Feature Story

Los grupos comunitarios están reduciendo el estigma en los entornos de atención sanitaria de Asia

26 Mayo 2017

Dy Sokha saluda con afecto y una sonrisa radiante a médicos, enfermeros y pacientes mientras recorre los bulliciosos pasillos del hospital Khmer Soviet Friendship en Nom Pen (Camboya). Lleva puesta una blusa rosa salmón y su atuendo resulta radiante. Es la asesora a tiempo completo de la ARV Users Association (AUA), una organización comunitaria que atiende a personas seropositivas.

"Hay veces que al empezar una sesión de asesoramiento el cliente evita mirarme a la cara",afirma Dy Sokha. "Agachan la cabeza, se retuercen las manos... Se sienten muy avergonzados. En estos casos complicados, utilizo mi propia experiencia para romper el hielo".

A Dy Sokha le diagnosticaron el VIH hace unos 20 años y comenzó a tomar antirretrovíricos en 2004. El tratamiento contra el VIH mejoró significativamente su salud y ahora tiene las fuerzas necesarias para seguir adelante con su ajetreada vida de asesora.

"Me he convertido en un modelo para mis clientes porque ven que tengo éxito y comprenden que solo porque tengas VIH no significa que tengas que desaparecer de la sociedad", afirma.

AUA, que presta servicio en siete hospitales de dos provincias, es una de las pocas organizaciones comunitarias para el VIH de Camboya cuyo personal trabaja codo con codo con el personal sanitario. Además de ofrecer una serie de servicios como el asesoramiento para el cumplimiento del tratamiento y para la prevención del VIH, la organización le da una importancia especial a prevenir el estigma y la discriminación en los hospitales en los que trabaja.

El 85 % de las 40 personas que trabajan en AUA son seropositivas y saben de primera mano cómo la discriminación puede conducir al aislamiento social y afectar negativamente a la salud y el bienestar personales. El grupo facilita la comunicación entre sus clientes y los profesionales sanitarios, y suele organizar reuniones con el personal del hospital para hacerle llegar sugerencias.

"Nos coordinamos con las diferentes partes interesadas para fomentar y lograr la comunicación entre las personas seropositivas, aquellos que prestan servicios y la sociedad civil", dice Sienghorn Han, director ejecutivo de AUA.

En 2015 Asia Catalyst formó a AUA para que documentara las violaciones de los derechos humanos producidas en entornos sanitarios. La cooperación formaba parte de un estudio que Asia Catalyst llevó a cabo en cuatro países asiáticos en el que se advirtieron casos evidentes de discriminación en diversos ámbitos, como la negativa a prestar servicios, la segregación o el aumento arbitrario de las tarifas por los servicios sanitarios.

Cuando les hacen llegar un caso de discriminación, AUA trata de mediar para dar con una solución que resulte aceptable tanto para los profesionales sanitarios como para los clientes.

"Mantenemos un contacto estrecho con todos los niveles del hospital", afirma Dy Sokha. "El personal y yo nos sentamos juntos, el médico, el cliente y yo misma, para arrojar luz sobre el problema y poder ayudar al médico a afrontarlo lo mejor posible".

AUA también organiza sesiones de asesoramiento con los clientes para proporcionarles información precisa y para capacitarlos para que puedan defender sus derechos y negociar con los profesionales sanitarios.

A Bopha, seudónimo bajo el que prefiere ocultarse una mujer seropositiva, los servicios de AUA le parecieron especialmente valiosos cuando se quedó embarazada en 2013. "AUA me lo explicó todo, especialmente en cuanto a cómo debía cuidarme durante mi embarazo y cómo hablarle de mi condición de seropositiva a mi médico para que me proporcionara antirretrovíricos para evitar la transmisión del VIH a mi hija", cuenta.

Los funcionarios sanitarios camboyanos reconocen que los servicios que proporciona AUA ayudan a unos profesionales sanitarios que ya están muy atareados. Ngauv Bora, director adjunto de la Oficina Técnica del Centro Nacional para el VIH/Sida, Dermatología y ETS, dice, "Para los clientes, el personal de la AUA son como amigos, y confían en ellos más que en los asesores del hospital. AUA está ayudando a crear un entorno propicio".

La organización y más de una docena de otros grupos comunitarios, así como funcionarios sanitarios y expertos internacionales de 12 países participaron en la primera Consulta regional de Asia para abordar el estigma y la discriminación relacionados con el VIH en la atención sanitaria, que tuvo lugar los días 25 y 26 de mayo en Bangkok (Tailandia).

La consulta regional proporcionó una plataforma para que los países puedan alcanzar objetivos tangibles con la asistencia técnica de los colaboradores. Se reconoció el papel fundamental de las organizaciones comunitarias como colaboradores en la campaña para eliminar el estigma y la discriminación.

ONUSIDA está trabajando con los países para dotar a las personas infectadas, a las que están en riesgo de padecer o a las que padecen VIH de las herramientas necesarias para conocer sus derechos, para acceder al sistema judicial y a los servicios jurídicos y para prevenir y poder plantar cara a las violaciones de los derechos humanos.

Region/country

Feature Story

"Immune Nations" (Naciones inmunes)

23 Mayo 2017

En un cuarto oscuro, ves tu propia sombra en una pantalla grande. Unas luces blancas crean manchas que trazan arcos sobre la pantalla y sobre tu cuerpo.

Es el mortífero "Shadowpox" (virus de la sombra) que trata de infectarte.

Mirando tu alter ego de sombra en la pantalla, intentas sacudirte las manchas del cuerpo. Aparecen más manchas, y te das cuenta de que el virus no te ataca solo a ti, está atacando a todos los que te rodean. ¿Qué vas a hacer?

Esta es la clase de dilema al que se enfrentan los asistentes a "Shadowpox", una de las instalaciones de la nueva exposición "Immune Nations". Valiéndose de las proyecciones interactivas, "Shadowpox" proporciona a los participantes una experiencia única para combatir con la vacuna al virus mientras intentan salvar a quienes les rodean gracias a lo que los responsables de salud pública denominan "inmunidad de grupo": cuando una cantidad suficiente de personas ya es inmune a una enfermedad contagiosa, los que no están vacunados están relativamente a salvo porque se ha contenido la propagación.

Los dilemas y decisiones que la gente tiene que afrontar cuando interactúa con "Shadowpox" son similares a las situaciones reales de salud pública que se están produciendo por todo el mundo. Y esa es precisamente la reflexión que pretendía suscitar el Consejo de Investigación de Noruega al financiar y reunir a artistas, investigadores y responsables políticos para ver qué nuevos enfoques podían darle al discurso actual sobre la vacunación.

"Nos interesa explorar el papel que el arte y la cultura podrían representar en la toma de decisiones fundamentadas en cuanto a salud mundial", dijo Steven Hoffman, profesor de derecho en la Universidad de Ottawa y codirector del "Vaccine Project"(Proyecto vacuna).

Fue en el verano de 2015 en la Universidad de Ottawa, en una reunión de artistas renombrados y de expertos, donde surgieron las bases para una exposición de arte basado en hechos. "Shadowpox" surgió de la imaginación de un grupo de colaboradores con Alison Humphrey y Caitlin Fisher a la cabeza. La idea se desarrolló partiendo de una nueva enfermedad formada por sombras virales que podría combatirse con una vacuna. El concepto mezclaba los hechos y la ciencia ficción. En la mezcla de realidades de la instalación se combinan datos estadísticos reales con efectos de animación digital. "El resultado final es impresionante, divertido y provocador a partes iguales. Tiene todo lo necesario para que la gente se involucre en el asunto de las vacunas", dijo Natalie Loveless, codirectora y comisaria de la exposición.

El "Vaccine Project" es un acuerdo de colaboración que dura ya años y que ha alcanzado diferentes continentes y culturas. "Más de 100 personas y organizaciones colaboran en esta exposición", dijo Sean Caulfield, codirector del proyecto. "Tenemos colaboradores de laboratorios de realidad virtual y de universidades, y también de gobiernos y de las Naciones Unidas".

La exposición abrió por primera vez al público en la Galleri KiT de la Academia de Bellas Artes de Trondheim (Noruega) en marzo de 2017, tras lo que se desplazó a la sede de ONUSIDA en Ginebra (Suiza) donde Monica Geingos, primera dama de Namibia, la inaugurará el 23 de mayo. Las obras de arte estarán expuestas en ONUSIDA hasta el 30 de junio de 2017. 

Documentación

Feature Story

Alemania: preparados para predicar con el ejemplo para erradicar el sida.

23 Mayo 2017

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, se reunió en su reciente visita a Alemania con representantes del gobierno federal y local, y con miembros de la sociedad civil, de las comunidades afectadas por el VIH y del sector privado.

Bajo el liderazgo de la canciller Angela Merkel y Hermann Gröhe, ministro de salud, la salud mundial se ha convertido en una prioridad del programa internacional de Alemania, cuya culminación ha sido la primera Reunión de los Ministros de Salud del G20 que se celebró en Berlín, Alemania, el 19 y 20 de mayo.

Compromiso político

“Poner fin al sida es un objetivo histórico, y creo firmemente en que podemos conseguirlo. ONUSIDA tiene que mantener su papel de liderazgo en la respuesta mundial al sida. Tenemos que intensificar nuestros esfuerzos conjuntos y, para esa labor, ONUSIDA es fundamental”, dijo el Sr. Gröhe. “La salud es un requisito previo para el desarrollo social. Este es uno de los motivos por los que Alemania ha hecho de la salud mundial una prioridad durante nuestra presidencia del G20. Con esta decisión de Angela Merkel, nuestra canciller federal, la política para la salud mundial va a convertirse en la seña de identidad en lo que se refiere a la responsabilidad internacional de nuestro país. Solo si cooperamos y trabajamos juntos, el mundo podrá estar preparado ante futuras crisis sanitarias”, añadió.

Durante la reunión, el Sr. Sidibé agradeció al gobierno, y especialmente al Ministro de salud, su prolongado apoyo a ONUSIDA y su compromiso con la respuesta al sida. “Situar la salud en el programa del G20 y, sobre todo, celebrar una reunión de los Ministros de salud del G20 por primera vez es revolucionario”, dijo el Sr. Sidibé. “Pone de manifiesto que todos hemos comprendido que la asistencia sanitaria de calidad es esencial para la estabilidad social y económica”. Los participantes coincidieron en el riesgo de incurrir en la autocomplacencia y en que eso podría suponer un paso atrás en los avances conseguidos.

En su reunión con Thomas Silberhorn, secretario de estado parlamentario del Ministerio de Cooperación y Desarrollo Económicos, el Sr. Sibidé también destacó el papel esencial de ONUSIDA para poner fin a la epidemia del sida y en el impacto que esto tendría en los Objetivos de Desarrollo Sostenible en general.

Durante su visita, también habló con Bärbel Kofler, comisionado para las Políticas de derechos humanos y ayuda humanitaria de Alemania. Bärbel dijo, “El acceso a la salud es un derecho humano”. Ambos debatieron sobre la necesidad de un compromiso continuado para acabar con la discriminación y frenar la exclusión y los prejuicios, en especial en relación a aquellas personas en situación de vulnerabilidad que permanecen en el olvido. El Sr. Sidibé hizo hincapié en que no solo hay comunidades vulnerables en los países en desarrollo, sino que es posible encontrarlas en cualquier parte del mundo, desde Baltimore a Bamako.

Trabajar juntos para acelerar la respuesta al sida en Alemania

Seguidamente, el Sr. Sidibé se reunió con los representantes de la ciudad de Berlín, que se unieron a la iniciativa Acción acelerada en las ciudades en 2016, para tratar el compromiso a nivel local. Se reunió también con la organización no gubernamental Deutsche AIDS-Hilfe, que lanzó recientemente una campaña para acabar con el sida en Alemania para el 2020, y con su delegación local, Berliner AIDS Hilfe, asó como con el grupo de defensa Action Against AIDS Germany.

Durante la reunión, el Sr. Sibidé destacó que los sistemas de salud locales que son inclusivos y accesibles son la mejor oportunidad para dar cobertura a aquellos que, de otra manera, quedarían excluidos. “La solidez de la sociedad civil marca la diferencia en la respuesta al VIH”, dijo.

Compromiso del sector privado

En vísperas de la Conferencia del B20 sobre salud, en lo que respecta a la comunidad empresarial internacional, el Sr. Sibidé dijo: “Los retos de salud mundiales de hoy en día, incluyendo las pandemias emergentes y la resistencia a los antibióticos, no solo amenazan las vidas de las personas, sino que suponen un impacto en la cohesión social y en el desarrollo económico. El sector privado puede proporcionar innovación, tecnologías y servicios incomparables y tiene que ser una parte integral de la respuesta multisectorial para construir sistemas de salud flexibles, responsables y receptivos”.

Como invitado de honor, el Sr. Sibidé felicitó a los ganadores del premio German Global Health Award de reciente creación: la Asociación Alemana de la Salud (GHP, por sus siglas en inglés), Bio Deutschland y The Voice of German Industry. La iniciativa ilustra que el sector privado y la sociedad civil son necesarios en la misma medida para impulsar la innovación en el sector de la atención de la salud.

Roland Göhde, presidente de la Junta de la Asociación Alemana de Salud (GHP, por sus siglas en inglés), dijo, “Con la creación del premio German Global Health Award el mismo año en que Alemania preside el G20 queremos hacer hincapié en el firme compromiso del sector privado de cuidar las alianzas multi e intersectoriales en aras de un sistema de salud fortalecido y una cobertura de salud universal. Estamos juntos y comprometidos con hacer del mundo un lugar más saludable y más seguro.”

Feature Story

Gala de recaudación de fondos de ONUSIDA para aumentar el acceso a los servicios de lucha contra el VIH para mujeres y niños

19 Mayo 2017

ONUSIDA, en colaboración con Cartier, el hotel InterContinental Geneva y Design Miami, está organizando una gala de recaudación de fondos que se celebrará el próximo 12 de junio, durante la semana de las artes Art Basel en Basilea, Suiza.

La gala tendrá como objetivo recaudar fondos para aumentar el acceso a servicios de prevención y tratamiento del VIH para mujeres y niños en todo el mundo. Las anfitrionas del evento serán Caroline Rupert y Ndaba Mandela.

La gala de este año contará con una actuación en vivo y una subasta de artículos de diseño exclusivos, con contribuciones únicas de la mano de los mejores diseñadores del mundo. Estará dirigido y comisariado por Simon de Pury y Design Miami, quienes se han encargado de poner en marcha una convocatoria para contar en el evento con los nombres más importantes en el mundo del diseño en apoyo de ONUSIDA.

Las entradas para participar se pueden comprar en https://www.universe.com/events/unaids-gala-tickets-5KZTDQ.

En 2016, la gala ONUSIDA recaudó unos fondos fundamentales para detener la aparición nuevas infecciones por VIH entre los niños gracias a las donaciones de personas presentes, a una subasta en directo y a una subasta silenciosa. Entre las personalidades que brindaron su apoyo el año pasado se encuentran Keanu Reeves, Michael Chow, Francisco Costa, Wade Guyton, Lenny Kravitz, Doutzen Kroes, Jude Law, Vik Muniz, Behati Prinsloo, Aby Rosen, Ed Ruscha, Cindy Sherman, Patrick Stewart, Charlize Theron, Francesco Vezzoli y Naomi Watts.

GALA ONUSIDA 2017

Donde se escribe la historia

Lunes 12 de junio de 2017
Basilea, Suiza, durante la semana del arte Art Basel

Anfitriones

Caroline Rupert
Ndaba Mandela

Subastador

Simon de Pury

Horario
20:00: exposición exclusiva de inauguración a cargo de Design Miami, cócteles y alfombra roja

21:00: cena, subasta de diseño y actuaciones musicales especiales

22:30: fiesta final

Lugar
Pabellón 1.2, Feria de Basilea, Suiza

Hecho posible por

Cartier

Con el apoyo de

Design Miami

En asociación con

InterContinental Geneva

MESAS/ENTRADAS

https://www.universe.com/events/unaids-gala-tickets-5KZTDQ para comprar las entradas por Internet

CONTACTO PARA INFORMACIÓN SOBRE EL EVENTO Y PREGUNTAS SOBRE ENTRADAS Y MESAS
+1 646 652 5814 o events@UNAIDS.org

 

Feature Story

Cambiando las vidas del colectivo LGTBI

17 Mayo 2017

La Fundación Martin Ennals ha anunciado los nombres de los tres finalistas de los prestigiosos Premios Martin Ennals para los defensores de los derechos humanos, que se entregarán en octubre del 2017. Una de los tres finalistas es Karla Avelar, mujer transgénero con VIH y procedente de El Salvador, que lleva más de 20 años defendiendo los derechos humanos de lesbianas, gais, bisexuales, personas transgénero e intersexuales (LGTBI) y reivindicando el acceso a la salud de las personas seropositivas.

En 1996, Avelar fue una de las fundadoras de la primera asociación transgénero de El Salvador y en 2008 fundó la primera organización de mujeres transgénero seropositivas, COMCAVIS TRANS. La organización trabaja para fomentar, defender y promover los derechos humanos del colectivo LGTBI, aumentar la prevención y la asistencia contra el VIH y mejorar el acceso a los servicios para las personas con VIH y para los presos.

"Diariamente lesbianas, gais, bisexuales, personas transgénero e intersexuales están expuestos a amenazas de muerte, extorsiones, acoso, violencia física y verbal, y discriminación por su identidad u orientación sexual", aseguró Avelar. "Esta situación nos hace vulnerables al VIH".


En El Salvador, la epidemia del VIH se concentra en poblaciones clave: los hombres que mantienen relaciones con otros hombres tienen un índice de VIH del 10,3%, muy superior al índice de la población general que se sitúa en un 0,5%.


Avelar, junto con los compañeros educadores de COMCAVIS TRANS, promueve los análisis, la prevención y la asistencia ante el VIH entre el colectivo LGTBI mediante actividades divulgativas como la difusión de información en diferentes partes de El Salvador.

Avelar y su equipo también trabajan para reforzar el acceso a los servicios de prevención y tratamiento contra el VIH para presos LGTBI en dos centros penitenciarios. "Estamos trabajando en dos frentes: con lesbianas, gais, bisexuales, personas transgénero e intersexuales formándoles en salud sexual y reproductiva y en prevención contra el VIH; y sensibilizando a los funcionarios de la administración y al personal de la prisión acerca de los derechos humanos y de la discriminación cero", explicó Avelar.

En 2013, la colaboración entre COMCAVIS TRANS y el centro penitenciario de SENSUNTEPEQUE tuvo como resultado la adopción de un acuerdo que permitía a los presos disponer de preservativos todos los meses. COMCAVIS TRANS también apoya a los presos LGTBI infectados por VIH para que se sumen a su tratamiento y para vigilar su acceso, de manera que se garantice su bienestar psicosocial y emocional. 

En El Salvador, la comunidad LGTBI sigue padeciendo discriminación y violencia, exacerbadas por el alto grado de impunidad y por el acceso limitado a la justicia. "El Salvador es un país con uno de los índices más elevados de violencia en Latinoamérica; como ocurre en toda la región, la esperanza de vida de una mujer transgénero no supera los 35 años", contó Avelar.

Apoya al colectivo LGTBI que ha sufrido violaciones de los derechos humanos y actos violentos. Junto con su equipo y con el grupo de voluntarios, les aconseja y acompaña en las denuncias. Gracias a la colaboración de otras organizaciones, se asegura de que las personas que lo necesitan tengan canales abiertos para obtener ayuda legal y económica. "Sigue habiendo múltiples barreras", asevera. "Sin embargo, estamos promoviendo el diálogo con los representantes de la policía civil nacional y con la Oficina del Consejo Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos, así como con otras autoridades para mejorar los mecanismos de denuncia, investigar las violaciones de los derechos humanos, y proporcionar un seguimiento y una evaluación adecuados y constantes".

Avelar también ha desempeñado un papel fundamental reivindicando reformas legislativas para proteger y promover los derechos del colectivo LGTBI y satisfacer sus necesidades. Por ejemplo, junto con ONUSIDA y otras organizaciones nacionales, ha participado en una revisión de la ley sobre VIH aprobada el pasado mes de enero. Entre otras cuestiones, la ley permite al colectivo transgénero recibir una mejor asistencia sanitaria sin estigma ni discriminación, mejorar su calidad de vida y su acceso al sistema de salud, a la educación y al mercado laboral, garantizando que se respete su identidad de género.

"Para todos aquellos que la conocen, Karla Avelar ya es la ganadora de los Premios Martin Ennals", asegura Celina Miranda, directora de ONUSIDA para El Salvador. "A pesar de las adversidades, es una defensora incansable de los derechos humanos, cambiando la vida de lesbianas, gais, bisexuales, personas transgénero e intersexuales de El Salvador".

Sobre los Premios Martin Ennals

Los Premios Martin Ennals son un galardón anual que se concede a los defensores de los derechos humanos. Los finalistas y el galardonado son seleccionados por un jurado de diez personas de entre las organizaciones no gubernamentales por los derechos humanos más importantes del mundo.

ONUSIDA está trabajando con sus socios para ratificar que el pleno disfrute de todos los derechos humanos y de las libertades fundamentales para todos apoya la respuesta global a la epidemia del sida, incluso en áreas de prevención, tratamiento, asistencia y apoyo, y combate el estigma y la discriminación contra las personas que están infectadas, se cree que están infectadas, sufren riesgo de padecer o padecen VIH como elemento fundamental para poner fin a la epidemia de VIH tal y como se estableció en la Declaración política de las Naciones Unidas para poner fin al sida de 2016

Feature Story

Entrevistas a los candidatos al cargo de Director general de la OMS

16 Mayo 2017

En la próxima Asamblea mundial de la salud, que tendrá lugar en Ginebra, Suiza, del 22 al 31 de mayo, se elegirá al nuevo Director general de la Organización Mundial de la Salud. Por primera vez, y tras un proceso de selección que comenzó en septiembre de 2016, todos los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud emitirán su voto a favor de uno de los tres candidatos finalistas.

Desde que se les designó para el puesto, los tres candidatos han estado presentando sus ideas y su visión sobre cuestiones relacionadas con la salud. David Nabarro, Sania Nishtar y Tedros Adhanom Ghebreyesus, los tres candidatos finalistas, han hablado con unaids.org acerca de la epidemia del sida y la salud mundial.

Pregunta: Cómo Director general de la OMS, ¿cuáles serán sus tres prioridades para promover el progreso en la erradicación del sida antes de 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

DAVID NABARRO

La principal prioridad será dejar de tratar el VIH/sida como un problema aislado y convertir los servicios para los afectados por dicha enfermedad en una parte integral de la cobertura de salud universal y, además, vincular dichos servicios con los ofrecidos a los afectados por otras enfermedades crónicas.

La segunda es repasar las lecciones aprendidas de la labor realizada para capacitar a las personas en riesgo de contraer VIH/sida desde la óptica de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y después utilizar la información extraída de este repaso como base para incorporar medidas relacionadas con el VIH a todos los ODS (véase más adelante).

Del mismo modo que el movimiento contra el sida redefinió la salud pública entre 2000 y 2015, ahora este movimiento debe ayudar a incorporar la salud pública a los ODS con un argumento totalmente nuevo. Este argumento debe hacer hincapié en la interrelación entre los ODS y la necesidad de no excluir a nadie, y demostrar que la salud es vital para conseguirlo.

SANIA NISHTAR

Para erradicar la epidemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) debe continuar trabajando en asociación con otras partes y promover el ambicioso programa aprobado en la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para la erradicación del sida. A fin de lograr un acceso universal a una atención segura en las primeras fases de la enfermedad —aún se requiere mucho trabajo para conseguir una cobertura universal—, los países necesitan apoyo para poder determinar cómo ofrecer un tratamiento de por vida. La OMS se asegurará de mantenerse al tanto de las evidencias y actuar de inmediato a medida que las nuevas pruebas arrojen luz sobre cómo llegar a la gente y continuar proporcionándoles tratamiento para reducir la carga vírica comunitaria.

Solo entonces podremos aspirar a frenar la transmisión. En cuanto a la prevención, si bien en este momento hay algunas intervenciones eficaces por planificar, todavía tenemos que mejorar nuestro conjunto de herramientas, y la OMS velará por que se incorporen nuevas evidencias y experiencia a los programas lo antes posible. La erradicación del VIH requiere una cobertura de salud universal para el principal paquete de medidas basadas en pruebas, un enfoque basado en derechos y un entendimiento del papel crucial que desempeñan los determinantes sociales.

En este sentido, debemos centrarnos en acabar con la transmisión. Este objetivo implica continuar promoviendo un acceso universal al tratamiento y la realización de pruebas con un énfasis en los grupos más vulnerables, incluidas las adolescentes y los usuarios de drogas, entender el valor de la profilaxis previa a la exposición y, obviamente, a la larga conseguir una vacuna.  

La función de la OMS para lograr este objetivo es continuar proporcionando directrices normativas basadas en pruebas y reforzar su conjunto de herramientas para avanzar hacia una cobertura de salud universal. Sabemos que algunos países están teniendo dificultades para aplicar las directrices actuales. La OMS debe continuar aportando rigor, evidencias y un enfoque de la respuesta basado en la salud pública, de modo que podamos proporcionar directrices claras y prácticas sobre cómo ofrecer servicios en diferentes contextos (rural y urbano) y a aquellas personas que suelen carecer de acceso al sistema de salud.

La OMS también debe brindar apoyo a los países para que cuenten con los datos y sistemas de gestión necesarios para dar una respuesta instantánea en el terreno de la salud pública con miras a prevenir la transmisión de manera eficaz. 

TEDROS ADHANOM GHEBREYESUS

En los últimos 20 años, hemos conseguido avances considerables en la lucha contra el sida. Aplaudo el papel de defensa y liderazgo desempeñado por ONUSIDA para conseguir estos resultados y coordinar y armonizar la respuesta del sistema de las Naciones Unidas a la epidemia del sida. Si resulto elegido Director general, tendré las siguientes tres prioridades como parte de la respuesta del sector de salud al sida.

En primer lugar, promoveré la labor de mantener el progreso que hemos conseguido hasta ahora sin caer en la pasividad y renovar nuestro compromiso de erradicar el sida como un problema de salud pública antes de 2030. El compromiso mundial por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrece una importante oportunidad para abordar los cambios estructurales, sociales y económicos necesarios para erradicar el sida. Me aseguraré de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sea parte integral de esta labor, en colaboración con ONUSIDA, el sistema de las Naciones Unidas, los Estados miembros, la sociedad civil y los grupos comunitarios.

En segundo lugar, mi principal prioridad como Director general de la OMS será la cobertura de salud universal, y lucharé por que cada persona afectada por el VIH pueda acceder a los servicios de prevención, tratamiento y atención que necesitan para luchar contra esta enfermedad. Haremos hincapié en prevenir el VIH y combatir las comorbilidades, como la tuberculosis asociada al virus, así como en la creciente preocupación por las enfermedades no transmisibles. La cobertura de salud universal también ayudará a las principales poblaciones afectadas por el VIH, como los profesionales del sexo, hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, usuarios de drogas inyectables, personas transgénero, inmigrantes y adolescentes, a acceder a los servicios de prevención, tratamiento y atención necesarios para luchar contra la enfermedad. La OMS proporcionará a los Estados miembros el apoyo, las directrices y las herramientas normativas que necesitan para poner en práctica estas políticas.

Y, por último, daría prioridad a la creación de sistemas de salud comunitarios sólidos que puedan diseñar y poner en práctica programas de prevención y tratamiento adaptados a la región específica de que se trate. Este objetivo incluiría reforzar los sistemas de asistencia sanitaria primaria para ofrecer servicios de prevención, tratamiento y atención del VIH. Asegurar una inversión en los sistemas de salud no solo nos ayudará a controlar el VIH/sida, sino que también reforzará nuestra labor de prevenir y tratar otras enfermedades transmisibles y no transmisibles, así como de prevenir y responder a futuras urgencias en materia de salud.

Pregunta: ¿Hasta qué punto cree que son importantes las lecciones aprendidas de la respuesta al sida a la hora de definir el futuro de la salud mundial?

DAVID NABARRO

La respuesta al sida nos enseñó mucho, y resultó extremadamente importante a la hora de definir la salud mundial. En primer lugar, nos enseñó a centrarnos en las personas y los pacientes, y no en el virus o la enfermedad. Al cambiar el enfoque de esta manera, el movimiento resultó eficaz a la hora de implicar a la sociedad civil y a un amplio espectro de actores en la lucha contra la enfermedad y, en gran medida, el estigma asociado a esta. La segunda cuestión importante que puso de manifiesto la respuesta al sida fue velar por que todas las personas en riesgo —fuera cual fuera su lugar en la sociedad— dispusieran de pleno acceso a los servicios que necesitaban, sin excluir a nadie. Se trabajó arduamente por asegurar que la condición de infectada por VIH, el género, las preferencias sexuales o el consumo de sustancias de una persona nunca fueran una excusa para la discriminación, lo cual es, sin duda, crucial para todas las esferas de trabajo en el ámbito de la salud mundial. En tercer lugar, la respuesta al sida puso de manifiesto la importancia de los enfoques intersectoriales y de múltiples interesados, y sentó nuevas bases para crear un modelo eficaz que permitiera trabajar de manera integrada en todos los organismos para resolver cuestiones complejas de salud dentro de las Naciones Unidas.

SANIA NISHTAR

La respuesta al sida nos ha enseñado más que ninguna otra cuatro lecciones esenciales para el futuro de la salud mundial. El poder de la ambición, la influencia del compromiso de la comunidad, los beneficios de una respuesta multisectorial y las lecciones para reorientar los sistemas de salud de cuidados intensivos hacia un control de las enfermedades crónicas.  

En cuanto a lo primero, la comunidad de lucha contra el sida fue una de las primeras en abogar por un acceso universal. En su momento tildada de herética, la comunidad de lucha contra el sida dijo que todo el mundo podía y debería recibir tratamiento, estuviese donde estuviese. A través de la cooperación Sur-Sur, los antirretrovíricos se pusieron a disposición de aquellos que más los necesitaban, y millones de personas están vivas hoy en día gracias a ello.   

En cuanto al segundo punto, la respuesta al sida nos ha demostrado que los problemas y la salud de la comunidad son responsabilidad de todos. Los profesionales de la salud comunitarios con conocimientos sobre el tratamiento fueron clave a la hora de romper con el estigma social y motivar a la gente a someterse a pruebas y tratamiento.

Con respecto al tercer punto, la respuesta al sida nos ha demostrado el poder que tiene la colaboración y, si bien el desenlace de una enfermedad podría ser una consecuencia para la salud (p. ej., enfermar o fallecer), la prevención y el tratamiento a escala universal requieren el compromiso de todas las partes —gobierno, sector privado, entidades confesionales, organizaciones comunitarias, sociedad civil y mundo académico— y de todos los sectores —educación, seguridad alimentaria, agua y saneamiento, y transportes.

En cuarto lugar, la intensificación de los servicios en países de bajos ingresos ha dado como resultado los primeros programas de atención continuada a gran escala. Si bien se cree que el VIH y las enfermedades no transmisibles (ENT) crónicas plantean retos diferentes, comparten numerosas características en lo que respecta a la respuesta de los sistemas de salud, ya que la disponibilidad del tratamiento ha convertido el VIH en una enfermedad crónica. Los programas de lucha contra el VIH han desarrollado los sistemas, herramientas y enfoques necesarios para promover la continuidad de la atención. Estas lecciones pueden ayudar a incorporar el control de las ENT a los planes de los sistemas de salud nacionales.

En general, también hemos aprendido que no podemos concebir ningún aspecto de la enfermedad como algo aislado: para combatir el VIH/sida necesitamos un sistema sólido y eficaz, lo que abarca personal, financiación, hardware, liderazgo y datos para guiar la toma de decisiones.

Nuestra experiencia con el VIH nos ha revelado las carencias de los sistemas basados en una atención episódica puntual y que el éxito solo se puede conseguir cuando beneficiario y proveedor se embarcan juntos en un viaje como parte de la continuidad de la atención. A medida que los países se enfrentan a una reducción de la carga de las enfermedades transmisibles y un incremento de las ENT, nos vemos en la necesidad de crear sistemas de salud sólidos que sean sostenibles y más receptivos. Para hacerlo, se requiere una perspectiva a largo plazo centrada tanto en las personas como en los sistemas.

TEDROS ADHANOM GHEBREYESUS

No me cabe duda de que las lecciones que aprendimos en la respuesta al sida han sido esenciales para definir el futuro de la salud mundial no solo con respecto a lo que debemos hacer, sino también en cuanto a cómo debemos hacerlo. La principal lección que aprendimos de la respuesta al sida fue la importancia de la incidencia política, la movilización de la comunidad y la determinación por superar el desánimo con ambición y solidaridad. La respuesta al sida nos enseñó el valor y el poder del compromiso de múltiples partes interesadas y que no podemos resolver un problema de salud desde su raíz si nos limitamos a centrarnos en el sector de salud. Asimismo, la solidaridad a escala mundial nos enseñó que podemos innovar y movilizar una considerable cantidad de recursos de salud nacionales e internacionales, lo que influyó profundamente no solo en el VIH, sino también en el sistema de salud en general. Por ejemplo, cuando fui Ministro de salud de Etiopía, creé un Fondo de solidaridad para el VIH del 2% (un fondo común financiado a partir de aportaciones salariales de funcionarios del 2%) para poner en marcha nuestro programa de tratamiento del VIH. En concreto, a la luz de los cambios que han tenido lugar en los panoramas políticos, necesitamos este tipo de creatividad, compromiso y respuesta multisectorial, ya que debemos dar prioridad a la cobertura de salud universal a la hora de cumplir todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Pregunta: A medida que la respuesta al sida se ha intensificado para llegar a millones de personas, uno de los principales desafíos ha sido la falta de profesionales de la salud comunitarios y la capacidad del sistema de salud de prestar servicios a escala. ¿Cómo abordará el reto de fortalecer el sistema de salud para prepararlo para el próximo brote de la enfermedad y dar respuesta a los actuales desafíos en materia de salud como el sida y las enfermedades no transmisibles?

DAVID NABARRO

Los gobiernos se centran cada vez más en cómo desarrollar mejor la infraestructura de asistencia sanitaria y la dotación de personal para que todos los pacientes puedan acceder a cuidados médicos esenciales y, al mismo tiempo, velar por que existan instalaciones adecuadas en las que se pueda ofrecer asistencia a las personas afectadas por el VIH/sida o en riesgo de contraer la enfermedad, ofreciéndoles servicios de salud e información sobre el estilo de vida. Los gobiernos intentan asegurarse de que los mecanismos de adquisición de medicamentos contra el sida funcionen bien y permitan a las personas que lo necesiten acceder a la medicación y tomarla siguiendo las indicaciones. También trabajan arduamente por conseguir el apoyo político necesario para que la infraestructura de salud se amplíe de modo que se dé respuesta a las necesidades de los afectados por el VIH. Los servicios ofrecidos deben tener en cuenta la realidad de que las personas que viven con el VIH podrían terminar desarrollando enfermedades no transmisibles. En este sentido, las autoridades nacionales de varios países están buscando formas de incorporar el tratamiento del sida a los programas de enfermedades crónicas. Todos los gobiernos desearán fomentar la colaboración regional y mundial para promover la financiación, la asistencia técnica, el acceso a los medicamentos y diagnósticos, y el acceso a las vacunas a medida que se hagan disponibles.

SANIA NISHTAR

En este sentido, usted plantea tres cuestiones distintas pero importantes: la falta de profesionales de la salud, la necesidad de prestar servicios a escala y el reto de fortalecer los sistemas de salud, y cómo prepararse mejor para el próximo brote de la enfermedad.

En primer lugar, los profesionales de la salud comunitarios constituyen la red troncal de los servicios de salud en numerosos países —en muchos casos, los profesionales de la salud son mujeres. Debemos mejorar a la hora de retribuir el trabajo de estas mujeres dentro del plazo establecido, ya que un modelo basado puramente en el voluntariado no es sostenible a largo plazo, si queremos retener a esta parte de la mano de obra. En general, la puesta en práctica de las recomendaciones de la Comisión de Alto Nivel sobre el Empleo en el Ámbito de la Salud y el Crecimiento Económico funcionará bien no solo a la hora de abordar la escasez de trabajadores de la salud sino también para impulsar el desarrollo económico y reforzar los sistemas de salud en su conjunto.

Siempre he creído que los sistemas de salud sólidos pueden cumplir cualquier objetivo de lucha contra una enfermedad específica. De hecho, este ha sido el mensaje de mi libro, Choked Pipes. Además de los objetivos de lucha contra enfermedades específicas, los sistemas sólidos y eficaces también pueden ser cruciales para responder a las pandemias. Me aseguraré de que la OMS se enfile en un rumbo que permita reforzar el marco internacional para coordinar y consolidar su labor por la consecución de la cobertura de salud universal, de la que el fortalecimiento de los sistemas de salud es un elemento clave. Este objetivo también incluirá medidas para superar las barreras sistémicas y dar respuesta a la colusión en los sistemas de salud, además de ofrecer apoyo técnico a los países para desarrollar nuevos mecanismos de protección encaminados a aprovechar el potencial de los proveedores de servicios en los sectores privados, que desempeñan una función de prestación de servicios predominante en numerosas regiones del mundo. Bajo mi dirección, la OMS promoverá una cobertura de salud universal como un objetivo normativo en materia de salud para todos los países, y ayudará a los ministerios de salud a impulsar el compromiso a nivel de jefaturas de Estado. Adoptar una cobertura de salud universal significa tomar como base los compromisos previos de inversión en la asistencia sanitaria primaria e incluir un compromiso de política social a largo plazo, la asignación de recursos nacionales y una medida que vincule la cobertura para servicios esenciales a la protección contra el riesgo financiero.

Por último, en cuanto a los brotes de la enfermedad, hay medidas por adoptar tanto en los países como dentro de la OMS. La OMS debe colaborar de manera más eficaz con los Estados miembros para mejorar sus capacidades básicas en materia de salud pública, como exige el Reglamento Sanitario Internacional. La mejora del control de la enfermedad optimizará los planes de salud, y la rapidez en la detección de los brotes y respuesta a los mismos salvará vidas. Dentro de la OMS, se ha puesto en marcha un nuevo Programa de Urgencias de Salud, que apoyo firmemente y cuyo refuerzo será una de mis prioridades. 

TEDROS ADHANOM GHEBREYESUS

Intensificar los esfuerzos de los profesionales de la salud comunitarios y la capacidad de los sistemas de salud debe ser un componente fundamental de nuestra labor por conseguir una cobertura de salud universal, que será mi principal prioridad si resulto elegido Director general. Esta labor se puede basar en el importante progreso conseguido y las experiencias obtenidas en las últimas dos décadas de respuesta al VIH, la tuberculosis, la malaria, las enfermedades tropicales desatendidas y la mortalidad infantil y materna. Como parte de esta labor, también necesitamos fortalecer los sistemas de asistencia sanitaria primaria con un compromiso comunitario integrado de lucha contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles, como el cáncer, las cardiopatías, las enfermedades respiratorias crónicas, la diabetes y las lesiones. Estas medidas no solo ayudarán a prestar servicios de promoción de la salud, prevención, tratamiento y rehabilitación basados en pruebas, sino que además mejorarán las labores de prevención, detección, respuesta y recuperación en el caso de las urgencias de salud.

Como Director general, tomaré como referencia mi experiencia personal al intentar resolver esta carencia de capacidades en Etiopía para apoyar los esfuerzos de los Estados miembros y las autoridades de salud nacionales por desarrollar y aplicar políticas encaminadas a conseguir una asistencia sanitaria universal. Por ejemplo, en Etiopía, como parte de nuestro Programa de Ampliación de Personal de Salud se desplazaron casi 40 000 profesionales de la salud comunitarios a cada población del país. La prevención del VIH fue una de sus medidas principales, un enfoque gracias al cual se redujeron en un 90% las nuevas infecciones por VIH entre 2001 y 2012. La OMS tiene un papel crucial a desempeñar a fin de compartir estos tipos de lecciones aprendidas en cada país. La organización también necesita establecer y mantener alianzas entre las diversas partes implicadas en la salud mundial —gobiernos, donantes, sector privado, sociedad civil y mundo académico— para superar las barreras que impiden conseguir una cobertura de salud universal, incluida una mejora del acceso a diagnósticos y tratamientos de calidad, medicamentos básicos y protecciones financieras. Por último, también lucharé por que la cobertura de salud universal forme y continúe formando parte del programa en las más altas instancias políticas, y por que se mantenga el compromiso político y los recursos necesarios para alcanzar estos resultados.

Pregunta: ¿Cómo velará por que las personas afectadas por el VIH, especialmente las poblaciones clave, como los profesionales del sexo, hombres homosexuales y otros hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, personas que consumen drogas inyectables, personas transgénero e inmigrantes no queden excluidas de las labores por conseguir una cobertura de salud universal?

DAVID NABARRO

Hay muchos ejemplos de profesionales de la salud, miembros de la sociedad civil, grupos confesionales, las Naciones Unidas y otras partes interesadas en trabajar con gobiernos para acabar con el estigma asociado a las personas en riesgo de contraer VIH y reducir el grado en el que estas son susceptibles de discriminación, la cual les impide beneficiarse del acceso necesario a la atención. Para llevar mejor a cabo esta labor, los profesionales de la salud y otras partes interesadas precisan de apoyo para poder actuar de manera que puedan reducir el estigma y la discriminación, necesitan acceder a las pruebas y deben ser capaces de interaccionar con el público en general y de colaborar estrechamente los unos con los otros en un acto de solidaridad, ya que esta puede ser una labor difícil y complicada que lleva asociada tanto éxitos como fracasos.

SANIA NISHTAR

Todo el mundo tiene derecho a la salud. Como ocurre con todos los aspectos de su trabajo, si bien reconoce la criticidad de la soberanía nacional, para cumplir su mandato de acceso universal a la salud, la OMS también debe actuar de administradora y defensora tanto del derecho a la salud como de un enfoque de la salud basado en los derechos humanos.

El programa para el 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible reafirman la responsabilidad que tienen los Estados miembros de “respetar, proteger y promover los derechos humanos, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, discapacidad o cualquier otra condición”, lo que indica un compromiso renovado en pro de los derechos humanos en el próximo programa de desarrollo y salud mundial.

Durante mi trabajo como médico, para el gobierno, la sociedad civil y el mundo académico, y colaborando con organismos internacionales, siempre he sustentado mi actividad en el fundamento de que todo el mundo tiene derecho a acceder a servicios de salud de calidad. Esta sólida base fue lo que me llevó a crear un innovador mecanismo de financiación en Pakistán que ayuda a las comunidades más pobres y marginadas a evitar gastos catastróficos cuando acceden a la salud. Como Directora general de la OMS, continuaré predicando con el ejemplo en lo que respecta al derecho a la salud.

TEDROS ADHANOM GHEBREYESUS

Nuestra labor por conseguir una cobertura de salud universal requiere dar prioridad a las necesidades de los más vulnerables y marginados. En concreto, creo que la OMS debe abogar por mecanismos para atraer y escuchar con atención a estos grupos y aprender de ellos. Esta interacción —y lo que aprendamos de ella— debe ser la prioridad en nuestra labor por movilizar recursos y exigir responsabilidades a las autoridades por la salud de todos, independientemente de la edad, el sexo, la posición económica, la orientación sexual o la religión. Asimismo, será esencial mejorar nuestra base empírica para lograr formas eficaces de llegar a los más vulnerables y marginados. Los nuevos estudios nos pueden ayudar a desarrollar soluciones basadas en datos y centradas en resultados, lo que nos permitirá maximizar el impacto de las intervenciones en las que invertimos. Parte de esta labor requerirá también construir y mejorar la infraestructura para la recopilación de datos y asegurar que los datos que recopilemos se utilicen para orientar las políticas. Por último, la OMS se halla en condiciones óptimas para abordar la desigualdad en la asistencia sanitaria y, si resulto elegido Director general, me erigiré en defensor comprometido y portavoz firme para asegurarme de que todo el mundo tenga derecho a la asistencia sanitaria.

Pregunta: ¿Qué significa ONUSIDA para usted? 

DAVID NABARRO

ONUSIDA es una expresión muy importante del espíritu y la solidaridad con la que todos necesitamos trabajar juntos para habilitar medidas que conlleven una reducción de las carencias y el sufrimiento experimentados por quienes se encuentran en riesgo de infección por el VIH y el sida, así como por aquellos ya afectados por la enfermedad. Ha influido considerablemente en el comportamiento no solo del sistema de las Naciones Unidas, sino en el de toda la comunidad de partes que intervienen en asegurar un acceso igualitario a los requisitos para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del VIH/sida.

SANIA NISHTAR

ONUSIDA fue uno de los primeros ejemplos de asociación que sacó partido de los puntos fuertes y competencias fundamentales de todos los organismos de las Naciones Unidas. Bajo la dirección de ONUSIDA, las Naciones Unidas han promovido un ambicioso programa y, juntos, hemos llegado más lejos y avanzado más rápido para acabar con la epidemia —en algunos países se están alcanzando objetivos ambiciosos en cuanto al acceso al tratamiento y la prevención de la transmisión del VIH de madres a hijos y, por primera vez, controlar la epidemia y acabar con la transmisión parecen igual de posible en varios de los países africanos más afectados.

ONUSIDA siempre ha desempeñado un papel clave a la hora de mantener un enfoque de nuestra respuesta basado en los derechos humanos y velar por que el acceso a servicios de prevención y tratamiento básicos se extienda a poblaciones clave en riesgo, incluida la reducción del riesgo para adolescentes y consumidores de drogas inyectables por vía intravenosa. ONUSIDA también ha sido pionera a la hora de determinar cómo desde el sector de la salud podemos trabajar con múltiples partes —sociedad civil, comunidades, voluntarios y sector privado— para mejorar la coordinación y aprovechar mejor los recursos, habilidades y experiencias de los colaboradores.

TEDROS ADHANOM GHEBREYESUS

Empezaré con una observación personal. También ha sido un gran honor y placer haber tenido la oportunidad de presidir la Junta Coordinadora del Programa (JCP) durante mi mandato como Ministro de salud de Etiopía en 2009 y 2010, y considerar ONUSIDA un aliado con el que hemos mantenido una estrecha relación durante más de una década. Durante el periodo en que presidí la JPC, ONUSIDA incrementó su énfasis en el fortalecimiento de los sistemas de salud y la prevención del VIH, incluida la implicación nacional, lo que creó el marco para nuestra labor por una cobertura de salud universal. También trabajamos para poner en práctica la nueva declaración sobre la misión de ONUSIDA, que explicaba sus prioridades y su enfoque de cara al futuro.

Creo que el inspirador liderazgo de ONUSIDA ha sido fundamental a la hora de frenar la epidemia del sida y conseguir que esta enfermedad deje de ser una sentencia de muerte para convertirse en una afección crónica. Su función a nivel mundial no solo ha atraído el máximo apoyo político para la respuesta al sida, sino que además ha conseguido que las voces de aquellos afectados por el VIH y sus familias constituyan el eje central de la respuesta, lo que implica incorporar la sociedad civil a su estructura de gestión. Creo que consolidar estas experiencias servirá para gestionar los cambios estructurales, sociales y económicos necesarios para erradicar el sida como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. También tomo nota de las recientes recomendaciones del Grupo de Revisión Mundial sobre el Futuro del Modelo del Programa Conjunto de ONUSIDA.

Si resulto elegido Director general de la OMS, mi deseo sería continuar nuestro trabajo juntos y nuestra estrecha colaboración.

Recursos

Feature Story

Alemania—acabar con el sida para el 2020

12 Mayo 2017

Sentado en su Mini Cooper, Maik, con deportivos pantalones de cuero tradicionales de Baviera (lederhosen) y un elegante chaleco negro, es un modelo de buena salud. Resulta difícil creer que hace nueve años estuvo luchando por su vida.

Maik es un ingeniero de 43 años y piloto de prueba para un gran fabricante de automóviles de Alemania. Con voz pausada y suave comenta: “Por aquel entonces, pensaba que nunca volvería a conducir un coche”.

Hace nueve años, Maik dejó atónitos a sus médicos. Había perdido 30 kilos y se había puesto muy enfermo. En el fondo, Maik sabía que podía tener el VIH —al ser un hombre homosexual, sabía que corría un mayor riesgo de infección, pero él era cuidadoso y su última prueba del VIH, 10 años antes, fue negativa. No obstante, estaba preocupado. “Tenía en mi cabeza las antiguas imágenes del sida”, dijo. “Estaba muy asustado”.

A pesar de los síntomas inconfundibles, su médico no le propuso hacerse la prueba del VIH, sino que lo mandó de vuelta a casa sin otra cosa que unas pastillas para la garganta para tratar su infección bucal. “Para mí”, comentó Maik, “esto fue una prueba suficiente de que no tenía el VIH”.

Fue solo cuando le remitieron a un especialista, cuando se planteó la posibilidad del VIH y le ofrecieron hacerse la prueba. El resultado de esta fue positivo. Maik tenía el VIH y su sistema inmune se estaba debilitando. “Pensé, me voy a morir porque no tuve el coraje de hacerme una prueba del VIH”.

En casa, le ofreció a su pareja dos posibilidades. “O bien me dejas ahora, o bien te quedas y me ves morir”.

Su pareja permaneció junto a él y a Maik le administraron un tratamiento antirretroviral.

De forma asombrosa, solo seis semanas más tardes estaba trabajando de nuevo. “Probablemente he tenido suerte”, afirmó Maik. Ahora trabaja una jornada completa de 40 horas semanales y saca tiempo para hacer deporte.

Maik ha compartido su historia con el fin de inspirar y alentar a otras personas a hacerse la prueba del VIH, como parte de una campaña de la organización no gubernamental alemana Deutsche AIDS-Hilfe , para acabar con el sida en Alemania para el 2020. La campaña, Kein AIDS für Alle, (Sida para nadie) tiene como objetivo detener las infecciones nuevas por el VIH y garantizar que para el 2020 nadie en Alemania desarrolle el sida.

“Acabar con la epidemia del sida está al alcance de Alemania y asegurar que la gente conozca su estado y pueda acceder al tratamiento es fundamental para alcanzar este objetivo”, explicó Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.


El VIH en Alemania (datos de 2015 del Instituto Robert Koch)

85 000 personas viven con sida

72 000 personas saben que son VIH positivas

60 700 personas están recibiendo un tratamiento antirretroviral

3200 infecciones nuevas por el VIH

<500 muertes relacionadas con el sida


El tratamiento contra el VIH ha estado disponible en Alemania durante más de 20 años, previniendo la aparición del sida y permitiendo a las personas con VIH vivir más tiempo y hacerlo de forma más saludable. Sin embargo, se estima que cada año más de 1000 personas en Alemania desarrollan el sida, como consecuencia de un diagnóstico tardío o porque no tienen acceso al tratamiento.

“Hay muchos motivos por los que las persona no se someten a una prueba del sida. Hay quienes piensan que no corren riesgo de contraerlo, a veces, incluso los médicos no reconocen la necesidad de realizar una prueba del VIH”, afirmó Silke Klumb, miembro de Deutsche AIDS Hilfe. “Además, todavía hay mucho miedo al estigma y a la discriminación en Alemania. Y, desafortunadamente, no todas las personas tienen acceso a los servicios relacionados con el VIH; los inmigrantes indocumentados, por ejemplo, son un grupo que se está dejando atrás”.

La campaña Kein AIDS für Alle informará a la población de los riesgos de infección por el VIH y mostrará que una prueba positiva del VIH no es una sentencia de muerte, sino un primer paso para vivir una vida larga y saludable.

“No esperes hasta que sea demasiado tarde”, aconseja Maik. “Hazte la prueba periódicamente. Un diagnóstico positivo de VIH es una experiencia dramática, pero puedes vivir bien con el VIH si recibes tratamiento”.


El VIH es el virus que causa la infección por el VIH. El sida es la etapa más avanzada de la infección por el VIH.


La campaña tendrá como objetivo eliminar el estigma y la discriminación que rodean al VIH y alentar a los miembros de poblaciones clave a que accedan a los servicios de prevención, pruebas, tratamiento y asistencia del VIH a través de iniciativas innovadoras. También habrá apoyo para los médicos, como parte de los esfuerzos para mejorar a tiempo el diagnóstico del VIH.

Deutsche AIDS Hilfe es una asociación independiente y sin ánimo de lucro que cuenta con 120 organizaciones miembro autónomas, incluidas organizaciones de servicios relativos al tratamiento farmacológico y el sida, proyectos de prevención contra el VIH, centros y viviendas de atención a gais y lesbianas y proyectos de atención a domicilio. Juntos, están comprometidos con la prevención, el tratamiento, la asistencia y el apoyo en torno al VIH en Alemania.

Como parte de los esfuerzos para lograr los compromisos en la Declaración Política de las Naciones Unidas para poner fin al SIDA de 2016, ONUSIDA está trabajando para apoyar la prestación de servicios dirigidos por las comunidades y para desarrollar la capacidad de las organizaciones de la sociedad civil para la prestación de los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo sobre la base de enfoque no discriminatorio que respete, promueva y proteja los derechos humanos. 

Feature Story

La India ofrecerá tratamiento contra el VIH a todos los que lo necesitan

01 Mayo 2017

Veena lleva más de 15 años viviendo con el VIH. La educadora comunitaria, que vive en Bangalore (India), sigue un tratamiento contra el VIH desde hace más de una década y afirma que los medicamentos antirretrovíricos le han devuelto la salud y la felicidad.

“Este medicamento es muy bueno. Estoy muy contenta”, comentó Veena. “Mi vida ha cambiado. Estoy aprendiendo tres idiomas y trabajando”.

Hay 2,1 millones de personas que viven con el VIH en la India, el país con la tercera epidemia del VIH más grande del mundo. El 28 de abril, durante un evento en Nueva Delhi, Jagat Prakash Nadda, ministro de Salud y Bienestar Familiar, anunció una nueva política de análisis y tratamiento que se compromete a proporcionar acceso al tratamiento del VIH a todos los que viven con el virus en el país. Antes del cambio en la política, las personas que vivían con el VIH solo podían acceder a medicamentos antirretrovíricos de forma gratuita si sus células CD4 habían disminuido a menos de 500 células/mm3

Asimismo, el Sr. Nadda mencionó que la estrategia 90-90-90 del ministerio identificará al 90% de las personas que vive con el VIH, tratará al 90% de las personas a las que se les ha diagnosticado la infección por el VIH y garantizará que el 90% de las personas en tratamiento tenga una supresión continuada de la carga vírica. “Esta estrategia nos ofrecerá una oportunidad para cumplir con el compromiso asumido durante la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas para poner fin al sida”.

 

Las personas que viven con el VIH en la India a menudo acceden tarde al tratamiento. Este era el caso de Veena cuando comenzó a tomar la medicación.

“Había perdido mucho peso y tenía fiebre muy alta. Estaba cansada y no podía trabajar”, afirmó Veena. Al principio no respondió bien al tratamiento pero, poco a poco, comenzó a coger peso y su sistema inmunitario mejoró.

ONUSIDA ha instado a todos los países a proporcionar tratamiento contra el VIH a cualquiera que dé positivo en la prueba del VIH: el tratamiento mantiene a la persona que vive con el VIH sana y presenta la doble ventaja de frenar la transmisión del virus a otras personas.

“El Gobierno de la India está mostrando un liderazgo y un compromiso audaces con las personas que viven con el VIH”, afirmó Steve Kraus, director del Equipo de Apoyo Regional de ONUSIDA para Asia y el Pacífico. “Esta nueva política pondrá al alcance de más de un millón de personas que viven con el VIH un tratamiento que puede salvar vidas. Mantendrá sanos y productivos a individuos, familias y comunidades, y garantizará que la India ponga fin a la epidemia de sida para 2030”.

Para ampliar de forma rápida el tratamiento, la India recurrirá a su red de instalaciones en todo el país, que proporcionan servicios para el VIH. La introducción de la nueva política implicará también el fortalecimiento del sistema de gestión que se encarga de la cadena de adquisiciones y suministros, así como la participación continuada de la comunidad.

Según el programa nacional sobre el sida del país, las muertes anuales asociadas al sida disminuyeron un 54% entre 2007 y 2015, mientras que las nuevas infecciones por el VIH lo hicieron un 32%. Puesto que cada vez más personas que viven con el VIH, al igual que Veena, reciben tratamiento, se espera que las dobles ventajas de los medicamentos antirretrovíricos conduzcan a un mayor declive en el número de muertes y nuevas infecciones por el VIH.

Veena ha logrado lo que creía que era imposible: ver a su hija convertirse en una joven adulta.

“Mi vida tiene futuro. No tengo una educación formal, pero mi hija ha terminado sus estudios. Está trabajando. Es una mujer capacitada”, dijo Veena.

ONUSIDA está trabajando con distintos países para garantizar que los 30 millones de personas que viven con el VIH tengan acceso al tratamiento del VIH para 2020.  

Multimedia

Region/country

Feature Story

El Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja expone carteles donde se retrata la respuesta al VIH a lo largo del tiempo

03 Mayo 2017

En Ginebra (Suiza), una exposición en el Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja  muestra la trayectoria durante los últimos 30 años de la respuesta al VIH por medio de carteles que provienen de distintas partes del mundo. “La lucha contra el sida en imágenes” explora la evolución en la representación del VIH y las diversas campañas enfocadas en las cuestiones de sexualidad, política, estigma y prevención.

“El eje de nuestra exposición no es la enfermedad en sí, sino todos los materiales de comunicación que la rodean”, declaró el director del Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Roger Mayou. “Los numerosos carteles se muestran como auténticos reflejos de la sociedad a lo largo del tiempo”.

Como parte de la primera temática, La enfermedad de otras personas,la exposición comienza con fotografías de la artista Nan Goldin que se remontan a mediados de los 80 y que evidencian cómo se contemplaba por aquel entonces el VIH concentrado entre grupos de población clave.

La segunda temática, Se rompe el silencio, resalta cómo la sociedad civil y las personalidades públicas alzaron sus voces para hacer frente al VIH. La icónica imagen del Triángulo rosa con el mensaje “Silencio = Muerte” se remonta al año 1987 y formó parte de la campaña Coalición contra el Sida para Desatar el Poder (ACT UP) de Nueva York.

Después viene El sida y los medios. El fallecimiento en 1990 de un chico estadounidense llamado Ryan White, que contrajo el VIH a través de sangre contaminada, remarcó el hecho de que el virus puede afectar a cualquiera. En los carteles aparecían más mujeres y parejas heterosexuales y muchos países elaboraron mensajes para las campañas nacionales, como muestran los carteles alemanes de 1990, que hacen énfasis en el lema “No le deis una oportunidad al sida”.

El virus, la penúltima temática, trata de explicar la ciencia que hay detrás del sida. Una interpretación del Instituto Nacional del Cáncer del año 1991 sobre una célula T normal y una célula T infectada por el VIH contiene el eslogan “Visualiza esto”. Un cartel del Día Mundial del sida de Algeria que se remonta al año 1994 relaciona el virus con minas flotando en el océano y añade el mensaje “Protege a la familia”.

La última temática, Conviviendo, subraya el hecho de que, con la llegada de los medicamentos antirretrovíricos en 1996, el VIH no tiene por qué ser mortal. Como resultado, en 2005 la campaña Swiss Stop Sida (poner fin a la epidemia de sida) empezó a incorporar en sus carteles un mensaje de “Amar la vida”. Un cartel en blanco y negro del Día Mundial del sida de ONUSIDA muestra un primer plano de un hombre con el eslogan “Soy aceptado” como parte de la campaña Estoy viviendo conforme a mis derechos que intenta hacer hincapié en lo normales que son las vidas de las personas seropositivas. 

“El VIH se ha vuelto visible, el cansancio está casi presente”, dijo Alexandra Calmy, de la unidad VIH del Hospital Universitario de Ginebra. “Y todavía 2,1 millones de personas contraen el VIH cada año, así que es importante hablar sobre el sida y eso es justo lo que hace esta exposición”.

ONUSIDA está trabajando con diversos países para poner fin a la epidemia de sida para el año 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Feature Story

ONUSIDA nombra a Pia Wurtzbach Embajadora de Buena Voluntad para Asia y el Pacífico

03 Mayo 2017

ONUSIDA ha nombrado a Pia Wurtzbach, Miss Universo 2015, Embajadora de Buena Voluntad para Asia y el Pacífico. El mensaje se transmitió durante un evento especial con estudiantes que tuvo lugar en la Universidad Ateneo de Manila, en Ciudad Quezón (Filipinas).

“Me siento muy feliz de ser Embajadora de Buena Voluntad de ONUSIDA para Asia y el Pacífico”, comentó la Srta. Wurtzbach. “Estoy impresionada. Trabajar con las Naciones Unidas siempre ha sido uno de mis sueños. Haré cuanto esté en mi mano. Utilizaré mi voz para esta causa”.

En su nuevo cargo, la Srta. Wurtzbach incrementará la sensibilización sobre el VIH entre los jóvenes y promoverá la cero discriminación de las personas que viven con el VIH y de los grupos de población clave. Entre estos se incluyen los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las personas transgénero.

“Muchos jóvenes todavía no cuentan con habilidades ni conocimientos para protegerse del VIH”, aclaró Steve Kraus, director del Equipo de apoyo regional de ONUSIDA para Asia y el Pacífico. Gracias a su gran popularidad entre los jóvenes admiradores y al elevado número de seguidores que tiene en sus redes sociales, la Srta. Wurtzbach aumentará nuestros esfuerzos y ayudará a poner fin a la epidemia de sida en la región”.

La Srta. Wurtzbach ha participado activamente en cuestiones humanitarias, denunciando el ciberacoso y apoyando a las personas que viven con el VIH, así como a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros e intersexuales (LGBTI). Durante su reinado como Miss Universo, se sometió a una prueba del VIH frente a las cámaras para animar a las personas a conocer su estado serológico. Asimismo, asistió a la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para poner fin al sida, que tuvo lugar en Nueva York (Estados Unidos de América).

Al nombramiento acudieron jóvenes de diferentes universidades de la Gran Manila, además de representantes de las Naciones Unidas, funcionarios del Gobierno, medios de comunicación, la red Act!2030 de Filipinas y otros grupos comunitarios en representación de los jóvenes y de los grupos de población clave.

La región de Asia y el Pacífico ha avanzado en su respuesta al VIH: ha logrado una reducción del 5% de las nuevas infecciones registradas entre personas de todas las edades desde 2010 hasta 2015. Sin embargo, en 2015, los jóvenes representaron el 37% de las nuevas infecciones por el VIH. Por otro lado, los análisis de datos indican que existe una considerable epidemia del VIH entre un grupo cada vez más joven de gais y de otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres en las zonas urbanas de Asia sudoriental y de China.

Los estudios realizados en Asia sobre ocho países constataron el escaso conocimiento del VIH entre los jóvenes, lo que aumenta su vulnerabilidad ante el virus. ONUSIDA y sus asociados están llevando a cabo una campaña de sensibilización sobre el VIH para los jóvenes a través de las redes sociales y mediante la etiqueta #Live2LUV. Además, la Srta. Wurtzbach ayudará a fomentar dicha campaña como parte de su nueva labor de promoción.

Suscribirse a Feature Story