Los líderes de ONUSIDA y del PNUD emprenden una Misión Conjunta de Alto Nivel en Nueva Zelandia

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Reportaje

Los líderes de ONUSIDA y del PNUD emprenden una Misión Conjunta de Alto Nivel en Nueva Zelandia

05 de marzo de 2012

(De izquierda a derecha): Helen Clark, administradora del PNUD; John Allen, director ejecutivo y secretario del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio; Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA; y Amanda Ellis, secretaria adjunta del Grupo de Desarrollo Internacional.
Fotografía: ONUSIDA

Helen Clark, administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y Michel Sidibé, director ejecutivo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), iniciaron una misión de tres días en Nueva Zelandia: la primera misión conjunta de ambos representantes de la ONU en este país del Pacífico.

La Sra. Clark y el Sr. Sidibé hicieron hincapié en la importancia de la supervisión continua de la respuesta al sida y destacaron el liderazgo demostrado por Nueva Zelandia en la repuesta al VIH. Asimismo, instaron a dicho país a continuar desempeñando ese importante papel para lograr los objetivos de la Declaración Política sobre el VIH/sida de 2011.

"Felicito a Nueva Zelandia por haber dado pasos precoces y decisivos para mantener la respuesta a la epidemia del sida bajo control", declaró el Sr. Sidibé en un discurso dirigido al personal del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio neozelandés. "Nueva Zelandia puede ser el primer país de la región del Pacífico que alcance el sueño de ONUSIDA de Cero nuevas infecciones por el VIH, Cero discriminación y Cero muertes relacionadas con el sida", añadió.

El mundo está progresando pero no podremos eliminar esta epidemia si seguimos aislando el sida

Helen Clark, administradora del PNUD

Mientras hablaba en la sala Beehive Theatrette, en el Parlamento neozelandés, la Sra. Clark destacó el vínculo entre el VIH y otros temas vitales para el desarrollo humano. "El mundo está progresando pero no podremos eliminar esta epidemia si seguimos aislando el sida," afirmó la Sra. Clark. "Debemos ayudar a los países a hacer frente a los factores subyacentes, como la pobreza y la desigualdad de género, que suponen un riesgo de contagio del VIH".

La misión de Nueva Zelandia incluye reuniones en Wellington con el primer ministro John Key y otros responsables de alto nivel, como la ministra de Asuntos de la Mujer y ministra adjunta de Desarrollo Social, Jo Goodhew, la ministra de Asuntos de las Islas del Pacífico y Educación, Hekia Perata, y el director ejecutivo del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio, John Allen.

Helen Clark, administradora del PNUD, y Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, reunidos con Tane Waetford, responsable de la Division Regional de Asia del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio (izquierda) y Martin Wikaira, director de la Unidad Política Maorí del Ministerio de Asuntos Exteriores (derecha) en una ceremonia de recibimiento Powhiri en Wellington (Nueva Zelanda) el 5 de marzo.
Fotografía: ONUSIDA

Mientras tanto, en Auckland, la Sra. Clark y el Sr. Sidibé visitarán la Fundación Neozelandesa de Lucha contra el Sida, donde se reunirán con representantes de la sociedad civil, personas que viven con el VIH y otros colaboradores que participan en la respuesta al sida. La Sra. Clark y el Sr. Sidibé aprovecharon la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, para inaugurar las nuevas oficinas de Positive Women Inc., una organización que brinda apoyo a las mujeres y las familias que viven con el VIH y el sida.

Nueva Zelandia es famosa por haber tomado medidas nacionales preventivas para proteger la salud y los derechos humanos de los grupos de población más vulnerables. En 1987, Nueva Zelandia fue uno de los primeros países en introducir programas de intercambio de agujas y jeringas para los usuarios de drogas, y en 2003 despenalizó el comercio sexual. Dichas iniciativas fueron esenciales para prevenir la propagación del VIH en los grupos clave de población. En términos nacionales, la prevalencia del VIH sigue siendo baja, puesto que el virus afecta al 0,1% de la población.

Nueva Zelandia también asume una posición de liderazgo internacional crítico en la respuesta al VIH y se centra especialmente en el sida en los estados insulares del Pacífico, sobre todo en Papua Nueva Guinea, donde existe la mayor epidemia de Oceanía.