH en todas las respuestas al VIH

09 de junio de 2011

Fotografía: UNIC

El estigma, la discriminación y los entornos legales punitivos siguen bloqueando el acceso a personas de todo el mundo a los servicios para el VIH que necesitan. Transcurridos treinta años de epidemia estos aún representan una barrera importante para el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo para el VIH. Para encontrar maneras de superar estos obstáculos, un diálogo comunitario ofreció a los miembros de poblaciones clave en riesgo alto de infección por el VIH una plataforma fundamental e innovadora en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el sida para compartir sus habilidades y experiencias. Los miembros del grupo, que representaban a líderes de entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, personas que se inyectan drogas, personas transgénero y profesionales del sexo, volvieron a insistir en la necesidad de un reconocimiento y una protección totales de sus derechos humanos en todas las respuestas nacionales al VIH.

Diez años después de la Declaración de Compromiso de 2001, en la que los Estados miembros se comprometieron a eliminar la discriminación contra las personas que viven con el VIH y los grupos vulnerables, muchos países aún carecen de leyes antidiscriminación y usan enfoques punitivos para poblaciones clave que crean barreras entre estas y los servicios para el VIH. Los países citan el estigma como el único gran impedimento para acelerar el avance de la respuesta al VIH; sin embargo, los programas de reducción del estigma no cuentan con los recursos adecuados, ni se ponen en práctica a gran escala ni se dirigen para beneficiar a las poblaciones clave.

El evento, ofrecido por los gobiernos del Reino Unido y Sudáfrica y que tuvo como socios a la Alianza internacional contra el VIH/Sida (AIS) y la Federación internacional de la Cruz Roja (FICR), fue una oportunidad para que los líderes de poblaciones clave en riesgo de infección por el VIH describieran lo que se necesita y lo que funciona en los entornos discriminatorios y criminalizados en los que viven sus vidas a diario. Muchas comunidades han dado importantes pasos para superar los abusos a los derechos humanos y la falta de acceso a los servicios para el VIH: organizándose para exigir sus derechos, ofreciendo servicios a través de compañeros o trabajando con los líderes de la policía y gobierno locales para obtener reconocimiento y protección. Lo que se necesita ahora es un mayor apoyo y un espacio político, legal y social para que dichos grupos sigan buscando y poniendo en práctica las soluciones que funcionan para ellos.

El respeto absoluto a los derechos humanos de las poblaciones clave y las intervenciones empíricas dirigidas a las realidades a las que se enfrentan, así como el apoyo a su liderazgo y la capacidad para encontrar soluciones para sus comunidades, son fundamentales para hacer avanzar la respuesta al sida.

Jan Beagle, directora ejecutiva adjunta de Dirección y Relaciones Exteriores de ONUSIDA

En lugar de describir simplemente las barreras a las que se enfrentan para acceder a los servicios, subrayaron ejemplos en los que la población clave afectada había logrado un mayor acceso y ofrecieron soluciones concretas sobre cómo se pueden corregir dichos obstáculos de una manera práctica.

El ministro de Desarrollo Internacional de Reino Unido, Stephen O'Brien, en sus comentarios introductorios destacó que, para unas respuestas al sida eficaces, es esencial trabajar con poblaciones clave sin prejuicios y corregir leyes restrictivas que dificultan el acceso a los servicios para poblaciones clave.

Alexei Kurmanayevsky, de Rusia, compartió su experiencia como persona que se inyecta drogas y que vive con el VIH. El grupo incluía además a Penninah Mwangi, director de la Bar Hostess Association de Nairobi, Kenia, una de las organizaciones dirigidas por profesionales del sexo más longevas de África. Marcela Romero, de Argentina, habló como persona transgénero. Othman Mellouk, de Marruecos, habló acerca de las barreras para ofrecer unos servicios para el VIH eficaces a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

El evento fue presidido por Michaela Clayton, directora ejecutiva de ARADA y copresidente del grupo de referencia sobre el VIH y derechos humanos del ONUSIDA, quien también invitó a las intervenciones desde el público. Jan Beagle, directora ejecutiva adjunta de Dirección y Relaciones Exteriores del ONUSIDA, destacó la necesidad de un enfoque basado en los derechos para tratar el VIH. "El respeto absoluto a los derechos humanos de las poblaciones clave y las intervenciones empíricas dirigidas a las realidades a las que se enfrentan, así como el apoyo a su liderazgo y la capacidad para encontrar soluciones para sus comunidades, son fundamentales para hacer avanzar la respuesta al sida", dijo la Sra. Beagle.

Las recomendaciones clave de cada ponente y el debate con el público se recopilaron en una lista de pasos siguientes recomendados para su presentación a los presidentes de la Reunión de Alto Nivel sobre el sida.

Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el sida

Transcurridos treinta años desde el comienzo de la epidemia del sida y diez años desde la histórica Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre VIH/Sida, el mundo se ha reunido para evaluar los avances y definir el rumbo futuro de la respuesta mundial al sida en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el sida del 8 al 10 de junio en Nueva York. Se espera que los Estados miembros adopten una nueva declaración que reafirme sus compromisos actuales y se comprometa con acciones que guíen y respalden la respuesta mundial al sida.