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La Casa Trans: un centro comunitario para personas transgénero en Buenos Aires

29 Marzo 2018

Kimi Avalos es una joven transgénero que vive en Buenos Aires (Argentina). Debido al estigma y a la discriminación, no pudo continuar con sus estudios ni terminar la escuela secundaria. Cuenta que experimentó intimidación y acoso escolar; sus compañeros la insultaron y agredieron físicamente, bajo la mirada indiferente de sus profesores. "Realmente quería aprender, pero tuve que abandonar la escuela. Ahora, gracias a la Casa Trans, mi sueño de terminar la escuela secundaria pronto se hará realidad", expresó la Sra. Avalos.

La Sra. Avalos es una de las 30 estudiantes transgénero que recientemente han iniciado un nuevo programa educativo, a través del cual pueden estudiar para obtener los diplomas de primaria y secundaria asistiendo a una combinación de clases presenciales y virtuales. Este innovador proyecto tiene lugar en la Casa Trans, un centro comunitario para la formación y empoderamiento de las personas transgénero fundado en Buenos Aires, en junio de 2017, por Marcela Romero, Coordinadora de ATTTA (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina) en colaboración con el ayuntamiento de la ciudad de Buenos Aires.

"El hecho de tener este lugar ha significado que, como personas transgénero, hemos podido salir de la oscuridad. El centro está en un espacio visible, en una de las principales calles de Buenos Aires, en el barrio de San Cristóbal. Este es nuestro logro; demuestra que existimos como comunidad y que tenemos el derecho a un espacio como cualquier otra organización", explicó la Sra. Romero.

En Argentina, así como en el resto de América Latina y el Caribe, el estigma y la discriminación socavan las oportunidades de aprendizaje y el logro educativo de las personas transgénero, afectando a sus posibilidades de empleo en el futuro. La discriminación y la estigmatización también impiden que las personas transgénero accedan a una adecuada asistencia sanitaria, incluyendo servicios prevención del VIH, protección social y justicia.

En esta región, las personas transgénero experimentan frecuentemente violencia física y sexual además de crímenes de odio. Según los datos obtenidos por ATTTA, 20 personas transgénero han sido asesinadas en Argentina desde principios de 2018 y se ha producido un aumento de la violencia de género. La discriminación, la violencia de género y la exclusión también contribuyen al fomento de la vulnerabilidad de las personas transgénero frente al VIH. Las mujeres transgénero continúan siendo las más afectadas por el VIH.

La Casa Trans se creó con el objetivo de ofrecer un espacio seguro donde las personas transgénero pudieran empoderarse y adquirir conocimientos y habilidades sin el miedo de sentirse discriminadas, rechazadas o atacadas. El centro trabaja en colaboración con agencias gubernamentales, la sociedad civil y el sector privado para proporcionar una amplia gama de servicios y programas basados en las necesidades específicas de las personas transgénero.


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Entre otras iniciativas, la Casa Trans ha establecido servicios integrados de asesoramiento y orientación profesional para la búsqueda de trabajo, así como asesoramiento legal de abogados, disponibles las 24 horas del día. En colaboración con el Ministerio de Educación, la Casa Trans recientemente ha iniciado diversos proyectos educativos que incluyen la implementación de programas de educación primaria y secundaria a la formación profesional, como por ejemplo la prestación de servicios de atención a personas de avanzada edad.

Otras actividades importantes son la promoción de la prevención contra el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, pruebas de VIH y campañas de vacunación. La Casa Trans también ofrece asistencia psicológica continua, a través de una alianza con el Hospital Fernández, mediante servicio de asesoramiento sobre terapia hormonal. Asimismo, el centro se dedica al trabajo de difusión con un equipo de promotores de la salud de la comunidad que visitan a trabajadores sexuales en sus lugares de trabajo por la noche, distribuyendo preservativos y material informativo sobre la prevención del VIH.

A pesar de que en la actualidad la Casa Trans es un proyecto de éxito, un punto de referencia para las personas transgénero de Buenos Aires y que tiene diversas alianzas en la ciudad, el proceso hasta llegar a este punto no ha sido fácil.   La Sra. Romero comentó que la primera vez que se puso en contacto con el Ayuntamiento de Buenos Aires fue hace ocho años, para pedir un espacio donde las personas transgénero pudieran realizar encuentros. Finalmente, hace dos años, el Consejo aprobó la remodelación y la recondicionamiento de uno de sus edificios, y con la ayuda de un arquitecto y la visión de la Coordinadora de ATTTA, la Casa Trans se convirtió en una realidad.

"La Casa Trans es una práctica mejorada de prestación de servicios de la comunidad que contribuye a la consecución de los objetivos de la vía rápida, sin dejar a nadie detrás", afirmó Carlos Passarelli, el Director de país de ONUSIDA para Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay.

Alrededor de 400 personas visitan la Casa Trans cada mes para recibir asesoramiento e información y aproximadamente unas 600 personas participan allí habitualmente en talleres, encuentros y cursos. "No podría estar más feliz y más agradecida por la oportunidad que me otorga la Casa Trans. Espero que este modelo de respeto y promoción de los derechos humanos sirva de ejemplo para transformar y cambiar la sociedad para que todos podamos vivir con dignidad", expresó la Sra. Avalos.

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Voces de activistas por los derechos trans

29 Marzo 2018

Durante el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, ONUSIDA habló con activistas trans sobre los desafíos a los que se enfrentan y la importancia de mejorar la visibilidad de las personas transgénero.

Erika Castellanos es una mujer transgénero de Belice que recientemente se mudó a los Países Bajos para trabajar en el GATE (Global Action for Trans Equality) como Directora de programas. Se ha dedicado a la defensa de la comunidad transgénero y a hablar sobre el VIH a nivel local, regional e internacional.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan las personas transgénero?

Las personas transgénero sufren estigma, discriminación, odio y violencia —es alarmante el número de muertes de transexuales a causa de crímenes de odio. En muchas partes del mundo, ser transgénero se tipifica como delito, lo que hace que las personas transgénero se vuelvan invisibles en esos lugares y les obliga a ser clandestinos.

Muchas personas no entienden lo que son las personas transgénero, por lo que les tienen miedo, que es la causa principal del estigma y la discriminación. Desde su infancia, las personas transgénero experimentan con frecuencia el rechazo de sus familias, amigos y de la sociedad, de forma que se sienten repudiados.

¿Por qué crees que es importante dar visibilidad a las personas transgénero?

La visibilidad es poder. Sólo cuando se otorga la visibilidad podemos alzar nuestras voces y promover el disfrute de los derechos humanos. La visibilidad nos otorga presencia, nos da voz y, como fin último, la visibilidad nos concede la esperanza de tener una vida mejor. Las personas transgénero son parte integrante de la sociedad y no se les puede seguir ignorando.

¿Qué opinas de la representación de las personas transgénero en los medios de comunicación?

Casi toda la cobertura de los medios de comunicación sobre las personas transgénero es negativa, denigrante o se centra en las altas tasas de homicidios y la violencia que experimentan nuestras comunidades. Asimismo, es necesario destacar cómo los medios de comunicación deshumanizan y hablan de manera negativa sobre las personas transgénero, algo que sólo sirve para perpetuar la violencia. Retratan a las personas transgénero como objetos de burla, la cobertura de los medios sitúa a nuestra comunidad en una situación que fomenta un peligroso aumento del aislamiento social, el rechazo de amigos y familia y la violencia.

 

Rena Janamnuaysook es una defensora transgénero tailandesa del Centro de Investigación contra el SIDA de la Cruz Roja tailandesa. Tiene amplia experiencia local, nacional e internacional trabajando con organizaciones de VIH.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan las personas transgénero en tu país?

En Tailandia, los transexuales se enfrentan a múltiples desafíos. Nuestro país no tiene ninguna ley de identidad de género. El estigma y la discriminación siguen siendo una barrera y conducen a la desigualdad. En el año 2015, Alianza Transgénero tailandesa y Transgender Europe expusieron mediante una encuesta que el 50 % de las personas transgénero que participaron habían sufrido una experiencia negativa de mano de los proveedores de servicios de salud sanitaria. Las personas transgénero experimentan violencia física y acoso por sus familias, además de en la escuela y en el lugar de trabajo.

¿Por qué crees que es importante dar visibilidad a las personas transgénero?

Es importante dar visibilidad a las personas transgénero ya que son menos visibles en todos los aspectos de la vida: familia, educación, empleo, salud y ante la ley. El Día Internacional de la Visibilidad Transgénero fomenta la sensibilización de las necesidades de las personas transgénero.

¿A las personas transgénero de tu país les resulta fácil realizarse la prueba del VIH y recibir tratamiento?

El Ministerio de Salud Pública tailandés hizo una encuesta en el año 2014 con la que demostró que el 15 % de los trabajadores de salud cree que las mujeres transgénero con VIH deberían avergonzarse de su identidad de género y su estado serológico respecto del VIH. Esto resultó en estigma y discriminación en centros de salud pública y dificulta que las personas transgénero accedan a los servicios de salud, incluyendo la prueba del VIH, su tratamiento y asistencia.


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Kirit Solanki es un político indio que representa al distrito electoral Ahmedabad West de Gujarat.

¿Puede hablarnos acerca de su trabajo con las personas transgénero en la India?

Me formé como médico y me convertí en cirujano. Un día una paciente vino a consulta y me dijo que tenía dificultades para ir al baño. Me di cuenta de que era una persona transexual y su operación de cambio de sexo no se había hecho correctamente y que, como sospechaba, le hablan bloqueando su uretra. Después de una exitosa inserción de catéter, se corrió la voz de que había salvado la vida de la mujer. De repente, tenía colas de mujeres transexuales que acudían a mi clínica en condiciones similares.

¿Qué fue lo que usted observó en relación al tratamiento y a la atención destinada a personas transgénero?

Vi que muchas personas transgénero necesitan varias operaciones, pero descubrí que muchas de ellas evitaban las clínicas y los hospitales. Cuando finalmente conseguí que acudieran al hospital, las situaron en la zona destinada a las mujeres. En un día, el resto de pacientes se quejaron, por lo que el hospital las envió a la zona destinada a los hombres. Lo que fue una pésima idea. Fue en ese momento cuando fui realmente consciente de cómo lo extendida que está la discriminación que sufren las personas transgénero.

¿Qué es lo que usted y el resto de miembros del Parlamento están tratando de hacer?

Se han necesitado 10 años para que el Parlamento indio apruebe el proyecto de Ley sobre el VIH/SIDA, basado en que el acceso a tratamiento sea un derecho legal y la penalización de discriminación a una persona por su estado estado serológico respecto del VIH. También hemos vuelto a introducir un proyecto de ley de personas transgénero para garantizar la cero discriminación, el reconocimiento legal y el acceso a servicios sociales de comunidad de transgénero de la India. Es el momento de que la gente cambie su actitud y respete a las personas transgénero.

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ONUSIDA: todo lo que hacemos es para ayudar a las personas para las que trabajamos

29 Marzo 2018

“Asociaciones, asociaciones y más asociaciones; es lo que a mí me motiva para despertarme cada mañana” dice Inge Tack, que lleva ya varias asociaciones a sus espaldas.  Cuando entró en ONUSIDA, en 1999, comenzó a trabajar en una nueva iniciativa que consistía en conseguir la aprobación de los gobiernos, el sector privado, las Naciones Unidas y las diferentes comunidades: la Asociación Internacional contra el Sida en África. Después se trasladó a Uganda, donde trabajó como asesora técnica ayudando a la comisión nacional sobre el sida con sus diferentes grupos de países representados. Más tarde, Tack se dirigió a la oficina regional de ONUSIDA en África Occidental para convertirse en asesora de asociaciones.

Tal y como lo cuenta, viajó a muchos de los 19 países que constituyen esta región donde viajar no le era nada fácil. Sin embargo, y a pesar de todo, le encantó su trabajo. “Haber prestado apoyo a las delegaciones nacionales y haber sido negociadora y conciliadora a nivel regional para los gobiernos, las comunidades económicas regionales, los donantes y las personas que viven con el VIH en un ambiente lleno de retos ha sido una increíble experiencia de aprendizaje”, decía Tack. Además, añadía que ganarse la confianza de los demás fue la clave. Para ella, fue un verdadero placer desempeñar el papel que tenía porque, como bien explicaba, la neutralidad y la experiencia con las que cuenta ONUSIDA hacían que ir a la oficina por el VIH mereciese la pena.

En 2012, Tack comenzó a trabajar como Directora Nacional de ONUSIDA en Gabón, lo que le permitió centrarse en un solo país. Según describe, ella era la responsable de un pequeño grupo con un enorme campo de acción para desempeñar su trabajo. La variedad la emocionaba.

“Nunca he tenido un mal día en Gabón”, decía mientras describía un día típico en el que, como cualquier otro, habría ido al palacio presidencial por la mañana, habría tenido un taller de trabajo de VIH a primera hora de la tarde y, después, una reunión para debatir temas de sanidad con los inversores.

No obstante, a parte de las asociaciones, consiguió forjar vínculos reales con las personas.

“Al fin y al cabo, todo esto es por ellos, para darles esperanza y animarles a ayudar a los demás”, decía Tack. Hay muchos jóvenes que tienen oportunidades limitadas; por eso, se convirtió en una especie de animadora para ellos.


Hubo un caso en el que una madre joven que vivía con el VIH se acercó a su oficina y le dijo que no podía seguir así. En ese momento, Tack pensó que aquella mujer podría compartir su historia con otras jóvenes; “me sorprendió la manera en que contaba su historia y conectaba con la gente”, afirmaba. Poco a poco, pero con paso firme, aquella joven mujer fue ganando confianza. Por su parte, la delegación de Gabón ayudó a construir una red de jóvenes que vivían con el VIH para concienciar sobre la prevención del VIH y también para orientar a las personas que se sumaban al tratamiento. “¿Y sabéis qué?”, preguntaba sonriente.  “Esta mujer ahora es trabajadora comunitaria de la salud. Por su trabajo, percibe un salario procedente de la delegación de la alcaldía local”, continuó

El nuevo puesto de trabajo de Tack en el Departamento de Colaboración y de Recaudación la volvió a llevar a Ginebra (Suiza), más cerca de su país natal, Bélgica. La recaudación la ha cambiado tan drásticamente que quiere volver a la sede central y renovar sus competencias. Tack cree que lo importante es adjudicar los fondos a los países que lo necesitan y que ONUSIDA tiene que innovar en materia de recaudación. Mirando por encima del ordenador, decía lo siguiente: "Cuando siento que controlo una habilidad lo suficientemente bien, la puedo poner en práctica a nivel nacional”.

ONUSIDA trabaja en 79 delegaciones nacionales, seis delegaciones regionales y en la sede central de Ginebra. También tiene oficinas de enlace en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y en Washington D. C. (Estados Unidos de América), y en la Unión africana en Addis Ababa (Etiopía). Los casi 700 de empleados que trabajan en plantilla proceden de 123 países diferentes; el 60 % de ellos trabajan in situ.

Bilali Camara comenzó a trabajar como asesor regional de monitorización y evaluación en ONUSIDA en 2008 en Trinidad y Tabago. “Tuve que crear una red sólida en los distintos niveles nacionales que hay en el Caribe”, afirmaba Camara. Según explicaba, para ello, fue necesario compartir experiencia y usar la resolución de conflictos. Cuando se mudó a Angola para trabajar como director nacional, sus redes estaban formadas por menos personas, pero trabajó sin descanso para construirla. Concretamente, está orgulloso de haber puesto en contacto a un entrenador de baloncesto con un director de radio para mandar mensajes de cero discriminación. Para la próxima campaña, ha pedido que participe a un músico famoso, concretamente, a un cantante transgénero. El resultado ha sido que, según Camara, llegaron a miles de personas con sus mensajes de sensibilización del VIH.

Además, volvió a repetir este esfuerzo cuando comenzó a trabajar como director nacional en Nigeria. En aquel momento, explicaba que el verdadero motor era reducir el número de bebés que se infectaban con el VIH. Hay muy pocas mujeres que conociesen su estado serológico y, por eso, sus bebés se perdían en el sistema de servicios para el VIH. Según Camara, “tenemos que llegar a las personas y la mejor forma de hacerlo es contactando con ellos por teléfono”. ONUSIDA Nigeria se ha asociado con una compañía de telecomunicaciones y ahora millones de personas reciben mensajes de texto de prevención del VIH. Camara añadía que “con este impulso, las pruebas del VIH se convirtieron en parte del lote de servicios de atención prenatal en el país”.

Además, dijo que lo que le anima a seguir adelante es la cantidad de gente que valora los esfuerzos de ONUSIDA.

Sin embargo, Camara ya no está: ahora le han nombrado director nacional de ONUSIDA en la India. Lo que le ha llevado tan lejos es el nivel de implicación de los grupos de población clave en la respuesta al sida. “El nivel de participación aquí me ha impresionado enormemente”, decía. “Cuando se trata de sanidad pública, las comunidades llevan la voz cantante, y esto es un síntoma del éxito”, añadía.

El éxito le llegó a Andrea Boccardi cuando comenzaba como doctora experta en obstetricia y ginecologíay aconsejaba en las operaciones de mantenimiento de la paz del ejército uruguayo. Fue en este momento cuando comenzó a aprender sobre las políticas y la programación del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas en materia de VIH. Ahora, se centra especialmente en casos de violencia de género y en la erradicación de la discriminación.

“Es un sueño hecho realidad”, decía. “Ahora tengo la oportunidad de aplicar la visión de ONUSIDA de cero discriminación en los sistemas de atención sanitaria”, comentaba. Si entramos en su oficina, podemos ver que sus paredes están forradas de certificados y de fotografías de Uruguay, Panamá y Ginebra. Nos explicaba lo privilegiada que se sentía por haberse movido tanto por el mundo y entre los distintos departamentos.

En el año 2003, ONUSIDA la contrató como Asesora de Seguridad y Respuesta Humanitaria en materia de VIH en América Latina. Aquí fue donde acabó su carrera como médico militar. Ahora, recuerda cómo de útil le resultó todo lo que aprendió cuando se entrenó para trabajar en el despliegue que hicieron los cuerpos de mantenimiento de paz de la ONU en Haití y el Congo.


Dos años más tarde, la trasladaron a Panamá. Allí, Boccardi contribuyó en la apertura de la delegación regional de ONUSIDA y trabajó en programación y apoyo técnico. “Estuve mucho tiempo intentando asegurarme de que llegábamos a la cima de los derechos humanos, de la prevención, del tratamiento y del acceso universal a la sanidad”, decía mientras suspiraba por todo lo que aquello significaba.

Cuando llegó el momento de rotar, Boccardi dijo que ella quería ir más allá de las políticas y trabajar en la agenda de prevención mundial de ONUSIDA para que los cambios se produjesen de verdad. No hubo ningún contratiempo tras su traslado hacia la sede central de Ginebra. Sin embargo, cuenta cómo sus hijas lo pasaron peor con los deberes en francés y cómo les gustaba la independencia de la que disfrutaban con los sistemas de transporte de bus y tren suizos.

En los últimos 10 años, alrededor de 500 miembros del personal han participado en actividades de movilidad, y más de 400 han sido reasignados a diferentes destinaciones. Un total de 30 miembros del personal se trasladará a nuevos puestos de trabajo en 2018.

Después de haber trabajado en prevención, Boccardi comenzó a colaborar con el Equipo de Derechos Humanos y Género.

Boccardi afirma que las palabras en español “líder, guía, amiga”, que están grabadas en la pequeña rana dorada precolombina que hay en su mesa, se han convertido en su lema de vida para mantener en equilibrio el trabajo, la familia y los amigos.


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Redes sociales para dar una respuesta transformativa de género ante el VIH

21 Marzo 2018

Durante un evento celebrado en paralelo con el 62º Periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, los dirigentes políticos y activistas del movimiento de la mujer, así como grupos de promoción del VIH, discutieron nuevas estrategias para involucrar a mujeres y niñas en la respuesta contra el sida.

Los participantes resaltaron cómo la tecnología y los medios de comunicación, en especial las redes sociales, podrían emplearse para potenciar el liderazgo de las jóvenes, asimismo debatieron cómo se podría la igualdad de género en la respuesta contra el sida.

A partir del encuentro, se promovió la campaña #WhatWomenWant (Lo que quieren las mujeres) y se mostró cómo se ha dispuesto de las redes sociales para movilizar la reunión de alto nivel de 2016 para poner fin al sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Como parte de la campaña, se desarrollaron unas series de blogs feministas que se usan como plataforma para que las jóvenes líderes puedan compartir su propia experiencia y prioridades. Mediante grupos de Whatsapp y conversaciones en Twitter, las jóvenes se implicaban y tenían acceso a información de la dirección global de ONUSIDA sobre prevención integral del VIH. La conferencia y el uso colectivo de las redes sociales crearon #WhatWomenWant: prevención del VIH para jóvenes y adolescentes.

“Tenemos una nueva generación de jóvenes líderes que utilizan las redes sociales para ampliar e integrar el liderazgo feminista y así asegurar resultados sostenibles y transformativos en la respuesta ante el sida”, comentó Catherine Nyambura, Responsable de promoción de FEMNET (la Red Femenina Africana de Desarrollo y Comunicaciones), una organización regional de feministas africanas con sede en Kenya.

A lo largo del acto denominado Responsabilidades en Acción: se presentó el informe Conseguir toda la diversidad para mujeres y niñas en el centro a través de las nuevas redes sociales, publicado por la ATHENA Network —una red mundial de 70 socios en más de 35 países, cuya función es promover la igualdad de género por medio del cumplimiento de los derechos humanos y la construcción de una comunidad de liderazgo en la respuesta contra el VIH—. #WhatWomenWant: una guía práctica para poner responsabilidades en acción facilita ejemplos de cómo informar con eficacia y conseguir la participación de las jóvenes en herramientas digitales como WhatsApp, Twitter y Facebook. Del mismo modo, busca aportar una perspectiva inclusiva de género en el desarrollo y la implementación de políticas y programas, y asegurar que las mujeres, incluidas las que viven con el VIH, puedan acceder y contribuir a estos procesos.

“Buscamos herramientas digitales y tecnologías para desarrollar el programa de vigilancia y responsabilidades en la respuesta ante el sida. Ahora, nuestra experiencia se puede compartir a escala global y a tiempo real, de manera que abrimos un nuevo mundo en el que podemos aprender y enseñar unos a otros”, declaró Tyler Crone, Co-fundador y Director de coordinación de la ATHENA Network.

“ONUSIDA celebra el enfoque consolidado de responsabilidades que se ha creado con la campaña #WhatWomenWant. Compartimos el compromiso de trabajar mano a mano para mejorar la participación significativa de las mujeres, con un enfoque con el que buscamos que los derechos humanos y la igualdad se conviertan en una realidad en todos los ámbitos de la respuesta ante el sida“, comentó Gunilla Carlsson, Director ejecutivo adjunto de ONUSIDA.

ONUSIDA, en colaboración con los socios de la ATHENA Network y de la campaña #WhatWomenWant, organizó este encuentro, que tuvo lugar el 19 de marzo en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York (Estados Unidos de América).

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Se comprueba cada paso que sigue la recopilación de la información sobre VIH

22 Marzo 2018

No hay una recopilación, análisis y distribución de información tan precisa y adecuada de ninguna enfermedad como la que hay sobre VIH. Con todos estos datos reales y actualizados, tanto los países como la comunidad internacional pueden planificar respuestas al sida más efectivas. De este modo, pueden focalizar sus servicios en los lugares y grupos de población que más los necesiten, aumentando así su impacto y reduciendo los costes.

La responsabilidad de producir información considerada ya modelo de referencia sobre la epidemia mundial del VIH recae sobre los hombros de ONUSIDA. De todos modos, para que la información sea verdaderamente útil, debe ser plausible; y, para ello, debe recabarse adecuadamente, comprobarse concienzudamente y ser precisa.

La totalidad de las estimaciones relativas al VIH publicadas en ONUSIDA se basan en información recopilada en los países y comunidades donde residen las personas que viven y se ven afectadas por el VIH. En cada nación, los grupos de expertos formados por epidemiólogos, demógrafos, especialistas en control y evaluación de la enfermedad y otros expertos, usan un software respaldado por ONUSIDA llamado Spectrum. Lo utilizan una vez al año para elaborar estimaciones sobre la cantidad de personas que viven con el VIH, el número de nuevas infecciones por el virus y el de muertes asociadas al sida y también sobre la cobertura de la terapia antirretrovírica, entre otros aspectos. Los documentos que elabora este software en cada país se envían a ONUSIDA y

según la naturaleza de la epidemia en cada uno de ellos, se estimarán los datos de una manera u otra. En los estados donde el VIH se ha extendido a la población general, la información se obtiene de las mujeres embarazadas que acuden a centros de asistencia prenatal. Antes, tan solo se hacía la prueba del VIH a una muestra de una de las mujeres embarazadas que acudían a la red de clínicas, como parte de los esfuerzos dedicados a la vigilancia del virus. Sin embargo, cada vez hay un mayor número de países que usan datos programáticos sobre los niveles de VIH de todas las mujeres embarazadas que se someten a las pruebas en instalaciones sanitarias. Toda esta información se suma a los datos procedentes de los estudios poblacionales de cada país que, a pesar de llevarse a cabo en menor medida, tienen una cobertura mucho más amplia e incluyen a los hombres. Toda esta información se usa en el modelo, junto con un conjunto de supuestos, para calcular la prevalencia e incidencia del VIH, las muertes relacionadas con el sida y la cobertura del tratamiento antirretrovírico, entre otros factores.

Por otro lado, hay países que presentan un menor porcentaje de epidemia de VIH. La transmisión del VIH se produce mayoritariamente entre los grupos de población clave, como los usuarios de drogas inyectables, los trabajadores sexuales, los hombres homosexuales y los que tienen relaciones sexuales con otros hombres, las personas transgénero y los reclusos. Por ello, los datos procedentes de los estudios de prevalencia del VIH que se centran normalmente en estos grupos de población se usan sobre todo para calcular estimaciones y tendencias a nivel nacional. Las que se centran en el tamaño de los grupos de población clave se calculan cada vez en más países. No obstante, si no hay estudios disponibles, las estimaciones se hacen en base a la información local y si los expertos están de acuerdo.  Existen otras fuentes de información, como los ya mencionados estudios poblacionales y pruebas a mujeres embarazadas, que se utilizan para estimar la prevalencia del VIH en el seno de la población general. Los datos sobre la prevalencia del virus y el número de personas que reciben tratamiento antirretrovírico se utilizan para obtener tendencias a nivel nacional. Hay cada vez más países que usan el número de estudios de caso de VIH deduplicados para estimar la incidencia del virus.

Cabe destacar que ONUSIDA no se dedica simplemente a recabar información sin sentido crítico para publicarla posteriormente. Los documentos que se reciben de los diferentes países se revisan para asegurar que los resultados puedan compararse entre las diferentes regiones y naciones, y a lo largo del tiempo.

Asimismo, los resultados que se obtienen de Spectrum se validan constantemente con el resto de la información para comprobar si la estimación coincide con la realidad. Ejemplo de ello son los investigadores que compararon los datos obtenidos con Spectrum con los datos de las mujeres que acudían a centros de asistencia prenatal, así como con los datos del censo y de la encuesta poblacional de un estudio llevado a cabo en Manicaland (Zimbabwe). Se consideró que las estimaciones de la incidencia y prevalencia del VIH que llevó a cabo Spectrum concordaban, por lo general, con el resto de la información. Sin embargo, se encontraron algunas discrepancias.

En el año 2016, ONUSIDA comparó la cantidad de medicamentos que los productores de medicamentos genéricos exportaron y concluyeron que era, en su mayoría, parecida a la que los informes programáticos presentaban sobre el uso y el almacenaje de medicamentos en diversos países. Asimismo, las últimas encuestas poblacionales sobre Análisis del Impacto del VIH permitieron establecer una comparativa sobre la cobertura del tratamiento antirretrovírico, al mismo tiempo que registraban el cumplimiento del dicho tratamiento. El objetivo era calculaar directamente la presencia de medicamentos antirretrovíricos en muestras de sangre. En muchos países, el resultado obtenido confirmaba los datos de la cobertura que aparecía en la información programática. Para aquellos donde los resultados no parecían coincidir, se llevaron a cabo investigaciones a nivel de los centros de salud. Dichas investigaciones y triangulaciones permitieron obtener información más precisa y pulieron el modelo de Spectrum.

Se puede ver la medida en la que las estimaciones en cuanto a acceso a medicamentos antirretrovíricos coinciden en los dos gráficos dedicados al tratamiento del VIH en Sudáfrica. El primero muestra en qué medida están relacionados los datos obtenidos sobre medicamentos antirretrovíricos con el número de personas que tenían acceso a ellos; el segundo, mostraba cómo las estimaciones de ONUSIDA sobre el porcentaje de personas que vivían con el VIH y que tenían acceso a tratamiento coinciden con el porcentaje que se estimó en el Consejo de Investigación sobre Ciencias Humanas de Sudáfrica en 2012.

Existen algunas situaciones donde ONUSIDA no publica información porque no están seguros de la calidad de la misma. Por ejemplo, a no ser que existan pruebas que lo confirmen, no proporciona estimaciones de países en los que haya una epidemia concentrada tanto de transmisión maternoinfantil del VIH como de niños que viven con el virus. Además, tampoco publica datos históricos sobre lugares de los que no se puede saber cuál ha sido la tendencia de la incidencia del VIH. Por último, ONUSIDA tampoco publica estimaciones nacionales si se necesita más información o más análisis para generar estimaciones válidas.

La veracidad de la información de ONUSIDA queda testada gracias a las actualizaciones anuales del modelo Spectrum. Este modelo se va puliendo a medida que aparecen nuevos datos como, por ejemplo, información actualizada sobre la probabilidad de transmisión maternoinfantil del VIH, la edad a la que los niños comienzan el tratamiento antirretrovírico, los patrones de edad y sexo en los que se da la infección del VIH o la efectividad del tratamiento antirretrovírico a la hora de reducir la mortalidad, entre otros. De todos modos, estos cambios en el modelo pueden modificar las estimaciones de los datos del año en cuestión y de los años anteriores, generando así la necesidad de producir un nuevo conjunto de datos históricos cada año.

Al depurar continuamente el proceso de recopilación y validación de información, ONUSIDA se asegura de que los datos que se publican sigan valorándose y respetándose en el seno de la población y las organizaciones que trabajan para erradicar el sida antes del 2030.

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Concierto para apoyar la labor de ONUSIDA en Sudáfrica

20 Marzo 2018

El 17 de marzo, Rennosuke Fukuda, un aclamado violinista japonés, subió al escenario con la Orquesta de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza). Durante un evento especial para recaudar fondos para la labor de ONUSIDA en Sudáfrica y celebrar el centenario del nacimiento de Nelson Mandela.

"Nelson Mandela ayudó a romper el silencio que envolvía el VIH. Hoy en día, hay 4,2 millones de personas en tratamiento en Sudáfrica. En 2000, tan sólo había 90 personas en tratamiento mediante el servicio para el sector público. Necesitamos líderes como este para apoyarnos en la lucha contra la epidemia de sida”, declaró Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA.


Sudáfrica tiene la mayor epidemia de VIH en el mundo. En el año 2016:

  • Se estima que había 7,1 millones de personas viviendo con el VIH en Sudáfrica.
  • 270.000 personas contrajeron nuevas infecciones por el VIH.
  • 110.000 personas murieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida.

Michael Møller, Director General para la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y Presidente Honorario de la Orquesta de las Naciones Unidas, dio la bienvenida a los invitados al evento y habló de las cualidades del Sr. Mandela, que hoy resuenan más que nunca. "El poder de la acción constructiva y de las ideas, la importancia de la razón y el argumento, del perdón y la reconciliación, la necesidad de compromiso —sin menoscabar los principios fundamentales de dignidad e igualdad", declaró.

Durante la velada, los 800 asistentes viajaron por la costa agreste de Escocia mientras escuchaban Las Hébridas, de Felix Mendelssohn, antes de adentrarse en el mundo de Las mil y una noches, representado por Nikolaï Rimsky-Kosakov y su suite sinfónica, Scheherazade. El Sr. Fukuda, quien, en 2014, había ganado fama internacional con su primer premio en la categoría junior del prestigioso concurso para violinistas Menuhin Competition, expuso una excelente versión del famoso concierto de violín del Sr. Mendelssohn.

"Tanto Nelson Mandela como Yehudi Menuhin son dos referencias en el siglo XXI. Eran grandes amigos y tenían una filosofía y creencias similares", afirmó Gordon Back, Director artístico de Menuhin Competition. A lo que añadió, "Una vez, Yehudi Menuhin dijo que el antídoto a la violencia es simple, tan solo basta con escuchar en lugar de gritar y buscar un entendimiento para comunicarte con los demás".

En 1996, Yehudi Menuhin conoció al Sr. Mandela cuando se encontraba viajando a Johannesburgo (Sudáfrica) para darle más de 200 violines a los jóvenes sudafricanos de entornos desfavorecidos. El Sr. Menuhin tenía el objetivo de enseñarles música como parte del programa Violines para África (Violins for Africa). Estas dos personalidades tan inspiradoras compartían muchos de sus valores humanistas.

"Nelson Mandela tenía la capacidad de moverte el corazón y la mente, de cambiar el punto de vista de los demás y de enfrentarse a cuestiones sobre discriminación", comentó Sello Hatang, Director Ejecutivo de la Fundación Nelson Mandela. "Mientras interpretamos nuestra música esta noche en su honor, queremos dar esperanza a aquellos que solo buscan una oportunidad para vivir".

Los organizadores del evento fueron la Orquesta de las Naciones Unidas, ONUSIDA, la Menuhin Competition y la Misión Permanente de Sudáfrica ante las Naciones Unidas en Ginebra.

Nozipho Joyce Mxakato-Diseko, Embajador de Sudáfrica ante las Naciones Unidas en Ginebra, asistió al evento junto con los Embajadores de Benin, Botswana, Djibouti, Etiopía, Namibia, Sierra Leona y Suiza. El concierto es parte de una serie de eventos que tienen lugar en Ginebra durante 2018 con motivo del centenario del nacimiento del Señor Mandela.

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Estamos ante un año crucial en materia de TB

19 Marzo 2018

El 2018 es un año crucial para la comunidad internacional que sigue avanzando hacia el fin de la epidemia mundial de la tuberculosis (TB) que se pretende conseguir para el año 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los Estados Miembro de las Naciones Unidas se darán cita en septiembre de este año en Nueva York con motivo de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas en materia de Tuberculosis. Así pretenden mostrar su liderazgo y compromiso político con respecto a la erradicación de la TB para el 2030. En esta reunión de alto nivel, se tratarán algunos de los principales retos a la hora de dar respuesta, entre los que se incluyen la necesidad de equidad y la garantía de acceso a servicios de TB para los grupos de población vulnerables. Asimismo, también se debatirán tanto la necesidad de facilitar pruebas y tratamiento para la TB a través de los servicios de atención sanitaria primaria, como la necesidad urgente de movilización de recursos.

En aras de prepararse para este hito histórico que constituirá la primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas en materia de Tuberculosis de la historia, los líderes mundiales se reunieron en Nueva Delhi (India) los días 14 y 15 de marzo en la Cumbre para Erradicar la Tuberculosis que se celebró al calor de la 30ª Reunión del Consejo de la Iniciativa Alto a la Tuberculosis.

En esta reunión, se congregó un gran número de líderes mundiales en materia de TB. J. P. Nadda, ministro de salud y bienestar familiar del Gobierno de la India, afirmó durante el evento lo siguiente: “Nos aseguraremos de que se cumplan los objetivos a los que nos comprometimos para erradicar la tuberculosis. Para lograr los objetivos, se necesitarán tanto innovación como una nueva puesta en práctica de ideas. La India reafirma su compromiso de apoyo a los países vecinos en la lucha contra esta enfermedad”.

En el año 2016, el déficit de financiación estimado en programación de TB fue de 2,3 mil millones de USD. Además, se produjo un desplome de 1,2 mil millones de USD en investigación del TB y ciencia. Se hará mención especial a la necesidad urgente de inversiones más cuantiosas en innovación los días previos a esta reunión de alto nivel. Esto formará parte de los esfuerzos para conseguir diagnósticos, tratamientos y una vacuna en el siglo XXI para dar respuesta a la TB.

Isaac Folorunso Adewole, ministro de sanidad de Nigeria, declaró lo siguiente: “Los líderes mundiales tienen que aprovechar esta oportunidad, comprometerse firmemente y conseguir una resolución para así poder ser testigos de la erradicación de la tuberculosis por la vía rápida. Las medidas que se empleen para cumplir estos compromisos necesitarán la ayuda de iniciativas sólidas por parte de los ministerios de sanidad, el resto de ministerios, el sector privado, la sociedad civil y las comunidades”.

La tuberculosis existe desde hace miles de años y todavía sigue siendo una gran crisis sanitaria a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud estimaba que, en 2016, alrededor de 1,3 millones de personas murieron de TB y que más de 400,000 que vivían con el VIH murieron de coinfección de TB y VIH; a nivel mundial, se consideró que estas muertes tenían relación con el sida.

Soumya Swaminathan, Directora General Adjunta para Programas de la OMS, decía así: “No podemos erradicar la tuberculosis con tan solo un enfoque verticalista. Debemos trabajar todos juntos para proporcionar los instrumentos necesarios a las comunidades y así apoyarles en la lucha contra la tuberculosis. Este movimiento debe extenderse mucho más allá de la comunidad médica”.

Las personas que viven con el VIH se ven particularmente afectadas por la TB. Uno de cada diez casos de TB se da entre personas que viven con el VIH, y una de cada cuatro muertes producidas por la TB se asocian al VIH. A pesar de tener cura y ser una enfermedad prevenible, la TB fue en 2016 la novena principal causa de muerte a nivel mundial.

Según Tim Martineau, Director Ejecutivo Adjunto en ONUSIDA: “Todavía hay mucha gente que no tiene acceso a tratamiento. Tenemos que buscar estrategias para ampliar el acceso a los servicios de atención, concretamente para los más marginados que no están teniéndolo en estos momentos”.

ONUSIDA y la Iniciativa Alto a la Tuberculosis mantienen una colaboración de larga duración gracias a la cual trabajan mano a mano para promover, monitorizar y prestar apoyo a los programas destinados a poblaciones y países afectados por las epidemias conjuntas de la TB y el VIH. El Consejo de la Iniciativa Alto a la Tuberculosis proporciona dirección e indicaciones, controla la implementación de las políticas, planes y actividades acordadas en el marco de esta asociación, y garantiza una coordinación fluida entre los diferentes componentes de la Iniciativa Alto a la Tuberculosis.

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Se necesita dar un enfoque global a la cuestión de las mujeres y el VIH

16 Marzo 2018

Hace ya tiempo que se reconoció que la respuesta al sida no puede existir de manera aislada, sino que se debe integrar dentro de un programa de salud y desarrollo más amplio. Se ha llevado a cabo una jornada de un día de duración para entender mejor cómo están interrelacionadas tres cuestiones críticas para las mujeres que viven con el VIH: el cáncer cervical o de cuello de útero, los anticonceptivos hormonales y la esquistosomiasis genital femenina.

Uno de los temas principales del evento fue la importancia de adoptar un enfoque global en lo que respecta a las niñas y a las mujeres, así como a su salud y sus derechos sexuales y reproductivos. Se ha celebrado al margen de la 62ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW por sus siglas en inglés). El evento ha destacado las posibilidades de las nuevas tecnologías y de los avances médicos para mejorar la salud de las mujeres.

Ebony Johnson preparaba el terreno desde la Coalición Mundial sobre la Mujer y el Sida diciendo lo siguiente: “Lo que suele ocurrir es que no se escucha a las mujeres, se las olvida, se las desatiende y no se investiga adecuadamente su situación. Por ello, les ruego y les invito a que tomen una nueva dirección para que se produzca realmente el cambio”.

Las mujeres que viven con el VIH son más vulnerables a la hora de contraer el virus del papiloma humano (VPH) y son cinco veces más propensas a desarrollar cáncer cervical, una enfermedad que le cuesta la vida a cerca de 250.000 mujeres cada año. Para enfatizar la magnitud del problema, Vikrant Sahasrabuddhe, del Instituto Nacional del Cáncer perteneciente a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de los Estados Unidos, señalaba que en los últimos 20 minutos de presentación, se había diagnosticado cáncer cervical a 20 mujeres y otras 10 habían muerto por esa misma enfermedad.

Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a países de ingresos bajos y medios, donde se da el 90 % de los nuevos casos diagnosticados y de fallecimientos. Sin embargo, el cáncer cervical es prevenible gracias a la vacuna del VPH y tratable si se diagnostica a tiempo.

Se ha desarrollado una nueva tecnología para detectar el ADN y las proteínas que actúan como indicadores de VPH en mujeres, ambos indicios de cáncer cervical. Además, hay nuevas herramientas que están permitiendo un tratamiento prematuro incluso en clínicas con recursos limitados. Este evento ha sido testigo de hasta qué punto las asociaciones mundiales están comprometidas con la reducción de los efectos negativos de esta enfermedad y de cómo los programas nacionales de prevención del VIH están a la vanguardia en cuanto a esfuerzos invertidos en la implantación de nuevos servicios destinados a mujeres que viven con el VIH; así es como se trata de reducir el número de víctimas que produce el cáncer cervical en todo el mundo. Entre las asociaciones mundiales antes mencionadas, encontramos el Programa Mundial Conjunto de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control del Cáncer Cervicouterino (CaCu) en el que participa ONUSIDA.

Al mismo tiempo que se ha dado a las mujeres la oportunidad de controlar cuántos hijos tienen y cuándo, ha surgido la preocupación relacionada con las inyecciones de larga duración del progestágeno acetato de medroxiprogesterona de depósito (AMPD). Algunos estudios sugieren que el AMPD podría estar relacionado con un mayor riesgo de infección por el VIH. Actualmente, más de 150 millones de mujeres en todo el mundo usan métodos anticonceptivos hormonales, y hay una cantidad elevada de entre ellas que usan métodos anticonceptivos hormonales inyectables en África subsahariana, donde también hay una elevada incidencia del VIH.

Se está llevando a cabo un estudio llamado Evidence for Contraceptive Options and HIV Outcomes (ECHO), que constituye una prueba a gran escala de la que se espera disipe las dudas sobre el uso del AMPD y su vinculación con el riesgo de infección por el VIH. Los participantes de la jornada debatieron sobre las difíciles decisiones que tendrán que tomarse si el estudio confirma el aumento del riesgo de contraer VIH debido al uso del AMPD. Estas decisiones se tendrán que valorar teniendo en cuenta las conocidas ventajas que presenta un anticonceptivo tan efectivo y que afectarán a millones de usuarios.

Nelly Rwamba Mugo, del Instituto de Investigación Médica de Kenya, constató lo siguiente: “Tanto el VIH como los embarazos no deseados siguen estando entre las prioridades sanitarias a nivel mundial. Al mismo tiempo que descubrimos los riesgos potenciales de infección por el VIH que presentan los anticonceptivos hormonales inyectables, las mujeres necesitan información precisa para poder tomar decisiones fundamentadas en lo que respecta a los anticonceptivos”.

La esquistosomiasis genital femenina, también conocida como bilharziasis, es una enfermedad que se suele pasar por alto, pero que afecta a cerca de 55 millones de niñas y mujeres. Cuando se padece, se produce sangrado durante las relaciones sexuales y acaba generando lesiones en las pareces vaginales y úlceras en el cuello uterino. Estas lesiones hacen que las mujeres que viven con esta enfermedad sean más vulnerables a la hora de contraer VIH. Sin embargo, se ha descubierto un tratamiento infantil efectivo y barato que puede evitar que las niñas que están infectadas por el parásito que produce la esquistosomiasis genital femenina desarrollen la enfermedad en la edad adulta.

Pragna Patel, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, dijo lo siguiente: “La inflamación genital aumenta el riesgo de contraer VIH. Necesitamos más información sobre las coinfecciones, el tratamiento de la esquistosomiasis y las estrategias de prevención del VIH para ayudar a establecer políticas que velen por la salud de las mujeres”.

Entre los principales temas de interés durante la jornada de debate se encontraban cómo ampliar las opciones de tratamiento y de prevención y cómo asegurar la sinergia entre los programas del VIH y los del control de la esquistosomiasis a nivel nacional.

A lo largo del día, uno de los temas recurrentes fue cómo integrar derechos, servicios y VIH. Los ponentes de ONUSIDA, la Organización Mundial de la Salud, los centros de investigación y los hospitales destacaron la necesidad de buscar sinergias y colaboración para elaborar una respuesta al sida que sea transversal.

Peter Godfrey-Faussett, asesor superior en el departamento de Ciencia de ONUSIDA, concluyó diciendo que el simposio había brindado una gran oportunidad para compartir y hablar sobre el alcance de diferentes perspectivas a una amplia variedad de personas, desde activistas comunitarios, pasando por científicos que trabajan en laboratorios y jóvenes estudiantes, hasta científicos y legisladores expertos.

El evento, que se celebró el 15 de marzo en la Academia de las Ciencias de Nueva York (Estados Unidos) bajo el título Improving Women’s Health (“Mejorar la Salud de las Mujeres” en español), trató sobre el VIH, los anticonceptivos, el cáncer cervical y la esquistosomiasis.

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Mejorar la información sobre los grupos de población clave

14 Marzo 2018

ONUSIDA ha vuelto a publicar su Atlas de los Grupos de Población Clave. Esta herramienta en línea ofrece una amplia gama de información sobre los miembros de los grupos de población clave de todo el mundo: trabajadores sexuales, homosexuales y  hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, usuarios de drogas inyectables, personas transgénero y reclusos. Ya contiene información nueva y actualizada de un gran número de zonas. Asimismo, aparte de los datos recabados de los cinco grupos de población clave, ahora también hay información sobre personas que viven con el VIH.

Lo más relevante de entre toda la información son los datos relativos a leyes punitivas, como la de la denegación del registro de organizaciones no gubernamentales, y a leyes que reconocen los derechos de las personas transgénero. El estudio de los diferentes emplazamientos se llevó a cabo tras una consulta a los representantes de las organizaciones de la sociedad civil. Entre ellas, se incluía la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex, que proporcionó nuevos datos con respecto a las leyes punitivas.

La información respectiva al número de usuarios en diferentes países de Hornet, una red social para homosexuales, la pusieron a disposición del Atlas los propios desarrolladores de la aplicación. Por su parte, la Asociación Internacional de Reducción de Daños proporcionó información sobre la existencia de programas de paliación de daños en las cárceles.

Según Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA: “Disponer de información sobre la población que se ve más afectada por el VIH es crucial para proporcionar de forma adecuada los servicios para el VIH disponibles en puntos concretos”. Además, añadió lo siguiente: “el Atlas de los Grupos de Población Clave permite que ONUSIDA pueda compartir la información que posee para tener una mayor repercusión”.

El Atlas de los Grupos de Población Clave es una herramienta visual que posibilita que los usuarios encuentren información sobre la población más vulnerable al VIH a nivel subnacional dentro de un país específico. Los datos que se presentan pueden ser, por ejemplo, sobre la prevalencia del VIH entre los usuarios de drogas inyectables en 11 lugares dentro de Myanmar; sobre tamaño de los grupos de población clave; sobre la cobertura de los tratamientos antirretrovíricos en homosexuales y hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres en 13 emplazamientos en la India; o sobre servicios y comportamientos de prevención específicos. Toda la información actualizada sobre los indicadores que se obtuvieron gracias al Seguimiento Mundial del Sida que se realizó en 2017 ya está disponible en nuestra página web.

En las próximas semanas, se ampliará la información relativa a las personas que viven con el VIH con la inclusión de nuevos indicadores. Además, los datos del Seguimiento Mundial del Sida relativos al 2018 se añadirán cuando estén disponibles más adelante este año.

Atlas de los Grupos de Población Clave

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La experiencia sobre el sida del personal de ONUSIDA por todo el mundo

19 Marzo 2018

La primera vez que Marie-Odile Emond llegó a Camboya no imaginaba que las políticas sobre el VIH de la Organización Internacional del Trabajo y de ONUSIDA sobre las que había oído hablar en su lugar de trabajo años atrás, pasarían a implementarse a nivel mundial.

“A pesar de que parecía algo sumamente abstracto, aquí lo vemos, poniéndose en práctica“, comentó haciendo referencia a la protección de la salud y de los derechos humanos de los trabajadores, en especial, de los trabajadores sexuales, que implementan el Ministerio del Trabajo, la comunidad y las Naciones Unidas. “Como Directora del país, facilito el diálogo y la formación para que todo esto sea posible, de este modo, ahora puede servir de ejemplo para otros países“, añadió la Sra. Emond.

Actualmente, se encarga de la dirección de la Oficina en Viet Nam, donde encuentra otros desafíos y oportunidades.

"Me ha parecido verdaderamente interesante el cambio entre la oficina mundial, regional y del país, porque desde cada perspectiva he encontrado algo que ha pasado a formar parte de nuestra estrategia", afirmó la Sra. Emond. "¡Ah! Además, antes de ONUSIDA, trabajé en Armenia, Burundi, Liberia y Rwanda", dijo entre risas tras enumerar los diferentes países en los que ha trabajado para ONUSIDA.

En su opinión, ha sido enriquecedor conocer a personas tan comprometidas de diversas categorías sociales y estrechar lazos con ellas. Según ella, esto es lo que ha marcado la diferencia en la respuesta al sida. "Me encargo de ser la coordinadora, pero también tengo un papel activo buscando que la gente crea en sí misma", afirmó la Sra Emond.

Vladanka Andreeva, Directora para Camboya, manifestó que cada uno de sus movimientos dentro de ONUSIDA supuso un gran cambio. Ella ha trabajado en las dos regiones adoptando diferentes papeles y le da el mérito de su crecimiento profesional a sus colegas y a las diferentes comunidades con las que ha interactuado.

“Había un nuevo desafío en cada puesto y había que afrontarlo para conseguir una adaptación rápida y poder establecer una relación con las partes interesadas y que estas hicieran una contribución“, declaró. ”Tienes que dejar tu huella mientras corres”. Entre sus labores, destaca su función como Asesora sobre el Tratamiento y Prevención en la oficina regional de ONUSIDA en Bangkok (Tailandia), justo antes de marcharse a Camboya. La Sra. Andreeva proporcionó asesoramiento técnico y asistencia para fortalecer los programas sobre el VIH en toda la región, lo que implicó que, entre los países, se facilitase información y se compartiesen las mejores prácticas sobre modelos de prestación innovadores para ampliar el acceso a servicios de información basados en pruebas.

“Mi familia y yo hemos explorado la herencia cultural de nuestros países de acogida, hemos degustado algunos de los pho, tom yum y amok más deliciosos y hemos hecho amigos por todo el mundo“, añadió, haciendo referencia a su traslado de la ex República Yugoslava de Macedonia hasta Camboya.

Agradeció a su esposo y a su hija por su fantástica compañía durante sus viajes, ya que cada cuatro o cinco años debía trasladarse y no es algo fácil. A lo largo de su trayectoria profesional, el personal que forma ONUSIDA se traslada normalmente desde un lugar de destino a otro recorriendo el mundo. 

Su verdadero orgullo es poder ver a su hija de diecisiete años, que tenía tan solo seis cuando comenzaron a vivir en el extranjero, convirtiéndose en una verdadera ciudadana del mundo llena de respeto por la diversidad.

Gang Sun hizo alusión a muchos de los argumentos de la Sra. Andreeva. "Al interactuar con tantos interesados pertenecientes al sector privado, al gobierno y a la sociedad civil, he aprendido a mostrar siempre mi respeto y a escuchar", declaró.

Para él, su trabajo comenzó en China, la India y Tailandia, seguido por su labor en Myanmar y Botswana, antes de comenzar, en 2017, su nuevo trabajo en la sede de ONUSIDA en Ginebra (Suiza). Mencionó que el hecho de adaptarse a diferentes culturas era lo que lo mantenía actuando con cuidado. "En general, en mi trayectoria profesional, he visto cada desafío como una oportunidad y he ganado confianza", comentó.

Lo que más le cautivaba era la diferencia en cuanto al trabajo que había entre los países con una prevalencia alta de VIH y aquellos donde la epidemia se había concentrado en las poblaciones clave. En su nueva labor en la sede, ahora saca provecho de la experiencia que ha ganado durante estos años y gracias a muchos de sus colegas de ONUSIDA y de la Organización Mundial de la Salud.

"A pesar de toda la experiencia que he ganado, todavía me queda mucho por hacer", afirmó.

Brigitte Quenum, Directora para Côte d'Ivoire, consiguió la oportunidad para participar después de más de cinco años en Ginebra. Recalcó que había aprendido mucho sobre el funcionamiento del Programa de Acción Conjunta de ONUSIDA, durante su labor como Oficial de Alianzas con los países de habla francesa en la Sede de ONUSIDA. Actualmente, esto la ayuda en su labor actual trabajando junto con los Copatrocinadores, socios financieros y la sociedad civil.

Antes de trabajar en Ginebra, había trabajado en la oficina regional de ONUSIDA para África Occidental y Central, situada en Dakar (Senegal). "He completado el círculo y ha sido muy gratificante porque me ha permitido ver cómo funciona por completo la organización", explicó la Sra. Quenum. “Al estar sobre el terreno, la perspectiva sobre el trabajo adquiere un sentido de urgencia y creo que esto sucede por el contacto diario con todas las comunidades a las que atendemos“, confesó al reflexionar sobre su reciente cambio de vida y obviando lo que le ha supuesto tener que acostumbrarse al bochornoso clima costero y a la enorme dimensión de Abiyán (Côte d’Ivoire) —que considera que tiene tanta gente como Suiza—.

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