Comunicado de prensa

Veintidós de los países más afectados de África subsahariana han reducido en número de nuevas infecciones por el VIH en más de un 25%

Nuevos datos del ONUSIDA reflejan un progreso significativo en la consecución del sexto Objetivo de Desarrollo del Milenio: frenar comenzar a invertir la propagación del VIH para 2015.

GINEBRA, 17 de septiembre de 2010 – Antes de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que se celebrará del 20 al 22 de septiembre de 2010, el ONUSIDA publica los datos sobre los progresos realizados para alcanzar el sexto ODM y hace un llamamiento para aprovechar la respuesta al sida en la consecución de todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Los datos muestran que países con las mayores epidemias de África (Côte d’Ivoire, Etiopía, Nigeria, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe) lideran la disminución en el número de nuevas infecciones por el VIH. Entre 2001 y 2009, 22 países de África subsahariana han experimentado un descenso de más de un 25% en la cantidad de nuevas infecciones, cuyo número se está reduciendo a un ritmo constante o estabilizando en muchas partes del mundo.

“Estamos asistiendo a un verdadero progreso para alcanzar el sexto ODM”, afirmó el director ejecutivo del ONUSIDA, Michel Sidibé. “Por primera vez se está produciendo un cambio en el epicentro de la epidemia. En lugares donde el VIH se estaba llevando los sueños de muchos, ahora hay esperanza”.

Sin embargo, aún existen desafíos que afrontar. En Europa oriental y Asia central todavía hay epidemias del VIH en expansión, y en muchos países de ingresos altos las infecciones por el VIH entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres están resurgiendo.

En la actualidad, 5,2 millones de personas reciben tratamiento, lo que supone que en seis años el número de pacientes se ha multiplicado por 12. El número de muertes relacionadas con el sida ha disminuido de forma notable desde que se ha extendido el acceso al tratamiento (hubo 200.000 muertes menos en 2008 con relación a 2004). Por su parte, los jóvenes está liderando la revolución en materia de prevención al optar por empezar a tener relaciones sexuales más tarde, tener menos parejas simultáneas y al utilizar preservativos, lo que lleva a una reducción significativa en el número de nuevas infecciones en muchos de los países más afectados por el sida.

En adultos, el uso del preservativo masculino se ha duplicado en los últimos cinco años. La tradición está dando paso al pragmatismo mientras las comunidades adoptan la circuncisión masculina. Los estudios señalan que la circuncisión masculina puede disminuir hasta cerca de un 60% el riesgo de infección por el VIH en los hombres. Por su parte, nuevas investigaciones sobre prevención del VIH muestran la eficacia de un microbicida controlado e iniciado por mujeres.

“Para mantener las frutos que estamos cosechando se necesitan más inversiones en investigación y desarrollo, no solo para una minoría acaudalada, sino que se centren en responder a las necesidades de la mayoría”, declaró Sidibé.

Muchos países están realizando buenos progresos en la respuesta al sida. Por ejemplo, en Asia, donde la epidemia está concentrada en las poblaciones más expuestas a la infección por el VIH, China ha ampliado el acceso a los programas de reducción de daños para los consumidores de drogas. Los datos procedentes de su sistema de vigilancia centinela señalan que el porcentaje de usuarios de drogas que utilizaron jeringuillas esterilizadas la última vez que se inyectaron pasó de un 40,5% en 2007 a un 71,5% en 2009.

Por su parte, Sudáfrica está ampliando rápidamente sus esfuerzos para alcanzar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH. Las nuevas infecciones en adultos y jóvenes han disminuido en más de un 25% y, desde hace unos años, cifras históricas de mujeres tienen acceso al tratamiento para evitar la transmisión maternoinfantil del VIH. El país también ha incrementado de forma notable sus inversiones nacionales para responder al sida durante el presente año fiscal. Sin embrago, en muchos países de ingresos bajos y medianos, la falta de recursos está obstaculizando gravemente la ampliación de programas.

Un déficit de USD 10.000 millones para la respuesta al sida

En 2009, cerca de USD 15.900 millones se destinaron a la respuesta mundial al sida, USD 10.000 millones menos de los que se estimaron necesarios. En 2009, las inversiones internacionales para el sida cayeron con respecto a las realizadas en 2008.

“En este punto de inflexión, un estancamiento o un descenso en las inversiones supondría un retroceso en la respuesta al sida y amenazaría le capacidad del mundo para alcanzar el sexto ODM”, afirmó Sidibé. “Invertir en el sida es una responsabilidad compartida entre los asociados para el desarrollo y los gobiernos nacionales”.

El ONUSIDA recomienda a los gobiernos nacionales que destinen entre un 0,5% y un 3% de sus ingresos gubernamentales al VIH, dependiendo de su tasa de prevalencia. Las inversiones nacionales para el sida han aumentado durante la última década, pero para la mayoría de los países más afectados, las inversiones nacionales por sí solas no son suficientes para responder a sus necesidades de recursos.

Por otra parte, los programas para el sida pueden ser sostenibles y asequibles si se aumenta la eficiencia y eficacia de los programas para el VIH. Esto significa que hay que saber qué se debe hacer e invertir los recursos en la dirección adecuada. Rotar tareas entre los trabajadores de atención sanitaria, reducir costes unitarios y centrarse en la eficacia son opciones que podrían contribuir a disminuir las necesidades mundiales de recursos a largo plazo. Además, la distribución de recursos debería ser predecible. Los países no pueden responder de forma eficaz a la epidemia con planificaciones por años fiscales.

Aprovechar la respuesta al sida para alcanzar todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Las estrategias actuales para invertir recursos están entorpeciendo la respuesta al sida. Los programas para el sida deben salir del aislamiento. Al situar la respuesta dentro de programas para el desarrollo más amplios y al integrarla en otros esfuerzos sanitarios, para el desarrollo y para los derechos humanos, el mundo puede acelerar el progreso en todos los ODM, además de optimizar la eficiencia de los recursos y salvar y mejorar más vidas.

Así, nuevas estimaciones de las Naciones Unidas señalan que en 2008 se produjeron 42.000 defunciones a causa del VIH en mujeres embarazadas. Se calcula que cerca de la mitad fueron maternas.

“Integrar las inversiones en VIH en salud materna, reproductiva y sexual, e infantil impulsaría la obtención de mejores resultados para millones de personas que más lo necesitan”, manifestó Sidibé. “Mientras avanzamos, la respuesta al VIH puede contribuir a acelerar los progresos en los ocho objetivos”.

El ONUSIDA organizará el evento El sida y los ODM junto con China, Nigeria y Sudáfrica el 22 de septiembre en la Cumbre de las Naciones Unidas con el objetivo de analizar formas de integrar la respuesta al sida en otros esfuerzos sanitarios y para el desarrollo.

“Los líderes mundiales y el ONUSIDA se unirán para lanzar el mensaje de que debemos invertir de forma estratégica para abordar varios ODM. Liberar el poder, la capacidad y la innovación del movimiento del sida podría constituir una de las mejores oportunidades para acometer los ODM de un modo diferente”, dijo Sidibé.

El movimiento del sida debería ser un puente que conecte otros movimientos: salud materna e infantil, salud sexual y reproductiva, igualdad entre géneros, violencia sexual y la lucha contra el cáncer en las mujeres.

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