Reportaje

Doha+10: Más personas con acceso al tratamiento antirretrovírico

23 de noviembre de 2011

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, hablando en el simposio.

Para celebrar el décimo aniversario de la Declaración de Doha sobre los ADPIC y la salud pública, adoptada en noviembre de 2001, ONUSIDA presentó un estudio  en el que se evaluaba cómo había ayudado el uso de las flexibilidades de los ADPIC a mejorar el acceso al tratamiento antirretrovírico durante la última década.

Hoy en día, en los países de ingresos bajos y medios, casi la mitad de las personas aptas para un tratamiento antirretrovírico lo reciben. Esto supone que, de 14.2 millones de personas, 6,6 tienen acceso al tratamiento, frente a las 300 000 de 2002.  El mayor crecimiento en la cobertura del tratamiento antirretrovírico se produjo en África subsahariana, con un incremento del 30% únicamente entre 2009 y 2010.

Este aumento tan efectivo del acceso al tratamiento antirretrovírico se ha producido, sobre todo, gracias a la enorme caída de los precios de los medicamentos antirretrovíricos durante la década pasada. En el año 2000, una terapia antirretrovírica de tres medicamentos combinados costaba entre 10 000 y 15 000 dólares estadounidenses por persona al año. Hoy en día, en muchos países, el precio anual de un tratamiento similar es inferior a 120 dólares estadounidenses por persona, lo que supone una reducción del coste del 99%.

ONUSIDA reconoce los efectos positivos del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y la Salud Pública, también conocido como la Declaración de Doha. El Acuerdo precisaba el alcance del convenio de los ADPIC y una serie de orientaciones para poner en marcha las flexibilidades de los ADPIC y, así, mejorar el acceso a los medicamentos asequibles, incluidos los medicamentos antirretrovíricos genéricos y otros esenciales para tratar las enfermedades relacionadas con el sida.

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, comentó que "aunque hemos presenciado un progreso significativo durante la primera década tras la adopción de la Declaración de Doha, durante la segunda aún necesitaremos hacer mucho más si queremos conseguir el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH. Casi la mitad de las personas aptas para un tratamiento antirretrovírico lo están recibiendo, pero tenemos que duplicar nuestros esfuerzos para asegurarnos de que los niños y adultos de todo el mundo tengan acceso a este tratamiento."

Aunque hemos presenciado un progreso significativo durante la primera década tras la adopción de la Declaración de Doha, durante la segunda aún necesitaremos hacer mucho más si queremos conseguir el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

El director ejecutivo de ONUSIDA se encontraba en un simposio de un día que organizaba el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo de Ginebra. Dicho simposio tenía por nombre "10 años después de la Declaración de Doha: El futuro programa con la interacción de la Salud Pública, la Innovación y el Comercio" (10 Years after the Doha Declaration: The future agenda at the interface of Public Health, Innovation and Trade). Entre los ponentes de apertura estaban Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, Pascal Lamy, director general de la Organización Internacional del Comercio, y Francis Gurry, director general de Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

Durante la última década, la Declaración de Doha ha tenido un impacto positivo en el aumento del acceso a los medicamentos asequibles en los países de ingresos bajos y medios. Según los resultados del estudio, más de 60 países de ingresos bajos y medios han utilizado de manera voluntaria las flexibilidades de los ADPIC para fomentar la producción de los antirretrovirales genéricos. Mediante el uso de estas flexibilidades para introducir una competencia de genéricos, los países, incluidos Brasil, Malasia y Tailandia, han podido bajar los precios de los medicamentos originales.

Además, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial del Comercio y el Fondo Mundial de la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria han adoptado unas políticas definidas que apoyan el uso de las flexibilidades de los ADPIC. Ciertos grupos de la sociedad civil han utilizado la Declaración de Doha en sus campañas de sensibilización como apoyo al tratamiento antirretrovírico. Además, las empresas de genéricos han aumentado sus inversiones en la producción de antirretrovirales. Hoy en día, casi el 90% de los 6,6 millones de personas que viven en países de ingresos bajos y medios con acceso a los antirretrovirales usa genéricos.

Para ampliar el acceso a estos tratamientos en el futuro, incluidas las fórmulas pediátricas de antirretrovirales, un gran número de países tendrá que considerar el uso de las flexibilidades de los ADPIC. Se tendrán que aprovechar los mecanismos innovadores como el Banco de Patentes de Medicamentos y el Servicio Internacional de Adquisición de Medicamentos (UNITAID). 

El estudio de ONUSIDA está basado en una revisión de documentos sobre la Declaración de Doha y el uso de las flexibilidades de los ADPIC en los países de ingresos bajos y medianos.

El Banco de Patentes de Medicamentos se estableció en 2010 con el apoyo del Servicio Internacional de Adquisición de Medicamentos (UNITAID). La misma entidad agrupa y aprueba un gran número de patentes para evitar los costes de la transacción a todas las partes implicadas. Esto permite producir genéricos a partir de versiones más asequibles y adaptadas de medicamentos patentados, mucho antes de que finalicen los 20 años de vigencia de la patente.