UNESCO: La educación sexual para los jóvenes es sumamente rentable

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Reportaje

UNESCO: La educación sexual para los jóvenes es sumamente rentable

06 de mayo de 2011

Estudiantes trabajando sobre educación sexual con los funcionarios del Gobierno de Kenia
Fotografía: UNESCO/ Centro para el Estudio de la Adolescencia de Kenia

Los programas de educación sexual pueden ser sumamente rentables, en especial cuando son obligatorios, se adaptan a modelos ya existentes y se integran en el programa de enseñanza a nivel escolar. Esta es la principal conclusión extraída de un estudio seminal que la UNESCO hizo público durante una reunión del Grupo de Trabajo Interinstitucional de ONUSIDA sobre Educación, celebrada en Nueva York, el 27 de abril de 2011.

El estudio, titulado Los costes y la eficacia en función de los mismos: análisis de los programas de educación sexual en las escuelas en seis países, examina una serie de programas realizados en Estonia, India, Indonesia, Kenia, Países Bajos y Nigeria. El mismo destaca un considerable ahorro en los costes  en varios contextos. Además, demuestra que los programas obligatorios son más rentables, ya que se aprovechan los beneficios y el mayor impacto de la cobertura total de la población estudiantil. 

Por ejemplo, en Estonia se introdujo un programa nacional de educación sexual que estaba relacionado con servicios de salud sexual y reproductiva de fácil acceso adaptados a los jóvenes. Entre 2001 y 2009 pudieron evitarse en el país unos 13.490 «casos sanitarios», entre ellos unas 2.000 infecciones por el VIH, con un coste potencial de 67.825 dólares estadounidense por paciente de por vida, 4.300 casos de embarazos no deseados, y más de 7.000 infecciones de transmisión sexual.

Ahora contamos con los datos y el análisis necesarios para crear un caso más fuerte y mejor informado que respalde la inversión en programas de educación sexual en las escuelas, sobre todo en los países más afectados por la epidemia y que tienen prioridad de atención de acuerdo con la nueva Estrategia de ONUSIDA para 2011-2015.

Mark Richmond, coordinador mundial de la UNESCO para el VIH y el sida

El informe también proporciona un desglose detallado de los costes por estudiante de cada curso de educación sexual llevado a cabo en los seis países. El coste oscila entre los 6,90 dólares estadounidenses en Nigeria y los 32,80 dólares estadounidenses en los Países Bajos. Los costes son significativamente mayores en programas piloto más pequeños, como en Kenia e Indonesia.

Según Mark Richmond, coordinador mundial de la UNESCO para el VIH y el sida,  este «histórico» estudio proporciona la base económica al argumento de que la educación sexual brinda una plataforma fundamental para la prevención del VIH entre los jóvenes.

«Ahora contamos con los datos y el análisis necesarios para crear un caso más fuerte y mejor informado que respalde la inversión en programas de educación sexual en las escuelas, sobre todo en los países más afectados por la epidemia y que tienen prioridad de atención de acuerdo con la nueva Estrategia de ONUSIDA para 2011-2015».

Uno de los objetivos de la Estrategia de ONUSIDA es reducir a la mitad los casos de transmisión sexual del VIH, incluidos los casos en la población juvenil, para 2015. Sin embargo, el informe mundial de ONUSIDA de 2010 muestra una disparidad crítica en lo relativo a la comprensión global sobre la prevención del VIH dentro de este grupo de edad y el hecho de que cerca del 40% de todas las nuevas infecciones por el VIH en adultos ocurren entre los jóvenes de 15 a 24 años. Los costes y la eficacia en función de los mismos refuerza el creciente reconocimiento de que la educación sexual en las escuelas tiene potencial para desempeñar un papel clave en la mejora del conocimiento que tienen de los jóvenes sobre la prevención del VIH.

Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre Educación

El Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre Educación se creó en 2002. UNESCO es quien se encarga de convocar a este Grupo, que reúne a los copatrocinadores de ONUSIDA, diversos organismos bilaterales, donantes particulares y asociados de la sociedad civil, con el propósito de acelerar y mejorar una respuesta coordinada y armonizada a la cuestión del VIH por parte del sector educativo.