ONUSIDA celebra los esfuerzos de UNITAID por crear una entidad en pro del consorcio de patentes

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Reportaje

ONUSIDA celebra los esfuerzos de UNITAID por crear una entidad en pro del consorcio de patentes

10 de junio de 2010

UNITAID

ONUSIDA celebra los esfuerzos realizados por UNITAID para crear la Fundación en pro del consorcio de patentes (Patent Pool Foundation) el próximo julio. El 8 de junio de 2010, la Junta de UNITAID decidió finalmente aprobar la creación de la nueva Fundación en pro del consorcio de patentes de medicamentos, así como destinar 4,4 millones de dólares estadounidenses a dicha Fundación para las primeras actividades que llevará a cabo durante el primer año.

"A efectos prácticos, lo que esto quiere decir es que ya podemos empezar las negociaciones formales con los titulares de las patentes", afirmó el Sr. Philippe Douste Blazy, presidente de la junta directiva de UNITAID. "Esperamos que la Fundación en pro del consorcio de patentes adquiera sus primeras licencias a lo largo de este primer año".

El acceso al tratamiento del VIH es una cuestión clave del acceso universal; si a través de un consorcio de patentes se obtienen las licencias necesarias para los medicamentos contra el sida, ello contribuirá a reducir los precios de dichas medicinas, así como a fomentar la producción de combinaciones de medicamentos fijas y a animar a los fabricantes de genéricos a producir antirretrovíricos directamente para la OMS, incluido el tratamiento pediátrico.

"Si el consorcio de patentes da resultado, contribuirá a acelerar la ampliación del acceso a la atención y al tratamiento, y además, en los países en desarrollo, se reducirá el riesgo de que la reserva de medicinas no sea suficiente", afirmó el Sr. Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.

¿Por qué crear un consorcio de patentes?

Un consorcio de patentes permite unir los derechos que los distintos titulares, tales como las universidades, las empresas farmacéuticas o las instituciones gubernamentales, poseen sobre sus patentes, y las pone a disponibilidad de todos en régimen de no exclusividad. Gracias a este mecanismo, los creadores de productos farmacéuticos podrían tener acceso a las patentes a través de una "ventanilla única". Como contrapartida, los fabricantes pagarían una regalía al titular de la patente.

Un consorcio así podría facilitar la producción de nuevas medicinas que combinasen diferentes compuestos farmacéuticos, patentados por empresas distintas, en una sola pastilla. Dichos medicamentos, conocidos como "combinaciones de dosis fija" resultan más fáciles de tomar para los niños y para los adultos que seguir un tratamiento formado por múltiples pastillas a horas diferentes; además, gracias a estas combinaciones, se fomentaría la observancia del tratamiento del VIH y los resultados del mismo mejorarían considerablemente.

Asimismo, al permitir la producción de los medicamentos a distintos fabricantes, el consorcio de patentes podría conseguir que las nuevas medicinas fuesen más asequibles en los países en desarrollo, pues, a pesar de que ciertas medicinas antiguas para el tratamiento del sida son ahora más baratas, los nuevos productos siguen siendo demasiado caros. La necesidad de un tratamiento del VIH más asequible será cada vez más apremiante, dado que son muchas más personas que viven con el VIH las que precisan recurrir a los tratamientos de segunda línea debido a que los de primera ya no son suficientes.