Reportaje

Las inversiones en prevención del VIH entre los grupos de población clave y la ampliación de la cobertura del tratamiento del VIH son fundamentales para el acceso universal en Europa oriental y Asia central

30 de marzo de 2011

Sabyrbek Dzhumabiekov, ministro de Sanidad de Kirguistán (izquierda), y Paul De Lay, director ejecutivo adjunto del programa ONUSIDA, dirigiéndose a los participantes en la consulta sobre el acceso universal (Kiev, 17 y 18 de marzo de 2011)

La escasez de inversiones en programas para prevenir la infección por el VIH entre grupos de población clave de mayor riesgo dificulta el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH en Europa oriental y Asia central. Esta es la opinión de los participantes en la consulta regional que se llevó a cabo en Kiev (Ucrania) los días 17 y 18 de marzo de 2011.

Representantes del Gobierno y de la sociedad civil de 30 países de la zona participaron en una consulta sobre el acceso universal. El objetivo era debatir los puntos débiles de la respuesta al VIH en la región, además de identificar las prioridades clave para una futura actuación.

“A Europa oriental y Asia central aún les queda mucho para conseguir el acceso universal, a pesar de los importantes esfuerzos realizados”, declaró el Dr. Denis Broun, director del Equipo de Apoyo Regional de ONUSIDA para Europa y Asia central.

En esta región se ha progresado en la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH. Además, la cobertura del tratamiento del VIH se ha incrementado lentamente en los últimos años. Sin embargo, todavía solo uno de cada cuatro individuos con necesidad de tratamiento lo está recibiendo, lo que representa la tasa de cobertura más baja del mundo.

Se considera que la insuficiente disponibilidad del tratamiento, así como de programas de prevención (especialmente para los grupos de población clave con mayor riesgo de contraer el VIH, como los usuarios de drogas, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, los presos y los profesionales del sexo), constituyen los mayores puntos débiles de la región, lo que provoca un aumento de nuevas infecciones. 

A Europa oriental y Asia central aún les falta mucho para conseguir el acceso universal, a pesar de los importantes esfuerzos realizados.

Dr. Denis Broun, director del Equipo de Apoyo Regional de ONUSIDA para Europa y Asia central.

Uno de los debates se centró en la fuerte dependencia del apoyo económico internacional que tiene la región, especialmente del proporcionado por las subvenciones del Fondo Mundial. Los participantes subrayaron los bajos niveles de financiación nacional y pidieron a los países que aumenten las inversiones nacionales en la respuesta al sida. “Los países no deberían esperar a que se acabe la financiación del Fondo Mundial y de otros donantes internacionales. La sostenibilidad de la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH debería depender de los presupuestos nacionales”, manifestaron los participantes en sus recomendaciones finales. “Los Gobiernos deberían considerar los fondos para el sida no como un «gasto», sino como una inversión en la economía, la mano de obra y el futuro”.  

Los representantes de las organizaciones no gubernamentales apuntaron que, por lo general, la sociedad civil no participa en la toma de decisiones presupuestarias cuando se trata de la asignación de fondos estatales. Consecuentemente, se mantiene la baja efectividad de la respuesta global al sida, debido a la capacidad limitada del Estado para hacer frente a las necesidades de aquellos con mayor riesgo de infección.

Según los participantes, hacen falta más programas de prevención del VIH que faciliten información a los jóvenes, que les hagan más conscientes y que promuevan el uso del preservativo para prevenir la transmisión sexual del VIH. Se hizo referencia a la existencia de restricciones para viajar relacionadas con el VIH, la penalización de la transmisión del VIH y de las relaciones entre personas del mismo sexo y las prácticas policiales represivas contra quienes se inyectan drogas. Se señalaron estos elementos como grandes barreras al establecimiento de relaciones de confianza con los grupos con mayor riesgo. Los participantes también coincidieron en la necesidad de crear entornos legales que faciliten el acceso a los servicios de prevención del VIH para los grupos de población con mayor riesgo de infección.

Las recomendaciones de los participantes se incluirán en un informe de progreso sobre el acceso universal que se presentará en la reunión de alto nivel sobre el sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Nueva York en junio de 2011.

“La situación del VIH en la región es crítica. Si contribuimos a las recomendaciones en el momento en el que se elaboren, tenemos la posibilidad de asegurar que se escuche la voz de las personas que viven con el VIH”, declaró Vladimir Zhovtyak, director de la Red de Personas que Viven con VIH en Europa oriental y Asia central.