Declaración de prensa

Acuerdo en materia de pandemias: ONUSIDA recoge las lecciones aprendidas sobre la pandemia de sida en el texto de Bureau

ONUSIDA comparte las lecciones aprendidas sobre la pandemia de sida en el texto del acuerdo en materia de pandemias de la oficina de negociación intergubernamental.

GINEBRA, 24 de julio de 2023: el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) recoge las lecciones aprendidas sobre la pandemia de sida para fortalecer y afinar el texto de la organización del acuerdo en materia de pandemias con el fin de garantizar una respuesta realmente sólida a las pandemias actuales, y para prevenir, prepararse y responder a las pandemias del futuro.

ONUSIDA y la respuesta al sida en todo el mundo cuentan con una experiencia y conocimientos únicos de los últimos cuarenta años en cuanto a la respuesta ante pandemias se refiere. La respuesta al sida mundial ha demostrado lo eficaz que puede ser una respuesta a la pandemia, lo que se ha señalado recientemente en su Actualización global sobre el sida 2023: The Path that Ends AIDS.

Aunque la COVID-19 incrementó la vulnerabilidad al VIH e interrumpió el acceso a los servicios para el VIH en el caso de millones de personas en todo el mundo, la respuesta al VIH/sida, los sistemas, la infraestructura y el modelo de gobernanza también ayudaron a los países a responder tanto al VIH como a la COVID-19.  ONUSIDA tiene un interés fundamental en la protección de los logros en la respuesta al VIH, la prevención de futuras pandemias y las emergencias sanitarias que afectan a las personas que viven con el VIH o que están afectadas por el virus y que podrían retrasar los esfuerzos para poner fin al sida para 2030.

Tras más de un cuarto de siglo liderando la lucha para poner fin al sida como amenaza para la salud pública, ONUSIDA ofrece las siguientes lecciones aprendidas para fortalecer el actual borrador del acuerdo en materia de pandemias:

Lenguaje general

El proyecto actual podría enmendarse para incorporar un lenguaje mucho más claro y determinante con relación a los compromisos de los países de altos ingresos para garantizar el acceso mundial a los productos relacionados con la pandemia y proporcionar proactivamente apoyo financiero y técnico para permitir las respuestas a la pandemia en los países de bajos y medianos ingresos. El uso frecuente de la fórmula «según corresponda» podría sustituirse por un lenguaje claro que transmita la obligación de los estados de actuar. En el borrador actual, gran parte de la carga para la prevención y la vigilancia recae en los países de bajos y medianos ingresos, y no se señalan obligaciones claras por parte de los países de altos ingresos para ayudar y apoyar a los países de medios y bajos ingresos. También podría incluirse un texto que comprometa a todos los países a priorizar la salud y la investigación médica.

Derechos humanos e igualdad

Si bien el borrador identifica los derechos humanos y la igualdad como principios fundamentales de la preparación frente a la pandemia, el borrador podría aclarar el lenguaje en relación con el compromiso de los Estados miembros de proteger los derechos humanos y garantizar la equidad en todos los aspectos de la prevención, la preparación y la respuesta a la pandemia (PRP). El acuerdo podría: reconsiderar la definición de «personas en situaciones vulnerables» (Art. 1); hacer referencia explícita a las obligaciones de los Estados de proteger y cumplir los derechos humanos dentro de sus «principios generales» (Art. 3.1); ante todo priorizar la equidad en todas las disposiciones del acuerdo; enfatizar la igualdad formal y sustantiva, junto con la no discriminación, como principios generales (Art. 3.1)

Acceso igualitario

Con respecto al acceso igualitario a los productos relacionados con la pandemia, el borrador de la organización utiliza un lenguaje que sugiere que las acciones recomendadas son consultivas en lugar de obligatorias. ONUSIDA recomienda que el borrador:

  • Comprometa claramente a los países que poseen tecnología médica relacionada con la pandemia y conocimientos para compartirla con los países de bajos y medianos ingresos, de forma oportuna y significativa, incluidos los requisitos de financiación y acuerdos de compra para instituciones y empresas de los países de altos ingresos para compartir tecnología y conocimientos con investigadores y fabricantes capaces en los países de bajos y medianos ingresos.
  • Comprometa a proporcionar un sólido apoyo financiero y técnico para la investigación colaborativa entre instituciones en el norte y en el sur con el fin de desarrollar la capacidad de investigación y desarrollo en los países de bajos y medianos ingresos, no solo para pandemias y no solo para la producción, sino también para permitir que los países de bajos y medianos ingresos contribuyan al progreso en la ciencia y la tecnología para toda la humanidad.
  • Comprometa a los países a aprovechar al máximo las flexibilidades de los ADPIC durante una emergencia sanitaria.
  • Comprometa a todos los estados a renunciar a las disposiciones de propiedad intelectual en relación con todos los productos relacionados con la pandemia durante los periodos de pandemia y recuperación.
  • Comprometa a los Estados miembros a proporcionar liderazgo político y una financiación y asistencia técnica sólidas para crear una capacidad de fabricación de medicamentos sólida y flexible en los países de bajos y medianos ingresos antes de que surja la próxima pandemia. De cara a futuras pandemias, un mayor apoyo será fundamental para adaptar esta capacidad en los países de bajos y medianos ingresos para fabricar productos relevantes para la pandemia.
  • Si la demanda de productos relevantes para la pandemia supera a la oferta durante futuras pandemias, todos los Estados miembros deben comprometerse a cumplir con las recomendaciones de priorización de asignación de productos de la OMS con el fin de garantizar un acceso equitativo, prestando especial atención a las poblaciones más vulnerables.

Acceso y reparto de beneficios

Aunque el borrador especifica las obligaciones entre los países de bajos y medianos ingresos para las acciones relacionadas con la vigilancia y el intercambio oportuno de patógenos y datos, el borrador debe revisarse para comprometer a los Estados miembros a garantizar un acceso equitativo, incluido en lo referente a la distribución de los beneficios y las ganancias de la venta de estos patógenos. Se han de aprovechar las lecciones aprendidas acerca del Ébola, donde se compartieron patógenos de África, pero los medicamentos se acumularon en el norte, lo que dejó a las personas en África a la espera de donaciones benéficas. El Acuerdo debe basarse en la precedencia del PIP (acuerdo de preparación para una gripe pandémica), que facilita el intercambio de patógenos y beneficios tanto en términos de vacunas como de ganancias.

Responsabilidad común pero diferenciada

Aunque la PRP es una responsabilidad compartida de los Estados miembros, el borrador podría dejar claro que la naturaleza y el alcance de las responsabilidades se diferencian en función de los recursos y las capacidades financieros y tecnológicos de cada país. Dado que los efectos de las epidemias recaen en mayor medida en las poblaciones pobres y vulnerables, los países que albergan estas poblaciones requieren asistencia adicional.

Inclusión de la comunidad y la sociedad civil

Las respuestas lideradas por la comunidad desempeñan un papel fundamental a la hora de llegar a las comunidades marginadas con mensajes y servicios sanitarios fundamentales durante una pandemia (tal y como han demostrado tanto el VIH como la COVID-19), pero las comunidades siguen contando con recursos insuficientes y no están correctamente integradas como socias clave en las iniciativas de PRP nacionales. El acuerdo en materia de pandemias debe reconocer el papel fundamental de las respuestas lideradas por la comunidad y comprometer a los Estados miembros a incluir a las comunidades y a la sociedad civil en la toma de decisiones, la planificación, la preparación, la implementación y el seguimiento.

Inversiones sostenibles en infraestructuras y sistemas sanitarios

Los sistemas de salud centrados en las personas, sostenibles, resilientes y con recursos adecuados son fundamentales para la PRP y para lograr la cobertura sanitaria universal. La respuesta al VIH ha demostrado claramente cómo es posible aprovechar la inversión en el VIH para construir sistemas sanitarios y de servicios sociales más fuertes, inclusivos y sostenibles que respondan tanto al VIH como a otras amenazas sanitarias. A partir del lenguaje previamente recomendado sobre responsabilidades diferenciadas basadas en la capacidad financiera y técnica del país, el proyecto podría comprometer claramente a los países a invertir una nueva financiación pública importante en sistemas de salud, garantizando así una mano de obra sanitaria bien formada y bien remunerada (incluidos los trabajadores sanitarios comunitarios); fortaleciendo la atención sanitaria de primera línea; garantizando el acceso a los medicamentos y diagnósticos (incluidos los que se producen localmente); y fortaleciendo y utilizando de forma eficaz los sistemas de información sanitaria.

Gobernanza multisectorial

El VIH ha sido pionero en la gobernanza sanitaria inclusiva, responsable y participativa en múltiples sectores y con la comunidad, pero existe el riesgo de que la gobernanza de la PPR se conciba como una empresa tecnocrática y descendente que no incluya las contribuciones centrales de las comunidades y la sociedad civil. El borrador podría insistir en que los mecanismos de gobernanza de la PRP sean totalmente inclusivos para las partes interesadas claves y que se integren a nivel nacional y regional para hacer frente a las pandemias actuales y futuras crisis sanitarias. Debe reforzarse el lenguaje sobre enfoques de todo el gobierno y de toda la sociedad.

Conclusión

Las pandemias siguen generando enormes costes en las sociedades de todo el mundo: se estima que 630 000 personas murieron por causas relacionadas con el sida en 2022, y la COVID persistente tendrá efectos duraderos en la salud y el bienestar humanos. En las respuestas al VIH y a la COVID-19, se ha dejado a demasiados países y comunidades solos en la lucha por salir adelante. Responder eficazmente a las pandemias actuales y futuras requiere que la comunidad global establezca en el corazón de la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2023 y priorice unos principios de solidaridad, igualdad y acción centrada en las personas. A través del aprendizaje adquirido con la práctica durante décadas, la respuesta al VIH ha demostrado cómo es posible responder eficazmente a una pandemia. ONUSIDA recomienda encarecidamente a los países que tengan presentes las lecciones aprendidas por ONUSIDA al negociar las revisiones al borrador del acuerdo en materia de pandemias.

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

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UNAIDS
Sophie Barton-Knott
tel. +41 79 514 6896
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