Dirigentes influyentes defienden el papel del sector privado para afrontar el reto del VIH y las amenazas para la salud mundial

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Reportaje

Dirigentes influyentes defienden el papel del sector privado para afrontar el reto del VIH y las amenazas para la salud mundial

15 de mayo de 2012

De izquierda a derecha: El embajador y coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida, Eric Goosby, el director médico de Anglo American, Brian Brink, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, y el presidente de GBCHealth, John Tedstrom.
Fotografía: GBCHealth

Analizar los éxitos, los retos y el futuro de la respuesta mundial al sida después de tres décadas era el punto principal de la agenda de la conferencia anual del Consejo Empresarial Mundial sobre Salud (GBCHealth) que tuvo lugar del 14 al 15 de mayo en Nueva York.

Con el título “Definiendo el futuro: empresa, salud y la ruta a seguir”, la conferencia reunió a ejecutivos de empresas, dirigentes gubernamentales, legisladores, organizaciones multilaterales, representantes de la sociedad civil y medios de comunicación para debatir sobre los asuntos de salud mundial más acuciantes de la actualidad.

Entre los principales oradores se encontraban Michelle Bachelet de ONU Mujeres, Barbara Bush de Global Health Corps, Deepak Chopra, Muhtar Kent de The Coca-Cola Company, Bongi Ngema-Zuma, primera dama de Sudáfrica, y el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé.

Avances importantes

AIDS@30 fue la primera sesión a modo de introducción de la conferencia GBCHealth, donde el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, compartió escenario con el director médico de Anglo American, el embajador y coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida, Eric Goosby, y el presidente de GBCHealth, John Tedstrom. Sidibé resaltó los considerables avances realizados en la respuesta internacional al sida. Puso de relieve el hecho de que casi 60 países, entre ellos 34 del África subsahariana, han estabilizado o reducido el número de nuevas infecciones por el VIH. Esto fue posible, en parte, a la amplia colaboración de una serie de organizaciones.

“Los Gobiernos de cada país están asumiendo más responsabilidad en relación con la epidemia. Sin embargo, el VIH es una responsabilidad compartida que implica a Gobiernos, donantes, la sociedad civil y el sector privado”.

Brink coincidió en que el sector privado tiene un papel clave para garantizar el éxito de la respuesta al sida e hizo referencia al trabajo de Anglo American en la implantación de políticas en los centros de trabajo para el cuidado de la salud de los trabajadores y de sus familias.

“Anglo American ha demostrado que la inversión en la prevención, el tratamiento y la atención asociados al VIH tiene un impacto medible y positivo sobre los resultados empresariales”, afirmó Brink. “Al invertir en los empleados, se reduce el absentismo, se aumenta la productividad y se contribuye al bienestar de la compañía”.

El debate fue muy amplio y se trataron diversos temas, entre ellos, la evolución de la epidemia, las condiciones suficientes y necesarias para una respuesta verdaderamente sostenible, y el futuro de la financiación del sida en un clima de incertidumbre económica.

El VIH no debería verse como una enfermedad si no como una oportunidad y una puerta de entrada para hacer frente a los temas más acuciantes de nuestras sociedades, como los derechos humanos y la igualdad de género

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

“Hace 30 años, no se creía que fuese posible el acceso al tratamiento del VIH en los países donde este se ensañaba con más dureza. El mayor acceso al tratamiento que vemos hoy es una prueba tangible de lo que se puede conseguir cuando se unen fuerzas para enfrentarse a la epidemia de sida”.

También se puso de manifiesto que uno de los mayores logros de la respuesta al sida es que ha servido de puerta de entrada a asuntos sociales de mayor calado, y que le ha dado voz a las personas más vulnerables y el poder de utilizar esa voz. Como Michel Sidibé argumentó: “El VIH no debería verse como una enfermedad si no como una oportunidad y una puerta de entrada para hacer frente a los temas más acuciantes de nuestras sociedades, como los derechos humanos y la igualdad de género”.

Los participantes concluyeron que las empresas, desde las multinacionales de mayor envergadura a las microempresas y las asociaciones y coaliciones del sector privado, necesitan prestar sus recursos y conocimientos para poder dar una respuesta efectiva al sida. Las empresas deberían ir más allá de garantizar el bienestar de sus empleados y contribuir de forma activa a la respuesta al sida mediante la distribución de información vital sobre el sida a través de impresos, radio y vallas publicitarias; exigir políticas efectivas para el sida y ofrecer recursos financieros para programas que pueden salvar vidas.

Las donaciones tienen un beneficio doble

Ahora es más fácil realizar donaciones a ONUSIDA en los Estados Unidos. UNAIDS USA, una 501c3, es decir, una organización sin ánimo de lucro exenta de impuestos en los Estados Unidos, ha creado un mecanismo más simple de participación de recursos financieros alternativos . De esta manera, será más fácil para particulares, fundaciones y para el sector privado contribuir al trabajo de ONUSIDA y de sus 10 copatrocinadores.

“Creo que realmente podemos avanzar en la respuesta al sida en los próximos cinco años, pero para poder hacerlo tenemos que unir nuestras fuerzas no solo con los Gobiernos sino con las personas a nivel individual, los activistas, las empresas y las fundaciones”, afirmó el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé. “Cualquier aportación, por pequeña que sea, ayuda a alcanzar la visión de ONUSIDA de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el VIH”.