Comunicado de prensa

Nueva asociación entre África y China para promover una renovada era para el progreso hacia la consecución de los objetivos de salud y desarrollo

Los líderes mundiales hacen un llamamiento para una cooperación de sur a sur, a fin de revertir la epidemia de sida y llevar a cabo un enfoque integrado para acelerar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

NUEVA YORK, 22 de septiembre 2010— Los líderes mundiales se reunieron en las Naciones Unidas tras haber sido convocados para crear un nuevo modelo de asociación, con el objetivo de reforzar la respuesta al sida y alcanzar mayores resultados en materia de salud y desarrollo. Así, los líderes coincidieron en que no es posible lograr un progreso sostenible hacia los objetivos mundiales de acabar con la pobreza y garantizar la existencia de sociedades en un buen estado de salud si no se establece una sinergia entre las iniciativas relacionadas con el sida y otras concernientes a la salud y al desarrollo.

Esta reunión de alto nivel, organizada conjuntamente por China, Sudáfrica, Nigeria, Etiopía y ONUSIDA, congregó a numerosos líderes mundiales, entre los que destacaron el primer ministro de China, el primer ministro de Etiopía y diferentes ministros de Sudáfrica, Nigeria, Burundi, República Democrática del Congo, Kenya y Rwanda. Asimismo, a la reunión asistieron los principales responsables de diversas organizaciones internacionales y de la sociedad civil.

“La era de la puesta en marcha de programas en materia salud y desarrollo de forma aislada ha llegado a su fin”, afirmó el Sr. Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, que presidió el acto. “Tenemos que trabajar juntos para hacer que esto se convierta en un único paso hacia adelante; no podemos permitirnos contar con un enfoque fragmentado en lo que se refiere a la salud y al desarrollo. Esta asociación entre África y China puede llegar a ser el motor que acelere el progreso hacia la consecución de los ODM”.

 Los países en desarrollo, por su parte, están uniendo sus fuerzas para emprender acciones en las que se aplique un enfoque combinado que englobe la salud y el desarrollo, y están dando voz a sus comunidades para que puedan determinar cuáles son sus necesidades sanitarias particulares. Esta nueva cooperación sur-sur contribuirá a promover la innovación y la búsqueda de soluciones locales que marquen la diferencia con respecto a la situación anterior; y además, favorecerá la puesta en común de tecnologías y el desarrollo de capacidades a nivel local.

La epidemia del sida es cada vez más estable, y el número de nuevas infecciones se está reduciendo a un ritmo constante en la mayor parte del mundo. Estos logros han sido posibles gracias a los importantes progresos llevados a cabo por la comunidad internacional en su esfuerzo por alcanzar la consecución de los objetivos concernientes al acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH.

“No podemos hacer oídos sordos a la llamada de la vida, y tampoco debemos tardar demasiado en responder”, declaró su Excelencia Wen Jiabao, primer ministro de China. “Tenemos que doblar nuestros esfuerzos para avanzar con la campaña mundial en la lucha contra el VIH/sida, así como garantizar que los ODM relacionados con ella se cumplan en el plazo fijado. China se ha involucrado de manera muy activa en la cooperación internacional en pro de la prevención y el tratamiento del VIH/sida”.

En su defensa del programa de ONUSIDA sobre el sida y los ODM, los líderes hicieron un llamamiento al movimiento contra el sida, a fin de que se tomen iniciativas para hablar de integración e innovación.

 “El programa conjunto sobre el sida y los ODM persigue conseguir un cambio que dé lugar a una nueva forma de actuación, no solo en la respuesta al sida, sino también en lo relativo a los esfuerzos por alcanzar otros ODM, acelerando el progreso hacia aquellos para los que no se han logrado los avances esperados”, afirmó la Dra. Asha-Rose Migiro, secretaria general adjunta de las Naciones Unidas. “Por tanto, lograr avances que supongan revertir la epidemia del VIH es un aspecto fundamental que debe formar parte del programa de desarrollo internacional”.

Invertir en materia de sida ha contribuido a reforzar los sistemas de salud y los sistemas de atención sanitaria primaria en numerosos países, así como el acceso a los programas de bienestar social. En Etiopía, la existencia de una fuerte alianza con grandes resultados entre el gobierno nacional y sus principales asociados en materia de desarrollo ha dado lugar a importantes logros, pues ha conseguido que se destinasen más de 300 millones de dólares estadounidenses a recursos relacionados con el sida para reforzar los sistemas sanitarios del país.

“La estrategia diseñada por Etiopía para integrar el sida en el tratamiento de los asuntos en materia de salud no solo ha contribuido a reducir la carga de trabajo en los centros sanitarios, sino que también ha permitido que el sistema sanitario cubra también a las personas más pobres y vulnerables”, afirmó su Excelencia Meles Zenawi, primer ministro de Etiopía. “Esta iniciativa en pro del desarrollo a nivel de comunidad nos ha ayudado a conseguir un progreso sostenible a largo plazo”.

Sudáfrica, por su parte, ha integrado los servicios relacionados con el VIH y la tuberculosis en un mismo centro, de manera que ha logrado reducir el número de muertes relacionados con el sida y la tuberculosis. Como parte de su ambicioso programa de realizar las pruebas del VIH a 15 millones de personas, el gobierno también está ofreciendo revisiones médicas para las mujeres y las niñas. En 2009, aproximadamente un 90% de las mujeres embarazadas pudieron tener acceso al tratamiento para proteger a sus bebés de la transmisión maternoinfantil del VIH.

“Tenemos que reforzar los servicios sanitarios de atención primaria, a fin de que integren los servicios relacionados con el VIH, la salud materna e infantil, y la salud sexual y reproductiva en los programas de desarrollo”, afirmó el Dr. Aaron Motsoaledi, ministro de salud de Sudáfrica. “Las comunidades deben contar con programas sanitarios que, además, constituyan el centro de su propio desarrollo”.

Con todo, el VIH sigue obstaculizando el logro de avances y mejoras en la reducción de los índices de mortalidad materna e infantil en muchos países de África subsahariana. Más del 40% de los casos de mortalidad materna en países como Botswana (77%), Swazilandia (75%), Lesotho (59%), Zimbabwe (53%), Namibia (50%) y Sudáfrica (43%) están relacionados con el VIH. Sin embargo, allí donde se han puesto en marcha servicios integrados, los resultados han sido espectaculares. En Pampaida (Nigeria), una de las Ciudades rurales del Desarrollo del Milenio situada en el estado de Kaduna, se han registrado muy pocas muertes de madres o niños que nacieron con el virus en los últimos años, gracias a la puesta en marcha de un enfoque integrado en la provisión de atención sanitaria.

“Estamos salvando las vidas de madres y niños gracias al refuerzo del sistema sanitario”, declaró el profesor Onyebuchi Chukwu, ministro de salud de Nigeria. “Estamos invirtiendo en salud utilizando recursos provenientes de las ayudas económicas para saldar deudas porque tener acceso a una atención sanitaria de calidad no es un lujo, sino que constituye una necesidad y un derecho de todas las personas”.

En el año 2000, los líderes mundiales aprobaron la Declaración del Milenio. Esto representó un antes y un después en la cooperación internacional, y favoreció esfuerzos en pro del desarrollo que contribuyeron a mejorar las vidas de cientos de millones de personas en todo el mundo. Ahora, tan solo quedan cinco años para continuar trabajando y así alcanzar el octavo Objetivo de Desarrollo del Milenio para 2015.

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