Feature Story

Acción conjunta para conseguir resultados: Marco de resultados de ONUSIDA, 2009-2011

22 Abril 2009

20090421_jointaction_200.jpg

El la última década, el panorama de las organizaciones del VIH ha evolucionado y se ha vuelto cada vez más complejo. ONUSIDA, los donantes y la sociedad civil, incluidas las redes de personas que viven con el VIH, han solicitado acertadamente una mayor transparencia en las relaciones entre las necesidades, la financiación, las actividades y los resultados. También se ha pedido que se especifique más detalladamente cuál es la labor de ONUSIDA y la Secretaría en esta amplia constelación de actores.

Este Marco de resultados, que se basa en el Marco estratégico de ONUSIDA (2007-2011), dirigirá las futuras inversiones y hará responsables a la Secretaría y a los Copatrocinadores de que los recursos de las Naciones Unidas se traduzcan en resultados concretos en los países. Reafirma el compromiso de la Secretaría de ONUSIDA y de sus Copatrocinadores de cumplir con nuestros respectivos mandatos organizacionales de trabajar colectivamente con el fin de conseguir resultados.

Acción conjunta para conseguir resultados: Marco de resultados de ONUSIDA, 2009-2011 (pdf, 388 Kb)

Feature Story

Reunión del Comité de Organizaciones Copatrocinadoras de ONUSIDA

06 Abril 2009

20090403_CCO_h
(de izquierda a derecha): Joy Phumaphi, vice presidente y jefe de la Human Development Network, Banco Mundial; Arnauld Akodjenou, Directeur, División de Operaciones, ACNUR; Josette Sheeran, directora ejecutiva, PAM; Anarfi Asamoa-Baah, director general adjunto, OMS; Assane Diop, director ejecutivo, Sector Protección Social, OIT; Koichiro Matsuura, director general, UNESCO; Ad Melkert, Administrador ad-interim, PNUD; Ann M. Veneman, directora ejecutiva, UNICEF; Michel Sidibé, director ejecutivo, ONUSIDA; Thoraya Ahmed Obaid, director ejecutiva, UNFPA; Antonio Maria Costa, director ejecutivo, ONUDD. Paris, 3 de abril de 2009

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) reúne los esfuerzos y recursos de diez organizaciones de las Naciones Unidas para la respuesta mundial al sida. El Comité de Organizaciones Copatrocinadores de ONUSIDA (COC) sirve de foro para que estos copatrocinadores se reúnan regularmente con el fin de examinar temas de gran importancia para ONUSIDA e incorporar las aportaciones de estas organizaciones a las políticas y estrategias de ONUSIDA.

El 3 de abril de 2009 el COC celebró su primera reunión desde que Michel Sidibé fuera nombrado director ejecutivo de ONUSIDA.

El COC expresó su apoyo incondicional al “acceso universal”, un aspecto que Sidibé ha señalado como prioridad absoluta para ONUSIDA, así como a las otras áreas de atención prioritarias que se establecerán en el nuevo marco de resultado que los copatrocinadores están finalizando actualmente.

La reunión fue una oportunidad excelente para intercambiar ideas sobre cómo ayudar a los países a alcanzar sus objetivos de acceso universal. Todos aceptaron la necesidad de que ONUSIDA luche por una respuesta al sida basada en pruebas y en el respeto a los derechos humanos. La misma importancia tiene tomar responsabilidades y obtener resultados.

La COC también adoptó las orientaciones generales del Plan de trabajo y el presupuesto unificado para 2010-2011, incluidas las prioridades y la asignación de recursos entre los copatrocinadores, la Secretaría y las actividades interinstitucionales. La Secretaría trabajará ahora con los coordinadores mundiales de los copatrocinadores con el fin de finalizar el Plan de trabajo y el presupuesto unificado para la reunión de la Junta Coordinadora del Programa de junio de 2009.

Comité de Organizaciones Copatrocinadoras de ONUSIDA (COC)

El COC está compuesto por representantes de los diez copatrocinadores y la Secretaría de ONUSIDA. Su presidencia se designa por rotación cada 1 de julio y se reúne dos veces al año.

Feature Story

El VIH y los precios de los alimentos

01 Abril 2009

Esta semana los líderes de los países del G-20 se reúnen en Londres para celebrar una cumbre con el fin de identificar qué pasos pueden ayudar a restaurar el crecimiento económico mundial.

La crisis actual de los mercados financieros y de la economía mundial pone a prueba los compromisos de desarrollo mundial de los gobiernos y sus recursos nacionales. Los hogares que ya eran vulnerables a la pobreza corren el riesgo de empobrecerse aún más.

En las próximas semanas UNAIDS.org evaluará cómo afecta la pobreza a las personas afectadas por el VIH y cómo una financiación sostenible es esencial para responder al sida y fomentar el desarrollo mundial. El acceso a alimentos asequibles es esencial para los trabajadores que viven con el VIH, expone Robin Landis, oficial de políticas sobre el VIH del Programa Mundial de Alimentos.


El VIH y los precios de los alimentos

Este artículo aparece en la edición actual de la revista AGENDA, publicada por la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte.

20090401_Food_200
Un transportista en Mali. Fotografía: ONUSIDA/P. Virot

Aunque los medicamentos antirretrovíricos son gratuitos en Mozambique y acceder a ellos es relativamente sencillo, Ana Costa dejó el tratamiento hace unos meses después de llevar dos años sufriendo náuseas y debilidad debidos al hecho de tomar medicamentos fuertes con el estómago vacío. Ana no es la única que se enfrenta a este doloroso dilema: su salud es tan frágil que no puede trabajar, pero si no trabaja, no puede comprar comida. Aunque sabe que su salud depende del tratamiento antirretrovírico, cree que no tiene otra elección que dejarlo, ya que no puede comer de manera regular.

Puede que no sea lo primero que viene a la mente cuando se piensa en el VIH, pero los alimentos, y más específicamente los alimentos nutritivos adecuados, son a menudo una de las necesidades más urgentes para las personas que viven con el VIH y sus familias. La malnutrición y el VIH son una combinación mortal: el VIH ataca al sistema inmunitario y deteriora el estado nutricional necesario para eludir infecciones, y al mismo tiempo, un estado nutricional inadecuado acelera la aparición de enfermedades relacionadas con el sida.

El hambre desempeña un papel esencial en la propagación del virus, hace que las personas adopten medidas desesperadas para conseguir comida que ponen en peligro sus vidas y las de los demás.

 

El hambre desempeña un papel esencial en la propagación del virus, y hace que las personas adopten medidas desesperadas para conseguir comida que ponen en peligro sus vidas y las de los demás. En algunas partes de África meridional no es raro que las mujeres se vean forzadas a mantener relaciones sexuales a cambio de alimentos, de que las lleven al hospital o de que paguen las tasas escolares de sus hijos. La necesidad inmediata de subsistir puede empañar las decisiones que tendrán una repercusión en su futuro a largo plazo.

La importancia de una alimentación adecuada para llevar una vida saludable es un hecho establecido, y también se sabe que los transportistas no tienen una nutrición adecuada debido a las exigencias de su trabajo. Es normal que los transportistas hagan comidas irregulares de poca calidad nutricional durante los largos periodos de tiempo en los que trabajan fuera. Una nutrición inadecuada repercute directamente en la capacidad del cuerpo de luchar contra una infección, así como de sentirse fuerte y productivo en el trabajo.

Los precios elevados de los alimentos empeoran la situación

El impacto del cambio climático y la pérdida de terrenos agrícolas debido a la producción de biocombustibles han contribuido a la subida de los precios de los alimentos y el petróleo, y al mismo tiempo han repercutido seriamente en la producción de alimentos y en los costes de distribución. La crisis actual está afectando a personas de todo el mundo, en especial a aquellos que viven en los países en desarrollo, tanto las personas que viven en medios rurales y dependen de la agricultura para subsistir como los que viven en ciudades y deben pagar por los alimentos que consumen.

La gran subida de los precios de los alimentos, especialmente desde principios de 2008, ya ha provocado cambios alimentarios que afectan gravemente a la salud y el estado nutricional de millones de personas. Para hacer frente a la crisis, muchas familias no adquieren aquellos alimentos que son más costosos pero que también son los más nutritivos (como la carne, las aves, los huevos, el pescado y la verdura), y además reducen la cantidad y la frecuencia de las comidas.

Estos cambios dramáticos en la alimentación pueden acarrear consecuencias nutritivas y sanitarias nefastas para los más vulnerables en la sociedad: niños, mujeres embarazadas y lactantes, y los enfermos crónicos, especialmente los que viven con tuberculosis, VIH y sida. Para aquellos hogares pobres afectados por el VIH el consumo de alimentos menos nutritivos puede ocurrir incluso antes como resultado de la gran carga adicional que suponen los cuidados de los enfermos. Cuando disminuye la calidad de los alimentos, también lo hace la presencia de micronutrientes, lo que puede desencadenar enfermedades e infecciones, y que la salud del enfermo se resienta aún más. El cuerpo también puede desarrollar resistencia a los medicamentos, por lo que el tratamiento dejará de ser efectivo y puede incluso desembocar en nuevas cepas del virus, ya que las personas seropositivas comienzan a saltarse o a abandonar definitivamente el tratamiento porque no disponen de alimentos para acompañar la ingesta de medicamentos.

Lo mismo ocurre con las personas que siguen el tratamiento para la tuberculosis. Corren un mayor riesgo de dejar de acudir a los programas de tratamiento ya que destinan el dinero que emplearían en el transporte para comprar alimentos. Interrumpir el tratamiento de la tuberculosis puede provocar la proliferación de cepas de tuberculosis resistente o extremadamente resistente a los medicamentos, poniendo así en peligro la salud pública general.

¿Qué implica esto para los transportistas?

La movilidad es un factor impulsor de la epidemia del VIH. Sin embargo, hay otros vínculos menos conocidos entre el sector del transporte, la incidencia del VIH y los precios de los alimentos. En África meridional, donde hay una mayor prevalencia del VIH, el sida ha afectado a las empresas transportistas hasta el punto de que, incluso antes de ver el impacto general de la crisis actual, no había suficientes transportistas para satisfacer la demanda. Por ejemplo, durante la crisis de alimentos de 2003-2005, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) contrató cerca del 30% de los servicios de transporte de la región y se encontró con muchas dificultades a la hora de contratar vehículos y conductores suficientes para ofrecer asistencia alimentaria de manera rápida y eficaz. Aproximadamente el 80% del transporte del Programa Mundial de Alimentos se debe contratar localmente. La falta de conductores cualificados hace que aumenten los costes del transporte y por lo tanto que los precios de los alimentos y de otras mercancías suban.

El PMA está orgulloso de ser un asociado central, junto con TNT, ITF y ONUSIDA, de North Star Foundation, una asociación pública-privada que pretende mejorar la salud y el bienestar de los transportistas y reducir el número de nuevas infecciones por el VIH mediante el establecimiento de redes de “centros de bienestar” en las carreteras.

Ayuda alimentaria para el VIH

El PMA estima que 22 de los 30 países que más ayuda alimentaria necesitan se encuentran en África subsahariana, donde viven dos tercios de los 33 millones de personas que viven con el VIH. En el pasado, generalmente solo el 10% de la población más pobre necesitaba asistencia, pero con la subida de los precios ha aumentado el número de hogares que han caído en la pobreza y que tendrán luchar para encontrar maneras de hacer frente a esta situación. Las mujeres, que ya representan el 70% de los pobres del mundo, son las q más sufrirán y se verán obligadas a mantener relaciones sexuales a cambio de dinero para sobrevivir, lo que aumenta el riesgo de nuevas infecciones.

Ofrecer a las personas seropositivas un medio para salir de la pobreza puede ayudar a garantizar que consuman alimentos nutritivos, proporcionar una educación para sus hijos y facilitar el acceso a la atención sanitaria y al tratamiento. Se prevé que los precios de los alimentos van a seguir siendo altos, por lo que incorporar un paquete de alimentos nutritivos en los programas de tratamiento del VIH puede mejorar los beneficios de los medicamentos y prevenir el fracaso del tratamiento. Por tan solo US$0,70 un adulto seropositivo puede recibir una ración nutritiva de una combinación de trigo y soja, maíz y judías. Demás de la ayuda alimentaria, también se necesitan programas que ayuden a los hogares a subsistir. Si los mercados pueden ofrecer una dieta nutritiva, las transferencias de efectivo o la mircofinanciación pueden ser más apropiados que los paquetes de alimentos.

¿Qué pueden hacer los sindicatos de trabajadores?

  • Promover políticas nacionales que den prioridad a los programas de tratamiento del VIH y la tuberculosis e incorporar paquetes alimentarios como parte de estos programas.
  • Aprovechar las reuniones nacionales y regionales para informar a los miembros de los sindicados de los problemas de la alimentación y la inseguridad alimentaria en el contexto del VIH y el sida.
  • Convertirse en los ojos y los oídos de la comunidad: permitir que los ministros de sanidad y los comités nacionales de sida conozcan cuando las comunidades luchan por decidir si gastan el dinero en atención sanitaria o en comprar alimentos.
  • Respaldar los programas del VIH en el lugar de trabajo y garantizar que hagan frente a la importancia de una buena alimentación de las personas que viven con el VIH. Trabajar con el director del programa para asesorar y ayudar a los empleados seropositivos que pueden estar pasando dificultades para mantener una alimentación saludable.
  • Utilizar las redes sindicales para distribuir productos agrícolas como fertilizantes, semillas y herramientas, y acercar a las comunidades a los mercados.
  • Solicitar a los empleadores que garanticen que los transportistas puedan acceder a información alimentaria y a alimentos nutritivos en su trabajo.

Robin Landis es oficial de políticas en la División de Políticas, Planificación y Estrategia del PMA en Roma. También forma parte del Equipo de Dirección de North Star Foundation, una asociación pública-privada que pretende reducir el impacto del VIH en el sector del transporte.

Feature Story

Resaltar la gravedad de la violencia sexual en el Día Mundial de la Mujer

05 Marzo 2009

Mujeres y hombres: Unidos para poner fin a la violencia contra la mujer” es el lema del Día Internacional de la Mujer de 2009, que se celebra en las Naciones Unidas el 5 de marzo e internacionalmente el 8 de marzo.

La violencia sexual, y su amenaza, aumentan la vulnerabilidad de la mujer ante el VIH, y en ciertas partes del mundo, se está utilizando como una táctica de guerra.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pone de relieve esta cuestión en su mensaje en el Día Internacional de la Mujer: “La violencia contra la mujer también está vinculada a la propagación del VIH/SIDA. En algunos países, hasta una de cada tres mujeres será golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales o sufrirá otro tipo de malos tratos a lo largo de su vida. Además, en situaciones de guerra, las mujeres y las niñas son víctimas de violaciones y violencia sexual de manera sistemática y deliberada..”

El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, es rotundo en su declaración a la hora de resaltar la necesidad de acabar con la violencia: “No debemos tolerar la violencia, la violación ni el acoso sexual a mujeres y niñas en ninguna circunstancia, ni en conflictos armados o guerras, ni en los hogares, ni en nuestras propias comunidades.”

La violencia sexual en situaciones de conflicto

La violencia sexual en conflictos no ha sido una prioridad para las instituciones de seguridad, y a menudo se pasa por alto debido al estigma y a que no se denuncian los casos. Sin embargo, el trauma y el terror que causa una violación pueden provocar una herida tan profunda como las de las balas, y en zonas de alta prevalencia del VIH, las mujeres también corren el riesgo de infectarse por el VIH.

Leo Kenny, jefe de equipo de Seguridad y Respuesta Humanitaria de ONUSIDA, está plenamente convencido de la necesidad urgente de hacer frente a la violencia sexual entre los servicios uniformados: “Aunque los soldados y el personal de los servicios uniformados han sido los perpetradores de la violencia contra la mujer, también han formado parte de la solución, y posiblemente son agentes claves para el cambio si se ponen en práctica los programas adecuados".

“Educar e implicar a las fuerzas de mantenimiento de la paz para acabar con la violencia sexual es esencial, ya que los soldados pueden influir en sus compañeros tanto dentro de su servicio como en el resto de la comunidad. Cambiar sus percepciones y comportamientos puede tener consecuencias positivas en el conjunto de la población”, añadió Kenny.

"No debemos tolerar la violencia, la violación ni el acoso sexual a mujeres y niñas en ninguna circunstancia, ni en conflictos armados o guerras, ni en los hogares, ni en nuestras propias comunidades."

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

Aquellas mujeres que sobrevivan a la violencia sexual deben poder acceder a servicios de salud y asesoramiento integrales, y en aquellos casos en los que sea necesario, de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH. Sin embargo, la inestabilidad civil puede poner barreras al acceso universal a estos servicios.

También es necesario que se tomen en cuenta a las millones de personas que conforman los servicios uniformados en todo el mundo para ampliar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH.

Medidas de las Naciones Unidas para acabar con la violencia sexual en situaciones de conflicto

Mujeres y hombres: Unidos para poner fin a la violencia contra la mujer” es el lema del Día Internacional de la Mujer de 2009, que se celebra en las Naciones Unidas el 5 de marzo e internacionalmente el 8 de marzo.
Fotografía: ONUSIDA

Hace exactamente dos años, los organismos de las Naciones Unidas se unieron para formar una iniciativa conjunta, "Medidas de las Naciones Unidas para acabar con la violencia sexual en situaciones de conflicto". Esta asociación se mantiene actualmente en doce entidades de las Naciones Unidas que pretenden llamar la atención sobre el problema de la violencia sexual en situaciones de conflicto y sobre la necesidad de actuar, mejorar la calidad de los programas para acabar con la violencia sexual, mejorar la coordinación de esfuerzos para ofrecer servicios de prevención integrales, reforzar las responsabilidades y responder de manera efectiva a las necesidades de los supervivientes.

Estas medidas están diseñadas para difundir la sensibilización sobre estos abusos y, en última instancia, acabar con la violencia sexual para que este mundo sea un lugar más seguro para mujeres y niñas.

Tres pilares principales

El primer aspecto de esta iniciativa, la acción en los países, implica el apoyo y los esfuerzos nacionales para mejorar las capacidades y la formación de los asesores que planifican y coordinan los programas para acabar con la violencia de género, así como el apoyo de los programas conjuntos de las Naciones Unidas en los países seleccionados.

En segundo lugar, “promover la acción”, fomenta la sensibilización y genera la voluntad política para acabar con la violencia como parte de una campaña más amplia "Stop rape now" (Acabar ya con las violaciones). El tercer aspecto es la creación de un centro de información sobre la violencia sexual en situaciones de conflicto y sobre qué respuestas son efectivas.

Acabar ya con las violaciones

La violación tiene raíces profundas en la falta de toma de responsabilidades, y las medidas de las Naciones Unidas han ayudado a catalizar un cambio ejemplar: insistir en que se reconozca la violencia sexual como una amenaza a la seguridad, que por lo tanto requiere una respuesta adecuada, en lugar de considerarse como una consecuencia inevitable de la guerra.

Día Internacional de la Mujer

En 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que invitaba a los Estados miembro a proclamar un Día de las Naciones Unidas para los derechos de la mujere y la paz internacional (el Día Internacional de la Mujer) en reconocimiento del hecho de que garantizar la paz, el progreso social, y el pleno disfrute de los derechos humanos son libertades fundamentales que requieren de la participación activa e igualitaria y el desarrollo de la mujer, así como para reconocer la contribución de la mujer en el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional.

Para las mujeres de todo el mundo, el Día Internacional de la Mujer tiene un significado más amplio: es una ocasión para celebrar los progresos que han realizado en su lucha por la igualdad, y una oportunidad para unirse y movilizarse en favor de un cambio significativo.

Resaltar la gravedad de la violencia sexual en el Día Mundial de la Mujer

Políticas y acciones:

Políticas técnicas de ONUSIDA

Directrices operativas clave de ONUSIDA


Información relacionada:

Seguridad y respuesta humanitaria al sida

Operaciones de mantenimiento de la paz y servicios uniformados


Declaración del Día Internacional de la Mujer:

Declaración del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en el Día Internacional de la Mujer 

Declaración de Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

Declaración de la Dra. Margaret Chan, directora general de la OMS (en inglés)

Declaración de Koïchiro Matsuura, director general de la UNESCO (pdf, 150 Kb) (en inglés)

Declaración de Thoraya Ahmed Obaid, directora ejecutiva de UNFPA 

Declaración de Ann M. Veneman, directora ejecutiva del UNICEF (en inglés)


Más de los Copatrocinadores de ONUSIDA en el Día Internacional de la Mujer:

Entrevista con Isatou Jallow, jefa de la oficina del PMA dedicada a cuestiones de Género(en inglés)

Especial de PNUD (en inglés)

Especial de ONUDD (en inglés)

Especial de la OIT

Especial del Banco Mundial (en inglés)


Copatrocinadores:

PNUD - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

UNFPA - Fondo de Población de las Naciones Unidas

ACNUR - Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

UNICEF - Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

PMA - Programa Mundial de Alimentos

OMS - Organización Mundial de la Salud


Asociados:

DAP—Departamento de Asuntos Políticos

DOMP – Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz

OCAH - Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios

ACNUDH – Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

UNIFEM - Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer


Reportajes:

Prevención del VIH y los servicios uniformados en la CEI (8 de octubre de 2008)


Contacto:

Para más información sobre esta campaña, contacte por correo electrónico con: anna.tarant@unifem.org


Enlaces externos:

Día Internacional de la Mujer

Stop Rape Now (en inglés)

Feature Story

El impacto de la nutrición: Programa Mundial de Alimentos

26 Noviembre 2008

20081126_food_200.jpg
Créditos: ONUSIDA/ L. Alyanak

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) es el principal organismo de las Naciones Unidas encargado de ofrecer asistencia alimentaria de emergencia y el mayor organismo humanitario del mundo. En su labor como copatrocinador de ONUSIDA, desempeña asimismo una labor significativa en la respuesta mundial al sida. El 2007, el PMA asistió a 1,3 millones de personas afectadas por el VIH en 20 de los 25 países más afectados por el virus.

Para que una persona seropositiva pueda responder debidamente al tratamiento antirretrovírico es esencial que disponga de alimentos adecuados. El Programa Mundial de Alimentos fue uno de los primeros organismos en proporcionar alimentos para complementar la expansión del acceso al tratamiento del VIH. El año pasado, el PMA respaldó programas de tratamiento en 16 países africanos proporcionando alimentos a unas 332.000 personas que estaban en la fase crítica inicial del tratamiento.

El alto precio de los alimentos

La importancia de la respuesta nutricional del PMA para las personas que viven con el VIH y sus familias es más urgente que nunca debido a los altos precios de los alimentos, que suponen una amenaza para la seguridad alimentaria de los hogares más vulnerables del mundo. Un estudio piloto realizado recientemente en Zambia ha demostrado que la suplementación alimentaria mejoró la adherencia al tratamiento, y cada vez hay más datos que indican que el número de personas que acuden a los centros de salud en varios países disminuye cuando suben los precios de los alimentos.

ONUSIDA y el PMA

La labor de liderazgo del PMA en el reparto de tareas de ONUSIDA implica dirigir la asistencia alimentaria y nutricional y promover las iniciativas nacionales mediante la defensa, la orientación y el apoyo técnico.

El PMA es esencial en las iniciativas para ampliar los servicios del VIH para poblaciones de preocupación humanitaria. Ha integrado el tratamiento y el apoyo relacionado con el VIH en la preparación de emergencia interinstitucional, en la repuesta y en las actividades de recuperación en América Latina, el Caribe y África.
Actualmente se está desarrollando y probando una amplia gama de productos alimentarios para mejorar la salud y el bienestar de las personas que siguen el tratamiento del VIH. El PMA apoya asimismo los estudios científicos sobre la eficacia de productos alimentarios elaborados específicamente para cubrir las necesidades nutricionales de las personas que viven con el VIH.

Contribución única a nivel nacional

El PMA trabaja con gobiernos nacionales y asociados locales para proporcionar alimentos y asistencia nutricional a las personas que viven con el VIH que sufren inseguridad alimentaria y a sus familias. Esto puede ser una ayuda primordial en un hogar en el que el sostén principal de la familia está demasiado enfermo para trabajar. También ofrece comidas en las escuelas para huérfanos y otros niños afectados para el VIH, así como asistencia técnica a los gobiernos nacionales para garantizar que las personas que viven con el VIH tengan acceso a alimentos apropiados para acompañar su tratamiento. También garantiza que las personas que viven con el VIH participen en los mecanismos de apoyo comunitario para conseguir medios de subsistencia a largo plazo.

El PMA y el “transporte responsable”

El PMA trabaja con compañías del sector privado en las que trabajan miles de transportistas que distribuyen alimentos y productos a las personas que lo necesitan. Sin embargo, en África meridional las rutas comerciales de transporte tienen una alta prevalencia del VIH. El Programa Mundial de Alimentos, tomando en serio su responsabilidad corporativa, desea minimizar el riesgo de infección.

En el último año el PMA mejoró los servicios de prevención y de salud para los transportistas en su compromiso de fomentar un "transporte responsable". El proyecto ayuda a proteger la salud y en bienestar de los transportistas y de las comunidades locales con las que se encuentran. El proyecto piloto de un centro de salud en Malawi, respaldado por el PMA y TNT, ha crecido hasta convertirse en una alianza sin ánimo de lucro llamada North Star Foundation (NSF por sus siglas en inglés), que cuenta entre sus asociados con ONUSIDA y la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte. Actualmente funcionan cinco centros de salud de NSF, dos en Malawi, uno en Namibia, uno en Swazilandia y uno en Zambia. En 2008 se abrirán dos en Zimbabwe. NSF trabajará con Family Health International para establecer otros 23 centros en ocho países del este de África en los próximos tres años.

Las oficinas nacionales de Benin, Chad, la República Democrática del Congo, Etiopía, Gambia, Kenya y Níger han colaborado con las Naciones Unidas y con ONG asociadas para ofrecer formación sobre el VIH, mejorar el acceso a los servicios de salud y promover políticas del VIH en el lugar de trabajo para los transportistas. Nuevos materiales de orientación elaborados por el PMA

El PMA ha elaborado recientemente diversas herramientas de orientación en respuesta a la petición de las oficinas nacionales de una guía detallada sobre los programas del VIH. Puede acceder a ellas en la sección de "Herramientas" de esta página.

Direcciones futuras

El PMA puede ayudar a impulsar el debate y mejorar el entendimiento de las necesidades nutricionales de las personas que viven con el VIH y sus familias trabajando en colaboración con los copatrocinadores y con los principales mecanismos de financiación, como el PEPFAR y el Fondo Mundial. El PMA puede ayudar a garantizar que los programas del sida nacionales y comunitarios, especialmente los de tratamiento, incluyan componentes nutricionales que respeten la igualdad de género. Asimismo, puede promover estudios científicos sobre la eficacia de los alimentos elaborados específicamente para cubrir las necesidades nutricionales de las personas seropositivas.

Feature Story

Nueva política del ONUSIDA sobre VIH, seguridad alimentaria y nutrición

21 Mayo 2008

20080521_hands_200.jpg
En muchos lugares del mundo,
la falta de seguridad en la alimentación
y una nutrición deficiente empeoran
los efectos de la epidemia del VIH.
Fotografía: ONUSIDA/M.Jensen

En muchos lugares del mundo, la falta de seguridad en la alimentación y una nutrición deficiente empeoran los efectos de la epidemia del VIH. La inseguridad alimentaria y una mala nutrición pueden acelerar la propagación de enfermedades relacionadas con el sida y, al mismo tiempo, el VIH dificulta que las personas seropositivas puedan trabajar para conseguir alimentos para ellos y sus familias.

Por ello, el ONUSIDA, en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha desarrollado un informe de política sobre VIH, seguridad alimentaria y nutrición. Este documento sirve de guía a los gobiernos, la sociedad civil y otros asociados sobre cómo abordar las cuestiones de alimentación y nutrición en el contexto del VIH, teniendo presente el compromiso realizado por todos los estados miembros de las Naciones Unidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir el hambre crónica y de haber detenido y comenzado a reducir, para el año 2015, la propagación del VIH.

Seguridad alimentaria, nutrición y vulnerabilidad al VIH
La falta de seguridad alimentaria limita las oportunidades de acceder al mundo laboral o a la educación y pueden forzar a las mujeres, por ejemplo, a adoptar comportamientos que las expongan a un mayor riesgo de infección por el VIH, como ofrecer servicios sexuales a cambio de alimentos o de dinero. Las madres seropositivas también deben disponer de agua limpia y sucedáneos de la leche materna para reducir las posibilidades de transmitir el VIH a sus hijos.

20080521_woman2_200.jpg
Una nutrición apropriada es
esencial para obtener el 
máximo beneficio de la
terapia antirretrovírica.
Fotografía:
ONUSIDA/L.Alyanak
Tratamiento

Una nutrición apropiada es esencial para obtener el máximo beneficio de la terapia antirretrovírica (ART). La terapia antirretrovírica aumenta el apetito y, si se toman los medicamentos junto con alimentos, es posible reducir sus efectos secundarios y, por consiguiente, ayudar a las personas que viven con el VIH a seguir el tratamiento. “He dirigido intervenciones sobre el VIH y la nutrición durante dos años y he sido testigo del efecto positivo que tiene el asesoramiento y el apoyo nutricional en los pacientes que reciben tratamiento antirretrovírico", afirma el Dr. Praphan Phanuphak, Director del Centro de Investigación sobre el Sida de la Cruz Roja tailandesa. “Los países (deberían) reservar un porcentaje del presupuesto destinado al tratamiento antirretrovírico para intervenciones nutricionales y ofrecer a los pacientes recursos que les permitan adquirir alimentos para sí mismos y sus familias durante la fase inicial del tratamiento, momento en el que puede que no encuentren la fuerza suficiente para trabajar.”

Mitigación del impacto

El VIH puede limitar la capacidad de trabajar y, por lo tanto, de conseguir ingresos para adquirir alimentos. Puede tener consecuencias especialmente devastadoras en aquellos lugares donde la agricultura constituye la principal fuente de ingresos al reducir la producción de alimentos y, en consecuencia, fomentar la inseguridad alimentaria. En los hogares rurales que se enfrentan al VIH, donde la agricultura es la principal actividad económica, garantizar la transferencia de conocimientos agrícolas de generación a generación y establecer medidas para incrementar la productividad ayudaría a reducir significativamente el impacto del VIH.

20080521_man_200.jpg
El VIH puede limitar la capacidad de
trabajar y de conseguir ingresos para
adquirir alimentos.
Fotografía: ONUSIDA/M.Jensen

De manera más general, para las familias y las comunidades que hacen frente al VIH, "luchar contra el estigma y la discriminación también ayudará a las personas seropositivas a encontrar y a mantener un empleo y, por lo tanto, a satisfacer sus necesidades nutricionales", añade Phanuphak.

Existe una relación positiva entre la educación y la reducción del riesgo de infección por el VIH. Los niños que reciben una educación adecuada tienen más posibilidades de asimilar información sobre prevención y adoptar comportamientos seguros. Sin embargo, en los hogares que no tienen seguridad alimentaria, los padres se ven forzados a sacar a sus hijos de la escuela para que trabajen y así compensar las pérdidas económicas provocadas por la enfermedad o el fallecimiento de los padres.

Por eso, el ONUSIDA, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han recomendado a todos los agentes, incluidos los gobiernos, las agencias internacionales y la sociedad civil, que apoyen intervenciones efectivas de seguridad alimentaria y nutricional como parte de una respuesta integral y multisectorial al VIH.

Nueva política del ONUSIDA sobre VIH, seguridad a

Feature Story

Sida, nutrición y seguridad alimentaria

29 Noviembre 2007

Como anticipo al Día mundial del sida, el Programa Mundial de Alimentos y el Banco Mundial, organizaciones copatrocinadoras de ONUSIDA, han publicado informes que se centran en el sida, la nutrición y la seguridad alimentaria.

Hambre y Salud- Programa Mundial de Alimentos

En Roma (Italia) el Programa Mundial de Alimentos presentó su informe Hambre y salud —el segundo de una serie sobre el hambre en el mundo publicada en 2006 con el título El hambre y el aprendizaje—que pone de relieve el vínculo vital existente entre la asistencia alimentaria y el tratamiento antirretrovírico efectivo en los países en desarrollo. En dicha presentación, la enviada especial del secretario general de las Naciones Unidas en África, Elizabeth Mataka, hizo una declaración especial en la que señaló que “el acceso no equitativo a los alimentos puede obligar a las personas a incurrir en un comportamiento peligroso que les puede llevar a infectarse por el VIH; y si estas no pueden tener acceso a una alimentación suficiente, la eficacia del tratamiento antirretrovírico resulta seriamente minada”.

Lea más acerca de la publicación del PMA Hambre y salud (en inglés)
Lea el mensaje de Elizabeth Mataka (pdf, 21.7Kb) (en inglés)


VIH/sida, nutrición y seguridad alimentaria: qué podemos hacer; el Banco Mundial

El Banco Mundial y otros asociados publicaron el informe VIH/sida, nutrición y seguridad alimentaria: qué podemos hacer, una síntesis de la orientación técnica internacional ya existente sobre el sida, la nutrición y la seguridad alimentaria; esta publicación es una valiosa contribución a los esfuerzos de apoyo a la integración de los proyectos y programas sobre la nutrición y el sida.

Lea más acerca de la publicación del Banco Mundial VIH/sida, nutrición y seguridad alimentaria: qué podemos hacer (en inglés)

Press Statement

ONUSIDA da la bienvenida a Ertharin Cousin como directora ejecutiva del PMA


GINEBRA, 6 de abril de 2012—El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) acoge con satisfacción el nombramiento de Ertharin Cousin como directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA). La Sra. Cousin tiene una experiencia de más de 25 años de liderazgo nacional e internacional, en organizaciones sin ánimo de lucro, instituciones gubernamentales y empresas, especialmente en el ámbito de las estrategias de alimentación, resiliencia y lucha contra el hambre.

«Me gustaría felicitar a Ertharin Cousin por asumir ese puesto de liderazgo en el PMA», afirmó Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. «La seguridad alimentaria juega un papel fundamental en la reducción de la vulnerabilidad al VIH y en la aceptación del tratamiento antirretroviral. Juntos, trabajaremos para poner fin tanto al sida como a la inseguridad alimentaria».

El PMA es copatrocinador del ONUSIDA y conduce los esfuerzos del programa en torno al apoyo alimentario y nutricional en la respuesta al sida. Los programas del PMA en torno al VIH se centran en mejorar el éxito del tratamiento del VIH a través del apoyo alimentario y nutricional, así como en mitigar los efectos del VIH entre las personas y hogares que sufren inseguridad alimentaria.


Contacto

ONUSIDA Ginebra
Sophie Barton-Knott
tel. +41 79 514 6896 / +41 22 791 1697
bartonknotts@unaids.org

Press centre

Download the printable version (PDF)

Documents

Desarrollo de estrategias programáticas para la integración de las actividades relacionadas con el VIH, la alimentación y la nutrición en entornos de refugiados

15 de febrero de 2007

En 2003, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) pusieron en marcha una iniciativa conjunta para desarrollar, mediante la investigación sobre el terreno en múltiples comunidades de refugiados en África, una serie de estrategias para utilizar intervenciones basadas en la alimentación y la nutrición con el fin de apoyar la prevención del VIH y la atención, tratamiento y apoyo para las personas que viven con el VIH. Esta iniciativa incorporaba deliberadamente un grado muy elevado de colaboración, tanto entre los organismos implicados,
como con los propios refugiados, para captar mejor las enseñanzas acerca de cómo pueden integrarse mejor estos sectores bajo las circunstancias únicas de los entornos de refugiados. Este documento expone el proceso y los hallazgos de la iniciativa, cuyo valor para las prácticas óptimas radica en la metodología conjunta impulsada desde el terreno, además de a partir de los hallazgos y los resultados obtenidos.

Documents

Policy Brief - HIV, food security and nutrition (expanded version)

10 de noviembre de 2008

Often neglected, food security and nutrition are critical for individuals, households and communities affected by HIV. Lack of food security and poor nutritional status may hasten progression to AIDS-related illnesses and undermine adherence and response to antiretroviral therapy. HIV infection itself undermines food security and nutrition by reducing work capacity and jeopardizing household livelihoods.

Suscribirse a wfp