Reportaje

El arzobispo de Canterbury declaró que "el sida no es solo una cuestión de epidemiología, sino también de vida social"

01 de marzo de 2012

De izquierda a derecha: Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA; Winnie Ssanyu Sseruma, responsable de promoción de Christian Aid; Dr. Rowan Douhlas Williams, arzobispo de Canterbury. Oficinas de ONUSIDA en Ginebra, Suiza. 29 February 2012.
Fotografía. UNAIDS/F. Chironi

El Dr. Rowan Douglas Williams, arzobispo de Canterbury, realizó una visita oficial a la sede de ONUSIDA en Ginebra el 29 de febrero de 2012. El objetivo de esta visita era ampliar la asociación de colaboración establecida el año anterior entre la Comunión Anglicana y ONUSIDA en torno a una serie de cuestiones como la violencia sexual, los derechos humanos y el VIH.

El arzobispo Rowan aprovechó la oportunidad para participar en una reunión pública con los miembros del personal de ONUSIDA en la que destacó algunos de los vínculos más importantes entre el VIH y los grandes desafíos sociales a los que se enfrenta la comunidad internacional actualmente. El Arzobispo felicitó a los miembros del personal de ONUSIDA por su labor y señaló que el trabajo en la respuesta al VIH tiene un impacto mucho mayor de lo que parece.

Además declaró que "el sida plantea una serie de problemas que no son solo una cuestión de epidemiología, sino también un prisma a través del cual se agudizan un conjunto de cuestiones sociales. El sida puede ser la llave que abra la forma de abordar otros muchos temas como el papel de la mujer, los derechos de las minorías y la seguridad alimentaria."

El personal de ONUSIDA planteó una serie de cuestiones al Arzobispo sobre diferentes temas. El Sr. Rowan explicó con más detalle aspectos como el papel que desempeña la Comunión Anglicana en la reducción del estigma y la discriminación de las personas que viven con el VIH, los jóvenes y la sexualidad, la dignidad de los grupos de población clave y la participación de los hombres en la eliminación de la violencia de género.

El sida plantea una serie de problemas que no son solo una cuestión de epidemiología, sino también un prisma a través del cual se agudizan un conjunto de cuestiones sociales

El arzobispo de Canterbury

Winnie Ssanyo Sseruma, responsable de promoción de Christian Aid, también participó en el coloquio y ofreció el punto de vista de una persona que vive con el VIH y que trabaja con organizaciones religiosas en la respuesta al sida. Asimismo, recalcó la necesidad de buscar oportunidades en tiempos de crisis para asegurar que todas las personas que viven con el VIH tengan acceso al tratamiento. "Necesitamos encontrar financiación para el tratamiento del VIH. Si no lo hacemos, todo por lo que hemos trabajado se desbaratará ante nuestros ojos" comentó la Sra. Sseruma.

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, destacó el papel fundamental que desempeña la fe en materia de respuesta al VIH. Según el Sr.Sidibé, la comunidad religiosa ha realizado un excelente trabajo en términos de atención y apoyo y en la prestación de servicios relacionados con el VIH. Al mismo tiempo, coincidió con el arzobispo Rowan en que los líderes religiosos también pueden perpetuar las actitudes negativas que promueven el estigma y la discriminación.

El Sr. Sidibé expresó que "solo podremos abordar asuntos relacionados con el sufrimiento humano y el VIH si desarrollamos un mecanismo de respuesta al sida centrado en las personas que defienda la ayuda mutua. Si queremos convertir la visión de ONUSIDA en una realidad, tenemos que pensar en la justicia mundial, en la redistribución de oportunidades y en la revisión del paradigma de la solidaridad que existe hoy en día."

Respuestas anglicanas al VIH

El arzobispo de Canterbury hizo elogio del marco estratégico de ONUSIDA de asociación con organizaciones religiosas y subrayó la necesidad de promoverlo de la manera más amplia posible entre todas las comunidades religiosas. Además reconoció que "aún queda un largo camino por recorrer" en lo que respecta al diálogo sobre el sida en el ámbito interreligioso y señaló la importancia del marco como motor para reunir a todas las comunidades religiosas.

Según el marco de ONUSIDA, las organizaciones religiosas han sido y siguen siendo las principales proveedoras de servicios relacionados con el VIH, incluso a las poblaciones desatendidas por los gobiernos y otros proveedores de servicios.

En 2008, ONUSIDA y la OMS financiaron de manera conjunta un estudio acerca de la contribución de la Comunión Anglicana para lograr el acceso universal al tratamiento, prevención, atención y apoyo del VIH a través de sus estructuras sanitarias. El estudio demostró la importancia de trabajar a través de las estructuras religiosas, que, si tomamos el caso de las iglesias anglicanas, cuentan con más de 40 millones de miembros en África. Estas estructuras se organizan en una jerarquía interconectada, que cuenta con diferentes niveles: continental, nacional, municipal o local y comunitario o parroquial. Tanto el personal del programa para el VIH como las personas formadas para este fin incorporan las políticas y la promoción, la mejora de las capacidades y los servicios comunitarios para la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH.

Reunión con ONU Plus

Por la mañana, el arzobispo Rowan se reunió con los miembros de ONU Plus, un grupo de trabajadores de las Naciones Unidas que vive con el VIH, para debatir sobre asuntos relacionados con el papel que desempeña la Iglesia en la respuesta al sida. Los miembros de ONU Plus tenían especial interés en saber cómo responderían al estigma y a la discriminación relacionados con el VIH la Comunión Anglicana y las organizaciones religiosas, sobre todo a la hora de colaborar con los líderes de otras religiones.

El Dr. Rowan Douglas Williams, arzobispo de Canterbury, se reunió con los representantes de ONU Plus el 29 de febrero de 2012 en la delegación de ONUSIDA en Ginebra.
Fotografía. UNAIDS/F. Chironi

El Arzobispo destacó que el estigma y la discriminación, en cualquiera de sus formas, son inaceptables y que es necesario combatirlos. Según el Arzobispo, el estigma y la discriminación se deben seguir abordando a través de mensajes y actividades. Por ejemplo, el Día Mundial del Sida constituye una buena oportunidad para informar a los fieles acerca de cuestiones relacionadas con el VIH.  Hace unos años, el canónigo de Uganda Gideon Byamugisha, líder religioso que vive con el VIH, intervino de manera significativa y animó a la Iglesia a empezar a abordar de manera seria el estigma y la discriminación dentro de la comunidad religiosa. Sin embargo, a veces ha sido complicado obtener el apoyo de otros líderes religiosos, lo que sigue siendo un problema importante que la Iglesia debe tratar.

ONU Plus y el Arzobispo coincidieron en que hay que pedir más colaboración entre la red de personas que viven con el VIH y la comunidad religiosa con el fin de eliminar el estigma y la discriminación que sufren aquellos grupos de población clave expuestos a un mayor riesgo.

Sexualidad, derechos humanos y reproductivos

Como parte de su visita a Ginebra, el arzobispo Rowan también dio una conferencia sobre derechos humanos y fe religiosa en el Consejo Mundial de Iglesias el 28 de febrero de 2012. Esta conferencia sentó las bases sobre las cuales puedan volver a reconectar el diálogo en materia de derechos humanos y creencias religiosas, en concreto sobre conceptos de dignidad y relación humanas. Este análisis proporciona una nueva forma de abordar la creciente brecha que surge entre el discurso de derechos humanos y el de la cultura y la fe. El Arzobispo ahondó en que el diálogo sobre derechos humanos puede ser una manera fundamental de encontrar la forma en que las personas puedan convivir en armonía.