Reportaje

Los países árabes desarrollarán una estrategia unificada ante el sida para alcanzar los objetivos de la Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2011

15 de marzo de 2012

La epidemia de VIH en la región de Oriente Medio y el Norte de África ha ido aumentado desde 2001.
Fotografía: ONUSIDA/P. Virot

“No escatimaremos ningún esfuerzo para prevenir nuevos casos de infección por el VIH y nuevas muertes relacionadas con el sida en nuestra región”, afirmó el Dr. Abdel Latif Wreikat, ministro de Salud de Jordania y presidente de la 37.a Sesión del Consejo de Ministros de Salud Árabes celebrada del 14 al 15 de marzo de 2012 en Amán (Jordania).

En la sesión, el Consejo de Ministros de Salud Árabes, en representación de los países miembros de la Liga de Estados Árabes, lanzó de forma oficial la Iniciativa árabe para el sida. El objetivo de esta iniciativa es acelerar las respuestas al sida nacionales y regionales para lograr los objetivos establecidos en la Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2011. “Nuestro compromiso es mantener una baja prevalencia del VIH en los países árabes”, resaltó el Dr. Wreikat.

En el núcleo de la nueva iniciativa está el desarrollo de una “Estrategia del sida árabe unificada para el VIH y el sida” y la constitución de un comité técnico que hará un seguimiento del desarrollo y la implementación de la nueva estrategia. En general, la estrategia ayudará a los países de la región a entender mejor su epidemia, crear mayores compromisos políticos y una mayor inversión para el sida, y contribuirá a hacer más eficiente la lucha contra el sida dentro de una agenda de desarrollo más amplia. El comité técnico revisará los objetivos mundiales de la Declaración política y diseñará un mapa de ruta para alcanzarlos en 2015.

Sima Bahous, secretaria general adjunta de la Liga de Estados Árabes expresó la determinación de todos de “trabajar con los Estados miembros para cumplir con los compromisos adquiridos al firmar la Declaración política sobre el VIH/SIDA”.

No escatimaremos ningún esfuerzo para prevenir nuevos casos de infección por el VIH y nuevas muertes relacionadas con el sida en nuestra región

Dr. Abdel Latif Wreikat, ministro de Salud de Jordania

Esta iniciativa sin precedentes supone la culminación de la creciente colaboración entre ONUSIDA y la Liga de Estados Árabes. Durante 2011, tuvieron lugar una serie de consultas y talleres regionales y subregionales para unir a los países árabes en sus respuestas al sida. Estos cursos de formación, que tuvieron lugar bajo el auspicio de la Liga de Estados Árabes, fueron facilitados por ONUSIDA, que ayudó a desarrollar el programa así como a dar recomendaciones. ONUSIDA también asistió a los países a lo largo del año para hacer las revisiones de sus planes estratégicos nacionales y asegurar así que los derechos humanos fueran incluidos en las respuestas nacionales al SIDA.

“Estamos muy contentos de ver que el sida es una las principales prioridades de la Liga Árabe en un momento de gran competencia entre prioridades políticas en el cambiante mundo árabe”, declaró Hind Khatib, director del equipo de apoyo regional de ONUSIDA para Oriente Medio y el Norte de África. 

La epidemia de VIH en la región de Oriente Medio y el Norte de África ha ido aumentado desde 2001. Aunque la prevalencia general del VIH en la región es todavía baja, el aumento de nuevos casos de infección en la región la ha colocado entre las dos primeras regiones del mundo donde la epidemia crece a mayor ritmo. Se calcula que unas 500.000 personas viven con el VIH en la región y la tasa de mortalidad asociada al sida casi se ha duplicado en la última década tanto entre niños como adultos.

La epidemia de VIH se concentra principalmente entre usuarios de drogas inyectables, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y profesionales del sexo. Sin embargo, la epidemia refleja la diversidad de la región, donde existen distintas poblaciones mucho más afectadas en distintos lugares. Esta diversidad se ve incrementada por las diferentes actitudes, políticas, compromisos políticos y la disponibilidad y el acceso a los servicios de prevención y tratamiento del VIH en los distintos países.