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Belarús: reducir el daño, prevenir las nuevas infecciones por el VIH

12 Abril 2017

Victoria es enfermera y, cada día, suministra terapia de sustitución de opiáceos (TSO) a 50 personas. El programa de TSO de Belarús comenzó en 2007 como proyecto piloto gracias a una subvención del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Hoy, el programa ha crecido hasta alcanzar 19 emplazamientos en todo el país que abastecen de terapia de sustitución de opiáceos a casi 900 personas. Sin embargo, esto constituye menos de un 5% de las personas que usan opiáceos en el país.

Un 37% de las personas que acceden a la terapia de sustitución de opiáceos en Belarús también vive con el VIH. Victoria dice que esta terapia ayuda a las personas que viven con el VIH y que antes usaban drogas a seguir con su terapia antirretrovírica. Asimismo, las personas seronegativas hacen uso del programa para evitar la infección por el VIH mediante el consumo de drogas inyectables.

El programa de sustitución de opiáceos de Belarús está disponible para adultos dependientes de opiáceos. Incluye suministro de metadona, reconocimientos médicos regulares, apoyo psicológico y servicios de trabajadores sociales. Eugene Halubitski es el director del programa de TSO en la clínica de Minsk desde el año 2010. Da apoyo médico y psicológico a muchos clientes, entre ellos, Sergey.

Sergey se inscribió en el programa de terapia de sustitución de opiáceos en 2009. Desde entonces, ha encontrado empleo, se ha casado y ha sido padre. Un estudio del año 2014 demostró que cada dólar estadounidense que se invierte en TSO ahorra seis dólares estadounidenses en las consecuencias de la drogodependencia, como son el crimen, el desempleo, el abastecimiento de terapia antirretrovírica y las muertes asociadas al sida.

Las personas que cumplen con los programas de terapia de sustitución de opiáceos acuden cada día a una clínica para tomar una dosis de metadona, sustancia que ayuda a paliar su dependencia de los opiáceos.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que se aumente la cobertura de las terapias de sustitución de opiáceos a un 40% de los usuarios de drogas inyectables para reducir el número de nuevas infecciones por el VIH.

En Belarús, la financiación de la reducción de daños se está pasando, a ritmo constante, del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria a los recursos domésticos. La terapia de sustitución de opiáceos ya casi está completamente financiada por parte del Estado.

Hace 13 años, Alexander participó en un programa de rehabilitación. Hoy es psicólogo y ayuda a otras personas a recuperarse de la drogodependencia por medio de asesoramiento inter pares, meditación y psicoterapia. Su experiencia demuestra que una vida libre de drogas es posible.

Durante una visita a Belarús, Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, se reunió con el personal y los clientes de un centro de TSO en Minsk. Allí, dio la enhorabuena al personal del centro por su labor.

El Director ejecutivo dijo: “Puedo decir con seguridad que este es uno de los mejores programas de terapia de sustitución de opiáceos que conozco. Suministra servicios exhaustivos y holísticos centrados en las personas”.

Además, los clientes compartieron testimonios personales con el Sr. Sidibé. “Ahora creen en su futuro. El programa de terapia de sustitución de opiáceos respeta la dignidad de las personas y restablece el capital social”, declaró.

También añadió que “puede verse que el programa de reducción de daños funciona en Belarús y debe aumentarse”.

Las pruebas de la efectividad de la reducción de daños sirven de base para un paquete exhaustivo de intervenciones para prevenir la propagación del VIH y reducir otros daños relacionados con el uso de drogas.

Fotografía: ONUSIDA/Alexandr Konotop

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Ghana: abordar la barrera del estigma y la discriminación para las mujeres

27 Marzo 2017

Patience Eshun, una abuela viuda de Ghana que perdió a su hija el año pasado por el VIH, sabe lo destructiva que puede llegar a ser la discriminación relacionada con el VIH.  “Mi hija se negó a ir al hospital para recibir medicamentos. Mi hija murió por miedo a la estigmatización y a la discriminación”, aclaró.

La Sra. Eshun es una de las miles de viudas que viven en Ghana que han experimentado los efectos del estigma y de la discriminación en las personas que viven con el VIH. La Sra. Eshun y un grupo de mujeres acompañaron a la directora adjunta de ONUSIDA, Jan Beagle, en un diálogo organizado por la Fundación Mama Zimbi (MZF, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental que busca empoderar y apoyar a las viudas a través de su proyecto Red de Alianza de Viudas (WANE, por sus siglas en inglés). El objetivo era debatir los retos a los que se enfrentan las viudas y las mujeres que viven con el VIH.

La Sra. Beagle visitó Ghana para comprometerse con el Gobierno y con otras partes interesadas a la luz de la presidencia de Ghana en la Junta de Coordinación del Programa de ONUSIDA. 

En Ghana, las mujeres se encuentran entre las personas más afectadas por el VIH. La prevalencia entre las mujeres de 15 a 49 años es casi el doble de la que se da entre los hombres de la misma edad (2,0% frente al 1,3%). Las viudas se encuentran entre las mujeres más pobres de Ghana. Su pobreza está relacionada con la privación de sus derechos y con la falta de acceso a la justicia debido a costumbres, tradiciones y códigos religiosos discriminatorios. Las viudas de Ghana a menudo se enfrentan a reglamentaciones jurídicas que no respaldan la protección de sus derechos. Con frecuencia, las viudas pierden tierras y posesiones, y son desalojadas de sus casas cuando pierden a sus cónyuges. A menudo, el estigma y la discriminación se exacerban para las viudas que viven con el VIH.

Como respuesta a estos desafíos, Akumaa Mama Zimbi, una ghanesa líder de los derechos de la mujer y presentadora de televisión y radio, puso en marcha una red (WANE) para apoyar el desarrollo socioeconómico sostenible de las viudas. El proyecto proporciona a las viudas de Ghana competencias de empleabilidad, educación en derechos humanos, salud reproductiva y programas de integración social. A través de WANE, se han formado más de 400 agrupaciones de viudas en Ghana, con una afiliación que supera los 8000 miembros en todo el país. La organización también proporciona pequeños talleres de generación de ingresos y de formación para viudas en áreas como la costura, el horneado de pan, la apicultura y la agricultura a pequeña escala.

“Estamos fervientemente comprometidos a luchar para defender una política exhaustiva y una orientación legal para elevar los estándares de las viudas y de todas las mujeres en Ghana. Necesitamos empoderar a las mujeres y garantizar que los hombres también participan plenamente en el debate: necesitamos trabajar juntos para lograr un futuro mejor”, declaró la Sra. Zimbi.

Durante el encuentro, Ogyedom Tsetsewah, una reina madre (líder comunitaria tradicional) y defensora de los derechos de la mujer, explicó que, si una viuda se enfrenta a una injusticia, no puede recurrir, o apenas puede, ni en su comunidad ni en los tribunales. Además, aclaró que los líderes tradicionales tienen un papel importante que desempeñar. “Los líderes tradicionales tienen una clara función a la hora de defender, junto con el liderazgo político nacional, la situación de las viudas y la importancia crucial de invertir en la protección social de las viudas para permitirles contribuir a la resistencia de las comunidades”, afirmó.

Las mujeres y jóvenes compartieron sus experiencias relativas a la discriminación y a las dificultades relacionadas con el VIH. Fue un debate muy sincero, en el que muchas mujeres compartieron sus propias impresiones tras experimentar cómo sus amigos eran estigmatizados y discriminados, incluso por ellas mismas. 

La Sra. Beagle elogió el coraje y la resistencia de las viudas, mientras reflexionaba acerca de cómo “las viudas que viven con el VIH a menudo se enfrentan a una triple discriminación: por ser viudas, por ser mujeres y por su estado serológico. A través del empoderamiento económico, se vuelven autosuficientes e incluso se convierten en líderes en sus comunidades, pueden sensibilizar acerca del VIH y hacer frente al estigma y a la discriminación”.

Actualmente, MZP está trabajando para establecer un lugar permanente con el fin de proporcionar formación profesional, educación en derechos humanos, salud reproductiva y programas de integración social a las hijas de las viudas vulnerables en Ghana. Una vez que se implemente esta iniciativa proporcionará habilidades y empleo a más de 3000 mujeres jóvenes vulnerables. 

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Reclamar los derechos de las personas transgénero en América Latina y el Caribe

31 Marzo 2017

Las personas transgénero continúan enfrentándose al estigma, a la discriminación y al rechazo social generalizados en América Latina y el Caribe. En la mayoría de los países de la región, no se reconoce legalmente la identidad de género afirmada de las personas transgénero. Sin documentos oficiales que reconozcan su identidad de género, a las personas transgénero a menudo se les niega el acceso a derechos básicos, como el derecho a la sanidad, a la educación, a la justicia y al bienestar social. Asimismo, las personas transgénero son más susceptibles a la violencia, entre ellas la violencia física y sexual.

Las mujeres transgénero también se ven especialmente afectadas por el VIH. Las estimaciones muestran que la prevalencia del VIH entre las mujeres transgénero de la región oscila entre el 8% y el 23%, y que hay pocos programas de apoyo que abordan sus necesidades específicas. Cuando estos programas existen, rara vez incluyen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva o a servicios de prevención, pruebas y tratamiento del VIH.

Sin embargo, la comunidad transgénero se manifiesta cada vez más acerca de los desafíos a los que se enfrenta. Marcela Romero, coordinadora de REDLACTRANS, la Red de personas trans de Latinoamérica y el Caribe, afirmó que “los países deben adoptar medidas urgentes para promulgar leyes firmes de no discriminación con respecto a la identidad de género, y aprobar leyes de identidad de género para garantizar el acceso a la educación, al trabajo, a la vivienda y a los servicios sanitarios. Estas leyes otorgan a las personas transgénero el derecho a la sanidad y al acceso a todas las ventajas y oportunidades que tiene cualquier otro ciudadano. Sin este derecho, no podemos acceder a los servicios de prevención, atención y tratamiento del VIH”.

En 2012 en Argentina, REDLACTRANS y ATTTA, la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina, desempeñaron un papel crucial a la hora de aprobar una ley que otorga a las personas transgénero el derecho a solicitar que su sexo, nombre e imagen recogidos, sean modificados para que se correspondan con la identidad de género autopercibida.

Estas leyes de identidad de género mejoran en gran medida la calidad de vida de las personas transgénero. “En países en los que se ha logrado el reconocimiento legal de la identidad de género afirmada, las personas transgénero disfrutan de una esperanza de vida mayor. Las leyes de identidad de género reconocen a las personas transgénero como seres humanos (como ciudadanos), incluyen a las personas transgénero en los programas de los gobiernos y reducen la transfobia, el estigma y la discriminación”, explicó la Sra. Romero.

El Día Internacional de la Visibilidad Transgénero homenajea cada año, el 31 de marzo, a las personas transgénero y conciencia sobre la discriminación a la que se enfrentan las personas transgénero en todo el mundo. Con motivo de este día, la Sra. Romero tiene un mensaje simple pero directo: “No pedimos otros derechos; pedimos los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Una persona que no tiene una identidad no existe. ¡Somos parte de la sociedad!”.

ONUSIDA está trabajando para garantizar que se cumple el objetivo de la Declaración Política sobre el VIH y el sida de 2016 de asegurar el acceso a las opciones de prevención combinada a por lo menos el 90% de las personas para 2020, especialmente a las jóvenes y adolescentes en países con alta prevalencia y a los grupos de población clave, como las personas transgénero. 

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Transformándoles la vida a personas que se inyectan drogas por medio de un tratamiento voluntario

16 Marzo 2017

Hendro trabajaba como conductor para una empresa privada en Yakarta (Indonesia) cuando, hace dos años, comenzó a consumir heroína por influencia de un compañero.

“Empecé a volverme adicto”, dijo Hendro, que prefiere usar solo su nombre. “Pronto dejé de sentirme bien si no consumía drogas. No me podía concentrar. Y esta situación duró unos siete meses hasta que mi vida se sumió en el caos”.

Su rendimiento laboral se vio afectado y empezó a tener discusiones diarias con su mujer. Se susurraba a sí mismo “Esto no está bien. Acabaré conmigo mismo. Todos los días intentaba, sin cesar, mantenerme alejado de las drogas, pero el ansia por consumir era muy dolorosa. Era inconcebible”.

Un día Hendro se enteró de que existía un innovador programa sobre drogas con sede en una gran casa de la ciudad de Bogor, a una hora de Yakarta. El edificio, alegre y con el césped recién cortado, ofrece un ambiente acogedor y afectuoso que se acentúa con la presencia de dos perros que saludan a los visitantes con unos amables olisqueos.

Sam Nugraha fundó el programa Rumah Singgah PEKA en 2010. “El centro de tratamiento PEKA es diferente a cualquier otro, ya que es completamente voluntario”, declaró. “Cada cliente ha decidido participar por cuenta propia”.

En la región Asia-Pacífico hay 4 millones de usuarios de drogas inyectables, lo que equivale a un tercio de las personas que se inyectan drogas a escala mundial. Este hecho sitúa a la región a la vanguardia del mayor problema de drogas inyectables del mundo.

Una respuesta común al uso de drogas en la región es el confinamiento de los usuarios de drogas inyectables en centros obligatorios de tratamiento y rehabilitación.

“El enfoque de PEKA no puede aplicarse a todo el mundo. Los clientes deben ser conscientes de lo que tienen que hacer y estar dispuestos a realizar cambios”, dijo el Sr. Nugraha.

Antes de inscribirse en el programa PEKA, los participantes se someten a un largo proceso de evaluación para determinar si el centro se adapta a sus necesidades.

“Cuando entré a formar parte de PEKA estaba decidido a recuperarme y a redescubrir a esa persona que estaba perdida por culpa de las drogas”, recordó Hendro.

Los clientes analizan con sus asesores cuál es el mejor plan de tratamiento. Pueden elegir entre vivir dentro o fuera de PEKA, pero si optan por la primera opción, deben respetar la condición del centro de cero tolerancia por el consumo de drogas en sus instalaciones. Algunos clientes eligen una abstinencia completa, otros se inscriben en terapias de sustitución de opiáceos y, para aquellos que quieren continuar inyectándose drogas, PEKA cuenta con un programa de agujas y jeringuillas. Además, a todos los clientes se les anima a participar en sesiones de terapia grupales e individuales.

“El 90 % de nuestro personal tiene experiencia en el uso de las drogas”, afirmó el Sr. Nugraha, “así que comprenden los retos a los que hacen frente los clientes, así como el tipo de apoyo que necesitan”.

Hendro decidió vivir en el centro de PEKA y participar en el programa de tratamiento de mantenimiento con metadona. Un asesor acudió con él a una clínica pública, donde un médico fijó su dosis óptima de metadona. Empezó con 50 mg al día, pero después de un año ha ido reduciendo la cantidad.

PEKA trabaja en asociación con clínicas públicas. El personal no solo acompaña a los clientes para que tengan acceso a la metadona, sino que también recogen y llevan al centro un suministro de cinco días de metadona para personas que han establecido una rutina constante.

“Las clínicas de salud pública han limitado sus horas de trabajo, así que nosotros suplimos esa carencia prestando servicios las 24 horas”, dijo el Sr. Nugraha. “La gente puede venir en cualquier momento”.

Agustina Susana Iswati, directora de la clínica sanitaria Gedung Badak, está de acuerdo. “La cooperación con grupos comunitarios es necesaria, ya que ellos son los que saben lo que está ocurriendo realmente”.

Los usuarios de drogas inyectables son vulnerables al VIH, la hepatitis, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas. La prevalencia del VIH entre personas que se inyectan drogas supera el 30% en varias ciudades asiáticas. Además, solamente el 30% de los usuarios de drogas inyectables en Asia y en el Pacífico conocen su estado serológico.

“Ofrecemos a todos nuestros clientes el acceso a pruebas del VIH. Si el resultado de la prueba es positivo, les ayudamos a que comiencen con un tratamiento antirretrovírico tan pronto como sea posible”, expuso el Sr. Nugraha.

Evi Afifah, del hospital Mahdi Bogor, considera que la colaboración con PEKA en materia de servicios relacionados con el VIH resulta provechosa. “PEKA nos ayuda a llegar hasta nuestros amigos, quienes más necesitan pruebas del VIH, tratamiento y atención”, afirmó.

Desde el año 2010, PEKA ha ofrecido una serie de servicios a casi 1000 clientes. Las encuestas de asesoramiento realizadas a personas que pasaron por todo el programa de tratamiento muestran resultados prometedores. Un número significativo de clientes informó de que su drogodependencia y calidad de vida habían mejorado, y de que su implicación en actividades delictivas se había reducido considerablemente.

Todo este éxito ha ganado reconocimiento local. En 2014 y 2016, el alcalde de Bogor reconoció a la organización como una institución excelente.

“PEKA es una organización que ha superado la prueba del tiempo”, manifestó Bima Arya Sugiarto, alcalde de Bogor. “Con su amplia experiencia, PEKA se merece nuestro reconocimiento, que a su vez puede motivar a otros grupos comunitarios para que sean constantes y se centren en su trabajo”.

Quizá el respaldo más importante para PEKA son sus clientes, entre los cuales algunos están trabajando actualmente para la organización.

Iko, un compañero asesor sobre el VIH, dijo: “Aparte de ayudar a personas que se inyectan drogas, también me estoy ayudando a mí mismo. Eso es lo más importante. Me hace feliz”.

Después de nueve meses viviendo en PEKA, Hendro fue capaz de regresar a casa con su familia y pudo volver a trabajar como conductor. Su experiencia le cambió la vida.

“En PEKA me volví a sentir acogido por una familia. Cuando consumía drogas estaba apartado y abandonado. Aquí encontré la fuerza otra vez”, dijo Hendro.

 

ONUSIDA está trabajando para apoyar a los países con el objetivo de que alcancen los objetivos establecidos en la Declaración Política sobre el VIH y el sida de las Naciones Unidas de 2016, lo que incluye asegurar el acceso a opciones de prevención combinada del VIH, entre ellas la reducción de daños, para el 90% de los usuarios de drogas inyectables.

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Detener la aparición de nuevas infecciones por el VIH entre los usuarios de drogas inyectables

16 Marzo 2017

Como parte de los esfuerzos de ONUSIDA para detener la aparición de nuevas infecciones por el VIH entre los usuarios de drogas inyectables, ONUSIDA manda un mensaje urgente a la Comisión de estupefacientes, con motivo de su sexagésima sesión en Viena (Austria). En una declaración a la comisión, ONUSIDA advierte del vertiginoso aumento de las nuevas infecciones por el VIH entre las personas que se inyectan drogas, y señala que los países no invierten en estrategias eficaces para abordar este creciente problema, ni tampoco las llevan a cabo.

La infección por el VIH entre las personas que se inyectan drogas es un problema global de gran importancia. Entre 2011 y 2014, se produjo un incremento del 33% de las nuevas infecciones por el VIH entre las personas que se inyectan drogas. Actualmente, en torno al 14% de los 12 millones de usuarios de drogas inyectables de todo el mundo (1,6 millones de personas) vive con el VIH.

ONUSIDA calcula que las personas que se inyectan drogas tienen 24 veces más probabilidades de vivir con el VIH que las personas de la población general. A pesar de esto, los usuarios de drogas inyectables a menudo son objeto de la exclusión y de la marginación, y son excluidas de los servicios que priorizan la salud y los derechos humanos.

La buena noticia es que hay programas sencillos y rentables que funcionan. Por ejemplo, las terapias de mantenimiento con metadona se han asociado a la reducción del 54% del riesgo de infección por el VIH entre los usuarios de drogas inyectables. Sin embargo, muchos países siguen reticentes a implementar estos enfoques ya probados. Únicamente alrededor del 50% de los países que ha notificado un consumo de drogas inyectables implementa programas eficaces de reducción de daños.

Distintos estudios han demostrado que, si los países pusieran a disposición terapias de mantenimiento, cada año podrían prevenirse 130 000 nuevas infecciones por el VIH fuera del África subsahariana. Esto sería un gran paso adelante para poner fin a la epidemia de sida como una amenaza para la salud pública para el año 2030.

Asimismo, hay graves deficiencias en la financiación, dado que la mayor parte de la financiación destinada a los programas de reducción de daños, sobre todo en países de ingresos bajos, procede de fuentes internacionales. Entre los años 2010 y 2014, solo el 3,3% de los fondos para la prevención del VIH fue destinado a programas para usuarios de drogas inyectables. Para llegar a este grupo de población clave con programas eficaces para prevenir la infección por el VIH, ONUSIDA calcula que la inversión anual en la prevención del VIH para las personas que se inyectan drogas, en países de ingresos bajos y medios, deberá aumentar más de diez veces hasta alcanzar los 1,5 mil millones de dólares para el año 2020.

Es evidente que tienen que producirse cambios para obtener resultados. En 2016, los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron la Declaración Política sobre el VIH y el sida, en la que se comprometían a garantizar que el 90% de los grupos de población clave, como las personas que se inyectan drogas, tengan acceso a los servicios de prevención combinada del VIH.

El suministro de un paquete integral de servicios, como los programas de intercambio de agujas y jeringuillas y las terapias de sustitución de opiáceos, en un entorno legal y normativo que permita el acceso a servicios, será esencial para prevenir las infecciones por el VIH y para reducir el número de muertes asociadas a enfermedades relacionadas con el sida, la tuberculosis, la hepatitis viral y las infecciones de transmisión sexual. ONUSIDA está colaborando estrechamente con los distintos países para ayudarles a alcanzar estos importantes objetivos con plazos definidos.

 

Quotes

“Para poner fin a la epidemia de sida y conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, necesitamos estrategias que sitúen a las personas en un lugar clave y que garanticen a todos el acceso a los servicios de salud y de base comunitaria”.

Luiz Loures director ejecutivo adjunto, ONUSIDA

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Mozambique: un paso adelante para acelerar su respuesta al sida

07 Marzo 2017

Durante una visita a Mozambique los días 6 y 7 de marzo, el director ejecutivo adjunto de ONUSIDA, Luiz Loures, aplaudió los esfuerzos realizados por el país para acelerar su respuesta al sida. La visita tuvo lugar en un momento crucial para Mozambique, que está decidido a aprovechar la oportunidad de acelerar su respuesta al sida con el apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria y del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés).

Mozambique se encuentra entre los países más afectados por la epidemia de sida.  En 2015, la prevalencia del VIH entre los adultos se estimó en un 10,5 %, cuando aproximadamente 1,5 millones de personas vivían con el VIH. Sin embargo, y a pesar de los desafíos a los que tiene que hacer frente el país, Mozambique es un claro ejemplo de cómo se puede progresar gracias al compromiso político y al apoyo internacional.

Durante su visita, el Sr. Loures celebró reuniones constructivas con altos funcionarios del gobierno, con representantes de las Naciones Unidas, con el embajador de los Estados Unidos y con miembros de la sociedad civil.  Su objetivo principal fue reunir a los socios internacionales para que renovasen su compromiso con el país.

En una reunión con la ministra de Sanidad, Nazira Karimo Vali Abdula, el Sr. Loures felicitó al Gobierno por sus importantes progresos. Reconoció que, aunque sigue habiendo dificultades, la experiencia del país constituye un referente para el mundo en lo que respecta a cómo responder a la epidemia, independientemente de las circunstancias.  La ministra destacó la relevancia de ONUSIDA como una plataforma coordinadora clave para la comunidad internacional y elogió su liderazgo estratégico a nivel mundial.

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Vamos

07 Marzo 2017

Lo primero que llama la atención del coronel Alain Azondékon es que siempre está en movimiento. Es alto, su cabeza y hombros pueden verse por encima de la multitud, y, para expresar sus sentimientos, usa todo su cuerpo. Así que no sorprende que termine cada frase con un “¡vamos!”.

El Coronel es el director de Camp Guezo, el hospital pediátrico de VIH en la ciudad de Cotonou (Benin), y ha empezado un movimiento para poner a los jóvenes y a las familias en el centro de atención.

Tras observar los reconocimientos médicos tradicionales, se dio cuenta de que, durante los exámenes médicos, se separaba a los niños de sus madres por medio de una cortina. Por ello, el Coronel cambió el mobiliario de sitio: se aseguró de que la camilla se situara en paralelo al lugar en el que se sientan los padres, de modo que siempre pudieran mantener el contacto visual con sus pequeños, así como con los médicos y enfermeros.

Esto fue solo el principio. También se percató de que los jóvenes que estaban a su cuidado no solo necesitaban medicamentos para llevar una vida sana. Introdujo apoyo psicosocial para abordar la presión de vivir con el VIH durante la adolescencia y creó una red de jóvenes que viven con el VIH, organizada por un joven que también vive con el VIH.

Al hablar con el Coronel, uno tiene la sensación de que ha intentado pensar en todo. “Una madre nunca viene sola”, destacó. “Tiene a sus hijos, a veces el padre viene también, y lleva un bolso que contiene su “vida””.

El Coronel se ha asegurado de que, en lugar de sillas, las salas de consulta y las de terapia contengan pequeños sofás con espacio suficiente para la familia, así como para la madre y su bolso.

Son estos pequeños detalles, junto con la excelente gestión, los que han hecho que el hospital Camp Guezo tenga un gran éxito. Los niños que nacen con el VIH reciben atención desde su nacimiento. Así, el hospital pediátrico ha logrado reducir la tasa de mortalidad entre niños que viven con el VIH desde un 30% hasta menos del 5%.

Algunos pacientes ya son adultos con hijos, y tienen muy poco interés en cambiarse al sistema normal de atención sanitaria.

“A veces me llaman papá y me preguntan: “Papá, ¿por qué me tengo que ir a la otra clínica en la que no me conocen?””, nos contó el Coronel.

Dentro de poco, los pacientes de Camp Guezo lo tendrán más fácil para cambiarse a otras instalaciones sanitarias. Se le ha pedido al Coronel que reproduzca este modelo en otras clínicas de Benin.  

“Este es el tipo de enfoque centrado en las personas que estamos buscando en África y en el mundo”, dijo Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, mientras recorría la clínica. “Se han empleado recursos muy valiosos para lograr mantener a las familias en un ambiente seguro en el que puedan acceder a la atención y al apoyo que necesitan”. 

Se calcula que unas 69 000 personas viven con el VIH en Benin. El número de nuevas infecciones por el VIH entre niños sigue cayendo conforme las mujeres embarazadas que viven con el VIH acceden a medicamentos antirretrovíricos que salvan vidas y evitan que los bebés se infecten en el parto o durante la lactancia. 

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Prevenir la transmisión maternoinfantil en zonas productoras de café en Guatemala

08 Diciembre 2016

La prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH sigue siendo uno de los mayores retos a los que se enfrenta la respuesta al VIH en Guatemala. En el año 2015, la cobertura de pruebas del VIH entre mujeres embarazadas fue del 42%. Actualmente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se ha asociado con la Fundación de la Caficultura para el Desarrollo Rural (Funcafé), la Asociación Nacional del Café, el programa nacional sobre el sida y otros organismos de las Naciones Unidas, como ONUSIDA y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Su objetivo es promover el acceso a las pruebas del VIH y a programas de prevención y tratamiento entre las mujeres que trabajan en plantaciones durante la temporada de corte de café.

A menudo, los trabajadores de temporada de las plantaciones de café poseen información limitada sobre el VIH y otros problemas de salud, además de acceso restringido a los servicios de atención y apoyo relativos al VIH. Además, existe un desafío adicional: los trabajadores de estas plantaciones están sujetos a altos niveles de movilidad y migración. El nuevo programa aprovecha la red de 16 centros de salud  comunitarios que Funcafé ha establecido en áreas montañosas en las que se produce café para proporcionar información acerca de la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH, así como para promover las pruebas del VIH y los tratamientos para mujeres embarazadas.

El proyecto tiene como objetivo diagnosticar a las mujeres embarazadas que viven con el VIH y remitirlas al sistema oficial de salud. De esta forma, pueden realizarse pruebas adicionales para confirmar su estado e iniciar el tratamiento antirretrovírico. La OIT y sus asociados proporcionan apoyo técnico para formar a los trabajadores sanitarios comunitarios en la prestación de servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH. Asimismo, facilitan el acceso de las personas que lo necesitan a los servicios de tratamiento y prevención del VIH y logran aumentar la cobertura de las pruebas y del tratamiento en mujeres embarazadas.

«Se trata de una iniciativa innovadora que busca fortalecer el acceso de las mujeres a los servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH. Para ello, pretende vincular el sistema de salud comunitario y el sistema nacional de salud y promover una asociación multisectorial entre el sector privado, el Ministerio de Salud y los asociados internacionales, con la participación activa de las comunidades», afirma Ricardo García, director nacional de ONUSIDA en Guatemala.

Entre otros aspectos, la iniciativa busca formar a las matronas de la comunidad en el campo de la prevención del VIH y de la transmisión maternoinfantil del VIH en las plantaciones de café. Las matronas desempeñan un papel importante en las zonas rurales, ya que actúan como punto de entrada de las mujeres embarazadas en el sistema sanitario. Este proyecto común también pretende concienciar a los hombres que trabajan en las plantaciones de café y a los que viven en zonas rurales sobre la prevención del VIH y la igualdad de género. 

«El lugar de trabajo nos brinda la oportunidad de fomentar la salud y de facilitar el acceso a la información sobre las herramientas de prevención del VIH, no sólo entre nuestros empleados y sus familias, sino también en las comunidades en las que trabajamos, lo que beneficia a toda la población», explica Mynor Maldonado, director ejecutivo de Funcafé.

La iniciativa forma parte de un programa más amplio en el que la OIT y ONUSIDA han estado trabajando desde 2013. La OIT y sus asociados están estudiando iniciativas similares en otros sectores de la agroindustria. 

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Fruta, preservativos y explosión de creatividad en la celebración del Día mundial del sida en Ginebra

05 Diciembre 2016

Una fresa en rodajas ante un fondo rosa pregunta «¿Quieres probar? Protégete»; un plátano cubierto por un preservativo exclama «Mejor así»; un dibujo de un hombre y una mujer en miniatura con equipos de buceo que emergen de la ropa interior de un varón bajo el rótulo «Buceo asegurado». Estas son algunas de las interpretaciones de lo que la prevención del VIH significa para los estudiantes de un instituto profesional de artes de Ginebra.

En los meses previos al Día mundial del sida de este año, ONUSIDA colaboró junto a la escuela de arte Centre de Formation Professionnelle Arts (CFP Arts) para crear una exposición centrada en la temática de la prevención del VIH.

Los estudiantes de los departamentos de artes gráficas y vídeos interactivos de la escuela han participado en este proyecto mediante la producción de expresiones artísticas que cobraron la forma de pósteres y vídeos acerca de la prevención del VIH, lo que significa para ellos y cómo les afecta.  Además, esta colaboración ayudó a los estudiantes a comprender qué es la prevención del VIH e inició un diálogo con un grupo de edad clave.

La inauguración de la exposición de arte tuvo lugar en la sede central de ONUSIDA en Ginebra (Suiza), como parte del evento conmemorativo por el Día mundial del sida.  Mariangela Simao, directora del Departamento de Derechos, Cuestiones de género, Prevención y Movilización comunitaria de ONUSIDA, destacó la importancia de contar con la presencia de tantos jóvenes y de concienciar a las nuevas generaciones.

«Hoy es un día en el que nos juntamos para recordar todas las vidas que se han perdido. Es, además, un día para celebrar nuestros éxitos y lo lejos que hemos llegado», declaró. «¡El VIH puede prevenirse! Debemos acabar con el ciclo de la infección, por lo que contamos con vosotros», añadió Simao, dirigiéndose a los estudiantes.

La decana de artes visuales de la escuela, Judith Behar, explicó cómo CFP Arts había disfrutado asignando los proyectos a los alumnos; proyectos que sirven a una causa que va más allá de las paredes de la escuela. 

«Nuestros estudiantes acogieron el tema de la prevención del VIH con verdadera pasión y se volcaron realmente a nivel personal al darse cuenta de que el sida sí que les concierne». 

Los pósteres y vídeos estarán expuestos en el edificio de ONUSIDA hasta el 18 de enero de 2016. 

 

Pósteres ganadores

Primer premio para Magali Mühlig por su creatividad y su positivo mensaje acerca del «héroepositivo».

Segundo premio para Joana Ruiz por alentar un cambio de comportamiento con un claro mensaje: siempre llevamos con nosotros un teléfono móvil, ¿por qué no un preservativo? 

Tercer premio para Capucine Fernez por la belleza artística de su pintura: una mujer protegida o bien informada, según la interpretación de cada uno.

 

Precios honoríficos Félicitations du jury

El mensaje simple e inspirador de Laura Chappuis.

El chiste sobre llevar calcetines de Loraine Friedli.

El mensaje simple pero poderoso de Esaia Girardet: «¿Quién es Sida?».

El tatuaje con el mensaje acerca del VIH «Para siempre», de Julie Bertschmann.

 

Vídeos ganadores

Primer premio para Derek Amez-Droz por su vídeo humorístico: una retrospección a los vídeos de educación sexual que se ponían en los colegios durante los años 80.

Segundo premio para Daniel Chavaz por unos dibujos de animación encantadores con un preservativo a modo de capa. 

Tercer premio para Immanuel Nour por su vídeo simple y de museo. 

 

Precios honoríficos Félicitations du jury

Jamy Hermann y Benaiah Finkel por su clásico vídeo musical romántico que incita al uso del preservativo.

Hanaa Joowalay por su edición de un precioso vídeo artístico.

La encantadora animación de Melvyn Frash y Oliver Fehlmann.

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Solucionar las carencias en la inversión para la prevención del VIH

28 Noviembre 2016

A pesar de los avances contra el VIH que se han logrado en los últimos 15 años y de la disponibilidad de métodos de tratamiento y prevención ya comprobados, el número anual de nuevas infecciones por el VIH entre los adultos ha permanecido invariable desde 2010 en aproximadamente 1,9 millones al año. Además, ha habido un resurgimiento de nuevas infecciones por el VIH entre los grupos de población clave en algunas partes del mundo.

Las inversiones inadecuadas en prevención, así como las inversiones mal orientadas que no llegan a las poblaciones y a los lugares más afectados son algunas de las causas de las carencias en materia de prevención. Gracias a un análisis realizado en cuatro países situados en diferentes regiones y con diferentes tipos de epidemias, se descubrió que la financiación de programas primarios de prevención del VIH bien orientados y que resultaran efectivos era escasa: el 6% de las inversiones totales de VIH en Brasil, el 4% en Camerún, el 15% en Myanmar y el 10% en Sudáfrica. La asignación por países para la prevención primaria del VIH (excluyendo la transmisión maternoinfantil del VIH, así como las pruebas voluntarias del VIH y los servicios de asesoramiento) representa aproximadamente el 15% del gasto total en VIH. El Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida y el Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria han llevado a cabo esta distribución.

Ahora que la financiación para la prevención está siendo superada por la financiación para el tratamiento, menos de una de cada cinco personas con mayor riesgo de infección por el VIH tiene acceso en la actualidad a programas de prevención. Los modelos elaborados por ONUSIDA han demostrado que invertir alrededor de una cuarta parte de los recursos necesarios para la respuesta al VIH en los servicios de prevención del VIH sería suficiente para poder llevar a cabo una gran variedad de programas de prevención. Entre ellos se incluyen los programas de preservativos, la profilaxis previa a la exposición, la circuncisión médica masculina voluntaria, la reducción de daños, los programas que capacitan a las mujeres jóvenes y a las niñas, y la movilización y la aportación de paquetes de servicios esenciales para y con los grupos de población clave.

Invertir más en la prevención también contribuye a que los programas de tratamiento alcancen sus objetivos. Los programas de prevención, incluyendo el suministro de información sobre el VIH, la distribución de preservativos y la difusión entre jóvenes y grupos de población clave, son a menudo la puerta de entrada de algunas personas a las pruebas y el tratamiento del VIH. Los programas comunitarios de prevención dirigidos por iguales también son fundamentales para reducir el estigma y la discriminación. Al mismo tiempo, la expansión del acceso al tratamiento aporta opciones a las personas en mayor riesgo de infección y los alienta a averiguar su estado serológico. Esto, a su vez, brinda la oportunidad de mantener a las personas seronegativas en los programas de prevención activos. Reducir el número de personas que contraen el VIH y que necesitarán tratamiento hace que los programas de terapia antirretrovírica sean más sostenibles.

En diciembre de 2015, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, pidió que se invirtiera una cuarta parte en la prevención del VIH. En junio de 2016, los Estados miembros de las Naciones Unidas se comprometieron en la Declaración política de 2016 para poner fin al sida a garantizar que los recursos financieros para la prevención sean adecuados y constituyan, de media, no menos que la cuarta parte del gasto mundial destinado al sida.

Varios países ya han tomado medidas para aumentar sus fondos internos destinados a la prevención del VIH, incluida Namibia, que se ha comprometido a invertir el 30% de su presupuesto para el VIH en la prevención del VIH entre adultos y niños. 

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