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Alemania adopta un enfoque basado en los derechos humanos para el consumo de drogas inyectables
16 Octubre 2018
16 Octubre 2018 16 Octubre 2018Las personas que consumen drogas inyectables suelen sufrir uno o más problemas de salud relacionados entre sí. El consumo de drogas y los problemas de salud mental a menudo coexisten y este consumo puede aumentar el peligro de contraer infecciones. Por ejemplo,el riesgo de contraer el VIH entre los usuarios de drogas inyectables es 22 veces mayor que entre el resto de la población general. Además, los consumidores de drogas se enfrentan al estigma y a la marginación tan ampliamente extendidos, lo que les deja fuera de juego a la hora de acceder a los servicios de salud y sociales.
La organización sin ánimo de lucro Fixpunkt, en consonancia con los esfuerzos de Alemania por adoptar una estrategia para la salud centrada en las personas y basada en los derechos humanos, ha comenzado a ofrecer un refugio seguro para las personas que consumen drogas inyectables. Fixpunkt ofrece una variada gama de servicios, entre los que se incluyen apoyo a las personas que están en terapia de sustitución de opioides, asesoramiento para la salud mental y los problemas sociales, servicios básicos de salud, equipo de inyección estéril y salas de consumo supervisado de drogas, y asistencia profesional en caso de sobredosis.
Salvavidas polémicos
Para los usuarios de drogas inyectables, los emplazamientos de consumo supervisado de drogas son un salvavidas. También son un punto de entrada crucial hacia un sistema de apoyo sociosanitario más amplio. Actualmente, hay emplazamientos de consumo supervisado de drogas disponibles en seis de los quince estados federales de Alemania. El estado de Baden-Württemberg, por ejemplo, acaba de decidir que facilitará las disposiciones legales necesarias para permitir estos servicios, y en poco tiempo abrirá la primera sala de consumo supervisado en la ciudad de Karsruhe.
Sin embargo, en los otros nueve estados federales todavía existen barreras legales que impiden la implementación de estos servicios que podrían salvar vidas. “Se necesita más respaldo político y económico para aprovechar todo el potencial de los emplazamientos seguros para inyectarse. Para las personas que consumen drogas, que viven en las calles, estos son recursos que pueden salvarles la vida. A menudo no tienen acceso a servicios médicos, sanitarios y sociales. En estos lugares pueden relacionarse, ganar confianza y encontrar ayuda para cambiar su situación” explicó Astrid Leicht, directora de Fixpunkt.
El director ejecutivo adjunto de ONUSIDA visitó uno de los emplazamientos móviles de Fixpunkt el 15 de octubre para ver el impacto de los servicios que ofrecen. Es un importante paso para Alemania. Al tomar un enfoque centrado en las personas y garantizar que aquellos que se inyectan drogas tengan acceso a la paliación de daños y otros servicios sanitarios (como emplazamientos seguros para inyectarse), Berlín será capaz de detener nuevas infecciones por el VIH entre las personas que se inyectan drogas y de reducir los daños relacionados con el consumo de drogas inyectables. Se necesitan más proyectos como Fixpunkt para asegurarse de que nadie quede sin atención”. Sabe que el reto más grande reside en que no hay suficientes instalaciones ni recursos para garantizar un horario de atención óptimo y llevar a cabo trabajos de divulgación en los vecindarios y las comunidades.
Sylvia Urban, miembro del consejo de Aktionsbündnis gegen AIDS y Deutsche AIDS-Hilfe, dijo que las decisiones tomadas en Baden-Württemberg y en Karlsruhe son revolucionarias. “Esperamos que se sumen los estados que quedan y muchas más ciudades. Estas instalaciones salvan vidas y previenen las infecciones por el VIH. Desde una perspectiva de salud pública y de prevención del VIH, no hay ninguna razón por la que no se deban proporcionar salas para el consumo supervisado de drogas”.
Alta demanda en Alemania del sur y en Bremen
Las salas para el consumo supervisado de drogas son extremadamente necesarias en Mannheim, por ejemplo, la ciudad con las mayores muertes relacionadas con las drogas en proporción a sus habitantes. Así como en Stuttgart, Múnich, Núremberg, Augsburgo y Bremen, que tienen altas cifras de muertes prevenibles relacionadas con la droga.
Situación preocupante en Europa Oriental
ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud han admitido que los servicios para el consumo supervisado de drogas son particularmente importantes. Aún así, en Europa Oriental hay muy pocos servicios de este tipo y en algunos países, entre ellos la Federación de Rusia, prácticamente no hay servicios de reducción de daños en un contexto en el que aumentan las nuevas infecciones por el VIH.
“Los servicios para el consumo supervisado de drogas y los programas de reducción de daños son partes cruciales para la prevención del VIH y la hepatitis. Las herramientas y las intervenciones para acabar con las epidemias están disponibles, pero muchos gobiernos evitan su implementación”, dijo Sylvia Urban de Deutsche AIDS Hilfe. “Solo podemos acabar con la epidemia del VIH con la ayuda de unos servicios que minimicen los impactos negativos del consumo de drogas. Para conseguirlo, debemos derribar las barreras legales, entre otras, como la del estigma”.
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Por una mejora urgente de la integración de los servicios para salud mental y VIH
10 Octubre 2018
10 Octubre 2018 10 Octubre 2018El Día Mundial de la Salud Mental se celebra anualmente el 10 de octubre. Este año, ONUSIDA destaca que los gobiernos deben luchar más por la integración de los servicios para salud mental y VIH.
Las personas que viven con el VIH corren un riesgo sumamente mayor de desarrollar enfermedades de salud mental, y a menudo sufren de depresión y ansiedad a medida que se adaptan a su diagnóstico y a vivir con una enfermedad infecciosa crónica.
Aquellos que viven con problemas de salud mental a su vez corren un mayor riesgo de contraer el VIH. Los riesgos se ven agravados por las dificultades a la hora de acceder a información y conocimientos sobre el VIH, incluida la forma de prevenirlo y los factores de riesgo: el consumo de drogas inyectables, el contacto sexual con personas que se inyectan drogas, el abuso sexual, las relaciones sexuales sin protección entre hombres y el escaso uso de preservativos.
"El VIH afecta a los más vulnerables y marginados de la sociedad, que también se ven afectados desproporcionadamente por los problemas de salud mental", afirmó Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA. “Con la integración de los servicios relacionados con el VIH y los de salud mental conseguiremos ofrecer a más personas la atención especializada y el apoyo vital que necesitan con urgencia”.
Actualmente, muy pocos servicios sanitarios están tratando las necesidades propias del VIH de las personas con enfermedades mentales, ni las enfermedades mentales de las personas que viven con el VIH. Esta situación debe cambiar. Estudios realizados en los cinco continentes calculan que la prevalencia del VIH entre la gente con trastornos mentales graves podría ser de entre un 1,5% en Asia hasta un 19% en África.
Las personas que viven con el VIH pueden padecer enfermedades mentales que afecten a su calidad de vida y pueden provocar que dejen de buscar atención sanitaria, seguir el tratamiento y continuar bajo cuidado. Estudios en más de 38 países muestran que el 15% de los adultos y el 25% de los adolescentes que viven con el VIH dicen sentirse deprimidos y abrumados, lo que podría ser una barrera para el cumplimiento del tratamiento antirretroviral.
Además, el tratamiento en sí puede causar una gran variedad de efectos secundarios en el sistema nervioso central, entre los que se incluyen depresión, nerviosismo, euforia, alucinaciones y psicosis. Estudios en África hallaron una prevalencia de depresión del 24% entre las personas que viven con el VIH.
Es vital identificar problemas de salud mental entre las personas que viven con el VIH; sin embargo, en muchas ocasiones no se diagnostican ni se tratan. Existen muchas razones para esto, y se necesita hablar de todas ellas. Es posible que estas personas no quieran revelar su estado psicológico a los trabajadores sanitarios por miedo al estigma y a la discriminación. También puede suceder que estos trabajadores no posean las habilidades o la formación necesarias para detectar síntomas psicológicos, o que no sean capaces de emprender las acciones necesarias para ofrecer una buena atención cuando se detectan los síntomas.
Los servicios de salud mental deberían garantizar el acceso a pruebas del VIH voluntarias y confidenciales y a servicios de asesoramiento para aquellas personas más vulnerables a padecer VIH. Los profesionales primarios de la salud deben estar entrenados para reconocer y tratar desórdenes comunes de la salud mental y de abuso de sustancias, y también para derivar a los pacientes a una atención especializada.
Los servicios de prevención, pruebas, tratamiento y atención deben cumplir las complejas necesidades médicas, psicológicas y sociales de las personas afectadas por el VIH y por problemas de salud mental. Para supervisar esto, los programas integrales serían un recurso de gran importancia. Los enfoques integrales deben abarcar varios sectores e involucrar a los servicios sociales, legales, de atención sanitaria y de educación, así como a organizaciones comunitarias.
La integración de programas de salud mental y VIH ayuda a prevenir más infecciones y a mejorar la salud y el bienestar de las personas afectadas por el VIH.
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PEPFAR cumple 15 años
28 Septiembre 2018
28 Septiembre 2018 28 Septiembre 2018El Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR), anunciado por primera vez en 2003 durante el mensaje del Estado de la Unión por el entonces presidente, George W. Bush, celebra en 2018 su 15.º aniversario. A lo largo de los últimos 15 años, PEPFAR ha cambiado radicalmente el panorama de la respuesta mundial al VIH, y el apoyo de ambos partidos a lo largo de los sucesivos gobiernos desde su lanzamiento ha permitido garantizar que el Plan se siguiera ampliando con el fin de controlar la epidemia de sida.
PEPFAR, que en los primeros cinco años después de su lanzamiento contó con un presupuesto inicial de 15 000 millones de dólares, ha logrado reunir 70 000 millones para la respuesta al sida. Dicha financiación ha tenido importantes resultados: en 2017, PEPFAR estaba prestando apoyo a 13,3 millones de los 21,7 millones de personas que vivían con el VIH y estaban bajo tratamiento, incluyendo a 1 millón de niños, y, en mayo de 2018, anunció que 14 millones de dichas personas ya estaban recibiendo tratamiento.
PEPFAR ha financiado destacados programas de prevención del VIH. El efecto preventivo de la circuncisión médica masculina voluntaria para la transmisión del VIH se ha incrementado gracias a la financiación de más de 15,2 millones de circuncisiones desde 2003. Los servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH han posibilitado que 2,2 millones de bebés hayan nacido sin el VIH, y 85,5 millones de personas han tenido acceso a los servicios de pruebas del VIH, lo que ha permitido que comenzaran el tratamiento o que accedieran a los servicios de prevención del VIH para preservar su estado seronegativo.
Gracias al trabajo de PEPFAR con los huérfanos y otros niños vulnerables a causa del VIH, más de 6,4 millones de niños han recibido asistencia en 2017 y, además, en aquellos lugares donde se implementó el programa PEPFAR DREAMS se produjo un descenso de entre el 25 y el 40% en las nuevas infecciones por el VIH entre mujeres jóvenes y adolescentes.
El 27 de septiembre, PEPFAR publicó su informe sobre el progreso de 2018, que da cuenta de los logros alcanzados a lo largo de un año en el marco de su estrategia 2017-2020. PEPFAR apoya la respuesta al sida en 53 países: 13 de ellos ya están en el buen camino para conseguir tener bajo control la epidemia de VIH para 2020 y, ampliando los recursos y las políticas que garanticen el acceso a los servicios de prevención y tratamiento del VIH, muchos otros aún tienen la oportunidad de lograrlo.
“La contribución de PEPFAR ha transformado las vidas de innumerables personas que viven con el VIH o que están afectadas por la enfermedad por todo el mundo”, afirmaba Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. “Nos sentimos muy orgullosos de la extensa colaboración que mantenemos y estamos deseando seguir trabajando estrechamente para ofrecer resultados a hombres, mujeres y niños, especialmente aquellos que están más marginados”.
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Las organizaciones confesionales colaboran para poner fin al sida y la tuberculosis entre los niños y adolescentes
28 Septiembre 2018
28 Septiembre 2018 28 Septiembre 2018Las organizaciones confesionales llevan mucho tiempo desempeñado un papel fundamental en la respuesta a la tuberculosis. Basándose en décadas de trabajo en relación a la tuberculosis, muchos proveedores confesionales de servicios sanitarios han implementado respuestas eficaces a la tuberculosis y el VIH. A día de hoy, las organizaciones confesionales prestan servicios para la tuberculosis y el VIH efectivos y de alta calidad que complementan los programas sanitarios públicos de los países más afectados por ambas enfermedades.
Las respuestas a la tuberculosis y el VIH que alcanzan el éxito son aquellas que, además de los biosanitarios, abordan los determinantes sociales que favorecen su proliferación, como la pobreza, la desigualdad, las situaciones de crisis y conflicto, la violación de los derechos humanos y la criminalización. Los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a la infección y los efectos de la tuberculosis y el VIH en sus familias. La confianza de que gozan las organizaciones confesionales en el núcleo de las comunidades les han permitido proporcionar servicios y asistencia con una cobertura fuera del alcance de muchos sistemas sanitarios públicos.
Para brindar la oportunidad de fortalecer aún más las relaciones existentes y posibilitar nuevas colaboraciones, el Consejo Mundial de Iglesias-Alianza Ecuménica de Acción Mundial, en colaboración con ONUSIDA, el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR) y el Grupo de Trabajo entre Organismos de las Naciones Unidas sobre Religión y Desarrollo llevaron a cabo un desayuno de oración interconfesional que se celebró en Nueva York (Estados Unidos) el 27 de septiembre, dentro de los actos paralelos a la 73ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Los ponentes inaugurales y las mesas redondas se centraron en los resultados de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Tuberculosis que tuvo lugar el 26 de septiembre, y examinaron cómo puede respaldar las nuevas declaraciones suscritas por los Estados miembros durante la histórica reunión de alto nivel la extensa experiencia de las organizaciones confesionales en la respuesta a la tuberculosis y el VIH.
Entre los participantes se incluían líderes religiosos y proveedores de servicios sanitarios de diferentes confesiones. Algunos supervivientes a la tuberculosis multirresistente aportaron un elocuente toque de realidad y de urgencia a la conversación. Los participantes renovaron su llamamiento a los gobiernos nacionales para que no solo mantengan, sino que incrementen su apoyo para poner fin al sida y la tuberculosis como amenazas para la salud pública para 2030.
Quotes
“Debemos agradecer que, cuando las cosas no van bien, los activistas nos llamen y nos pidan cuentas. Después de esta semana, me marcho sintiéndome agradecida de saber que cuando la comunidad religiosa y los gobiernos y donantes trabajan en equipo, podemos alcanzar nuestras metas. Hacéis que nos sintamos orgullosos”.
“Nos necesitamos los unos a los otros. Líderes religiosos, os rogamos que nos ayudéis a acabar con el estigma y la discriminación. Es inaceptable que 660 niños mueran cada día de tuberculosis. El 90% de los niños que fallecen en todo el mundo a causa de la tuberculosis no recibieron tratamiento, y tan solo el 50% de los niños que viven con el VIH está recibiéndolo. Lo más importante es que trabajemos juntos con compasión, amor, generosidad, empatía y bondad. Si lo hacemos, podremos cambiar el rumbo de las epidemias de VIH y tuberculosis”.
“Para muchos de nosotros este es un asunto muy real, y también personal. El abuelo de mi marido murió de tuberculosis cuando su padre era joven. Esperamos que este desayuno fortalezca los viejos lazos que nos unen y cree otros nuevos para luchar contra la tuberculosis y el VIH mediante acciones concretas que lleven a todos la esperanza y la vida”.
“Pude ver en los rayos X un gran agujero en medio de mi pulmón, y pensé '¿por qué tengo yo que tener tuberculosis multirresistente?' Había dedicado mi vida a cuidar a los demás. Más tarde, tuve la suerte de participar en el estudio clínico del primer fármaco para la tuberculosis que se desarrollaba en 40 años. Me salvó la vida. Ahora puedo seguir hablando y sensibilizando para que otras muchas personas también vivan”.
“Sin la comunidad religiosa, nuestra respuesta a la tuberculosis y el sida no habría sido y no podrá ser la que se está desarrollando hoy en día, y ahora hay cinco acciones cruciales que debemos emprender juntos. Educar, sensibilizar y luchar contra el estigma. Seguir luchando por una asistencia centrada en el paciente. Dar voz a quienes no la tienen, especialmente a los niños. Reclamar recursos para poner fin a la tuberculosis y el VIH. Seguir presionando para que todos participen en el debate.
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Cáncer de cuello uterino y VIH: dos enfermedades, una sola respuesta
01 Octubre 2018
01 Octubre 2018 01 Octubre 2018Más de 500 000 mujeres desarrollan cada año cáncer de cuello uterino, una enfermedad que puede evitarse mediante la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) y que puede curarse si se detecta y trata temprano. La mitad de ellas fallecen a causa de dicha enfermedad. Si no se amplían urgentemente los esfuerzos en la prevención, realización de pruebas y tratamiento del cáncer de cuello uterino, se calcula que para 2035 podrían ser el doble.
El cáncer de cuello uterino es una manifestación clínica del sida, ya que las mujeres que viven con el VIH y contraen el virus del papiloma humano tienen más probabilidades de desarrollar lesiones preinvasivas que, si no se tratan, pueden convertirse rápidamente en cáncer invasivo. Las mujeres que viven con el VIH tienen de cuatro a cinco veces más probabilidades de desarrollar cáncer de cuello uterino invasivo. Se ha apreciado que la infección por virus del papiloma humano incrementa significativamente el riesgo de transmisión del VIH tanto en los hombres como en las mujeres.
Gracias al tratamiento, muchas más mujeres que viven con el VIH disfrutan de vidas más largas y saludables, pero es fundamental que no sucumban a otras enfermedades, entre las que se cuenta el cáncer de cuello uterino. En octubre de 2015, George Bush, cuyo Instituto George W. Bush ha estado llevando a cabo iniciativas con el fin de poner fin al sida y al cáncer de cuello uterino mencionaba, “No tiene sentido salvarle la vida a una mujer con sida solo para dejar que muera por un cáncer que puede prevenirse o tratarse”.
Nueve de cada diez mujeres que fallecen a causa del cáncer de cuello uterino viven en países de rentas bajas y medias. Dado que el VIH afecta principalmente a los países de rentas bajas y medias, y especialmente a las mujeres jóvenes y adolescentes, es fundamental responder de forma conjunta al cáncer de cuello uterino y al VIH en dichos países. Por desgracia, la mayoría de los países de rentas bajas y medias con una alta prevalencia del VIH cuentan con programas limitados para la prevención y el control del cáncer de cuello uterino.
Cada vez es más patente la necesidad de maximizar las sinergias entre la respuesta al sida y los esfuerzos en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de cuello uterino mediante la vacunación contra el virus del papiloma humano, la educación, la realización de pruebas y el tratamiento. Así mismo, los programas para el VIH existentes pueden desempeñar un papel fundamental en la expansión de los servicios de prevención del cáncer de cuello uterino.
Para reducir las muertes causadas por el cáncer de cuello uterino es necesario un enfoque de amplio alcance que incluya los siguientes aspectos:
- Educación sanitaria, incluyendo educación integral sobre sexualidad adecuada a la edad.
- Vacunación contra el virus del papiloma humano a las adolescentes.
- Realización de pruebas a todas las mujeres en riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Los programas de realización de pruebas deben incluir asesoramiento, pruebas y tratamiento para el VIH, así como otros servicios sanitarios sexuales y reproductivos y el tratamiento de lesiones precancerosas en el cuello uterino y del cáncer de cuello uterino invasivo y avanzado.
- Cuando sea necesario, deberá garantizarse el acceso a los cuidados paliativos.
“Todas las mujeres que viven con el VIH tienen que poder acceder a la información sobre el virus del papiloma humano, se les deben proporcionar pruebas de detección del cáncer de cuello uterino y, si es necesario, tratamiento”, explicaba Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.
En mayo de 2018, el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida, el Instituto George W. Bush y ONUSIDA lanzaron una iniciativa conjunta por medio de una colaboración de 30 millones de dólares para ampliar los esfuerzos en ocho países subsaharianos con el fin de garantizar que las mujeres y las niñas que viven con el VIH sean la prioridad en los programas nacionales de prevención y control del cáncer de cuello uterino.
“Gracias a la generosidad de los estadounidenses, el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida ha salvado las vidas de millones de mujeres seropositivas en todo el mundo”, afirmaba Deborah Birx, coordinadora mundial de los Estados Unidos para el sida y representante especial para la Diplomacia Sanitaria Mundial, durante el lanzamiento de la colaboración, que se anunció en mayo de 2018. “Tenemos que asegurarnos de que esas mismas mujeres (madres, hermanas, tías y abuelas) que están viviendo con el VIH no sucumban al cáncer de cuello uterino”.
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ONUSIDA se suma a las Naciones Unidas y los líderes mundiales para plantar cara a la explotación y los abusos sexuales
01 Octubre 2018
01 Octubre 2018 01 Octubre 2018Como parte de la estrategia del Secretario General de las Naciones Unidas para combatir y responder ante la explotación y los abusos sexuales, los líderes mundiales se han reunido para emitir un comunicado en el que reafirman su compromiso personal con eliminar la explotación y los abusos sexuales en el sistema de las Naciones Unidas.
En el comunicado, los líderes reconocen que son los únicos responsables de establecer las normas para la prevención, respuesta y erradicación de la explotación y los abusos sexuales dentro del sistema de las Naciones Unidas, de abordar de forma eficaz y con humanidad sus efectos, y de proteger y empoderar a las víctimas.
Entre los líderes se incluyen 48 jefes de estado o de gobierno del círculo de liderazgo del Secretario General, así como 22 organismos de las Naciones Unidas, ONUSIDA entre ellas. ONUSIDA está firmemente comprometido con la cero tolerancia ante la explotación y los abusos sexuales allí donde esté y, recientemente, durante la 73.ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebró un evento de alto nivel con la Unión Africana para abordar la violencia sexual y de género en las crisis humanitarias.
Los líderes asumen la responsabilidad compartida de las Naciones Unidas y sus Estados miembros de proteger a las víctimas y denunciantes y de emprender las medidas necesarias contra los agresores. También expresan su compromiso de trabajar juntos para implementar la estrategia del Secretario General de las Naciones Unidas, que propone cuatro ámbitos de acción principales: hacer que las víctimas sean lo primero, acabar con la impunidad, involucrar a la sociedad civil y a los colaboradores externos y mejorar las comunicaciones estratégicas en aras de la divulgación y la transparencia.
Haga clic aquí para leer el comunicado completo.
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20 de febrero de 2025
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La lucha de REDLACTRANS por los derechos de las personas transgénero
01 Octubre 2018
01 Octubre 2018 01 Octubre 2018Hoy en día siguen existiendo niveles alarmantes de violencia contra las personas transgénero, cuyos derechos continúan careciendo de reconocimiento. Durante una visita a la sede central de ONUSIDA en Ginebra, Suiza, el 18 de septiembre, Marcela Romero y Venus Tejada, representantes de la Red Latinoamericana y del Caribe de personas Travestis, Transexuales y Transgéner@s (REDLACTRANS), compartieron el alarmante/sorprendente dato de que las mujeres transgénero de la zona tienen una esperanza de vida de tan solo 35 años.
Durante la visita, la Sra. Romero y la Sra. Tejada se reunieron con el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, y hablaron sobre el trabajo realizado por REDLACTRANS en 13 países. REDLACTRANS recibió una donación por parte del Fondo Mundial de la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria que ayudó a crear un centro que recoge testimonios y hace un seguimiento de casos en los que se han cometido violaciones de los derechos humanos contra las mujeres transgénero en América Latina y el Caribe.
"El estigma, la discriminación y la violencia contra las minorías sexuales y de género les impiden acceder a los servicios sanitarios ", dijo el Sr. Sidibé. "Toda persona tiene derecho a la sanidad, independientemente de su género u orientación sexual. Para eso, necesitamos cero discriminación para todos, en cualquier lugar".
La Sra. Romero y la Sra. Tejada también presentaron al Sr. Sidibé una copia del informe de REDLACTRANS, titulado Waiting to die (Esperando la muerte), que recopila casos de violaciones de derechos humanos contra personas transgénero y ofrece recomendaciones a los responsables políticos.
“El estigma y la discriminación representan un obstáculo al acceso a los servicios sanitarios. Hay mujeres transgénero que están muriendo debido a la falta de tratamiento. Sin una atención sanitaria integral no hay igualdad de derechos ni una democracia real”, dijo la Sra. Romero.
Desde su creación en el 2006, REDLACTRANS ha fomentado el desarrollo de las leyes de identidad de género. En lugares como Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, tres distritos federales de México y Uruguay, donde han sido promulgadas las leyes de identidad de género, los derechos de las personas transgénero se aplican cada vez más y, por lo tanto, disponen de servicios de atención sanitaria. Este tipo de leyes han provocado cambios positivos en los servicios prestados a las personas transgénero y han derivado en una disminución del estigma y la discriminación en las instalaciones de atención sanitaria. “Sin identificación, uno no puede viajar, matricularse en el colegio ni acceder a muchos servicios que son necesarios para vivir en sociedad”, dijo la Sra. Tejada.
La Sra. Romero y la Sra. Tejada pidieron a ONUSIDA que abordase temas como la migración forzosa, las desigualdades y la pobreza, cuestiones que afectan a la calidad de vida de las mujeres transgénero.
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Las primeras damas de África trabajan para detener las nuevas infecciones por el VIH entre los niños
25 Septiembre 2018
25 Septiembre 2018 25 Septiembre 2018De los 1,8 millones de niños de 0 a 14 años que viven con el VIH en todo el mundo, 1,7 millones están en África. En el contexto de los esfuerzos para acabar con la transmisión maternoinfantil del VIH en África, la Unión Africana y la Organización de Primeras Damas Africanas contra el VIH/Sida (OAFLA) lanzaron a principios de 2018 una campaña llamada Free to Shine con el apoyo de ONUSIDA y sus colaboradores.
En la actualidad, la campaña ya está lista para su implementación en 42 países africanos, pero necesita fondos urgentemente. La Unión Africana y la OAFLA celebraron un evento en el marco de la 73ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para ayudar a reunir los recursos necesarios para implementar la campaña.
La implementación de la campaña permitirá a los miembros de la OAFLA llevar a cabo actividades en las comunidades que contribuyan a reducir el estigma y la discriminación, tanto a nivel doméstico como en la comunidad en su conjunto, a sensibilizar sobre la importancia del cumplimiento del tratamiento y la retención de la atención sanitaria para las mujeres embarazadas y las que están dando el pecho, y a promover la implicación de los hombres.
Como parte de la campaña, las primeras dañas también se valdrán de su valiosa posición para influir en los responsables de las políticas y las agendas con el fin de que aborden mejor las necesidades de las mujeres que viven con el VIH mediante, por ejemplo, el fomento de leyes y políticas contra el estigma y la discriminación basados en el estado serológico y la eliminación de las tasas para las mujeres embarazadas y las que están dando el pecho, así como otros obstáculos que dificultan en acceso a los servicios sanitarios y para el VIH.
La moderadora de la sesión fue la periodista de radio y televisión Zeinab Badawi.
Quotes
“El momento en el que nos encontramos es fundamental para acabar con las nuevas infecciones entre los niños, especialmente en las zonas en situación de emergencia, como África Occidental y Central. Agradezco a ONUSIDA, nuestro socio fundador, su compromiso inquebrantable de poner fin al sida en África y en todo el mundo”.
“Cuando descubrí que estaba embarazada y me realicé una prueba del VIH, nada volvió a ser lo mismo. Se suponía que tenía que ser uno de los mejores días de mi vida, pero se convirtió en uno de los peores, y no había asistencia psicológica alguna. Mothers to Mothers fue para mí ese eslabón que faltaba: me enseñaron cómo debía tomar los medicamentos y cómo enfrentarme al estigma que rodea al VIH. Lo mejor de todo es que mi bebé nació sin VIH. Mothers to Mothers me empoderó. Ahora, construimos entre todas sociedades más saludables. Avanzamos hacia el futuro centrándonos en una madre, un bebé, una comunidad cada vez”.
“Aún no hemos acabado con el sida. Es el último tramo del camino, y no se trata de un tramo fácil. Tenemos que ser fuertes y asegurarnos de que esta colaboración con la Organización de Primeras Damas Africanas contra el VIH/Sida es la que pondrá fin a la transmisión maternoinfantil del VIH. En lo que logremos, sea lo que sea, sus esfuerzos van a ser de vital importancia”.
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Una oportunidad para poner fin a dos de las enfermedades infecciosas más letales del mundo: la tuberculosis y el VIH
26 Septiembre 2018
26 Septiembre 2018 26 Septiembre 2018La Organización Mundial de la Salud ha publicado recientemente su Informe global sobre la tuberculosis de 2018. Aunque muestra focos de progreso alentadores en la respuesta a la tuberculosis y el VIH en algunas áreas, presenta una imagen bastante sombría en cuanto a la perspectiva de acabar con esta doble epidemia para el 2030.
El VIH, identificado por primera vez a principios de los 80, es una epidemia relativamente reciente; la tuberculosis, sin embargo, lleva entre nosotros miles de años. Los arqueólogos piensan que la tuberculosis ya afectaba a los antiguos egipcios y que incluso el propio Tutankamón pudo padecerla.
A lo largo de los años, muchas personas famosas la han sufrido o han muerto a causa de esta enfermedad, como John Keats, Frédéric Chopin, Charlotte y Emily Brontë, Nelson Mandela y Franz Kafka, por nombrar tan solo algunas. A principios del siglo XX, los supuestos tratamientos para la tuberculosis incluían echar siestas reconstituyentes al aire libre durante todo el día en los sanatorios de las montañas suizas, duchas heladas y dietas compuestas por hasta 12 comidas al día y varios litros de leche y vino o, incluso, permanecer en establos, donde el calor y los gases del amoniaco de la orina de los animales actuaban como un supuesto bálsamo para la infección pulmonar.
Los tratamientos médicos eficaces no estuvieron disponibles hasta mediados de los 40, y han cambiado muy poco desde entonces. Los medicamentos actuales, pese a ser tóxicos y estar anticuados, son increíblemente efectivos y relativamente baratos. No obstante, resulta problemático identificar a las personas que necesitan tratamiento para la tuberculosis y garantizar que lo siguen, cosa especialmente urgente para las personas que viven con el VIH.
La Organización Mundial de la Salud calcula que en 2017 había alrededor de 10 millones de personas con la enfermedad activa, el 9% de las cuales eran además personas que viven con el VIH. De esos 10 millones de personas, aproximadamente 3,6 millones o, lo que es lo mismo, el 36%, no estaban identificadas; es decir, no habían sido diagnosticadas o debidamente tratadas. Entre las personas que viven con el VIH, la discrepancia es mucho mayor, ascendiendo hasta el 49%.
Para las personas que viven con el VIH y tienen tuberculosis las probabilidades de desarrollar tuberculosis activa son 20 veces más altas. Si no se trata, la tuberculosis puede acabar rápidamente con la vida de una persona que vive con el VIH.
Las pruebas para la detección de la tuberculosis se les realiza a menos del 60% de los pacientes con VIH, lo que impide que se trate y ocasiona muertes que podrían haberse evitado. La tuberculosis es la epidemia más mortífera a nivel mundial y es responsable de una de cada tres muertes asociadas al sida, lo que la convierte en la primera causa de muerte entre las personas que viven con el VIH. En 2017 murieron de tuberculosis alrededor de 1,6 millones de personas, incluidas 300 000 personas que vivían con el VIH.
Es posible avanzar significativamente mejorando la colaboración entre los programas para el VIH y para la tuberculosis en aras de identificar y tratar ambas enfermedades e incluyendo inversiones para el diagnóstico, la vacunación y los medicamentos, tanto los preventivos como aquellos utilizados en el tratamiento de la tuberculosis y de la tuberculosis multirresistente.
Sin embargo, es necesario un mayor compromiso, más inversiones y más medidas.
Se estimaba que para responder de forma a eficaz a la tuberculosis en 2018 en los 118 países de rentas bajas y medias en los que se dan el 97% de casos de todo el mundo serían necesarios 10 400 millones de dólares. La cifra con la que en realidad se ha contado en 2018 ha sido de 6900 millones, 3500 millones de dólares por debajo de lo necesario.
ONUSIDA calcula que para 2020 serán necesarios 26 200 millones de dólares para una respuesta eficaz al VIH. En 2017, en los países de rentas bajas y medias se contó con 21 300 millones, unos 5000 millones de dólares por debajo de lo necesario. El fin de las epidemias tan solo podrá llegar si se logra solventar la insuficiencia de los fondos.
Con 1700 millones de personas, es decir el 23% de la población mundial, infectadas con tuberculosis latente, y sin olvidar que entre el 5 y el 10% de ellas pueden acabar desarrollando la enfermedad activa, resulta evidente que el mundo debe tomar medidas urgentemente.
El 26 de septiembre, líderes de todo el mundo se reunirán en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, en Estados Unidos, para la primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Tuberculosis. El protagonismo de la tuberculosis en este día señalado brinda al mundo la ocasión de establecer objetivos ambiciosos y factibles para poner fin a dos de las infecciones que más víctimas se cobran en el mundo: la tuberculosis y el VIH.
Aprovechar esta oportunidad no solo impediría la muerte de más de 6000 personas cada día a causa de la tuberculosis y el VIH, sino que también evitaría nuevas infecciones y haría que el mundo estuviera muchísimo más cerca de mejorar la salud global, reducir la pobreza y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
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Aplicar las lecciones aprendidas en la respuesta al sida para lograr controlar las enfermedades no transmisibles
27 Septiembre 2018
27 Septiembre 2018 27 Septiembre 2018Las enfermedades no transmisibles o ENT son, con mucho, las que causan más muertes en todo el mundo: el 71% de los fallecimientos a nivel mundial. Definidas por la Organización Mundial de la Salud como enfermedades de larga duración y de progresión lenta, los cuatro tipos principales de enfermedades no transmisibles, responsables de 80% de las muertes totales por ENT, son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes.
Las enfermedades no transmisibles pueden afectar a las personas de cualquier edad, pero suelen afectar a las más ancianas. Dado que cada vez más personas que viven con el VIH acceden al tratamiento y, en consecuencia, viven más tiempo, el número de casos de ENT entre ellas aumenta. Además, el hecho de que sean seropositivas incrementa el riesgo de que desarrollen una enfermedad no transmisible, ya sea a raíz de la propia infección o debido a los efectos secundarios de los medicamentos para tratar el VIH. En consecuencia, cada vez es más necesario que la asistencia que se presta a las personas que viven con el VIH tenga también en cuenta las ENT.
A causa del creciente consumo de tabaco y alcohol y de la disminución de la actividad física en los países de rentas bajas y medias, los índices de enfermedades no transmisibles están ascendiendo. Las tasas de mortalidad ajustadas por edad de las ENT son casi dos veces mayores en los países de rentas bajas y medias que en los países de rentas altas.
Sin embargo, los éxitos alcanzados hasta la fecha en la respuesta al sida demuestran todo lo que es posible lograr si los países toman medidas decisivas. Cada vez resulta más evidente que para que el mundo pueda tener control sobre las ENT es necesario aplicar las lecciones extraídas de la respuesta al sida en la respuesta a las enfermedades no transmisibles.
Los sistemas de atención sanitaria de las zonas donde se encuentran la mayoría de las personas que viven con el VIH fueron concebidos para tratar principalmente enfermedades agudas, no crónicas. No obstante, los programas del VIH en dichos países pueden constituir un buen modelo en cuanto a cómo incrementar los servicios para las ENT, pues muestran cómo lograr prestar un servicio continuado, fomentar el cumplimiento del tratamiento e involucrar a las comunidades.
La respuesta al sida ha tenido un enorme impacto en la salud mundial. Los efectos del diagnóstico y el tratamiento tempranos (considerando que en muchos países los servicios para el VIH son el primer punto para acceder a servicios sanitarios más amplios), la importancia de abordar la pobreza y otros determinantes sociales que afectan a la salud, la sensibilización de la comunidad y la creación de demanda de servicios, y la importancia de que la sociedad civil y las comunidades, con su participación, activismo, concienciación y movilización, ocupen el papel central, son todas ellas lecciones fundamentales que se extraen de la respuesta al sida y que pueden servir de guía en relación a las ENT.
“La respuesta al VIH ha demostrado que es posible lograr lo imposible”, aseguraba Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. “ONUSIDA cooperará con los colaboradores del sistema de las Naciones Unidas para compartir buenas prácticas de la respuesta al sida que puedan servir de orientación a los países, las comunidades y otros colaboradores”.
Dentro de los esfuerzos del mundo para combatir las enfermedades no transmisibles, el 27 de septiembre los países se reunirán en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, en Estados Unidos, para la Reunión de Alto Nivel sobre la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles. ONUSIDA, integrante del Grupo de Trabajo entre Organismos de las Naciones Unidas para la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles, compartirá sus conocimientos en dicha reunión.
