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Viven con el VIH, pero mueren de tuberculosis

03 Noviembre 2017

El progreso mundial para acabar con la tuberculosis no es lo suficientemente rápido como para alcanzar los objetivos mundiales contra la TB y el VIH

La tuberculosis (TB) sigue siendo la enfermedad infecciosa más letal del mundo. Según el último informe de la OMS publicado esta semana (WHO Global Tuberculosis Report 2017), el avance mundial hacia la reducción de nuevos casos de tuberculosis (TB) es insuficiente para la consecución de los objetivos mundiales contra la TB y el VIH, a pesar de que la mayor parte de las muertes se pueden prevenir con el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado de estas enfermedades.

En el marco de los esfuerzos mundiales por conseguir avances en la respuesta a la TB, este objetivo adquiere cada vez más importancia en el programa mundial de desarrollo, tal y como prueban la asistencia de cientos de líderes mundiales a la primera Conferencia Ministerial Mundial de la OMS para poner fin a la TB, celebrada en Moscú del 14 al 17 de noviembre, y la Reunión de Alto Nivel sobre la TB de la Asamblea General de las Naciones Unidas programada para 2018.

"Tenemos una oportunidad sin precedentes para que la atención política se centre en las desigualdades que impulsan las epidemias de TB y VIH", declaró Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA. "El rendimiento de la inversión en la TB y el VIH no debe medirse solamente en dólares, sino en voces escuchadas, derechos protegidos y vidas salvadas".

En 2016, el riesgo de desarrollar la TB entre los 37 millones de personas que viven con el VIH era aproximadamente 21 veces mayor que el riesgo que corría el resto de la población mundial. Hubo más de un millón de casos de TB entre personas que viven con el VIH: el 10% de todos los casos de esta enfermedad que se registraron a nivel mundial ese mismo año. Las personas que viven con el VIH son mucho más propensas a morir de TB que las personas seronegativas, y una de cada cinco muertes por tuberculosis (el 22%) se produce entre personas que viven con el VIH. En 2016, se registraron 374 000 fallecimientos por TB entre personas que viven con el VIH, lo que representa casi el 40% de todas las muertes relacionadas con el sida.

Las muertes por TB y la propia enfermedad pueden evitarse con una terapia preventiva, pero la mayoría de personas que viven con el VIH y que pueden beneficiarse de ella no la están recibiendo. En 2016, menos de un millón de las personas inscritas en el programa de atención del VIH comenzaron el tratamiento preventivo de la TB. Sudáfrica representa la mayor parte del total con un 41%. Le siguen Mozambique, Zimbabwe y Malawi.

La carga mundial de tuberculosis farmacorresistente sigue aumentando con unas 600 000 personas que requieren tratamiento, pero en 2016 sólo una de cada cinco se inscribió para recibirlo.

La incidencia mundial de TB sólo está disminuyendo en torno al 2% por año, y el 16% de las personas con TB mueren a causa de esta enfermedad. Para 2020, estas cifras tienen que haber descendido del 4 al 5% por año y al 10%, respectivamente, para alcanzar los primeros objetivos de la estrategia Alto a la Tuberculosis de la OMS, previstos para ese mismo año. En este 2017 sigue habiendo lagunas importantes en la financiación mundial para la prevención y tratamiento de la TB (2 300 millones de dólares estadounidenses) y para la investigación en nuevos medicamentos, vacunas y diagnóstico de esta enfermedad (1 200 millones de dólares estadounidenses).

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Alemania refuerza su posición como líder de la salud mundial

25 Octubre 2017

Alemania ha estado fortaleciendo paulatinamente su compromiso político y económico con la salud mundial. Alemania, que ya había hecho de la salud mundial su prioridad durante su presidencia del G7, ha mantenido su compromiso a lo largo de su presidencia del G20. En mayo de 2017 Alemania celebró la primera reunión de ministros de salud del G20 de la historia. La reunión se celebró en Berlín y brindó una valiosa plataforma para el debate y para el compromiso en materia de seguridad sanitaria mundial, fortalecimiento de los sistemas sanitarios y resistencia a los antimicrobianos.

La propia ciudad de Berlín, que acoge gran cantidad de conferencias y eventos destacados sobre salud, derechos humanos y protección social, está ganándose la reputación de ser un centro para el debate en materia de salud. Uno de los eventos anuales más importantes en el calendario de salud mundial de Berlín es la Cumbre Mundial de la Salud. Este año la Cumbre tuvo lugar del 15 al 17 de octubre y reunió a 2000 participantes provenientes de más de 100 países.

ONUSIDA lleva años prestando su apoyo a la Cumbre y este año Luiz Loures, director ejecutivo adjunto de ONUSIDA, participó en una serie de sesiones y comités en los que se trataban asuntos que iban desde la seguridad sanitaria mundial hasta los trabajadores comunitarios de la salud.

ONUSIDA y la Asociación Alemana de la Salud organizaron conjuntamente un comité para tratar la importancia de reforzar la innovación y los sistemas sanitarios en África en el que se congregaron más de 100 participantes del gobierno, del sector privado y de organizaciones regionales e internacionales para explorar las oportunidades de establecer colaboraciones sólidas y promover la innovación.

Uno de los participantes, Bernard Haufiku, ministro de Salud, afirmó, “El concepto de trabajadores comunitarios de la salud me parece brillante”, y continuó “Son de la comunidad, viven en la comunidad y comprenden la comunidad, su cultura, sus problemas”.

Entre los participantes también se incluían Kwaku Agyeman-Manu, ministro de Salud de Ghana; Margaret Anyetei-Agama, jefa de la División de Salud, Nutrición y Población en la Comisión de la Unión Africana; Bakhuti Shengelia, jefe de la Cartera de Salud Global en la Fundación Novartis; y Dazhu Yang, director general adjunto del Organismo Internacional de Energía Atómica.

“Estamos haciendo especial hincapié para lograr un mayor compromiso de los gobiernos en cuanto al fortalecimiento de los sistemas sanitarios en toda la región, estimulando la voluntad política para que se aborden los desafíos prioritarios y desarrollando mecanismos apropiados de financiación para que los servicios sean asequibles”, mencionaba la Dra. Anyetei-Agama.

Otra importante reunión estaba teniendo lugar en Berlín al mismo tiempo que la Cumbre Mundial de la Salud. En “VIH en Europa Oriental, la epidemia invisible”, una reunión organizada por Deutsche AIDS Hilfe, Acción contra el Sida Alemania y Brot für die Welt, se congregaron la sociedad civil de Europa Oriental y la de Alemania para encontrar soluciones a los desafíos de la respuesta al VIH en Europa Oriental, donde los índices de infecciones por el VIH están incrementándose, la cobertura del tratamiento es escasa y cada vez se cuenta con menos fondos internacionales.

“Las personas que se inyectan drogas, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y los trabajadores sexuales de cualquier género no son el problema, ¡son parte de la solución!”, sostenía Sylvia Urban, presidenta de Acción contra el Sida Alemania y presidenta de Deutsche AIDS-Hilfe. “Si queremos que tengan éxito, es estrictamente necesario que las estrategias de prevención y de tratamiento del VIH los tengan en cuenta a ellos y a sus necesidades reales. Los propios programas de prevención del VIH de Alemania bien pueden servir como ejemplo: cuando el gobierno trabaja con las comunidades y colabora con las organizaciones civiles, se logran resultados magníficos”.

El Sr. Loures participó en el debate y expresó sus inquietudes sobre Europa Oriental. “Pese a todos los avances científicos y económicos, la epidemia de VIH sigue extendiéndose en Europa Oriental”, dijo el Sr. Loures. “Disponemos de las herramientas, los conocimientos y los medicamentos y, sin embargo, hay una epidemia mundial de discriminación que, si no abordamos, no nos permitirá avanzar como es necesario. El liderazgo y la solidaridad de la sociedad civil y las comunidades de Alemania y de Europa Oriental son fundamentales”.

ONUSIDA celebra el compromiso de Alemania con la salud y la anima a seguir desarrollando su sólida posición de liderazgo en la salud mundial, y continuará colaborando estrechamente con el país en los mutuos esfuerzos por poner fin a la epidemia de sida y por conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

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Un cargo sin manual de instrucciones: las primeras damas hablan sobre desarrollo

19 Septiembre 2017

El 18 de septiembre, Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, se reunió con Laura Bush, ex primera dama de los Estados Unidos de América, Monica Geingos, primera dama de Namibia, y Lorena del Castillo de Varela, primera dama de Panamá, para hablar sobre cómo se han valido de sus posiciones políticas y de sus voces para atraer la atención hacia algunos de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta el mundo.

En el evento, Un cargo sin manual de instrucciones: la influencia y el liderazgo de las primeras damas del mundo, que tuvo lugar en la Cumbre Anual Concordia, en Nueva York (Estados Unidos), se analizaron los desafíos a los que se enfrenta una mujer con influencia pero sin unas funciones profesionales delimitadas. Las esposas de los líderes políticos, que, pese a no haber sido elegidas en unas elecciones, gozan de un estatus oficial, cuentan con posibilidades sin igual para tender un puente entre la sociedad civil y las instituciones gubernamentales. Las tres primeras damas compartieron sus experiencias sobre cómo habían lidiado con el cargo confeccionando sus propias plataformas y agendas para el desarrollo.

“Conozco el poder de las primeras damas”, dijo el Sr. Sidibé, moderador del debate. “Se han convertido en nuestras paladines para poner fin a la transmisión maternoinfantil del VIH. En cuanto me ofrecieron su apoyo, comenzamos a observar un verdadero progreso. Ahora hay algunos países que han conseguido erradicar prácticamente por completo las nuevas infecciones por el VIH entre los niños”.

La Sra. Bush habló sobre sus esfuerzos por promover una agenda de respeto a los derechos humanos de las mujeres en Afganistán, así como sobre sus esfuerzos en relación con la salud mundial. Rememoró sus experiencias en la lucha por la salud de las mujeres y de las niñas, en la que se incluye la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH. La Sra. Bush se centró en su compromiso de poner fin al sida a través del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida y en su anhelo de que los avances positivos en la respuesta al sida sirvan como base para eliminar el cáncer de cuello uterino.

“Descubrimos que las mujeres vivían con el VIH, pero lo que las estaba matando era el cáncer de cuello uterino, que también se transmite por vía sexual a través del virus del papiloma humano (VPH). Lanzamos la campaña Pink Ribbon Red Ribbon (Lazo rosa, lazo rojo) para que se incluyeran las pruebas, el tratamiento y la vacuna para el VPH a la plataforma del sida existente en el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida. Hasta la fecha, hemos cosechado muchos éxitos”, afirmó la Sra. Bush.

La Sra. Geingos destacó su trabajo en el empoderamiento de los jóvenes e hizo especial hincapié en la importancia de estos en relación a asuntos como la violencia de género, la educación, la sanidad y el fomento del emprendimiento. La Sra. Geingos dijo que es muy necesario promover la confianza en los jóvenes e incluirlos en las conversaciones sobre su salud. Habló con franqueza del rejuvenecimiento de la población en África, donde el 60% de la población, que se prevé que se duplique para 2050, tiene menos de 25 años.

“Permitimos a los jóvenes llevar las riendas de la conversación en un lenguaje que ellos comprenden. Aprovechamos esa oportunidad para proporcionarles información sanitaria importante. Con la ayuda de los colaboradores internacionales, como ONUSIDA y el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Namibia ha hecho un gran trabajo reduciendo las nuevas infecciones por el VIH. En menos de una década las hemos reducido a la mitad, y estamos a punto de eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH”, explicó la Sra. Geingos.

La Sra. Castillo subrayó sus esfuerzos por garantizar la inclusión y el respeto para todas las personas. El Sr. Sidibé señaló que la Sra. Castillo, embajadora especial de ONUSIDA para el sida en América Latina, ha sido una influyente defensora de las comunidades y de las personas a las que se margina. Destacó sus esfuerzos en la lucha contra el estigma y la discriminación en cualquiera de sus formas para construir una sociedad inclusiva.

“Todos debemos esforzarnos para que no se excluya a nadie. Y cuando digo que no se excluya a nadie, me refiero a nadie de verdad”, explicó la Sra. Castillo.

Su posición como líderes mundiales permite a las primeras damas asumir riesgos, desafiar las expectativas y plantarles cara a prejuicios profundamente arraigados para ofrecer una visión de la sociedad más inclusiva y equitativa.

Para concluir, Anita McBride, que fue la ayudante de George W. Bush, expresidente de los Estados Unidos, y la jefa de gabinete de la Sra. Bush, manifestó, “Concordia no es un vivero de ideas, sino de medidas, y esta sesión demuestra claramente cómo la posición de las primeras damas, cuando se utiliza de forma eficaz, sirve de motor para el cambio, y que, cuando se reúnen y colaboran, son incluso más valiosas”.

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Creación por el futuro de la Fundación Centro contra el SIDA de Rusia

15 Septiembre 2017

El periodista y presentador de televisión Anton Krasovsky fundó hace un año la Fundación Centro contra el Sida de Rusia para atender a las personas que viven con el VIH y compartir información sobre la epidemia de sida.

Hoy en día, en la oficina de la fundación, se organizan grupos de apoyo semanalmente a través de los cuales las personas que viven con el VIH y sus familiares disponen de atención profesional. Otras de las actividades de las que también dispone la oficina son seminarios sobre asesoría jurídica, conferencias sobre diversos aspectos del VIH, estrenos de películas y debates sobre legislación. Hay una línea de atención telefónica disponible para atender llamadas de todo el país sobre cuestiones relacionadas con el VIH. El personal de la fundación se ocupa cada día de las solicitudes de las personas a las que les han negado el tratamiento, intentando ayudar a todos aquellos que lo necesiten.

Todo el trabajo que realiza la fundación está orientado, de una manera u otra, a responder al estigma y la discriminación contra las personas que viven con el VIH en la Federación Rusa. “Luchamos contra la discriminación y contra el hecho de que a las personas que viven con el VIH se las considere ‘sucias’ y contagiosas. Nuestro mantra es ‘no tengas miedo’, todo lo que hacemos gira en torno a este lema”, afirma el Sr. Krasovsky.

La existencia de la Fundación Centro contra el Sida es posible únicamente gracias a las donaciones de particulares y empresas. No cuenta con ninguna organización gubernamental ni religiosa entre sus donantes. Su plantilla consta tan solo de unos pocos miembros.

“Recientemente se han sumado algunas personas a nuestro equipo que van a encargarse de los programas para los grupos, las conferencias y el trabajo comunitario. En breve se nos unirá un grupo que está desarrollando un programa de pruebas de autodiagnóstico”, cuenta el Sr. Krasovsky.

“La independecia es importante para nosotros. No estamos de acuerdo con la actitud de los órganos gubernamentales hacia las personas que viven con el VIH o hacia las personas que se inyectan drogas. Estamos firmemente en contra de la discriminación hacia las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales”, añade.

En cuanto al primer aniversario de la fundación, el Sr. Krasovsky menciona, “Todo lo que hemos conseguido es gracias a nuestros colaboradores. Todos mis compañeros, yo mismo y todos aquellos que han recurrido a nosotros en busca de ayuda apreciamos y agradecemos vuestra ayuda. Nos gustaría seguir contando con vosotros en el futuro, que, pese a todo, nos espera”. 

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#Teenergizer2020

13 Septiembre 2017

Adolescentes y jóvenes de entre 16 y 19 años de diversos países de Europa Oriental y Asia Central celebraron la primera reunión de planificación estratégica de Teenergizer en Aghveran (Armenia) entre los días 26 y 29 de agosto. En ella, trataron los retos a los que se enfrentan los adolescentes que viven con el VIH en cada país, compartieron los resultados del proyecto #questHIVtest y desarrollaron el plan estratégico #Teenergizer2020.

Teenergizer es un movimiento sin precedentes formado por 80 adolescentes cuyas madres viven con el VIH y por voluntarios seronegativos de Georgia, la Federación Rusa y Ucrania. Les unen unos valores comunes, como el fomento de la participación, la tolerancia y los derechos humanos.  

Entre los problemas que se tuvieron en cuenta en el plan estratégico se incluyen la defensa de la salud y los derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes, la promoción de que los adolescentes dispongan de información en prevención adecuada a su edad y la implicación de los adolescentes que viven con el VIH para que sumen sus voces en la respuesta al VIH.

A través del proyecto #questHIVtest los equipos de Tiflis, en Georgia, de Kiev y Poltava, en Ucrania, y de San Petersburgo en la Federación Rusa, promueven pruebas del VIH para los adolescentes que sean fáciles, seguras y adaptadas a su edad.

Los jóvenes visitaron centros en los que se realizan pruebas del VIH y determinaron los obstáculos existentes para acceder a las mismas. Con esta información, desarrollaron un mapa en el que se muestran las localizaciones de 63 centros y sus valoraciones personales en cuanto a la experiencia de realizarse la prueba en ellos, así como sitios cercanos divertidos en los que los jóvenes podrían reunirse.

Max Saani, de Tiflis, cuenta, “Es extremadamente útil para los adolescentes disponer de un mapa en el que puedan encontrar centros para la realización de pruebas adaptados para los jóvenes y en los que puedan recibir la ayuda y la asistencia adecuados”. “Este mapa es de lo más novedoso, con sitios divertidos para los adolescentes que no salen ni en Google Maps”, añade Yana Valchuk, de Kiev.

Entre los desafíos y las barreras a los que se enfrentaron los adolescentes durante #questHIVtest estuvieron la falta de información sobre el VIH, el estigma en relación a las pruebas del VIH y en relación a hablar del VIH con los amigos, el elevado coste de las pruebas del VIH y el consentimiento paterno. Otras de las barreras fueron la falta de pruebas del VIH anónimas para los jóvenes y la escasez de médicos cualificados, trabajadores sociales y psicólogos para atender a los adolescentes que viven con el VIH.

Timur Khayarov, de Kazán, explica que entre las razones por las que muchos adolescentes de la Federación Rusa no se atreven a hacerse las pruebas está la edad mínima (14 años para hacerse las pruebas con consentimiento paterno, 16 sin él) y que se deban comunicar los resultados de los menores a sus padres. “Cuando se negaron a hacerme una prueba anónima del VIH por mi edad, le enseñé al personal una fotocopia de la ley. #questHIVtest me ha ayudado a defender mi derecho a recibir los servicios”, afirma.

El proyecto #questHIVtest se puso en marcha con el apoyo de ONUSIDA y de la fundación Viiv Healthcare Foundation.

“Estoy convencido de que el futuro está en las manos de los adolescentes. Ellos son quienes traerán el cambio y construirán un mundo nuevo. Para 2020 Teenergizer estará unos pasos más cerca del mundo que persigue”, dice Armen Agadjanov, activista del VIH de Ereván, en Armenia.

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Los servicios de salud comunitarios de China son un modelo para el mundo

21 Agosto 2017

El Centro de Salud Comunitario de Yuetan está enclavado en una calle estrecha de una vieja zona residencial en el centro de Beijing, en China. La entrada está abarrotada de bicicletas, más que de coches, lo que indica que el centro presta servicio a personas que no viven lejos de allí.

“En nuestro centro y otras nueve clínicas asociadas prestamos servicio a las 150 000 personas que viven en el área de Yuetan”, explica Du Xue Ping, director del Centro de Salud Comunitario de Yuetan. “Además de proporcionar medicamentos, también llevamos promocionamos la salud y animamos a las personas a que lleven una vida sana. Sabemos que prevenir es mucho mejor que curar”.

El centro cuenta con lo más puntero en medicina china y occidental, y atiende a 420 000 pacientes al año. Presta asistencia a la población cada vez más envejecida de la comunidad supervisando dos hogares para mayores y realizando visitas a domicilio para los ancianos y las personas con problemas de movilidad.

Las instalaciones pertenecen al sistema médico multiestructurado de China, que goza de un gran reconocimiento y que ha permitido que personas a lo largo de todo el país accedan a servicios que salvan vidas. En este sistema las enfermedades que requieren de especialistas se tratan en los grandes hospitales, y los centros de salud comunitarios se ocupan de los servicios rutinarios. De acuerdo a los datos de China, en 2015 en este país había más de 34 000 clínicas de salud comunitarias similares prestando servicios sanitarios básicos a 706 millones de personas. “Los centros de salud comunitarios son la primera línea de defensa para la protección de la salud de las personas”, dice Michel Sidibé, director ejecutivo de UNAIDS. “La interacción basada en la familia y el vínculo claro entre el personal y los pacientes son un ejemplo de las conexiones entre las personas”.

El Sr. Sidibé visitó el centro de salud comunitario para conocer más sobre su enfoque integral y holístico y sobre cómo el sistema de salud comunitario de China puede ser una referencia para la iniciativa de los dos millones de trabajadores comunitarios de la salud que la Unión Africana ha emprendido recientemente.

En los setenta los “médicos descalzos” o médicos rurales de China mejoraron significativamente el acceso a la atención sanitaria para las comunidades rurales y sirvieron como inspiración para muchos otros países. China exportó su modelo mandando equipos de médicos y enfermeros a África.

“Por mi propia experiencia personal sé cómo ha contribuido China a la atención sanitaria primaria en África”, afirma el Sr. Sidibé. “Un médico chino prestaba servicios médicos fundamentales a las personas de la aldea de Malí donde me crié”.

“El mundo puede aprender mucho de la experiencia china”, explica el Sr. Sidibé. “Estoy muy impresionado por la profesionalidad que he podido observar aquí hoy”.

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Seguir hablando del VIH con los jóvenes

11 Agosto 2017

 

Aunque las nuevas infecciones por el VIH y las muertes por el sida entre los jóvenes han descendido, en muchos sitios la información sobre cómo prevenir el VIH sigue siendo alarmantemente escasa. En la víspera del Día Internacional de la Juventud ONUSIDA habló con cuatro jóvenes sobre los retos a los que se enfrentan en relación al VIH.

Pavel Gunaev tiene 16 años y viven en San Petersburgo, donde participa en Teenergizer!, una red juvenil de adolescentes y jóvenes que viven con el VIH. Pavel explica que en su ciudad los jóvenes no están concienciados sobre el VIH.

“El sida no es algo de lo que se hable, así que los jóvenes no conocen los riesgos ni saben cómo protegerse del VIH”, cuenta. “El resultado es que muchos jóvenes desinformados están actuando y tomando decisiones basándose en habladurías”. Pavel cree que si todos hicieran más por informar a los adolescentes y a los jóvenes y por arrojar luz sobre los mitos entorno al VIH, se podría poner fin al sida.

Chinmay Modi nació con el VIH hace 23 años. Es miembro de la Coalición Nacional de Personas que Viven con el VIH en la India y coordinador del Youth LEAD Asia Pacific Network.

“El mayor problema está en concienciar y en dar a los jóvenes información adecuada para su edad”, afirma. Según su punto de vista, los padres se sienten incómodos hablando a sus hijos de sexo, y la sociedad también lo evita. Como consecuencia, explica, los jóvenes mantienen relaciones sexuales y experimentan cosas nuevas sin saber los riesgos que están asumiendo.

“Se debe promover el uso de preservativos, y los colaboradores deben fomentar el empoderamiento de los jóvenes para que cada cual puedan asumir su responsabilidad”, dice Chinmay. Otra de las cosas que le frustran es que en la India la gente joven no tiene acceso a servicios para el VIH libres de estigma.

En su opinión, el autoestigma pone aún más difícil la lucha contra la discriminación, la violencia y las desigualdades relacionadas con el VIH. Ese es el motivo, explica, por el que quiere que más personas compartan sus historias y sean positivas como seropositivas.

Moises Maciel no podría estar más de acuerdo con Chinmay. Es un activista por las personas LGBT y el VIH de 20 años. Se hizo miembro de la Red Nacional de Jóvenes y Adolescentes que Viven con el VIH/Sida en Brasil  hace dos años tras descubrir que era seropositivo. Desde entonces no ha cejado en su empeño de poner fin al estigma relacionado con el VIH. También se ha esforzado por animar a otros jóvenes para que se hagan las pruebas.

“Los jóvenes todavía corren un gran riesgo de infección por el VIH debido a diversos factores, como la marginación social en base al género o las desigualdades raciales”, afirma. “En Brasil los jóvenes transgénero y los gais son especialmente vulnerables”, explica.

Cuenta que no puede entender que siga habiendo estigma y prejuicios pese a que las personas que viven con el VIH gozan de buena salud gracias al tratamiento antirretrovírico. “Tenemos que empezar a hablar a los jóvenes de una manera abierta y responsable sobre la sexualidad, las infecciones de transmisión sexual, los embarazos en la adolescencia y las responsabilidades en sus vidas”, dice Moises.

Lorraine Anyango, una defensora de la salud y los derechos de los jóvenes de Boston, trabaja para que se escuchen las voces de los jóvenes, especialmente en cuanto al VIH.

“Los jóvenes siguen estando excluidos de los ámbitos y de los debates sobre los problemas que afectan a sus vidas”, apunta Lorraine. “Se sigue sin reconocer su autonomía como seres humanos individuales, y eso les hace vulnerables ante el riesgo de infección por el VIH”.

Según ella, la participación de los jóvenes en las decisiones que afectan a su salud puede contribuir a fortalecer la efectividad de las respuestas a nivel nacional, ya que garantiza que los programas responden de manera eficaz a sus necesidades. Lorraine concluye diciendo, “Reconocer la salud y los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes y seguir hablando del VIH nos situará más cerca de poner fin al sida para el 2030”.

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La embajadora de buena voluntad Pia Alonzo Wurtzbach intensifica sus esfuerzos por concienciar sobre el VIH

09 Agosto 2017

Pia Alonzo Wurtzbach, Miss Universo 2015 y embajadora de buena voluntad para Asia y el Pacífico, lanzó una campaña de concienciación sobre el VIH haciéndose las pruebas en público. El 9 de agosto, la modelo y actriz, y Lani Cayetano, alcaldesa de la ciudad de Taguig en Filipinas, se sometieron a las pruebas que llevó a cabo la organización comunitaria Love Yourself en Taguig.

“Como embajadora de buena voluntad de ONUSIDA para Asia y el Pacífico, he querido comenzar la campaña de concienciación sobre el VIH aquí, en casa, en Filipinas”, dice la Srta. Wurtzbach. “Es importante porque este es el país de la región donde la epidemia del VIH se extiende más rápidamente”.

Un estudio reciente de ONUSIDA muestra que las nuevas infecciones por el VIH en Filipinas aumentaron en un 140% entre 2010 y 2016. Taguig es una de las 17 ciudades dentro del área de la Gran Manila, donde se producen el 40% de las nuevas infecciones del país. La alcaldesa Cayetano es la presidenta nacional de la Liga de Ciudades de Filipinas, y prometió animar a otras ciudades a que amplíen las pruebas del VIH.

“Siempre podrás contar con el apoyo de Taguig, Pia”, afirma la alcaldesa Cayetano.

La Srta. Wurtzbach dio a conocer el proyecto Concienciación e Información Progresivas, o proyecto PIA, por sus siglas en inglés, cuyo objetivo es informar a los jóvenes sobre el VIH a través de las redes sociales y de vídeos informativos adaptados a ellos, así como fomentar las políticas que les permitan acceder a los servicios del VIH y a otros servicios sanitarios fundamentales, especialmente a los jóvenes de las poblaciones clave. El proyecto PIA también está trabajando junto con una coalición de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y de colaboradores empresariales en una importante gala para la recaudación de fondos y los galardones del Día Mundial del Sida.

“Con el Proyecto PIA esperamos que haya un incremento en la concienciación sobre el VIH, que se difunda un mensaje de amor hacia las personas que viven con el VIH y que hacerse las pruebas del VIH se convierta en una parte normal de las rutinas de salud y bienestar de los filipinos”, explica la Srta. Wurtzbach.

En toda Asia y el Pacífico los jóvenes de las poblaciones clave corren un riesgo mayor de infección por el VIH.

“El movimiento del VIH entre los jóvenes que Pia está poniendo en marcha aquí, en Filipinas, repercutirá en toda la región de Asia y el Pacífico”, dice Eamonn Murphy, director del Equipo de Apoyo Regional de ONUSIDA para Asia y el Pacífico.

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La reducción del daño en Bielorrusia cambia su vida

18 Julio 2017

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible amplía lo que se ha estado haciendo en la respuesta al sida a lo largo de 30 años, un enfoque multisectorial, basado en los derechos y centrado en las personas, que aborda los factores determinantes para la salud y el bienestar. Las historias personales de esta serie ponen de relieve las conexiones entre el VIH y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados, y cada una se narra desde la perspectiva personal de los afectados por el VIH. La serie ofrece una imagen de cómo se relaciona el VIH y los ODS, y cómo estos son interdependientes entre sí. Lo más importante es que estas historias nos muestran los avances que hemos logrado en la respuesta al sida y lo lejos que hemos llegado en los ODS.  

Después de casi 15 años consumiendo drogas inyectables, Sergey había perdido toda esperanza. Todos sus intentos de superar su adicción habían fracasado estrepitosamente.

En 2009, en un último intento, se inscribió en el Programa de Terapia de Sustitución de Opiáceos de Biellorrusia.

“Mi familia no creía que este programa me fuera a ayudar y solo lo veían como otro intento más de dejar la droga abocado al fracaso”, cuenta Sergey.

El mayor reto, explica, fue demostrarles a los médicos y a su familia que de verdad quería dejar de consumir drogas inyectables y de que el programa le iba a ayudar a superar su adicción.

Cada día acude al centro de terapia de sustitución de opiáceos (TSO) de Minsk para recibir su dosis prescrita de metadona, que le ayuda a mitigar su dependencia a los opiáceos.

Un amigo que vivió en Alemania le habló de la reducción del daño y de la terapia de sustitución, pero nunca habría pensado que un día iba a estar disponible en Bielorrusia.

Sergey es una de las casi 900 personas inscritas en el programa de TSO, que se inició en 2007 gracias a la financiación del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Incluye el suministro de metadona bajo supervisión médica estricta, revisiones médicas frecuentes, asistencia psicológica y la atención de los trabajadores sociales. Además, esta terapia ayuda a las personas que viven con el VIH y que antes se inyectaban drogas a cumplir el tratamiento antirretrovírico.

Hoy ya hay 19 centros gubernamentales de TSO en Bielorrusia, pero siguen dando cobertura solamente al 5% de las personas que se inyectan drogas en el país. Bielorrusia quiere aumentar la cobertura al menos al 40% de las personas que se inyectan drogas para reducir el número de nuevas infecciones por el VIH entre este colectivo.

En el caso de Sergey, el programa le ayudó a cambiar por completo su vida. Consiguió un trabajo y consiguió mantenerlo y, de pronto, tenía planes para su propio futuro.

 


 

ODS 3: garantizar una vida saludable y promover el bienestar de todos sea cual sea su edad

La buena salud es un requisito previo para avanzar hacia el fin del sida. Garantizar una vida saludable y promover el bienestar de todos, sea cual sea su edad, incluyendo las personas que viven con, o están en riesgo de, infección por el VIH, es fundamental para el desarrollo sostenible. Por ejemplo, para poner fin a la epidemia de sida con éxito se va a necesitar una ampliación inmensa de los servicios sanitarios, con una especial atención hacia los servicios comunitarios, y que se garantice que tras diagnosticar a la gente se les ofrece un tratamiento (incluidos los tratamientos adecuados para bebés, niños y adolescentes) y apoyo y supervisión habitual para las personas que toman medicamentos antirretrovíricos. La eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH depende de que se proporcione tratamiento inmediato a las mujeres embarazadas que viven con el VIH, de que los servicios para el VIH y los servicios de salud sexual y reproductiva se integren y de que se involucre a los hombres en los servicios de prevención y de tratamiento.

El aumento de la integración de servicios atendiendo a las necesidades de las personas (ya sea combinando los servicios para el VIH y los de la tuberculosis, o procurando servicios del VIH y de salud sexual y reproductiva adaptados a los jóvenes) abre el camino de la remodelación para que los servicios sanitarios para el VIH sean, como poco, eficaces, accesibles y equitativos. Solo se puede poner fin al VIH promoviendo el derecho de las personas a acceder a los servicios sanitarios de la mejor calidad y sin discriminación.

Las siguientes historias exploran cómo de estrechamente unidos están el ODS 3 (garantizar una vida saludable y promover el bienestar de todos, sea cual sea su edad) y poner fin al sida. La capacidad de cualquier persona para desarrollar sus diferentes roles familiares, comunitarios, sociales y económicos, pasa por la protección y el mantenimiento de una buena salud. La historia de Mona relata su lucha contra el VIH y la tuberculosis, contra la discriminación, y por defender el derecho de que a uno se lo trate de manera justa y con dignidad. Lidia trabaja con los colaboradores de los servicios sanitarios, del sistema sanitario de la comunidad y del sector privado para garantizar que las recolectoras temporeras de café reciben la información y los servicios que necesitan para evitar la transmisión maternoinfantil del VIH. Sergey describe su experiencia de cómo un programa de reducción del daño le ayudó a superar su adicción y a adherirse al tratamiento antirretrovírico. Christine cuenta su historia de cómo, como trabajadora comunitaria de la salud, llega a las mujeres dónde y cuándo la necesitan para evitar la transmisión maternoinfantil.

 

The Sustainable Development Goals and the HIV response: Stories of putting people at the centre

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