Hoja de ruta para las organizaciones confesionales a fin de ampliar el acceso al tratamiento contra el VIH

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Actualidad

Hoja de ruta para las organizaciones confesionales a fin de ampliar el acceso al tratamiento contra el VIH

27 de febrero de 2014

Las iglesias y otras organizaciones confesionales son el grupo más grande que proporciona servicios de asistencia sanitaria para el VIH y aporta hasta el 50% de centros de asistencia comunitaria en algunos países.

A fin de desarrollar una hoja de ruta con el objetivo de aumentar el trabajo de los grupos confesionales para la dispensación del tratamiento contra el VIH que salva vidas, Caritas Internationalis y ONUSIDA organizaron conjuntamente una consulta los días 25 y 26 de febrero en Roma.

Los avances realizados hasta la fecha, la esperanza de que el fin de la epidemia de sida sea posible, garantizando tanto la dignidad de las personas como el acceso a los servicios para todos, y el compromiso y la urgencia de actuar, fueron temas habituales durante toda la reunión.

Los problemas específicos que se debatieron en la reunión fueron: 

  • El significativo papel de la comunidad religiosa tanto en la prestación de servicios como en la protección de la dignidad de la persona
  • La recopilación y presentación datos que demuestran el impacto del trabajo de la comunidad confesional
  • La necesidad de aumentar la inversión económica en servicios de tratamiento contra el VIH
  • La aceleración de los trabajos para salvar la brecha en la realización de las pruebas y los tratamientos para niños
  • La inclusión de las organizaciones confesionales en plataformas nacionales en todo el país
  • La garantía de coordinación - sin duplicación - de los servicios a cargo de diversos donantes

Participantes

Los participantes son representantes de las tradiciones de la fe cristiana, organizaciones de las Naciones Unidas, oficinas del Vaticano, gobiernos, donantes, la comunidad médica y científica y el cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede.

La consulta contó con el respaldo de ONUSIDA, Caritas Internationalis, UNITAID, la embajada de los Estados Unidos en la Santa Sede y CUAMM - Médicos con África. Los copatrocinadores fueron el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Catholic Relief Services y la Alianza Ecuménica de Acción Mundial.

Principales resultados

Las principales áreas que se identificaron para una mayor colaboración entre las organizaciones internacionales y las comunidades religiosas fueron un aumento de la investigación sobre los resultados de los programas de tratamiento contra el VIH, la comunicación estratégica sobre el trabajo en el terreno de las organizaciones y la difusión de los modelos de buenas prácticas. ONUSIDA se comprometió a facilitar los diálogos en los países sobre el papel de las organizaciones confesionales en la respuesta al VIH.

Citas

"En todos los casos, situar en el centro de nuestras intervenciones de asistencia sanitaria a las personas [que viven con el VIH], su dignidad, sus necesidades y derechos".

Arzobispo Zygmunt Zimowski, presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios

"Estamos entrando en una nueva fase en la que podemos ver el comienzo del fin del sida. Las comunidades confesionales tienen la escala y los medios para hacernos avanzar. Os preocupáis por la dignidad de la persona y sólo esta combinación única de acceso a los fármacos y a la dignidad puede proporcionar el impulso necesario para alcanzar el fin de la epidemia de sida".

Luiz Loures, secretario general adjunto de las Naciones Unidas y director ejecutivo adjunto de programas de ONUSIDA

"Sólo podemos llegar hasta aquí cuando se aumentan los objetivos y se reducen los recursos".

Padre Edward Phillips, presidente del Consejo de administración del programa sobre VIH y sida del Deanato del Este, Archidiócesis de Nairobi

"A las iglesias todavía les cuesta entender la epidemia y su papel en la lucha por una asistencia integral de las personas que viven con el VIH”. El reverendo Mabizela identificó problemas como la desigualdad entre hombres y mujeres, la pobreza y la apatía como "nuestros peores enemigos".

Rev. Phumzile Mabizela, director ejecutivo de la Red internacional de personas que viven con o están personalmente afectadas por el VIH o sida. (INERELA+)