Los trabajadores del sexo defienden el acceso a la atención sanitaria y los servicios jurídicos

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Reportaje

Los trabajadores del sexo defienden el acceso a la atención sanitaria y los servicios jurídicos

12 de marzo de 2012

Sex workers advocate for access to health care and legal services

Más de 150 hombres y mujeres profesionales del sexo se manifestaron el 3 de marzo en el distrito financiero de Nairobi (Kenya) para pedir que se respeten sus derechos. sábado, 03 de marzo de 2012.

Más de 150 hombres y mujeres profesionales del sexo se manifestaron el 3 de marzo en el distrito financiero de Nairobi (Kenya) para pedir que se respeten sus derechos. Los manifestantes llevaban máscaras que simbolizaban la naturaleza oculta de su trabajo y caminaron desde la calle Koinange - el lugar donde se concentra la mayor parte del trabajo sexual - hasta la alcaldía, en el ayuntamiento.

Uno de los aspectos principales que se destacaron durante el evento fue el estigma y la discriminación que sufren los profesionales del sexo en su trabajo y en sus vidas, incluso cuando acceden a la atención sanitaria y otros servicios sociales y jurídicos. "Si un trabajador del sexo va al hospital, debería tratársele con dignidad y respeto, igual que a cualquier otra persona", dijo Fabián, que se identifica como un homosexual profesional del sexo.

Estos trabajadores a menudo notifican experiencias difíciles con los proveedores de atención sanitaria. La escasa comunicación interpersonal e incluso los insultos por parte de dichos proveedores, junto con los diagnósticos incorrectos, son algunos de los problemas a los que se enfrentan a diario.

Fabián, que proporciona apoyo como asesor entre pares en el Sex Worker Outreach Programme, un programa de difusión de información sobre el trabajo sexual en Nairobi, hizo hincapié en el hecho de que los trabajadores del sexo homosexuales sufren un ‘doble estigma’  que dificulta el acceso a los servicios de atención sanitaria. La mayoría de los hombres profesionales del sexo opta por el autodiagnóstico y la automedicación, lo que complica aún más sus problemas de salud.

Según el Estudio sobre los Modos de Transmisión de 2009, llevado a cabo por el Consejo Nacional sobre el sida, ONUSIDA y el Banco Mundial, el 14% de las nuevas infecciones por el VIH en Kenya tiene lugar entre mujeres profesionales del sexo y sus clientes. La información del Sex Workers Outreach Program (SWOP 2011), programa de difusión de información para los trabajadores del sexo, muestra una prevalencia del VIH de aproximadamente un 30% en mujeres profesionales del sexo y de un 40% en los hombres que trabajan en el mismo sector en el momento en que se inscriben en el programa (primera visita).

La respuesta nacional al sida toma un enfoque propio de la sanidad pública a la hora de proveer servicios relativos al VIH basándose en las pruebas. No obstante, solo se alcanza a una fracción de los trabajadores del sexo. El miedo al estigma y la discriminación hace que estos trabajadores se escondan y les dificulta el acceso a los servicios de prevención del VIH.

La protección social y jurídica es esencial

En Namibia, los trabajadores del sexo también unieron fuerzas mediante un evento celebrado en Windhoek en el que pidieron que se respeten sus derechos. Durante dicho acontecimiento, se emitieron tres informes sobre el trabajo sexual, el VIH y el acceso a la atención sanitaria en Namibia. El UNFPA y ONUSIDA colaboraron con la  Alianza Africana de los Profesionales del Sexo (ASWA) de Namibia y con la Sociedad para la Salud Familiar (SFH) en la redacción de los informes.

Las publicaciones señalaron que los trabajadores del sexo se ven afectados de forma desproporcionada por el VIH debido a la naturaleza de su trabajo. La mayor parte del tiempo no pueden negociar el uso de preservativos con sus clientes. También destacaron que la actitud y el comportamiento de los proveedores de atención sanitaria, las autoridades y el conjunto de la comunidad hacia los profesionales del sexo los hace aún más vulnerables.

No podemos inscribir a la mayoría de nuestros hijos porque no tienen padre y se arriesgan a terminar en la calle

Moreen Gaweses, antigua trabajadora del sexo

El estigma y la discriminación hacia estos trabajadores también se extiende a sus hijos, lo que agrava los riesgos de salud y aislamiento. Los familiares de los profesionales del sexo también sufren conductas negativas por parte de sus comunidades, que a menudo se manifiestan en agresiones verbales y físicas, así como en la privación de derechos básicos.

“No podemos inscribir a la mayoría de nuestros hijos porque no tienen padre y se arriesgan a terminar en la calle", dijo Moreen Gaweses, una antigua trabajadora del sexo afiliada a The King’s Daughters, una organización que ayuda a las mujeres que desean abandonar el mercado del sexo.

El informe de evaluación rápida de 2011, un estudio sobre el trabajo sexual y el VIH que se llevó a cabo en cinco ciudades de Namibia, muestra que no existen directrices nacionales para la elaboración de programas efectivos basados en los derechos de los profesionales del sexo del país. "No tenemos a dónde acudir para pedir ayuda y el país tiene que reconocer que nosotros también tenemos derechos", dijo la Sra. Gaweses, que dio a luz a una niña la semana pasada.

El informe incluye recomendaciones para que los implicados a nivel local y nacional pasen a la acción, afronten estos desafíos y protejan los derechos humanos de los trabajadores del sexo. Dichas recomendaciones incluyen lidiar con los problemas de violencia, abusos y estigma hacia estos últimos, así como reducir las barreras legales y políticas que les impiden acceder a los servicios relativos al VIH.

“La despenalización es la única manera de acabar con el VIH y los abusos a los trabajadores del sexo," dijo Scholastica Goagoses, una antigua trabajadora del sector y directora de The Red Umbrella, una organización de profesionales del sexo. "¡Sólo los derechos pueden detener los errores en Namibia!"