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Un innovador programa de cupones electrónicos de PMA en Zimbabwe ayuda a muchas personas que viven con el VIH

27 Abril 2012

En Harare y Bulawayo, las personas que viven con el VIH reciben cupones del PMA que les permiten adquirir productos para mantener a una familia durante un mes en una de entre varias tiendas locales.
Fotografía: PMA

Loveness y sus tres hijos, Robert, Susan y Julia, comparten una habitación en el fondo de un garaje en Bulawayo, la segunda ciudad más grande del país. Todos ellos viven con el VIH y Loveness lucha para llegar a fin de mes y llevar suficiente comida para su familia.  En el pasado, ella misma pasaba hambre para asegurarse de que sus hijos pudiesen comer, aunque muchas veces solo fueran tres cucharadas de gachas de avena para cada uno.

Sin embargo, Loveness y su familia miran hacia un futuro mejor con la ayuda del Programa Mundial de Alimentos (PMA). El organismo de la ONU está utilizando un innovador sistema de cupones electrónicos en Harare y Bulawayo para dar apoyo nutricional a los enfermos crónicos y las familias sin una fuente segura de alimento, grupos en los que encontramos muchas personas que viven con el VIH. 

Se calcula que en Zimbabwe viven con el virus un 14,3% de adultos, alrededor de 1,2 millones de personas, y en torno a 150 000 niños.

Un desafío a la malnutrición

Con este programa desarrollado por el PMA, a través de la colaboración con las ONG y el Ministerio de Salud y Bienestar Infantil, se deriva a los pacientes malnutridos que acuden a las clínicas locales u hospitales a los centros más cercanos de distribución de alimentos y cupones del PMA, donde les dan SuperCereal. Se trata de una mezcla de maíz, proteína de soja y micronutrientes enriquecida y altamente nutritiva.  (La malnutrición se calcula según el índice de masa corporal en los adultos y a través de la medida de la circunferencia del brazo en los niños).

También les facilitan un cupón electrónico para comprar comida predeterminada, como aceite y judías, en los supermercados seleccionados. El valor del cupón depende de cuántos miembros tenga la familia y, cuando se presenta, el vendedor accede a una base de datos electrónica para comprobar la ración asignada para un mes.

Los cupones en efectivo son una alternativa a la asistencia alimentaria pagada en especie y el PMA los utiliza para tratar el hambre allí donde los alimentos están disponibles en el mercado, pero la mayoría de la gente no puede permitírselos.

Un enfoque integral

Para aquellos que, como Loveness y su familia, viven con el VIH, el apoyo nutricional del PMA forma parte de un enfoque integral Una parte importante del programa es animar a los beneficiarios a someterse a una revisión médica una vez al mes en una clínica u hospital cercanos. El Ministerio de Salud y Bienestar Infantil trabaja estrechamente con el PMA y aporta tratamiento antirretrovírico gratuito (ART), cuando es necesario. Todos los hijos de Loveness están recibiendo esta medicación. 

La asistencia alimentaria me ayuda porque los niños comen lo suficiente y el poco dinero que hasta ahora he gastado en comida, lo puedo invertir en las tasas escolares

Loveness, beneficiaria del cupón electrónico

La asistencia alimentaria no solo aumenta la efectividad del tratamiento, sino que también ayuda a asegurar una mayor adhesión a las pautas del tratamiento. Una buena nutrición es fundamental para proteger a las personas que viven con el VIH y, según el PMA, el virus, la malnutrición y la inseguridad alimentaria están inextricablemente vinculados.  Cuando las personas que viven con el VIH están malnutridas, el riesgo de muerte aumenta considerablemente. A pesar de que las personas que viven con el VIH necesitan más calorías y nutrientes que las personas que no viven con el virus, suelen tener menos apetito y menor capacidad para absorber nutrientes.

La ampliación del programa

El plan de cupones ayuda a unos 8 000 clientes y sus familias. El Director nacional del PMA, Felix Bamezon, está satisfecho del éxito del programa en Harare y Bulawayo y quiere que otras zonas también se beneficien: "El PMA planea llevar el cupón electrónico a otras ciudades en las que sea posible".

Según Loveness, ha marcado una gran diferencia: "la asistencia alimentaria me ayuda porque los niños comen lo suficiente y el poco dinero que hasta ahora he gastado en comida, lo puedo invertir en las tasas escolares". 

El PMA es la mayor agencia humanitaria que lucha contra el hambre en el mundo. Da alimento a más de 90 millones de personas en más de 70 países cada año. En 2010, el PMA ayudó a más de 2,5 millones de beneficiarios en casi 50 países a través de sus programas de VIH y tuberculosis, Esto incluye los alimentos y la ayuda nutricional para unas 500 000 personas que viven con el VIH como parte del tratamiento antirretrovírico y de la tuberculosis.

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Las personas que viven con el VIH en Etiopía reciben una fuerte ayuda nutricional vital

18 Octubre 2011

Fotografía: ONUSIDA/P. Virot

Hombres, mujeres y niños bajo tratamiento del VIH en Etiopía, país muy afectado por la sequía, se beneficiarán de una donación de 56 millones de dólares del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR) al Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Esta donación permitirá a la agencia de la ONU aumentar el apoyo nutricional vital a las personas bajo tratamiento del VIH, que con frecuencia ya están debilitadas por la malnutrición, y a sus familias. La donación se realizará a lo largo de cinco años y supone la mayor contribución de la historia del PEPFAR al PMA.

Agradeciendo la donación, Josette Sheeran, directora ejecutiva del PMA resaltó que la entrega de la ayuda nutricional adecuada a personas bajo tratamiento del VIH “puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Esto se debe a que cuando las personas malnutridas no tienen el alimento adecuado para comer, el tratamiento no funciona”. Añadió que el PMA podrá ahora llegar a más gente, atendiendo a aquellas familias afectadas por el sida con una seguridad alimentaria sostenible y ayudando a erradicar los nuevos casos de infección por el VIH en niños y a mantener a sus madres con vida.

El apoyo a los niños que viven con el VIH asegurándoles una nutrición adecuada es un tema clave del que se hace eco la nueva iniciativa mundial del PMA para poner un lema al Día Mundial de la Alimentación: “Alimenta a un niño, alimenta un sueño”. A través de una plataforma online, la iniciativa pone de relieve las aspiraciones de algunos de los muchos niños a los que ayuda el PMA en todo el mundo y cómo pueden conseguirlas.

El PMA extenderá ahora sus áreas de operación a las regiones menos desarrolladas del país: Afar, Benishangul Gumuz, Somali y Gambella, para mejorar el estado nutricional, el éxito del tratamiento y la calidad de vida de las personas bajo tratamiento del VIH y de sus familias.

En la actualidad, el PMA apoya el tratamiento del VIH en zonas urbanas, incluyendo evaluaciones, asesoramiento y asistencia alimentaria para aquellos que sufren de malnutrición. De 2008 a 2010, se estima que se beneficiaron de estas actividades unas 355.000 personas que vivían en hogares afectados por el sida en 23 pueblos. Con la donación del PEPFAR, el PMA puede llegar a otras 375.000 personas que viven en hogares afectados por el VIH, es decir, a los más vulnerables a la malnutrición y a la inseguridad alimentaria, durante los próximos cinco años.

El criterio de entrada para recibir la ayuda alimentaria es el estado nutricional de los individuos, medido, por ejemplo, por el índice de masa corporal. Todas las personas con terapia antirretrovírica reciben formación nutricional y asesoramiento, y únicamente aquellos que sufran de malnutrición recibirán raciones de alimento por un periodo de seis meses. La experiencia ha mostrado que la recuperación nutricional (más de un 85% de peso por altura) se da rápidamente cuando se combina la terapia antirretrovírica con la asistencia alimentaria.

El alimento y la asistencia nutricional son un medio esencial y asequible para mejorar el éxito del tratamiento antirretrovírico, permitiendo la recuperación nutricional y mitigando las consecuencias socioeconómicas del VIH y la tuberculosis. Además, este tipo de asistencia aumenta la probabilidad de que los pacientes sigan el tratamiento, lo que reduce la probabilidad de tener que encontrar tratamientos adicionales más costosos.

El PMA es la mayor agencia humanitaria que lucha contra el hambre en el mundo. Da alimento a más de 90 millones de personas en más de 70 países cada año. En 2010, el PMA ayudó a más de 2,5 millones de beneficiarios en casi 50 países a través de sus programas de VIH y tuberculosis, lo que incluye los alimentos y la ayuda nutricional para unas 500.000 personas que viven con el VIH como parte de la terapia antirretrovírica y del tratamiento de la tuberculosis.

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El Cuerno de África en crisis: hambruna, desplazamiento y VIH

20 Septiembre 2011

Fotografía: ONUSIDA/P.Virot

La sequía y la hambruna actuales en el Cuerno de África han puesto en grave peligro las vidas de millones de personas en Somalia, Kenya, Djibouti y Etiopía. Se estima que en la región 13 millones de personas tienen una necesidad urgente de asistencia humanitaria, incluidos comida y atención médica.

El centro y el sur de Somalia son las zonas más duramente golpeadas en la región, donde los prolongados conflictos civiles, las débiles estructuras del estado y el acceso limitado a la asistencia humanitaria plantean un complejo conjunto de desafíos. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en el Cuerno de África hay más de 800 000 refugiados somalíes, de los cuales, más de 250 000 han huido a Kenya, Etiopía y Djibouti desde enero de 2011. 

El VIH en situaciones de emergencia

Aunque los datos sobre el VIH en el centro y el sur de Somalia son escasos, la experiencia y las pruebas han demostrado que las personas en situaciones de emergencia suelen tener un acceso limitado a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo para el VIH. La salud de las personas que viven con el VIH se pone aún más en riesgo si no se cubren sus necesidades nutricionales. El desplazamiento, la pérdida del sustento y el aumento de la violencia sexual pueden plantear riesgos adicionales de infección por el VIH.

Se calcula que 3 millones de keniatas - entre ellos aproximadamente 90 000 personas que viven con el VIH - están afectados por la sequía y la inseguridad alimentaria, especialmente en las regiones semiáridas del norte de Kenya. La mayoría de servicios del país funcionan en la actualidad y la interrupción del tratamiento aún es escasa. Sin embargo, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el sida (ONUSIDA) y sus socios temen que esta situación pueda cambiar, ya que las intervenciones a nivel comunitario y el soporte nutricional para las personas que viven con el VIH sufren cada vez más interrupciones.

En las últimas semanas, muchas personas del norte de Kenya se han desplazado a los barrios marginales de Nairobi en busca de un medio de subsistencia. Los habitantes de la ciudad han visto duplicarse los precios de los alimentos básicos. El riesgo de transacciones sexuales sin protección (o "comida por sexo") está aumentando y podría conllevar un incremento del número de nuevas infecciones por el VIH.

"Si en las emergencias no se tienen en cuenta las vulnerabilidades relacionadas con el VIH, el llamamiento a la unión de Kenya para lograr una "sociedad sin el VIH" sigue siendo un sueño improbable", dijo el profesor Alloys S. S. Orago, director del Consejo nacional de control de sida de Kenya. "Reducir la vulnerabilidad de las personas que viven con el VIH en situaciones de emergencia requiere el compromiso efectivo de todas las partes implicadas", añadió.

Respuesta de ONUSIDA y sus socios

Junto con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y ACNUR, el Secretariado de ONUSIDA y otros copatrocinadores han advertido de la urgente necesidad de proporcionar servicios para el VIH a las poblaciones afectadas por emergencias en toda la región.

En colaboración con los socios regionales y las autoridades nacionales, la familia de ONUSIDA ha estado trabajando para evaluar el impacto de la crisis actual en la epidemia del VIH y las necesidades relacionadas de las poblaciones afectadas en todo el Cuerno de África. Este dato se está usando para integrar de forma eficaz el VIH en la respuesta humanitaria en toda la región.

Muchos somalíes han huido a un campo de refugiados en Dadaab, en el norte de Kenya, donde disponen de amplios servicios de salud reproductiva y VIH, incluidos atención obstétrica de urgencia, servicios de prevención del VIH y el suministro de tratamiento antirretrovírico. Todos los hospitales del campo ofrecen servicios para los supervivientes de la violencia sexual, como profilaxis posterior a la exposición para la prevención del VIH, anticoncepción y apoyo psicosocial.

Si en las emergencias no se tienen en cuenta las vulnerabilidades relacionadas con el VIH, el llamamiento a la unidad de Kenya para lograr una "sociedad sin el VIH" seguirá siendo un sueño improbable

Profesor Alloys S. S. Orago, director del Consejo nacional de control de sida de Kenya

En Kenya, la familia de las Naciones Unidas está colaborando con el gobierno nacional y las organizaciones no gubernamentales (ONG) para garantizar que los servicios para el VIH estén disponibles en las zonas afectadas por la emergencia. ACNUR está llevando a cabo estudios en los campos de refugiados y el FMA está proporcionando datos sobre nutrición y el VIH para las provincias del norte y noreste, donde las poblaciones locales afectadas por la sequía también necesitan servicios de prevención, tratamiento y de atención y apoyo para el VIH.

En Etiopía, ACNUR y sus socios - incluidas más de diez ONG internacionales - están trabajando en campos de refugiados para reducir la transmisión del VIH, evitar la violencia sexual y ofrecer atención a los supervivientes de dicha violencia. Desde el inicio de la emergencia, se han reforzado las medidas de seguridad de los productos sanguíneos y se dispone de preservativos masculinos. Para las personas que viven con el VIH, se sigue un protocolo antirretrovírico nacional que incluye el análisis de células CD4, la vigilancia clínica y el fomento de la observancia del tratamiento.

Como parte de una respuesta continental más amplia, la Unión Africana (UA) prometió recientemente más de 350 millones de dólares estadounidenses para paliar la crisis humanitaria en el Cuerno de África. En una reunión de ministros y de jefes de estado de la UA celebrada el 25 de agosto, todos los ponentes expresaron su solidaridad con las poblaciones afectadas y destacaron la necesidad de abordar la crisis actual y las causas subyacentes, incluidos los conflictos y el cambio climático.

La familia de ONUSIDA y sus socios seguirán vigilando y respondiendo a las necesidades para el VIH en el Cuerno de África basándose en las directrices del IASC para el abordaje del VIH en situaciones humanitarias. La respuesta al VIH en la región está guiada por la visión de ONUSIDA de “cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminaciones y cero muertes relacionadas con el sida”.

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La gira de North Star Alliance destaca la labor de las clínicas móviles en las rutas de transporte de África

29 Marzo 2011

Un contenedor de transporte reformado de 12 metros recorre las ciudades europeas y pone de relieve la labor de North Star Alliance. Créditos: ONUSIDA

Un contenedor de transporte reformado de 12 metros recorre las ciudades europeas y pone de relieve la labor de North Star Alliance. Esta asociación público-privada se ha comprometido a construir una red de clínicas al borde de la carretera en “puntos neurálgicos” del transporte en África. Su objetivo es proporcionar atención sanitaria básica a los camioneros de larga distancia, los profesionales del sexo y las comunidades de la zona.

El equipo de North Star Alliance llegó esta semana a Ginebra, con su centro de bienestar montado en un contenedor de transporte. Los trabajadores de ONUSIDA y de la Organización Mundial de la Salud pudieron comprobar en directo cómo funcionan exactamente estos centros. Además, muchos aprovecharon la oportunidad para hacerse revisiones médicas gratuitas, incluida la prueba de la presión arterial.

Desde la prevención del VIH hasta los antihistamínicos

Es una de las mejores asociaciones público-privadas que conozco. Funciona bien. Cada socio aporta pericia y conocimientos especializados para llevar a cabo una intervención fuerte y unificada que realmente está marcando la diferencia.

Robin Jackson, representante de ONUSIDA en North Star

Entre la gran variedad de servicios que ofrece un centro de bienestar típico se incluyen la distribución de preservativos, el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, la información sobre el VIH y la nutrición, exámenes básicos de la vista, el tratamiento de la malaria, e incluso la distribución de antihistamínicos para el resfriado común. La mayoría de los centros también ofrecen asesoramiento y pruebas del VIH y acceso a especialistas en comunicación para el cambio de comportamiento. North Star pretende ampliar sus servicios e incluir un mayor apoyo a la terapia antirretrovírica y a la detección de la tuberculosis.

Actualmente, existen 22 centros de bienestar en 10 países de África oriental y meridional. A finales de 2014, habrá 100 centros de este tipo, que cubrirán el 85% de las rutas de transporte más importantes del continente. 

En la práctica, los contenedores de transporte se colocan en puestos fronterizos o poblaciones de paso donde se reúnen los camioneros. Además, se abren tarde, cuando los conductores han aparcado para pasar la noche y comienza el comercio sexual. En general, los trabajadores móviles, que suelen pasar largos períodos lejos de sus familias, pueden tener varias parejas y utilizar los servicios de los trabajadores del sexo.

Una alianza ejemplar

Se ofrece una gran variedad de servicios, que incluyen la distribución de preservativos, el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, la información sobre el VIH y la nutrición, exámenes básicos de la vista y el tratamiento de la malaria. Créditos: ONUSIDA

North Star Alliance es una organización no gubernamental independiente que recibe el apoyo de cinco socios clave: la compañía de transporte urgente TNT, la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, el Programa Mundial de Alimentos, ONUSIDA y ORTEC, un gran proveedor de software logístico. Se trata de un gran ejemplo de asociación público-privada.

Según Robin Jackson, representante de ONUSIDA en North Star: “Es una de las mejores asociaciones público-privadas que conozco. Funciona bien. Cada socio aporta pericia y conocimientos especializados para llevar a cabo una intervención fuerte y unificada que realmente está marcando la diferencia”.

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Invertir en salud es invertir en desarrollo económico

29 Marzo 2011

(de izquierda a derecha) Sr. Bience Gawanas, abogado y comisionado de asuntos sociales de la AUC en Addis Abeba (Etiopía); Sr. Robert Joseph Mettu Mumoo, viceministro de Salud de Ghana; Sr. Modoul Diagne Fada, ministro de Salud y Prevención de Senegal; Sr. Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA; Sr. Essemi Menye Lazare, ministro de Finanzas en Yaoundé (Camerún). Créditos: ONUSIDA

El 29 de marzo de 2011, los ministros africanos de Salud y Finanzas se reunieron en Addis Abeba para entablar conversaciones en el seno de un panel de alto nivel, a fin de explorar nuevas formas de inversión en el ámbito de la salud.

El panel, titulado Más salud por el dinero y más dinero para la salud, formó parte de la cuarta reunión conjunta de la Conferencia anual de la Unión Africana de ministros de Economía y Finanzas, y de la Conferencia de ministros africanos de Finanzas, Planificación y Desarrollo Económico de África central y oriental.

Las conversaciones tuvieron como objetivo fomentar el diálogo sobre la financiación sanitaria para mejorar los resultados en el ámbito sanitario con miras a contribuir al alcance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia de salud. Los ministros de Finanzas y Desarrollo Económico de Sierra Leona y Camerún se reunieron con los ministros de Salud de Ghana y Senegal, así como con los directores ejecutivos de ONUSIDA y del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Los países africanos han aprendido que invertir en la lucha contra el sida no solo es correcto, sino también inteligente. Gracias a unas inversiones inteligentes, más de cuatro millones de africanos se benefician actualmente de tratamientos para el VIH y pueden llevar vidas productivas y plenas, y formar familias sólidas.

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA

“Invertir en la respuesta al sida no solo es correcto, sino también inteligente”, expresó el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé. “Gracias a unas inversiones inteligentes, más de cuatro millones de africanos se benefician actualmente de tratamientos para el VIH y pueden llevar vidas productivas y plenas, y formar familias sólidas”, continuó. “Además, gracias a que en la última década hemos invertido estratégicamente en la prevención del VIH, la tasa de nuevas infecciones ha disminuido en más de un 25% en 22 países africanos”, agregó. 

La asistencia para el desarrollo en el ámbito sanitario se duplicó con el surgimiento del Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria; la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización de la Fundación Bill y Melinda Gates; y, recientemente, la Asociación Internacional por la Salud. Este avance en materia de financiación sanitaria ha contribuido a la mejora de la salud infantil, el VIH, la tuberculosis y la malaria.

Si bien se han producido mejoras en los resultados en el ámbito sanitario en partes del continente africano, el avance es aún limitado y se distribuye de manera desigual dentro de los países y entre ellos.

Incumplimiento de los compromisos de Abuja en materia de financiación sanitaria

En 2001, jefes de Estado y de Gobierno africanos se comprometieron a realizar aportaciones financieras para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y prometieron destinar a la salud al menos un 15% de sus presupuestos nacionales. Estas promesas siguen en gran medida insatisfechas, ya que solo seis de los 53 Estados africanos han cumplido los compromisos de Abuja en materia de financiación sanitaria.

(de izquierda a derecha) Donald Kaberuka, presidente del Banco Africano de Desarrollo, y Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. Créditos: ONUSIDA

Asimismo, unos 32 de los 53 Estados miembros de la Unión Africana (UA) todavía invierten menos de la mitad de los 40 dólares estadounidenses por persona que recomienda la OMS. Once de ellos invierten alrededor de 5 dólares estadounidenses por persona, una cantidad demasiado baja para hacer frente a los desafíos en materia de salud y fortalecer los sistemas sanitarios.

Los participantes en el panel llegaron a la conclusión de que invertir en salud es invertir en desarrollo económico. Se acordó que un elemento clave para el desarrollo económico sostenible es una inversión a largo plazo en el desarrollo humano, sanitario y social. 

Como parte de su participación en esta conferencia, el Sr. Sidibé se reunió también con el Sr. Donald Kaberuka, presidente del Banco Africano de Desarrollo. Ambos acordaron explorar y apoyar mecanismos sostenibles e innovadores para financiar la respuesta al sida en el continente africano.

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Nuevo plan para acabar con la transmisión maternoinfantil del VIH

28 Marzo 2011

(de izquierda a derecha) Helen Jackson, asesora principal de ONUSIDA en prevención del VIH en África oriental y meridional; Elhadj As Sy, director regional de UNICEF para África oriental y meridional (AOM); Tigest Ketsela, director de Familia y Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la Región de África; Michael Klaus, jefe regional de comunicaciones de la oficina regional de África oriental y meridional de UNICEF.

Se ha dado un paso más para terminar con la transmisión maternoinfantil del VIH en África oriental y meridional con la aprobación de un nuevo plan regional tras un proceso consultivo de tres días en Nairobi (Kenya) a principios de mes. 

Al proceso consultivo acudieron representantes de los Gobiernos de 15 países con alta incidencia[i], organizaciones de la sociedad civil y donantes. A ellos se unieron el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

En 2009, alrededor de 370.000 niños contrajeron la infección por el VIH. Se apuntó que, aunque no se puede subestimar la importancia del problema de la transmisión maternoinfantil del VIH, aún queda mucho por hacer. Según Elhadj As Sy, director regional de UNICEF para África oriental y meridional: "En este momento tenemos autoridad a todos los niveles para reducir este número. Sabemos lo que funciona. Ahora tenemos que actuar y cambiar las cosas. Es posible conseguir una generación libre de sida para el 2015".

En defensa de las intervenciones nuevas y de las ya existentes

Los asociados se unieron a la llamada de ONUSIDA para erradicar casi por completo la transmisión maternoinfantil del VIH para 2015 y aceptaron la observancia de las nuevas directrices de la OMS, que recomiendan suministrar a las mujeres embarazadas y a las madres primerizas una combinación de tres antirretrovíricos. Además, se comprometieron a luchar activamente para conseguir los cuatro componentes del plan de la ONU acordado a nivel internacional con el fin de lograr una reducción espectacular de la transmisión vertical.

Se llegó a la conclusión de que es necesario cambiar de enfoque con vistas a alcanzar el objetivo de erradicar la transmisión. Se fijó una serie de acciones prioritarias, que incluyen la mejora del apoyo a los programas ya existentes y la creación de estrategias para poner en práctica otros nuevos:

  • Mejorar el acceso a la cobertura y el uso de los servicios
  • Reforzar la calidad de las intervenciones ya existentes
  • Realizar esfuerzos para introducir la prevención de la transmisión vertical en el control prenatal y en los servicios de salud reproductiva
  • Introducir el tratamiento pediátrico del VIH en los servicios sanitarios infantiles
  • Promover el desarrollo de los sistemas sanitarios
  • Mejorar la medición del cumplimiento del programa y la evaluación de su impacto
  • Involucrar a las comunidades en mayor grado

Los asociados también acordaron cooperar con el propósito de garantizar que todas las mujeres embarazadas y sus parejas reciban asesoramiento y que se les realice una prueba durante el primer control prenatal.

Aún hay lugar para el optimismo

Si los países continúan con la ampliación de un servicio de acceso a la prevención de la transmisión maternoinfantil integral y de calidad, se puede lograr el objetivo de erradicar la transmisión del VIH de madres a niños para 2015.

Helen Jackson, asesora principal de ONUSIDA en prevención del VIH en África oriental y meridional

Aunque el acceso universal al tratamiento sigue siendo inexistente para muchas mujeres embarazadas, los esfuerzos a gran escala para prevenir la transmisión vertical han resultado eficaces. Según los cálculos de ONUSIDA de 2010, aproximadamente 130.000 bebés contrajeron el VIH en África meridional durante 2009, más del 30% menos que en 2004. En Botswana, Namibia, Sudáfrica y Swazilandia la cobertura del tratamiento ha alcanzado más del 80%[ii]. Debido a estas cifras, y a la posibilidad de que también puedan alcanzarse en toda la región, los participantes en la consulta expresaron su optimismo. 

"Si los países continúan con la ampliación de un servicio de acceso a la prevención de la transmisión maternoinfantil integral y de calidad, se puede lograr el objetivo de erradicar la transmisión del VIH de madres a niños para 2015", dijo Helen Jackson, asesora principal de ONUSIDA en prevención del VIH en África oriental y meridional. "Hemos unido nuestras fuerzas para asegurarnos de que lo conseguiremos".

 

[i] Sudáfrica, Mozambique, Uganda, República Unida de Tanzanía, Kenya, Zambia, Malawi, Zimbabwe, Etiopía, Angola, Burundi, Lesotho, Botswana, Rwanda, Swazilandia y Namibia.

[ii] Ibíd

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ONUSIDA insta a mejorar la integración de la prevención y el tratamiento del VIH en los programas de salud materna, neonatal e infantil en Etiopía

30 Julio 2010

UNAIDS Executive Director Mr Michel Sidibé (left) met with H.E. Dr Tedros Adhanom Ghebreyesus,El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé (a la izquierda) se reunió con el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, ministro de Sanidad de Etiopía en el Ministerio de Sanidad en Addis Abeba, el miércoles 28 de julio de 2010.

El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, visitó Etiopía para hablar sobre formas de acelerar el progreso para alcanzar el acceso universal a los servicios relacionados con el VIH, así como los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el país.

El análisis de los progresos realizados en Etiopía, así como los desafíos a los que se enfrenta a la hora de prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH (PTMI) constituyó uno de los puntos principales de la agenda.

Sidibé visitó el centro de tratamiento del VIH y la sala de maternidad del hospital St. Paul en Addis Abeba, donde el apoyo nutricional está integrado en la prestación sanitaria que reciben las personas que viven con el VIH. Durante la visita, Michel Sidibé tuvo la oportunidad de participar en los “Debates del grupo de apoyo para madres”, un grupo de apoyo inter pares compuesto por mujeres seropositivas que se reúnen cada 15 días para prestarse apoyo psicológico mientras comparten sus experiencias e intercambian opiniones sobre diferentes aspectos sociales, entre los que se encuentran el estigma, el estado seropositivo con respecto al VIH, comunicar a sus parejas su estado serológico, la asistencia a las clínicas y la planificación familiar.

El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé (a la izquierda) escucha un debate en el que participan beneficiarias del programa de PTMI en el centro de distribución de alimentos de Gulele, en Addis Abeba, el miércoles 28 de julio de 2010.

Para terminar su visita, Sidibé se reunió con periodistas para hacer hincapié en la necesidad de renovar el compromiso con la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH, y de aplicar enfoques innovadores que apoyen la respuesta.

Michel Sidibé elogió los esfuerzos que está realizando el gobierno
de Etiopía para acabar con la transmisión maternoinfantil del VIH e hizo un llamamiento al liderazgo para que se intensifiquen los esfuerzos destinados a ampliar el acceso a los servicios de PTMI a la vez que se atienden los factores que lo socavan, entre los que se encuentran la desigualdad entre géneros, el estigma y la discriminación, y la participación insuficiente de la comunidad.

Sidibé también instó a mejorar la integración del tratamiento y la prevención del VIH en los programas de salud materna, neonatal e infantil.

Previamente, el director ejecutivo de ONUSIDA había visitado uno de los proyectos urbanos sobre el VIH que cuenta con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Esta iniciativa proporciona alimentos y asistencia nutricional a mujeres embarazadas y lactantes que viven con el VIH y reciben servicios de PTMI. Sidibé se reunió con un grupo de madres que participan en este proyecto y elogió la iniciativa que protege las vidas de madres e hijos al proporcionarles alimentos y apoyo nutricional.

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El PMA reconoce el papel fundamental que desempeñan la alimentación y la nutrición en la respuesta global al VIH/sida

11 Agosto 2009

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El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) y sus asociados examinaron el papel tan importante que desempeña la seguridad alimentaria y nutricional para las personas que viven con el VIH durante una reunión satélite en el ICAAP 09.Fotografía: PMA/Jim Holmes

A lo largo de una reunión satélite que tuvo lugar en el IX Congreso internacional sobre el sida en Asia y el Pacífico (ICAAP), celebrado en Bali (Indonesia), El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) y sus asociados examinaron el papel tan importante que desempeña la seguridad alimentaria y nutricional para las personas que viven con el VIH. Los participantes estudiaron distintas formas de integrar este aspecto clave en el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH, así como las posibilidades y los retos que supone su puesta en práctica.

La comida y la nutrición constituyen dos componentes fundamentales de la respuesta mundial al sida que han pasado a gozar de un reconocimiento mayor tras el apoyo brindado por el PMA y otros organismos. Mejorar el estado nutricional de las personas que viven con el VIH representa una práctica óptima que ha sido científicamente demostrada. Sin la alimentación adecuada, las personas que viven con el VIH están desnutridas y, en consecuencia, el tratamiento no es tan efectivo. Por ello, el PMA está haciendo cada vez más hincapié en la necesidad de integrar la atención nutricional en el sector sanitario.

Dado que la epidemia del HIV se manifiesta de un modo diferente en cada país, las respuestas al sida nacionales deben reflejar la realidad y hacerle frente en su propio contexto, teniendo cuenta los riesgos y sus vulnerabilidades. Según el PMA, a través del mensaje de apoyo emitido por ONUSIDA que dice “Conoce tu epidemia y actúa en consecuencia”, lo que se quiere transmitir es que las respuestas al sida nacionales contarán con el factor alimentario cuando así sea necesario.

En Asia, existen aproximadamente 5 millones de personas que viven con el VIH. La transmisión viral se da principalmente en los grupos de poblaciones más vulnerables y susceptibles a la infección, tales como los trabajadores del sexo o los usuarios de drogas inyectables. En este contexto, la acción que está tomando el PMA en materia de sida refleja la actual tendencia de la epidemia, con actividades como la inclusión de redes de mitigación y seguridad especiales para dichos grupos dentro de los planes de acción nacionales o la creación de diferentes estrategias para reducir la pobreza.

El Dr. Martin W. Bloem, jefe del departamento de políticas sobre nutrición y VIH/sida del PMA, fue el encargado de dirigir la reunión satélite que llevó por título “Distintas formas de integrar la seguridad alimentaria y nutricional en el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH en la región de Asia: oportunidades y retos”. En la reunión también participaron los siguientes conferenciantes: El profesor Emeritus Praphan Phanuphak, director del Centro de investigación sobre el sida de la Cruz Roja en Tailandia; la Dra. Angela Kelly, jefa de equipo del Instituto de investigación médica de Papua Nueva Guinea; y la Sra. Ms Kaniz Fatima, principal responsable del proyecto principal sobre el VIH del PMA en Bangladesh.

Todos intercambiaron su experiencia y sus conocimientos acerca del impacto de la seguridad nutricional y alimentaria en las personas que viven con el VIH; debatieron sobre las oportunidades y retos que puede llegar a plantear el diseño de un programa de nutrición adecuado, así como la creación de unas directrices sobre nutrición y VIH; y finalmente discutieron acerca las prioridades y el desarrollo de futuras estrategias.

 

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Los copatrocinadores de ONUSIDA participan en el IX Congreso Internacional sobre el sida en Asia y el Pacífico (ICAAP)

09 Agosto 2009

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Los 10 copatrocinadores de ONUSIDA van a presentarse de forma extraordinaria como una gran familia: miles de delegados se reunirán en Bali (Indonesia), con motivo del IX Congreso Internacional sobre el sida en Asia y el Pacífico (ICAAP), a fin de intercambiar sus ideas, sus conocimientos y sus mejores prácticas, así como para compartir sus lecciones y sus propios descubrimientos, fruto de su trabajo de investigación.   

Los copatrocinadores son una parte esencial de la respuesta de las Naciones Unidas a la epidemia mundial de sida, y ONUSIDA contribuye a aunar todos sus esfuerzos y recursos.

Basándose en el tema del Congreso “Capacitar a las personas – reforzar las redes”, los copatrocinadores organizarán y presentarán diversos simposios, talleres de capacitación y reuniones satélite. Gracias a dichas actividades, se reunirá, así, a un amplio número de participantes llegados de diferentes disciplinas de estudio, con el único fin de ayudar a construir y a alimentar las asociaciones existentes para reafirmar la respuesta al sida en la región.   

Algunos de los eventos programados han sido parte de la iniciativa conjunta de los copatrocinadores. Por ejemplo, el simposio que lleva por título “La prevención del VIH y los jóvenes de mayor riesgo”, y que tendrá lugar el 10 de agosto, está patrocinado por el UNFPA, el UNICEF, la UNESCO, el PNUD, la OMS y ONUSIDA. Dicho simposio, el cual será presentado por el Grupo regional consultivo de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico especializado en los jóvenes de mayor riesgo, ha sido especialmente diseñado para identificar las necesidades específicas de los grupos de población a los que, por lo general, no siempre llegan los servicios de prevención del VIH. Entre estas poblaciones están los usuarios de drogas inyectables, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, y los profesionales del sexo y sus clientes.  En esta mesa redonda participarán, asimismo, algunos representantes de dichos grupos, un acto que constituye un ejemplo más de cómo las actividades del ICAAP han sido creadas con el objetivo de involucrar también a las poblaciones clave.

Otra de las actividades organizadas por los copatrocinadores es la colaboración conjunta del PNUD, la OIT y ONUSIDA (junto con la Iniciativa conjunta de las Naciones Unidas sobre movilidad y el VIH/sida en Asia Sudoriental) en la presentación de un simposio que tendrá lugar el 12 de agosto bajo el título “El impacto de la crisis económica en la migración de la mano de obra y el VIH”; en él, pondrán en común sus conocimientos y tratarán esta urgente cuestión internacional.  ACNUR, por su parte, y en colaboración con ONUSIDA, celebrará una reunión satélite el 12 de agosto llamada “Oportunidades y retos en materia de VIH entre las distintas poblaciones”.  Por otro lado, el PMA aprovechará una reunión satélite que se celebrará el 11 de agosto para estudiar el papel fundamental que desempeña la seguridad nutricional y alimentaria para las personas que viven con el VIH y, junto con sus asociados, se centrarán en el tema “Modelos para la integración de la seguridad nutricional y alimentaria en la atención, el apoyo y el tratamiento relacionados con el VIH en la región asiática: Oportunidades y retos”. 

El día 10 de agosto, el Banco Mundial respaldará, asimismo, la proyección de la película Suee (“Aguja”), de Sai Paranjpye, ganadora del Festival de cine de Cannes. En esta obra cinematográfica se refleja cómo es la vida de los usuarios de drogas inyectables y el estigma “antisida” al que tienen que hacer frente cada día. La película se creó gracias al Mercado de desarrollo de la región de Asia meridional, un programa de ayuda financiera promovido por el Banco Mundial y que recibe el apoyo de numerosos asociados como ONUSIDA, el UNICEF, la ONUDD y el PNUD.

Durante  los cinco días que durará el congreso, los participantes también tendrán a su disposición un amplio abanico de actividades encabezadas por los copatrocinadores, que aparecerán recogidas en el sitio web de ONUSIDA, además de un informe del progreso de la Conferencia.

ONUSIDA y sus diez copatrocinadores trabajan para prestar apoyo técnico a los países y ayudarles a potenciar sus planes nacionales sobre el sida.  Una “división de trabajo” es la encargada de dirigir el apoyo técnico ofrecido, a fin de mejorar la coordinación, evitar que la fragmentación del trabajo y proporcional los mejores servicios. Además, cada una de las organizaciones copatrocinadores encabeza, al menos, un área técnica. Entre dichas organizaciones se encuentran las siguientes:


Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)

Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF)

Programa Mundial de Alimentos (PMA)

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)

Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD)

Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Banco Mundial

Los copatrocinadores de ONUSIDA participan en el

Feature Story

Swaziland: WFP supports families living with HIV

08 Junio 2009

A version of this story was first published at wfp.org

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Vusie Maphalala takes part in a joint project run by WFP and Swaziland’s Ministry of Health.
Credit: WFP/Banele Dlamini

Dressed in his smartest suit, Vusie Maphalala waits patiently in the tiny health clinic in Mpolonjeni, located in Swaziland’s capital Mbabane, to collect his life-saving antiretroviral drugs. As a man with HIV, he knows that they are the key to survival – to living long enough to help his three small children grow up.

But he also knows that drugs alone are not enough.

Two years ago, he watched his wife die. She was on HIV treatment but was too weak and too malnourished to thrive. So Mr Maphalala comes each month not just to pick up his drugs but also his food ration which he receives under a joint project run by WFP and Swaziland’s Ministry of Health. Every month he receives more than seven kilogrammes of nutritious corn-soya blend known locally as ‘sidonono’.

Health started improving

“I was malnourished and virtually bedridden when I started getting food from WFP,” said 44-year-old Mr Maphalala, who had been battling to take the drugs on an empty stomach. “But within two months, my health and strength started improving.”

According to Martin Bloem, Chief of the HIV and Nutrition Service at WFP, “Good nutrition is essential in the treatment of HIV particularly in regions where it coincides with widespread malnutrition and tuberculosis. The current economic crisis makes it even harder for people on treatment to stay well fed."

There is no doubt, in Mr Maphalala’s mind, how important the food rations have been. “This area has often been hit by drought and sometimes there was no food, which made it very difficult to keep on taking my medication,” he said, knowing people who have been too hungry to continue their treatment. “But I don’t miss a single dose any more.”

Support to others

Now Mr Maphalala is healthy enough to do manual work and to look after his sons – as well as providing much-needed support to other HIV-positive people in his community who receive antiretroviral therapy (ART).

“As a volunteer, I help people who have recently enrolled in ART to plan their drug schedule,” he said. “I also teach them the importance of nutrition and explain that eating the corn-soya blend will help them stick to that schedule.”

Swaziland has one of the highest levels of HIV in the world. According to latest WHO/UNAIDS/UNICEF estimates, some 26 percent of the adult population is living with the virus. The 2008 Swaziland Country Progress Report states that prevalence among women is 31 percent. Young girls aged 15-24 are disproportionately affected and are nearly four times more likely to be infected than their male counterparts. The demand for treatment has been rising and in 2007 almost 60,000 people were in need of ART, 42% of whom received it.

Nutrition and food security are key components of treatment, care and support for individuals, families and communities affected by HIV, particularly in sub-Saharan Africa. Poor nutrition can hasten the onset of AIDS-related illnesses as well as making it more difficult to stick to ART. HIV also weakens the immune system and can impair food intake and absorption of nutrients. And in fact, those living with the virus need more food than those not infected. Adults with HIV have an energy requirement 10-30% higher than normal. This figure rises to 50-100% in children.

Addressing nutrition and food security is essential if the overarching international commitment to provide universal access to HIV prevention, treatment, care and support services by 2010 is to be met.

WFP implements AIDS programmes in over 50 countries addressing treatment, care and support and impact mitigation.

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