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Día Internacional de la Mujer en Etiopía

12 Marzo 2019

El Director Ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, celebró el Día Internacional de la Mujer en Adís Abeba, Etiopía, en un evento organizado por el Ministerio de la Mujer, Infancia y Juventud apoyado por ONUSIDA. El evento unió a mujeres líderes y representantes de asociaciones de mujeres de todo el país. Durante la reunión, el Primer Ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, recalcó que las mujeres son «los pilares de la nación».

El Ministro de la Mujer, Infancia y Juventud, Yalem Tsegaye, destacó la iniciativa Jegnit. Esta palabra cuyo significado es «heroína» es un movimiento innovador liderado por el Gobierno de Etiopía para empoderar a las mujeres y situarlas en más posiciones de liderazgo, tanto a nivel comunitario como político.

Durante el evento, Sidibé felicitó al Primer Ministro y al Gobierno de Etiopía por estas reformas tan audaces al abordar la cuestión de la brecha de género estableciendo a mujeres en posiciones de liderazgo en todos los sectores. Además, elogió al Primer Ministro por garantizar la paridad de género en su Gabinete.

«Es el momento de empoderar a las mujeres y a las niñas, porque acabar con el VIH es una cuestión tanto de corregir los desequilibrios en el poder como de salud. Con esto se quiere priorizar una colaboración verdadera con niñas y mujeres jóvenes. Esto requiere dotar a las adolescentes y a las mujeres jóvenes de más opciones y alternativas reales», afirmó Sidibé.

Durante su estancia en Adís Abeba, Sidibé tuvo un encuentro con Vera Songwe, Secretaria de la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas (se trata de la primera mujer que ocupa este puesto en 60 años), para debatir sobre la colaboración continuada para ofrecer respuestas sostenibles al VIH en el continente africano.

Sidibé también mantuvo un encuentro con Amira Elfadil del Departamento de Asuntos Sociales de la Unión Africana. En 2019, ONUSIDA y la Unión Africana celebran 20 años de colaboración centrada en la erradicación de la epidemia de VIH que se extiende por África.

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África - Conseguir asistencia sanitaria sin comprometer la calidad

08 Marzo 2019

El entusiasmo por la Asistencia Sanitaria Universal (ASU) en África está creciendo y muchos países africanos ya la han integrado en sus medidas de sanidad nacional. Sin embargo, con 11 millones de africanos relegados cada año a la pobreza extrema debido a los gastos en sanidad, ¿cómo puede lograr África una ASU que ofrezca un paquete de atención sanitaria de calidad para las personas de África?

 

Esto ha suscitado un debate en la capital de Ruanda (Kigali) durante uno de los mayores congresos sobre salud de África que ha tenido lugar esta semana: laConferencia Sanitaria Internacional de 2019.  Durante el evento, copatrocinado por el Ministerio de Sanidad de Ruanda y la Fundación Internacional Africana de Medicina e Investigaciones (AMREF Salud África), 1500 líderes mundiales de la sanidad compartieron nuevas ideas y soluciones nacionales para los apremiantes retos a los que se enfrenta el continente en esta materia.

 

Los participantes debatieron sobre la necesidad de los países de adoptar los principios de la ASU y hacer todo lo que esté en su mano para que funcione. Señalaron que un buen sistema de sanidad permite a los niños aprender y a los adultos contribuir a la sociedad y a la economía. Además, recalcaron que la sanidad puede ayudar a las personas a salir de la pobreza y ofrece una base para la seguridad económica a largo plazo, lo que supone una cuestión esencial para el futuro del continente.

El presidente del país anfitrión, Paul Kagame, recibió el premio de excelencia en reconocimiento por su liderazgo político relacionado con la ASU. Agradeció a AMREF mediante un tweet: «Debemos este progreso a socios como vosotros que han unido sus fuerzas con las nuestras en esta trayectoria para proveer una vida digna y saludable a todos los ruandeses». El Ministro de Sanidad de Etiopía recibió también un premio por su trabajo a la hora de fomentar la atención primaria.

Asegurar que todas las personas tienen acceso a los servicios sanitarios básicos supone un reto, y la clave para el éxito de la ASU será asegurar que la calidad de los servicios es lo suficientemente buena como para mejorar la salud de las personas que acceden a ella.

 

«Necesitamos llevar un seguimiento del  impacto de la ASU», afirmó Michel Sidibé, mientras co-moderaba una reunión ministerial de alto nivel. «La asistencia sanitaria por sí sola no es suficiente, necesitamos  proporcionar unos servicios de calidad, asequibles y accesibles para todos. La medida definitiva para el éxito de la ASU radica en que aquellos que son más pobres y se encuentran más marginados, junto con la población que está en una situación social vulnerable, puedan beneficiarse».

 

Durante la conferencia, Sidibé participó en una reunión con los jóvenes. Se dirigió a ellos para hablarles sobre su compromiso significativo en el proceso de implantar la ASU y afirmó que necesitan «reivindicar su propio espacio». Sidibé también conversó con los grupos de la sociedad civil sobre el destacado progreso realizado para alcanzar los objetivos de tratamiento 90-90-90 de ONUSIDA en África y sobre la necesidad vital de su compromiso continuo con el VIH dentro de la ASU.

 

La primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Asistencia Sanitaria Universal tendrá lugar el 23 de septiembre de 2019 durante la Asamblea General de las Naciones Unidas que tendrá como tema «Asistencia Sanitaria Universal: Avanzando Juntos para Construir un Mundo más Saludable».

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Las personas que viven con el VIH afrontan enormes desafíos en Zimbabwe

08 Marzo 2019

De acuerdo con un reciente llamamiento de emergencia de las Naciones Unidas, se estima que alrededor de 5,3 millones de personas en Zimbabwe necesitan asistencia humanitaria con carácter urgente.

La crisis económica actual, la cual se ha agravado debido a unas condiciones climatológicas imprevisibles en los últimos años, ha propiciado el aumento de la inseguridad alimentaria y la falta de acceso a los servicios básicos esenciales, como la atención sanitaria. Este llamamiento solicita un total de 234 millones de dólares estadounidenses, entre los que se incluyen 37.4 millones de dolares destinados a necesidades sanitarias apremiantes para ayudar a 2,2 millones de las personas más gravemente afectadas. Además, tiene como objetivo el completar los programas planeados actualmente en Zimbabwe.

Las ya mencionadas condiciones climatológicas imprevisibles, como es el caso de un retraso en las lluvias y unas precipitaciones inferiores a lo normal, están afectando a los granjeros y pastores de África Meridional, incluidos los de Zimbabwe. En los últimos tiempos, esta región ha estado muy castigada, ya que los agricultores siguen recuperándose de la sequía inducida, conocida como «El Niño», que tuvo lugar entre 2015 y 2016. Los patrones impredecibles de pluviosidad y una falta de pastos han debilitado el ganado. Además, los brotes de plagas vegetales y de enfermedades del ganado son frecuentes en numerosos distritos.

La deteriorada situación humanitaria y el empeoramiento de las condiciones económicas del país, como la inestabilidad de la moneda, se suman a la difícil situación que viven el 1,3 millones de personas que viven con el VIH en Zimbabwe.

La inseguridad alimentaria doméstica y el acceso limitado a la higiene, saneamiento y agua pueden tener un impacto desmesurado en las personas que viven con el VIH. No se deben tomar los medicamentos contra el VIH con el estómago vacío. Los ataques de diarrea, el cólera u otras infecciones gastrointestinales graves pueden acelerar el avance de enfermedades graves relacionadas con el sida si no se tratan. En 2018, se registró el segundo mayor brote de cólera en la historia reciente de Zimbabwe. Además, el país afronta miles de casos de fiebre tifoidea.

Mientras tanto, la falta de acceso al cambio de divisas ha reducido de forma significativa las existencias de medicamentos esenciales, pruebas de diagnóstico y otros suministros médicos. Algunos proveedores farmacéuticos privados aceptan únicamente dólares estadounidenses, por lo que sus precios han aumentado considerablemente. Bajo estas circunstancias, muchas personas, entre las que se incluyen las personas que viven con el VIH o con tuberculosis, son incapaces de pagar por las medicinas y los servicios sanitarios básicos. Incluso cuando las clínicas tienen disponibilidad, muchas personas no pueden pagar el coste del transporte. La falta de observancia del tratamiento pone en riesgo la salud del paciente y puede llevar a una resistencia al medicamento.

La delicada situación que se vive en Zimbabwe también incrementa el riesgo de infección por el VIH, especialmente en las mujeres y las niñas, en los refugiados y en los desplazados internos. Durante periodos de emergencia humanitaria, cuando las poblaciones están en movimiento, las niñas son especialmente vulnerables a la separación familiar, al matrimonio precoz, al embarazo adolescente, a la violencia de género y a mecanismos de adaptación extremos, como las relaciones sexuales remuneradas.

«ONUSIDA está sumamente preocupado por el empeoramiento de la situación humanitaria en Zimbabwe, donde las personas que viven con el VIH están desproporcionadamente afectadas por la inseguridad alimentaria y la escasez de medicamentos esenciales», dijo el Director Ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé. «ONUSIDA se encuentra preparado para trabajar conjuntamente con asociados nacionales e internacionales para asegurar la mejora de la situación actual y que las personas puedan acceder a los servicios básicos, en los que se incluyen el tratamiento contra el VIH y los servicios de prevención».

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Pasar de las palabras a la acción para la igualdad de género

07 Marzo 2019

El segundo informe anual Global Health 50/50 (una iniciativa que tiene como fin promover la igualdad de género) fue publicado el 7 de marzo en Adís Abeba, Etiopía. El informe hace un análisis del progreso realizado en los últimos 12 meses por parte de organizaciones activas en el sector sanitario a la hora de implementar políticas que promuevan la igualdad de género, la no discriminación y la inclusión en el trabajo. 

El informe de este año, Equality works, analiza las políticas y prácticas relacionadas con la cuestión de género en casi 200 organizaciones. El muestreo incluye organizaciones provenientes de 10 sectores con oficinas centrales en 28 países y, que en su conjunto, emplean a un número estimado de 4.5 millones de personas.

El informe proporciona una guía completa sobre cómo las organizaciones activas en la sanidad toman medidas para promover la igualdad de género en cuatro áreas: el compromiso, unas políticas fundadas en hechos, resultados justos en cuanto al poder y a los salarios, y una programación con perspectiva de género.

El informe Global Health 50/50 señala que 14 organizaciones obtuvieron grandes resultados en estas cuatro áreas, incluido ONU Mujeres, el Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo de población de las Naciones Unidas. ONUSIDA ha sido incluido en una lista junto con 17 organizaciones más que han sido reconocidas por su gran trabajo promoviendo la igualdad de género

Sin embargo, el informe recalca que incluso entre las buenas organizaciones, aún sigue habiendo una necesidad urgente de poner en práctica las declaraciones políticas relacionadas con la igualdad, la no discriminación y la inclusión.

La Presidenta de Etiopía, Sahle-Work Zewde, fue la ponente de apertura en la presentación y abordó la cuestión sobre la necesidad de fomentar el liderazgo femenino con el objetivo de implementar políticas y programas que fomenten la igualdad de género.

Sahle-Work es la primera jefa de Estado mujer de Etiopía y actualmente la única jefa de Estado de África. El Primer Ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ha garantizado la paridad de género en su gabinete de ministros.

Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA, intervino en la presentación del informe y comentó que era oportuno el hecho de que el evento se realizara en Etiopía y, a su vez, trató la importancia de alcanzar la paridad de género como una cuestión de justicia social.

«Las mujeres siguen siendo excluidas y son más propensas a enfrentarse al acoso, a la discriminación y a una evolución profesional más lenta», afirmó Sidibé, «Es un escándalo que las mujeres promedio de hoy en día ganen un 20% menos que los hombres sin ningún motivo más allá de su género. Esta situación tiene que cambiar». 

Sidibé señaló que ONUSIDA ha hecho progresos en la cuestión de la paridad de género, pero también reconoce que aún hay mucho que hacer. Declaró que ONUSIDA ha aumentado el número de mujeres directoras nacionales de un 26% en 2013 a un 48% hoy en día. Además, indicó que la introducción de una política de permisos de maternidad en familias monoparentales y la expansión de Programa de Liderazgo de ONUSIDA a todas las mujeres que forman parte de la organización, constituyen un ejemplo de su compromiso con la igualdad de género.

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El estado de Gujarat constituye el Transgender Welfare Board (Consejo de Bienestar Social de las Personas Transgénero)

26 Febrero 2019

El Tribunal Supremo de la India reconoció en una resolución histórica tomada en abril del año 2014, la existencia de un tercer género y defendió que las personas transgénero deben tener acceso a los mismos derechos de bienestar social al igual que otras minorías del país.

Ahora, el estado de Gujarat ha creado el Transgender Welfare Board (Consejo de Bienestar Social de las Personas Transgénero) para facilitar el acceso de las personas transgénero a los servicios básicos, entre los que se incluyen: la atención sanitaria, el acceso a una vivienda, la educación y el empleo. El Ministry of Social Justice and Empowerment (Ministerio de Justicia Social y Fortalecimiento) creó el Consejo tras conversaciones con la comunidad transgénero y con grupos minoritarios, entre ellos, los Lakshya Trust y los Vikalp. ONUSIDA y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo contribuyeron con la dirección y el apoyo técnico durante todo el proceso.

El nuevo Consejo tiene como objetivo fomentar la coordinación interdepartamental para mejorar la prestación de servicios a la comunidad transgénero. Contará con 16 miembros, entre los que se incluyen dos mujeres transgénero, dos hombres transgénero, dos representantes del colectivo de los eunucos y dos integrantes adicionales de otras organizaciones de la sociedad civil. Además será presidido por el Ministro de Justicia Social y Fortalecimiento.

«El nuevo Consejo de Bienestar supone un gran esfuerzo para ayudar en los problemas que afrontan a diario las personas transgénero. Esperamos resolver todas las cuestiones relativas al sustento, empleo, seguridad social y a la protección de los derechos humanos», afirmó Aakriti Patel de la comunidad Lakshya Trust.

Parte del trabajo de esta Comisión consistirá en el planteamiento de una definición jurídica comúnmente aceptada de aquellos que pueden considerarse como personas transgénero.

«El equipo de ONUSIDA tiene muchas ganas de comenzar a trabajar con el nuevo Transgender Welfare Board (Consejo de Bienestar Social de las Personas Transgénero) en Gujarat. Quiero felicitar al Ministerio y a todos los colaboradores por el trabajo que han desempeñado a la hora de crear el Consejo. Gracias a él se mejorará de manera notable la calidad de vida de la comunidad transgénero», dijo el Director Nacional de ONUSIDA de la India, Bilali Camara.

ONUSIDA seguirá ofreciendo su apoyo al Consejo con el desarrollo de una hoja de ruta relativa a su política y con la implantación de programas de protección social para las personas transgénero. Además, ONUSIDA está trabajando con el sector privado en Gujarat para fomentar la capacitación profesional de aproximadamente 3000 personas de este colectivo.

En la India, la prevalencia del VIH entre las personas transgénero es del 3,1 %, en comparación con la media nacional de la población adulta, que es solamente del 0,2 %.

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Los jóvenes cambian la historia del VIH en Sudáfrica

26 Febrero 2019

Colour my HIV es una campaña que nace de jóvenes sudafricanos con el objetivo de prevenir el VIH y fortalecer a otros jóvenes que viven con el virus. Se puso en marcha en el Día Mundial del Sida de 2018 en Johannesburgo, Sudáfrica.

El objetivo de la campaña es la creación de una plataforma informativa para desmentir los mitos y conceptos erróneos sobre el VIH y, de esta manera, alcanzar los siguientes propósitos: reducir el estigma y la discriminación social entorno al VIH; desarrollar un mayor conocimiento sobre el VIH por medio de nuevos descubrimientos de expertos y científicos; promover los derechos humanos; defender el compromiso político y la rendición de cuentas de los legisladores y otros asociados; y prevenir el contagio del virus entre jóvenes. 

ONUSIDA se reunió con Sibulele Sibaca, fundadora de la campaña, para formularle algunas preguntas. 

 

Pregunta: Describe Colour my HIV en cinco palabras

Dinámico. Joven. Transformador. Compromiso futuro.

Somos optimistas en todo lo que hacemos y, por eso, esperamos acabar con el Sida para 2030. A través de esta campaña, confiamos en que los propios jóvenes cambien el curso del VIH.

 

Pregunta: ¿Cuál es su objetivo con Colour my HIV?

En primer lugar, quiero conseguir que ser seropositivo en Sudáfrica sea como tener cualquier otra enfermedad crónica (diabetes, hipertensión), es decir, que se pueda tratar y controlar.

En segundo lugar, quiero acabar con la idea de que contraer el VIH es una sentencia de muerte. Esto ya no es así.Sudáfrica tiene uno de los mejores programas de tratamiento contra el VIH en el mundo.Recuerdo cuando un allegado mío contrajo el virus y el doctor le dijo: «Tiene suerte de haber contraído el VIH en Sudáfrica. No hay mejor país que este si vives con el VIH. En otros países, la gente todavía tiene enormes dificultades para recibir tratamiento contra el VIH mientras que aquí lo tenemos accesible. Solo hay que aferrarse a él».

En tercer lugar, la gente debe saber que contraer el VIH no es sinónimo a una muerte inmediata y sin remedio. Actualmente, el estigma social entorno a las pruebas del VIH ha generado este falso concepto. Esta es una de las razones por las que he nombrado la campaña Colour my HIV. Tenemos que dominarlo. Tenemos que celebrar el largo camino que hemos recorrido en la lucha contra el VIH en nuestro país. Dejemos de discriminar y crear estigma social y vayamos a a realizarnos la prueba del VIH.

 

Pregunta: ¿Por qué se ha centrado en los jóvenes? 

En un principio pensamos en chicas adolescentes y mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años, ya que, en Sudáfrica, son el grupo que más probabilidades de contagio tienen.  Cada hora hay nueve niñas que contraen el virus en Sudáfrica.  A lo que yo me pregunto: ¿Cómo y por qué ocurre esto? ¿Dónde están? ¿Qué circunstancias las condujeron al momento en el que contrajeron el VIH? ¿Pasan hambre? Es un grupo que se puede influenciar fácilmente  porque están en edad de crecimiento y las ideas que se les inculcan juegan un papel esencial. Por eso, Colour my HIV pretende ser esa voz en sus cabezas que les enseña y las educa acerca de los motivos por los que deberían realizarse pruebas, y previene que contraigan el VIH.  

No obstante, es complicado llegar a las niñas que viven en los márgenes de la sociedad.  No podemos dirigirnos solo a las niñas, tenemos que hacer partícipes a los niños también.  Los hombres y los niños apenas van a clínicas, se hacen pruebas o toman medicación.  Tienen que sentirse incluidos en este movimiento, por eso, Colour my HIV concentra sus esfuerzos en todos los jóvenes.

 

Pregunta: Dentro de cinco años ¿dónde cree que estará Colour my HIV?

A corto plazo, queremos empezar a recorrer Sudáfrica desde abril hasta el próximo Día Mundial del Sida, visitando comunidades y fomentando la conciencia sobre el VIH, así de simple.  El VIH no está presente solo el Día Mundial del Sida, por lo que estamos intentando que las comunidades aprendan a aceptar el VIH y vivir en armonía.

Necesitamos acabar de verdad con el Sida para 2030. Nos quedan 11 años todavía. Y se preguntará: ¿qué estamos haciendo ahora mismo? Este año, con suerte, Colour my HIV dará el salto a nivel nacional.  En los próximos tres años, quiero que la campaña vaya desde Ciudad del Cabo al Cairo.  Se habla de acabar con el Sida para 2030. Mi intención es que Colour my HIV forme parte de esa historia. 

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Los jóvenes hacen campaña contra el estigma social y la discriminación en Egipto

27 Febrero 2019

Antes del Día de la Cero Discriminación, los jóvenes se han unido en El Cairo, Egipto, para aprender a responder ante el estigma social y a la discriminación relacionada con el VIH, así como para informarse sobre el efecto de la epidemia del VIH en Egipto y el papel que los jóvenespueden desempeñar en la respuesta al sida.

«La carga de la epidemia es mayor en los jóvenes. En Egipto, el liderazgo en la respuesta al VIH tiene que recaer en los jóvenes», afirma Walid Kamal, Director Nacional del Programa contra el VIH de Egipto.

Durante un debate sobre el estigma social y la discriminación, las personas que viven con el VIH compartieron algunas de sus experiencias y testimonios, así ayudaron a los participantes a entender mejor cómo el estigma y la discriminación afectan a estas personas.

«Es nuestra responsabilidad hacer que las personas que viven con el VIH se sientan parte de la comunidad», comentó uno de los jóvenes participantes.

«No solo es el VIH, también se trata de justicia social, igualdad, del empoderamiento de las mujeres y de promover normativas de género positivas», afirmó Ahmed Khamis, Director General de ONUSIDA en Egipto.

Los participantes también aprendieron a planear, diseñar e implementar una sensibilización en línea y una campaña de concienciación en las redes sociales.

Al final de la reunión, organizada por ONUSIDA y el Programa Nacional contra el VIH el 21 de febrero, los jóvenes accedieron a liderar campañas en las redes sociales para poner el foco sobre el daño causado por el estigma social y la discriminación. Las campañas comenzarán el 1 de Marzo, Día de la Cero Discriminación,y durarán tres semanas. Además, cuentan con el apoyo de la oficina nacional de ONUSIDA en Egipto y serán respaldadas por el Ministerio de Salud y Población de Egipto.

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Cómo se desafían las leyes discriminatorias caribeñas en los tribunales

01 Marzo 2019

La noche del 6 de febrero de 2009 en Georgetown (Guyana), la policía acorraló a siete mujeres transgénero, a las que tuvo detenidas durante un fin de semana. El lunes siguiente, en el Tribunal de Georgetown, descubrieron que habían sido acusadas de travestismo y, finalmente, se declararon culpables y fueron condenadas a pagar una multa. Incluso el Magistrado llegó a amonestarlas añadiendo que estaban «confundidas con su sexualidad».

Con el respaldo del Rights Advocacy Project (Proyecto para la Defensa de los Derechos), U-RAP, de la Facultad de Derecho de la Universidad de las Indias Occidentales, este grupo fue en contra de la ley decimonónica de Guyana que prohíbe a los hombres vestirse como mujeres, y viceversa, «con propósitos inapropiados». El 13 de noviembre de 2018, la Corte Caribeña de Justicia (CCJ), tribunal de última instancia de Guyana, dictaminó por unanimidad que la ley es inconstitucional y que, en consecuencia, queda derogada.

«No se debería pisotear la dignidad de nadie, ni negarle los derechos humanos por una simple diferencia», dijo el Presidente del Tribunal Supremo, Adrian Saunders.

Para la profesora de Derecho y co-coordinadora del proyecto U-RAP, Tracy Robinson, esto supuso un paso adelante en la lucha contra las diferencias de poder y de oportunidades de vida que sufren muchas personas del Caribe. 

«La ley no es igual para todos: aquellos que cuentan con recursos mínimos y los que se encuentran marginados son los que más peligro corren. Las mujeres trans no son las únicas que ven sus vidas afectadas por la acción e inacción estatal, ya que hay muchos otros casos en los que olvidamos y excluimos a personas que también forman parte de la sociedad», dijo Tracy Robinson.

El VIH supone una manifestación de cómo los grupos sociales vulnerables se dejan de lado. En la región, la prevalencia del VIH entre los grupos de población clave es generalmente mucho más alta que entre los adultos que no pertenecen a estos colectivos. Por ejemplo, en las mujeres transgénero de Guyana, uno de los pocos países del Caribe que poseen datos de la población, la prevalencia del VIH es de 8,4 %, en comparación con el 1,7 % en los adultos. Además, las estadísticas en estos países caribeños indican que la prevalencia del VIH entre los hombres que mantienen relaciones homosexuales y otros hombres que tienen relaciones con personas de su mismo sexo oscila entre el 1,3 % y el 32,8 %. La combinación de leyes discriminatorias, estigma social, discriminación y la relativa escasez de servicios cordiales con los miembros de los grupos de población clave obligan a estas personas a esconderse, lo que les impide acceder a los servicios de prevención del VIH y recibir tratamiento cuando han contraído el virus. 

Sin embargo, en algunos países, las asociaciones están trabajando para desafiar la constitucionalidad de las leyes discriminatorias que llevan vigentes desde la época colonial. Mediante un caso que respaldó U-RAP, Caleb Orozco desafió la legislación de Belice que establecía que «las prácticas sexuales contra el orden natural», como la sodomía, suponían un delito penado con hasta diez años de prisión. El 10 de agosto de 2016, Belice se convirtió en el segundo país independiente de la Comunidad del Caribe en despenalizar las relaciones sexuales ente hombres, y el primero en hacerlo por medio de los tribunales.

En Trinidad y Tabago, el Tribunal Supremo falló a favor de Jason Jones el 12 de abril de 2018, llegando a la conclusión de que no se debía penalizar la actividad sexual entre adultos cuando existe consentimiento entre ambas partes. Se citó esta resolución en la decisión histórica tomada por la Corte Suprema de la India en 2018 para despenalizar las relaciones entre hombres homosexuales.

ONUSIDA contribuye a aumentar la participación comunitaria y a que se traten cuestiones importantes, entre las que se incluyen: los foros públicos de apoyo en Belice y en Trinidad y Tabago, así como la sensibilización de los periodistas que informan sobre la comunidad transgénero de Guyana.

Para las partes procesales, estas victorias suponen un paso adelante en el largo camino hacia la igualdad.

«Propicia la comunicación entre las familias y sus familiares homosexuales, bisexuales o transgénero. Anima a estas personas a salir del armario. Obliga a las instituciones a reconsiderar sus prácticas administrativas, así como la discriminación que justificaban basándose en esa legislación. Obliga a las personas homófobas a reconocer que la constitución abarca a todo el mundo», apuntó Caleb Orozco.

El litigante, y cofundador de Guyana Trans United (Personas Trans Unidas de Guyana), Gulliver Quincy McEwan, comentó «era muy importante para nosotros hacernos oír y que se hiciera justicia».

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La acción necesaria en la lucha por los derechos humanos

18 Febrero 2019

«La epidemia del VIH afecta a los derechos humanos y hacen que estos pierdan valor, también generan rechazo, desestabilización y, en ocasiones, su abuso y violación». Con estas palabras, Kate Gilmore, la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos, abrió la conferencia Consultation on Promoting Human Rights in the HIV Response.

Sin embargo, mientras que se firman compromisos, acuerdos y tratados, la acción es necesaria. Esta fue la petición que se realizó desde la conferencia, que tuvo lugar en Ginebra (Suiza) los días 12 y 13 de febrero, con la que se buscaba compartir estrategias regionales y subregionales, así como alcanzar unas prácticas óptimas .

Durante la conferencia, se expuso que el estigma social y la discriminación, el acceso limitado al sistema judicial y a las leyes punitivas y las políticas y prácticas que se llevan a cabo son barreras para la mayor parte de la población que está en una situación social vulnerable y que intenta tener acceso a un sistema de prevención, pruebas, tratamiento y atención del VIH.

Uno de los temas principales que se trató a lo largo del evento fue el de eliminar las leyes penales perjudiciales y, a su vez, trabajar estrechamente con la población. Para ello, se lanzó una petición a las instituciones nacionales y regionales para que escucharan, actuaran, lideraran, reformaran y financiaran estos proyectos.

Mientras que perduren las barreras tradicionales de los derechos humanos, entre las que se encuentran el estigma social, la discriminación y la criminalización, aparecerán nuevos problemas.  De esta forma, se trataron cuestiones tales como que se incluya en la cobertura sanitaria universal a la población que se halla criminalizada a causa del virus  o la financiación de los programas de los derechos humanos y los grupos de población clave como parte de la transición de los países para tener un nivel de ingresos medio. Un gran número de ponentes, como Michaela Clayton, la Directora de Alianza sobre el Sida y los Derechos de África Meridional (the AIDS and Rights Alliance for Southern Africa), aprobaron un método vertical en ambas direcciones en el que se promueven los derechos humanos. Para llevarlo a cabo, confían en la acción conjunta de los líderes políticos y la población. 

«No es una tarea fácil. Solo podremos conseguir nuestros objetivos si trabajamos en equipo: los gobiernos, la población, los mecanismos de rendición de cuentas, las organizaciones que luchan por los derechos humanos y los profesionales médicos» dijo Tim Martineau, el Director Ejecutivo Adjunto interino de ONUSIDA.

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Las organizaciones de carácter religioso: aliados fundamentales en la respuesta al sida para migrantes

22 Febrero 2019

Desde el comienzo de esta epidemia del VIH, las organizaciones de carácter religioso se han encargado de proveer servicios para el VIH en los países más afectados por el virus.  El Consejo Mundial de Iglesias, ONUSIDA y otros asociados organizaron un taller de trabajo con objeto de reforzar la colaboración en los servicios del VIH para migrantes y refugiados.

Wangari Tharao, directora las secciones de investigación y organización de programas en Women’s Health in Women’s Hands, emigró de Kenya a Canadá cuando la epidemia del VIH empezó a propagarse por todo el continente africano.  Basándose en su experiencia personal, sabe perfectamente los numerosos desafíos a los que se enfrenta un migrante, en especial cuando se trata de la atención sanitaria.  El desconocimiento del idioma, la falta de atención sanitaria continua y de calidad, el hecho de no tener un seguro médico o protección social, y la ausencia de políticas sanitarias inclusivas para los migrantes, son factores que afectan a la salud y a la seguridad de estas personas que intentan asentarse en nuevos países y comunidades.

Cuando emigró de Kenya, el estigma social y la discriminación que rodean el VIH estaban muy extendidos.  A día de hoy, Tharao afirma que el estigma social sigue estando presente.  «Al ser inmigrantes, luchamos contra el VIH en silencio. El estigma y la discriminación provocados por el VIH nos crea miedo y nos hace reacios a ir a centros de atención sanitaria»:  Es importante tener en cuenta cómo proveer servicios y superar los retos que se presentan ante las personas desplazadas», declaró.

«Necesitamos entender la vida y el viaje de un migrante desde una perspectiva global e individual para poder comprender los retos a los que se enfrenta. La situación legal, documentación o el comprobante de identidad no deben ser las razones por las que se les priva de sanidad y bienestar», dijo Tim Martineau, director ejecutivo adjunto de ONUSIDA

Aunque estas organizaciones religiosas han desempeñado una función importante en la respuesta al VIH, a veces, las creencias y prácticas religiosas se han usado como pretexto para justificar las críticas, que, al final, derivan en estigma social y la discriminación. 

«Como comunidades religiosas, podemos y debemos tomar más iniciativas para apoyar a los migrantes y refugiados: tenemos que protegerlos contra el VIH y la tuberculosis; fomentar el acceso a la atención sanitaria y la prevención, y, además, reducir el estigma social, la discriminación y la violencia», afirmó Olav Fykse Tveit, Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias.

En el taller se mostraron muchos ejemplos de organizaciones de carácter religioso que proveen servicios para acoger, proteger, integrar y promover los derechos de los migrantes, refugiados y personas desplazadas.  Las mezquitas, iglesias y comunidades religiosas ofrecen redes de apoyo que pueden ser el punto de entrada a una nueva sociedad para un refugiado, una persona migrante o desplazada. 

«La gente confía en los grupos religiosos y esa es la base en la que nos apoyamos para ofrecer servicios comunitarios, difundir mensajes para la prevención contra el VIH y proporcionar tratamiento y servicios de atención sanitaria», alegó Michael P. Grill, director del programa de formación internacional sobre el VIH en el ejército, que forma parte del plan para la prevención del VIH del Departamento de Defensa de Estados Unidos. 

En el seminario que se celebró durante los días 20 y 21 de febrero en Ginebra, Suiza, los participantes establecieron los aspectos esenciales de una hoja de ruta para que las organizaciones de carácter religioso refuercen su participación y, a su vez, amplíen su labor en la respuesta al VIH y en los servicios que ofrecen a migrantes y refugiados.  Para llevar a cabo todo lo anterior, se tomarán como punto de partida los compromisos acordados en la Declaración Política sobre el VIH y el Sida de las Naciones Unidas de 2016 y en la Declaración Política sobre la Tuberculosis de 2018 de las Naciones Unidas. Además, se defenderán todos los compromisos del Pacto Mundial sobre Migración en relación con el derecho a la sanidad.

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