La homofobia y las leyes punitivas continúan amenazando las respuestas al VIH y los derechos humanos

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Reportaje

La homofobia y las leyes punitivas continúan amenazando las respuestas al VIH y los derechos humanos

28 de agosto de 2012

Cerca de ochenta países tienen leyes que criminalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Infográfico "Soy gay: 5 cosas que temo"

En muchas regiones del mundo, las leyes punitivas y las prácticas contra las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI)[1] continúan bloqueando las respuestas eficaces al VIH. Se han documentado una variedad de violaciones a los derechos humanos, desde la negación de servicios sanitarios y la libertad de asociación hasta el acoso, la violencia y el asesinato.

Se ha informado que la semana pasada una organización de jóvenes en Camerún ha celebrado un mitin anti-LGBT; a la noticia siguió una serie de arrestos y detenciones en años recientes de hombres cameruneses que tienen sexo con hombres, sobre la base de su orientación sexual.

En Zimbabue, donde el sexo entre hombres es ilegal, los policías arrestaron y luego liberaron a 44 miembros de la organización Gays y Lesbianas de Zimbabue (GALZ) el 11 de agosto de 2012, después de la publicación de un informe de GALZ que documenta las violaciones a los derechos humanos de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero.

En Europa, en un informe sobre la situación de los derechos humanos de personas lesbianas, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), publicado en mayo de 2012 por la Región Europea de la Asociación Internacional de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (ILGA-Europa), se documentaron muchos casos de violencia, odio y discriminación contra las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales.

Las violaciones de los derechos humanos debido a la orientación sexual real o percibida de las personas, su identidad de género o expresión afirman el clima de odio y temor que profundiza el ocultamiento de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Dichas violaciones desalientan el comportamiento que busca la salud, niega el acceso a los servicios sanitarios clave y sostienen la creciente incidencia de la infección por el VIH entre los hombres que tienen sexo con hombres y las personas transgénero.

Joel Nana, defensor de derechos humanos y Director Ejecutivo de la organización sin fines de lucro Africanos por la Salud y los Derechos Sexuales (African Men for Sexual Health and Rights, AMSHeR)

Los estudios en Estados Unidos, Canadá, Europa y Australia han documentado altos niveles de acoso homofóbico en las escuelas y la falta de apoyo de las autoridades escolares. Por ejemplo, en un estudio reciente realizado en Estados Unidos se determinó que a más del 84% de los jóvenes estudiantes lesbianas, gays, bisexuales y transgénero los habían insultado o amenazado, al 40% los empujaron y al 18% fueron víctimas de violencia física en la escuela.

En varias ciudades de la Federación Rusa recientemente se aprobaron leyes que prohíben la información pública sobre orientación sexual e identidad de género. Se encuentra en trámite una legislación similar ante el parlamento de Ucrania. ONUSIDA cree que dichas leyes discriminan a personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero limitando sus libertades de reunión y expresión, amenazan a las organizaciones de ayuda frente al VIH que los apoyan, y pueden utilizarse para justificar el acoso homofóbico y la violencia.

‘Clima de odio y temor’

La evidencia y experiencia han demostrado que las leyes y prácticas punitivas impulsan el alejamiento de las minorías sexuales de los servicios frente al VIH. Por ejemplo, en un estudio realizado en Senegal se determinó que las acciones judiciales y el acoso contra personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero en 2008 llevó al “temor y ocultamiento generalizado” de los miembros de dichos grupos. De acuerdo al estudio, algunos profesionales sanitarios suspendieron el trabajo de prevención del VIH entre los hombres que tienen sexo con hombres por temor de su propia seguridad; aquellos que continuaron brindando servicios sanitarios observaron una abrupta reducción en la participación de los hombres que tienen sexo con hombres.

“Las violaciones de los derechos humanos debido a la orientación sexual real o percibida de las personas, su identidad de género o expresión afirman el clima de odio y temor que profundiza el ocultamiento de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero”, dijo Joel Nana, Director Ejecutivo de la organización sin fines de lucro Africanos por la Salud y los Derechos Sexuales (African Men for Sexual Health and Rights, AMSHeR). Agregó: “Dichas violaciones desalientan el comportamiento que busca la salud, niega el acceso a los servicios sanitarios clave y sostienen la creciente incidencia de la infección por el VIH entre hombres que tienen sexo con hombres y las personas transgénero”.

Alta prevalencia del VIH entre hombres que tienen sexo con hombres, personas transgénero

En muchas regiones del mundo, los hombres que tienen sexo con hombres y las personas transgénero experimentan una alta prevalencia del VIH y baja cobertura de servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH.

Los estudios recientes en el África Subsahariana muestran que la prevalencia del VIH entre los hombres que tienen sexo con hombres oscila del 6% al 31%. En Asia, la probabilidad de infección por el VIH entre los hombres que tienen sexo con hombres es casi 19 veces más alta que en la población en general. En América Latina, aproximadamente la mitad de todas las infecciones por el VIH de la región fue resultado de sexo sin protección entre hombres.

Los estudios entre las personas transgénero ha demostrado una prevalencia del VIH desproporcionadamente alta que oscila del 8% al 68%. Sin acceso a la información sobre el VIH y a los servicios libres de temor, sanción penal y homofobia, no es posible abordar estas tendencias.

“Los líderes mundiales se expresan cada vez más en contra de la discriminación y la criminalización basadas en la orientación sexual e identidad de género”, dijo Susan Timberlake, quien encabeza la División Jurídica y de Derechos Humanos del Secretariado de ONUSIDA. “Al publicar su informe en julio, por ejemplo, la Comisión Global sobre el VIH y Derecho hizo un fuerte llamamiento a la descriminalización de las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero, así como su protección en el contexto de la respuesta al sida”.

Algunos acontecimientos positivos

A pesar de los retrocesos, se producen algunos acontecimientos alentadores en favor de la igualdad, la no discriminación y el acceso a servicios sanitarios para las minorías sexuales.

El 12 de julio de 2012, el presidente de Chile promulgó una ley antidiscriminación que penaliza los delitos de odio, incluidos los realizados en contra de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Luego de su introducción hace unos siete años, la adopción de la ley antidiscriminación tomó impulso después del brutal asesinato de Daniel Zamudio, un homosexual de 24 años.

El Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia, el 17 de mayo de 2012, la Región Europea de Educación Internacional, el Comité Sindical Europeo de la Educación (ETUCE), la Confederación Sindical Europea (ETUC) e ILGA-Europa se comprometieron a fortalecer su colaboración para prevenir y combatir la homofobia y transfobia a nivel nacional y de Europa, en la escuela, el trabajo y la sociedad.

En febrero de 2010, el gobierno de Fiji se convirtió en la primera nación-isla del Pacífico en descriminalizar formalmente el sexo entre hombres. El nuevo Decreto de Delitos de Fiji elimina las anteriores referencias de “sodomía” y “actos antinaturales” y utiliza el lenguaje neutro respecto al género cuando se refiere a delitos sexuales.

En 2009, el Alto Tribunal de Delhi sostuvo que la criminalización de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo es inconstitucional y que “empuja a la clandestinidad a gays y hombres que tienen sexo con hombres”, dejándolos vulnerables al acoso de la policía e impidiendo el acceso a los servicios frente al VIH.

Defensoría y acción de la ONU

En marzo de 2012, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó un informe en la 19ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el que se documentaba las leyes y prácticas discriminatorias, así como los actos de violencia contra personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero, sobre la base de su orientación sexual e identidad de género. El informe instaba a todos los países a descriminalizar las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo y para asegurar que las personas puedan ejercer sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica con seguridad y sin discriminación.

En la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Sida, celebrada en año pasado, los estados miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a revisar las leyes y políticas que afectan adversamente al “suministro satisfactorio, eficaz y equitativo de los servicios ante el VIH”. ONUSIDA insta a todos los países a reflejar este compromiso en acciones para proteger los derechos humanos y las necesidades sanitarias de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero.


[1] La sigla “LGBTI” se utiliza como abreviatura global que abarca a grupos e individuos cuya orientación sexual o identidad de género difieren de la heterosexualidad y quienes pueden ser víctimas de discriminación, violencia y otras violaciones de los derechos humanos por dicho motivo. La información y los datos presentados en este artículo tal vez no se apliquen a todos los grupos representados por esta sigla. [Volver arriba]