Reportaje

Banco Mundial: La gran intensificación de la prevención del VIH en África es vital para gestionar el impacto financiero a largo plazo del sida

17 de abril de 2012

Se publicó una versión de esta historia en primer lugar en www.bancomundial.org

Un nuevo informe del Banco Mundial llama la atención sobre el aumento del coste del tratamiento para el VIH y el profundo efecto que esto está teniendo en unas ya exhaustas finanzas públicas.

Sin una reducción espectacular de las infecciones por el VIH en África, los programas nacionales para el tratamiento del sida existentes en África se podrían tornar insostenibles en el futuro, advierte un nuevo informe del Banco Mundial. Se insta a los gobiernos africanos, los socios de desarrollo y los donantes a intensificar enérgicamente sus esfuerzos para la prevención del VIH a fin de impedir que esto se haga realidad.  

La dimensión fiscal del VIH/Sida en Botswana, Sudáfrica, Swazilandia y Uganda indica los considerables logros de la respuesta mundial al sida, ya que seis millones de personas reciben actualmente tratamiento antirretrovírico (unos 5,1 millones en África), y el significativo aumento del gasto mundial en el sida, que pasó de menos de 300 millones de dólares estadounidenses en 1996 a cerca de 16.000 millones de dólares en 2009. Sin embargo, el informe también llama urgentemente la atención sobre el aumento del coste del tratamiento para el VIH y el profundo efecto que esto está teniendo en las ya exhaustas finanzas públicas.

Según la coautora del informe, Elizabeth Lule: "Las inversiones estratégicas en prevención de nuevas infecciones por el VIH —además de cubrir las necesidades de tratamiento, atención y de apoyo actuales— pueden ayudar a los países a planificar lo que de otra manera sería una carga fiscal imposible de gestionar”.

Dichas inversiones estratégicas son fundamentales en una era de incertidumbre económica mundial. Poner freno a las nuevas infecciones por el VIH y mejorar la planificación fiscal puede conllevar un descenso considerable del compromiso financiero necesario para financiar una respuesta nacional al sida eficaz.  

En Botswana - con una prevalencia del VIH de cerca del 25% -, el informe proyecta que los costes fiscales del sida alcanzarán su nivel máximo del 3,5% del Producto Interior Bruto (PIB) en torno a 2016, descendiendo lentamente hasta el 3,3% del PIB en 2030 si las infecciones disminuyen. No obstante, puesto que los ingresos mineros se están reduciendo con relación al PIB, los costes de la epidemia podrían aumentar hasta más del 12% de los ingresos del gobierno en 2021, lo que presenta un enorme desafío fiscal. 

En Sudáfrica, la epidemia tiene implicaciones significativas para las finanzas públicas y para la capacidad del gobierno de alcanzar otros objetivos de políticas sociales y sanitarias clave.  Un aspecto importante de la dimensión fiscal del VIH en Sudáfrica es el impacto en los gastos sociales.

Las inversiones estratégicas en la prevención de nuevas infecciones por el VIH —además de cubrir las necesidades de tratamiento, atención y apoyo actuales— pueden ayudar a los países a planificar lo que de otra manera sería una carga fiscal imposible de gestionar

Elizabeth Lule, coautora del informe

"Mediante el incremento de los programas de prevención del VIH, Sudáfrica tiene probabilidades de ahorrar (2500 dólares estadounidenses) por infección", dijo Ruth Kagia, la directora nacional del Banco Internacional para Botswana, Sudáfrica y Swazilandia. "Invertir en la recogida de datos sobre los factores que impulsan la epidemia es clave para hacer que la respuesta nacional al sida sea más eficaz y lograr una mejor salud y mejores resultados sociales para las personas".

Para Swazilanda el VIH tiene repercusiones fiscales más serias, dadas la reducción de los ingresos del gobierno y la situación macroeconómica. Con la mayor prevalencia del VIH del mundo, que se estima en un 26%, Swazilandia ha financiado el 60% de los costes de la epidemia a partir de sus recursos nacionales durante los últimos años.  Sin embargo, los costes del programa contra el sida están creciendo y está previsto que aumenten hasta el 7,3% del PIB para 2020. La financiación externa tendrá que aumentar de manera sustancial para cubrir la brecha financiera del país. 

En Uganda, se estima que los costes de la respuesta nacional aumentarán hasta suponer más del 3% del PIB. Se calcula que los costes generados por una sola infección rondan las 12 veces el PIB per cápita (5900 dólares estadounidenses) por cada nueva infección en 2010.

"Con frecuencia, no son los países con la mayor prevalencia del VIH los que afrontan la mayor carga para la financiación de sus programas del VIH, sino los países con bajos ingresos, donde cada infección cuesta más de varias veces el PIB per cápita, y donde los recursos nacionales son menores", dijo Markus Haacker, uno de los coautores del informe.

El informe argumenta que los países pueden gestionar tanto el tratamiento del VIH como la sostenibilidad fiscal uniendo el tratamiento con la prevención del VIH y haciendo que los programas existentes sean más rentables, mejorando la distribución de los recursos y estudiando mecanismos innovadores de financiación.