Reportaje

ONUSIDA lamenta el fallecimiento de Abel Shinana

23 de mayo de 2012

Abel Shinana participando en un taller nacional sobre estrategias combinadas de prevención, donde ofreció recomendaciones y puntos de vista muy valiosos sobre cómo tratar las necesidades de los grupos de población clave con mayor riesgo de infección.

Hasta hace poco, se han ignorado las necesidades y derechos de los profesionales del sexo en Namibia. Durante el último año, sin embargo, esta situación ha cambiado. Los profesionales del sexo se han organizado, han hablado sobre los abusos y las barreras que encuentran para acceder a los servicios relacionados con el VIH y se les ha escuchado.

Abel Shinana, el difunto coordinador de la Alianza Africana de los Profesionales del Sexo en Namibia, fue imprescindible para este cambio. Abel era un joven profesional del sexo, abierto, atento y comprometido con el movimiento. Cuando comenzó como coordinador de ASWA, hace más de un año, era bastante tímido y reservado. En unos pocos meses, Abel se convirtió en un franco y valeroso defensor de los derechos de los profesionales del sexo, personas que viven con el VIH y la población LGTBI. También fue un colaborador fundamental tanto para UNFPA como para ONUSIDA en su intento de hacer frente al VIH entre los profesionales del sexo a nivel nacional así como mundial.

Hace tan solo dos semanas, Abel fue presentador y un participante activo en un taller nacional sobre estrategias combinadas de prevención y ofreció recomendaciones y puntos de vista muy valiosos sobre cómo tratar las necesidades de los grupos de población clave con mayor riesgo de infección. También fue hace poco coautor del Community Assessment Report on HIV and Sex Work y el autor principal del resumen relacionado que ha sido aceptado para presentarse en la Conferencia internacional sobre el sida, la cual tendrá lugar en Washington en julio de 2012.

El pasado mes de marzo, Abel coordinó la primera celebración del Día Internacional de los Derechos de los Profesionales del Sexo en Namibia, que tuvo una gran cobertura por parte de los medios y cada vez más público que entendió que los profesionales del sexo también tienen derechos. Por supuesto, Abel fue uno de los nuevos y fuertes portavoces de los derechos humanos para los profesionales del sexo en África e hizo de las experiencias de estos profesionales el centro de debates políticos.

La prematura y trágica muerte de este joven líder tan comprometido, debido a un accidente de coche, representa una enorme pérdida para este recién nacido movimiento de los profesionales del sexo en Namibia y otros lugares. Los numerosos mensajes de pésame de asociados a todos los niveles lo demuestran. Los miembros de ONUSIDA y UNFPA en Namibia hemos perdido también a un querido amigo.