Daniel Goldstein: La presencia de la ausencia

"El arte es una forma poderosa de hacer que el sida sea real de manera física y espiritual para las personas que sólo lo conocían como una abstracción."

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"Invisible Man" 2006

"En 1984 me convertí en seropositivo" comenta el artista Daniel Goldstein. "Puesto que el sida era literalmente una sentencia de muerte en la década de 1980, me di cuenta de que lo que quería hacer el resto de mi vida era dedicarme a la escultura, mi primer amor como artista". Tras la muerte de su cónyuge en 1986, Goldstein se dedicó plenamente a su labor y desde entonces ha creado algunas de las obras de arte más impactantes relacionadas con el sida.

Desde misteriosas figuras humanas grabadas en cuero hasta una escultura de un hombre invisible, un tema recurrente en las obras del artista al que ha llamado "la presencia de la ausencia". "Muchas partes de mi vida se perdieron junto con aquellos que fallecieron. Con la llegada del tratamiento antirretroviral he vuelto a la vida pero en un estado transformado, un cuerpo diferente, como si estuviera en un mundo muy diferente a éste. Estuve parcialmente presente y esperanzado, y seguía vivo con tanta ausencia".

En 2006, Goldstein inició su colaboración con "Make Art/Stop AIDS" ("Crea Arte/Detén el sida"), una iniciativa del UCLA Art | Global Health Center (Centro de Salud Mundial I Arte de la UCLA) que consiste en una red internacional de estudiantes, artistas y activistas comprometidos con la erradicación de la epidemia mundial del sida. Para esta primera colaboración, creó "Medicine Man" (el Hombre Medicamento) una escultura con forma humana a base de cientos de sus frascos de medicamentos para tratar el VIH.

Su escultura más reciente se denomina "Invisible Man" (Hombre Invisible) y está fabricada enteramente a base de jeringuillas. En esta obra la presencia de la figura se hace visible mediante su ausencia total. 864 jeringuillas rodean un vacío con forma humana. La obra fue encargada igualmente por "Make Art/Stop AIDS" para su exposición en la Conferencia Internacional contra el Sida que se celebrará en Viena.

"El arte es una forma poderosa de hacer que el sida sea real de manera física y espiritual para las personas que sólo lo conocían como una abstracción" declara Goldstein. "Para aquellos afectados por el VIH, el arte puede constituir asimismo una confirmación y reconocimiento de aquello con lo que vivimos. Puede ofrecer tanto una catarsis como una celebración de la experiencia humana frente a una adversidad increíble".