PEPFAR

ONUSIDA celebra la creación de la Oficina de Diplomacia y Seguridad Sanitaria Mundial en el Departamento de Estado de los EE.UU.

02 de agosto de 2023

WASHINGTON DC/GINEBRA, 2 de agosto de 2023-ONUSIDA celebra el lanzamiento de la nueva Oficina de los Estados Unidos para la Diplomacia y Seguridad Sanitaria Mundial, cuyo objetivo es fortalecer la arquitectura de la seguridad sanitaria mundial para prevenir, detectar, controlar y responder eficazmente a las enfermedades infecciosas, incluido el VIH. La Oficina estará dirigida por el Embajador John N. Nkengasong, que desempeñará las funciones de Embajador en Misión Especial, Coordinador Mundial de Estados Unidos para el Sida y Alto Funcionario de la Oficina de Diplomacia y Seguridad Sanitaria Mundial, bajo las órdenes directas del Secretario de Estado de Estados Unidos.   

"Esta nueva Oficina integrará plenamente la seguridad sanitaria mundial como un componente esencial de la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos", declaró el Secretario de Estado Antony Blinken en la presentación en Washington D.C. La Oficina también aprovechará y coordinará la ayuda exterior de los Estados Unidos para promover la cooperación internacional y buscar mejorar la protección de Estados Unidos y del mundo contra las amenazas sanitarias mediante sistemas y políticas reforzados. En su discurso, el Secretario Blinken destacó la importancia de trabajar con los colegas del Congreso de los EE.UU. para garantizar una reautorización limpia del PEPFAR antes de septiembre de 2023. 

Durante el encuentro, el embajador Nkengasong anunció la nueva iniciativa del PEPFAR "Partos seguros, bebés sanos", un nuevo esfuerzo de dos años y 40 millones de dólares para acelerar el progreso hacia la eliminación de la transmisión materno infantil del VIH en países con una elevada carga de VIH. La iniciativa trabajará en asociación con los países, así como con la Alianza Mundial para Poner Fin al Sida en los Niños, y se sumará a las asociaciones en curso entre ONUSIDA, PEPFAR, el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y la Organización Mundial de la Salud, que han llevado a los países con alta carga de VIH a alcanzar hitos significativos en el camino hacia la eliminación de la transmisión materno infantil del VIH.  

"Con la creación de la nueva Oficina y el lanzamiento de la nueva iniciativa "Partos seguros, bebés sanos", el Gobierno de los Estados Unidos está dando un paso estratégico para reforzar la seguridad sanitaria mundial, avanzar en los esfuerzos contra las pandemias existentes y futuras, y asumir compromisos sólidos con las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para poner fin al sida como amenaza pública para 2030", dijo la Dra. Angeli Achrekar, Directora Ejecutiva Adjunta de ONUSIDA. 

En el acto de presentación intervinieron el Secretario de Estado, Antony Blinken, el Secretario de Salud, Xavier Becerra, la Administradora de USAID, Samantha Power, y el Embajador John N. Nkengasong, Coordinador Mundial de los Estados Unidos para el Sida y Alto Funcionario de la Oficina de Diplomacia y Seguridad Sanitaria Mundial.

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

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Carta de agradecimiento de la directora ejecutiva de ONUSIDA: PEPFAR es la mayor contribución realizada por cualquier país para acabar con el sida

12 de junio de 2023

Para conmemorar el vigésimo aniversario de PEPFAR, la directora ejecutiva del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) ha escrito la siguiente carta al pueblo estadounidense

Queridos amigos estadounidenses,;

Cuando el sida llegó a África, destrozó mi continente. Se decía en muchas comunidades que cada familia extendida había perdido a alguien, también afectó a mi familia. El Plan de Emergencia del presidente de los Estados Unidos para el Alivio del sida, lanzado por el presidente George W. Bush y continuado por cada presidente y Congreso posterior, ha cambiado eso. Ha salvado millones de vidas, frenado una pandemia y ha contribuido al desarrollo económico y la estabilidad. También ha demostrado cómo se ve cuando un país lidera demostrando el poder de la compasión y la colaboración. PEPFAR es la mayor contribución realizada por cualquier país para poner fin al sida. Ahora, con el fin del sida alcanzable en esta década, el mundo necesita que PEPFAR termine el trabajo.

Recientemente estuve en Washington D.C., donde me reuní con apasionados activistas de toda América. Estaban allí para abogar por el trabajo inspirador de PEPFAR en reuniones con miembros del Congreso. Los estadounidenses se enorgullecen justamente de la contribución de PEPFAR a la salud y el desarrollo de decenas de millones de personas en todo el mundo.

En los últimos 20 años, el Gobierno de los Estados Unidos ha invertido más de 110 mil millones de dólares para apoyar la respuesta al VIH y el sida en 55 países de bajos y medianos ingresos con la mayor carga de VIH. Los resultados que PEPFAR ha ayudado a lograr son notables: la tasa de nuevas infecciones por VIH ha disminuido casi a la mitad, las muertes relacionadas por el sida se han reducido en dos tercios, y tres cuartas partes de las personas que viven con VIH reciben medicamentos que les salvan la vida. Se han evitado millones de muertes y millones de bebés han nacido sin VIH.

A través de la respuesta mundial al VIH, el trabajo de PEPFAR ha fortalecido los sistemas de salud y comunidad, brindando resultados más amplios para la salud, el desarrollo económico y humano y la equidad, acelerando el progreso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Anualmente, PEPFAR ha brindado apoyo y servicios a través de más de 70,000 clínicas de salud comunitaria y centros de atención; 3,000 laboratorios y casi 30 laboratorios nacionales de referencia, así como a más de 340,000 trabajadores de la salud y comunitarios. La inversión de PEPFAR en los sistemas de salud contribuye significativamente a la vigilancia nacional y las capacidades de información en salud, que fueron fundamentales para las respuestas nacionales al COVID-19 y siguen siendo cruciales para gestionar futuras pandemias y otras amenazas para la salud pública.

PEPFAR ha demostrado el papel invaluable del compromiso comunitario y la sociedad civil para avanzar en la salud y el desarrollo sostenible, desde ayudar a las organizaciones basadas en la fe a brindar atención esencial y servicios de apoyo contra el VIH en toda África, hasta garantizar el apoyo a la sociedad civil ucraniana como la primera línea de la respuesta nacional contra el VIH durante toda la guerra.

Como parte importante de la diplomacia estadounidense, el compromiso inquebrantable de PEPFAR de enfrentar la discriminación y las desigualdades en los servicios contra el VIH envía una señal poderosa de que el mundo debe asegurarse de que nadie se quede atrás si queremos poner fin al sida.

PEPFAR trabaja a través de alianzas. Espero con ansias mi próxima misión conjunta en África con PEPFAR y el Fondo Mundial. En ONUSIDA, que trabaja en el terreno en más de 90 países, incluidos los 55 países socios de PEPFAR, vemos la diferencia que PEPFAR hace todos los días.

Hace veinte años, el Presidente Bush dio a conocer PEPFAR anunciando que "rara vez la historia ha ofrecido una oportunidad mayor para hacer tanto por tantos". En 2003, el Congreso de los Estados Unidos actuó rápidamente para autorizar PEPFAR en cuestión de semanas. La legislación de PEPFAR se renovó en 2008, 2013 y 2018, con el liderazgo y el apoyo bipartidista del Congreso de los Estados Unidos. Con la vida de decenas de millones de personas en juego, los países, las comunidades y ONUSIDA confían en que podemos contar con el pueblo estadounidense, y que el Gobierno y el Congreso de los Estados Unidos seguirán demostrando un liderazgo sin igual mediante el apoyo a PEPFAR.

Lo que antes era un sueño, pero que la asociación de PEPFAR hace posible, el fin del sida para 2030, es un reflejo de los valores del pueblo estadounidense. Hoy quería escribirles para decirles gracias.

Atentamente,

Winnie Byanyima;

Directora Ejecutiva de ONUSIDA

Subsecretaria General de las Naciones Unidas

Asociados

PEPFAR

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Los gobiernos africanos se alían con ONUSIDA, PEPFAR y los socios sanitarios mundiales para mantener el liderazgo político, poner fin al sida y responder a futuras pandemias

28 de septiembre de 2022

NUEVA YORK/GINEBRA, 28 de septiembre de 2022- Durante la semana de alto nivel de la 77.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los principales ministros africanos de Sanidad se unieron a ONUSIDA, PEPFAR, las instituciones sanitarias mundiales y los socios de Nueva York para hacer más fuertes sus compromisos de poner fin al sida y acelerar su respuesta a las pandemias actuales y futuras. En el evento paralelo de alto nivel sobre «Liderazgo político en la respuesta al VIH», se destacó el progreso continuado en la lucha contra el VIH en el África subsahariana, que se ha mantenido en gran medida a pesar de los desafíos añadidos de la pandemia de la COVID-19. 

El Dr. John Nkengasong, embajador y coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida y representante especial para la Diplomacia Sanitaria, quien celebraba su 100.º día en la oficina, señaló: «La respuesta al VIH lleva 25 años definiendo la salud mundial. Hemos realizado un progreso notable, pero aún tenemos ante nosotros grandes desafíos para conseguir poner fin al sida. Por eso es el momento de preguntarnos hacia dónde vamos. PEPFAR, el Fondo Mundial y ONUSIDA representan lo mejor de la humanidad a la hora de aplicar la mente a la resolución de problemas».  

El embajador Nkengasong también aprovechó la oportunidad para lanzar «Reimaginando la dirección estratégica del PEPFAR, cumpliendo la promesa estadounidense de poner fin a la pandemia del VIH/sida para 2030», que se centra en áreas de prioridad clave como la consecución de un sistema sanitario igualitario para poblaciones prioritarias, incluidos niños, chicas adolescentes, mujeres jóvenes y grupos de población clave; la sostenibilidad a largo plazo; el posicionamiento de plataformas para situar a la población civil en el centro, y un liderazgo alineado con la ciencia.  

«Nuestro trabajo continúa, y lo hacemos con una urgencia renovada y mayor: debemos acelerar nuestro impulso para poner fin al sida para 2030», afirmó Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA. «Las acciones necesarias para poner fin al sida también resultan clave para superar otras pandemias y para protegernos de futuras amenazas. Sí podemos poner fin al sida para 2030. Pero la curva no se doblegará por sí sola, debemos hacerlo nosotros, todos juntos».  

Los gobiernos africanos estuvieron representados por los ministros de Sanidad de Botsuana, Costa de Marfil, la República Democrática del Congo, Eswatini, Malawi, Ruanda y Sudáfrica. También se dieron cita el director de Salud Pública de Nigeria, en representación de su excelencia el presidente Buhari, y su excelencia Neo Jane Masisi, primera dama de Botsuana. 

El ministro de Sanidad de la República Democrática del Congo, Jean-Jacques Mbungani, insistió en que, «pese a todos los retos que teníamos ante nosotros, nuestro Gobierno convirtió la lucha contra el VIH en una prioridad nacional. Así, en solo un año, aumentamos nuestra financiación nacional para el VIH de 10 000 millones de CDF a 15 000 millones de CDF, y de 2002 a 2020, conseguimos reducir la mortalidad relacionada con el sida en un 42 %». 

El ministro de Sanidad de Costa de Marfil, D. Pierre Dimba, destacó la importancia de integrar las lecciones aprendidas de la COVID-19 en la respuesta al VIH. «La pandemia de la COVID-19 nos demostró lo importante que es invertir en salud y mejorar nuestro enfoque respecto del VIH», destacó el ministro Dimba. «Hemos reforzado nuestros sistemas sanitarios y estamos también reforzando nuestra red de trabajadores sanitarios comunitarios para llegar a las personas más necesitadas, y trabajar estrechamente con el sector educativo». 

Ruanda no ha dejado de invertir en reformas institucionales en el sector sanitario y a día de hoy sigue aumentando su propia financiación sanitaria nacional. «Para gestionar eficazmente los recursos nacionales, decidimos crear el centro biomédico de Ruanda, que tiene un enfoque multifacético», explicó Daniel Ngamije, ministro de Sanidad de Ruanda. «En lugar de contar con programas individuales para el VIH, la tuberculosis y la malaria, hemos creado y financiado un sistema sostenible e integrado».  

La senadora Lizzie Nkosi, ministra de Sanidad de Eswatini, expresó su agradecimiento por la colaboración con los donantes y los socios técnicos, sin duda la clave del éxito del país en la respuesta al VIH.  

Nkosi aprovechó el evento para anunciar nuevos e impresionantes resultados en los esfuerzos de Eswatini por poner fin al sida. «Hoy me llena de felicidad anunciar que Eswatini ha logrado el control de la epidemia y ha alcanzado los objetivos de 95-95-95», expresó con orgullo la ministra Nkosi. «Nos hemos comprometido a aportar recursos significativos para el VIH, y no dejaremos de hacerlo pese a la COVID-19 y otras pandemias. No obstante, lo cierto es que este éxito jamás lo habríamos cosechado sin la ayuda de PEPFAR, ONUSIDA, el Fondo Mundial y muchos otros socios». 

El ministro de Sanidad de Botsuana destacó los extraordinarios resultados de su país y reconoció el sólido e inquebrantable apoyo de sus socios en el progreso de Botsuana para poner fin al sida. «Los socios han contribuido mucho a nuestros logros. Al principio el VIH estuvo a punto de acabar con toda nuestra población, pero el año pasado celebramos que por fin habíamos conseguido los objetivos de 95-95-95, algo que no habría sido posible sin un liderazgo político sostenido en los niveles más altos y sin las alianzas a largo plazo que hemos forjado», confesó el ministro Dikoloti.  

Desde Sudáfrica, el país con la mayor epidemia de VIH del mundo, el ministro de Sanidad, Joe Phaahla, hizo un llamamiento para acelerar el impulso y poner fin al sida, y destacar la urgencia de detener la incidencia del VIH, especialmente entre los jóvenes sudafricanos. «Hemos reducido la incidencia del VIH en más del 45 %, ahora tenemos 5,2 millones de personas en tratamiento contra el VIH y lanzamos nuestra estrategia contra el VIH centrada en los jóvenes», detalló el ministro Phaahla.«En el futuro, nos centraremos en la integración de programas, lecciones que hemos aprendido gracias a la COVID-19 y el VIH. Cuando estás bajo presión para salvar vidas, nuestra clave es la integración (liderazgo político para movilizar a los líderes de todos los sectores, los trabajadores sanitarios y los trabajadores sanitarios comunitarios) con el fin de implicarlos, hacerlos parte activa y mantener el impulso del momento».  

Durante su lectura del discurso elaborado por su majestad el presidente Buhari de Nigeria, el Dr. Morenike Alex-Okah, director de Salud Pública para Nigeria, hizo hincapié en el llamamiento para poner fin al sida pediátrico: «Reitero el compromiso total del Gobierno de Nigeria con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otras iniciativas internacionales y regionales para poner fin al sida para 2030, y abordar las emergencias sanitarias actuales y futuras. Como prueba de dicho compromiso, mi Gobierno reunirá a los líderes africanos y a nuestros socios internacionales en Abuja en noviembre de 2022 para lanzar la Alianza Mundial para poner fin al sida pediátrico para 2025». 

Loyce Maturu, de la Red de Defensores del Fondo Mundial en Zimbabwe, habló sobre las brechas en la respuesta al VIH. «Sabemos que no hemos hecho lo suficiente en la gestión del VIH en los niños y para prevenir el VIH entre las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes. Tenemos que pararnos a pensar en el apoyo psicosocial, la salud mental y la supervisión de la carga vírica, elementos que han faltado cuando se trata del compromiso de la comunidad. Necesitamos centrarnos en la gestión del VIH a nivel de la comunidad, empoderar la supervisión liderada por la comunidad, apoyar a las familias y fortalecer los sistemas comunitarios».  

Peter Sands, director ejecutivo del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, expresó su agradecimiento por el apoyo prestado al Fondo Mundial en su séptima reposición, en la que se consiguió movilizar 14,2 mil millones de dólares estadounidenses. «Esta es una gran oportunidad para dar las gracias a todos aquellos que se comprometieron a contribuir al Fondo Mundial, y especialmente a los países ejecutores que han dado un gran paso adelante», dijo el Sr. Sands. «Uno de los grandes puntos fuertes de la respuesta al VIH fue su incesante enfoque en los resultados, con el fin de salvar vidas y reducir las infecciones. Una de las cosas que aprendimos con la COVID-19 es que tenemos que ser inteligentes a la hora de realizar inversiones que puedan satisfacer múltiples necesidades a la vez. Hemos de apostar por un enfoque más amplio respecto de los sistemas sanitarios, para que puedan combatir múltiples enfermedades y hacer frente a futuras amenazas».  

El Dr. Matshidiso Moeti, director regional de la Organización Mundial de la Salud para África, destacó la necesidad de que los Gobiernos recuperen el ritmo para poner fin al sida en África. «Esta es una fantástica reunión de líderes que desempeñarán un papel clave para poner fin al sida en África», subrayó el Dr. Moeti. «El VIH nos ha enseñado muchísimo. Las desigualdades aún hoy constituyen un factor importante para impulsar la vulnerabilidad en cuanto al VIH y el acceso a los servicios. Aún podemos ampliar los recursos y obtener mejores resultados en la lucha contra el VIH».  

Stéphanie Seydoux, embajadora francesa de Salud Mundial, concluyó: «El momento de la implementación empieza aquí y ahora. Sabemos el camino que hemos de seguir, es un camino propiedad del país, ha de ser una inversión del país».  

El evento, que llevaba por nombre «Liderazgo político en la respuesta al VIH», fue organizado conjuntamente por ONUSIDA y PEPFAR coincidiendo con la semana de alto nivel de la 77.ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El vídeo del evento está disponible en: Evento paralelo de alto nivel de ONUSIDA/PEPFAR.  

PEPFAR 

El PEPFAR es el mayor compromiso de cualquier nación para abordar una sola enfermedad en la historia. Supervisado y gestionado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, y respaldado por la compasión y la generosidad del pueblo norteamericano, PEPFAR  ha salvado ya 20 millones de vidas, ha evitado millones de nuevas infecciones por el VIH y ha contribuido a transformar la respuesta mundial al VIH/sida. El Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida - Departamento de Estado de los Estados Unidos

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

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ONUSIDA, el Fondo Mundial y los líderes del PEPFAR hacen un llamamiento conjunto a la acción para dotar de recursos la respuesta mundial al sida

24 de junio de 2022

Los líderes de ONUSIDA; el Fondo mundial para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, y el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida han instado poderosa y conjuntamente a una respuesta mundial al sida totalmente financiada durante la 50.ª reunión de la Junta Coordinadora del Programa (JCP) de ONUSIDA, celebrada en Ginebra (Suiza).

El llamamiento del coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida, John Nkengasong, director ejecutivo del Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, Peter Sands, y la Directora Ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, se adelanta a la 7.ª reunión de reposición del Fondo mundial que tendrá lugar en los Estados Unidos durante el próximo mes de septiembre y en el contexto de la subfinanciación continuada del Marco unificado de presupuesto, resultados y rendición de cuentas de ONUSIDA.

En su primera aparición internacional desde que el Senado de los Estados Unidos lo confirmara en su puesto en mayo, el embajador Nkengasong insistió en la imperiosa y urgente necesidad de la reposición completa y exitosa del Fondo mundial y de la financiación completa de ONUSIDA para garantizar así un mayor progreso contra la pandemia del VIH.

«El Fondo mundial es esencial. ONUSIDA es esencial. El dinero sin políticas técnicas ni apoyo no logrará adherir a más personas al tratamiento, no evitará nuevas infecciones por el VIH ni restaurará y velará por los derechos humanos. Estas instituciones son tan importantes entre sí como lo son para los países a los que brindan su apoyo».

El Sr. Nkengasong anunció a la Junta Coordinadora del Programa que los EE. UU. ya habían destinado 6000 millones de dólares estadounidenses a reponer el Fondo Mundial (contingente del objetivo de 18 000 millones de dólares estadounidenses alcanzado por completo) y aumentado su financiación para ONUSIDA en 5 millones de dólares estadounidenses este año. En este mismo sentido, instó a otros donantes a adquirir compromisos similares para aumentar la financiación.

«ONUSIDA está llamada a apoyar a los países para que aborden las desigualdades y eliminen las barreras a los servicios para el VIH, y aboguen por la eliminación de las políticas dañinas y las leyes discriminatorias que no hacen sino marginar a las personas y amenazar los derechos humanos. Lo que tenemos ante nosotros no es una tarea fácil. Para que ONUSIDA tenga éxito, debe contar con todos los recursos necesarios».

En su discurso, el Sr. Sands subrayó la importancia de la asociación entre ONUSIDA y el Fondo mundial: «Financiar toda la respuesta al sida con el objetivo de poner fin al sida para 2030 significa financiar plenamente a TODOS los socios. Si queremos garantizar el éxito del Fondo mundial, es de vital importancia contar con la presencia de ONUSIDA a nivel nacional, garantizar el buen diseño de las propuestas de los países para los programas del Fondo mundial, proporcionar datos claves en tiempo real y ayudar a los Gobiernos a realizar reformas políticas clave. Para capacitarnos, para financiarnos y para financiar a ONUSIDA. Por completo».

En su discurso, el Sr. Sands también dio a conocer la cantidad de trabajo que quedaba por hacer para que el mundo acabe con la pandemia de sida como amenaza para la salud pública para 2030. Asimismo, no dejó de elogiar el trabajo de los Gobiernos, los socios internacionales, las comunidades y la sociedad civil para mitigar los efectos de la COVID-19 en la respuesta al sida, pero dijo que se avecinan importantes desafíos.

«Todos hemos de reconocer los increíbles progresos realizados, especialmente en las últimas dos décadas, aun cuando no estamos donde querríamos estar. Ya estábamos lejos de la trayectoria que debíamos seguir para alcanzar los objetivos de 2030 incluso antes de la COVID-19. La COVID-19 nos ha apartado aún más, y ahora la escasez de alimentos, y tanto su subida de precio como la de la energía complicarán aún más las cosas para las comunidades pobres y marginadas en riesgo de contraer el VIH».

La Sra. Byanyima instó a hacer aún más prioritaria la 7.ª reposición del Fondo mundial, y enfatizó una vez más la importancia de la asociación y la cooperación en la respuesta al sida.

«Podemos poner fin al sida para 2030, pero solo si nos mostramos audaces en nuestras acciones e inversiones. Es mucho más caro no poner fin a la pandemia de sida que acabar con ella. La alianza de ONUSIDA con el Fondo Mundial es esencial para nuestro éxito. Para que el mundo alcance los objetivos para 2025 y vuelva a estar en camino de alcanzar el objetivo de poner fin al sida para 2030, es fundamental que la 7.ª reposición del Fondo Mundial resulte un éxito. El mundo necesita financiar plenamente el Fondo Mundial. Y financiar plenamente a ONUSIDA».

En su discurso ante la Junta Coordinadora del Programa a principios de la semana, la Sra. Byanyima advirtió de que la respuesta al VIH tenía que competir por los recursos y de que las crisis mundiales estaban haciendo que las comunidades fueran todavía más vulnerables a la pandemia.

«El próximo mes publicaremos nuestro Informe mundial sobre el sida. Y puedo adelantarles que en él veremos una respuesta mundial al sida sometida a una grave amenaza. Seguimos observando una notable resiliencia en los esfuerzos por detener la pandemia de sida, pero aún hay muchos signos preocupantes».

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ONUSIDA recibe con agrado la confirmación de John Nkengasong como líder de los esfuerzos globales de Estados Unidos para poner fin a la epidemia de sida

06 de mayo de 2022

GINEBRA, 06 de mayo de 2022—ONUSIDA da su más sincera enhorabuena a John Nkengasong tras ser confirmado por el  Senado de EE. UU. como embajador general y coordinador de las actividades gubernamentales de los Estados Unidos para combatir el VIH/sida en todo el mundo. Como nuevo  coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida, el doctor Nkengasong liderará el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida (PEPFAR).

“Es una extraordinaria noticia para el mundo entero. La elección de John Nkengasong para liderar el PEPFAR es todo un acierto”, dijo Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA. “Es uno de los expertos más destacados a nivel mundial en materia de preparación frente al VIH y epidemias, y posee experiencia profesional relevante para avanzar en el camino hacia el fin del sida en el contexto de la pandemia de COVID. Necesitamos el pensamiento audaz y el compromiso férreo que ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria profesional. Será un verdadero honor trabajar con él para apoyar el liderazgo continuado de los Estados Unidos en materia de VIH y reforzar la asociación entre el Programa Conjunto de ONUSIDA y el PEPFAR”.

Nkengasong es un virólogo especializado en VIH con más de tres décadas de experiencia en la respuesta global al VIH a sus espaldas, y su encomiable labor más reciente como director fundador de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades ha sido reconocida internacionalmente.

El PEPFAR es un asociado esencial para ONUSIDA, con una notoria trayectoria sin precedentes de labor vital a nivel mundial. Ambos trabajan mano a mano en más de 80 países para apoyar a los gobiernos y comunidades en la implementación de la Estrategia mundial contra el sida y para acelerar el fin de esta epidemia. Juntos aseguran que los esfuerzos se centren en las personas y áreas más afectadas por el VIH, incluido el apoyo a niños, niñas y mujeres, así como a poblaciones clave.

Desde su creación en 2003, el Gobierno estadounidense, con apoyo bipartidario, ha invertido más de 100 mil millones de dólares a través del PEPFAR, lo que supone el mayor compromiso de cualquier nación para hacer frente a una sola enfermedad. Las inversiones y los esfuerzos de Estados Unidos han salvado más de 21 millones de vidas, prevenido millones de infecciones por el VIH y acelerado el progreso hacia el fin de la epidemia de sida en más de 50 países.

Actualmente, el mundo se enfrenta a dos epidemias mundiales. Tal y como ha afirmado el doctor Nkengasong: “Hemos visto cómo la COVID-19 ha afectado al progreso en nuestros esfuerzos contra el VIH y ha tenido resultados devastadores, pero también hemos sido testigos de cómo las instituciones y sistemas sanitarios construidos a partir de las inversiones del PEPFAR han sido clave para la respuesta a la COVID-19”. El fin del sida es posible gracias a medidas enérgicas a nivel mundial, y las iniciativas para acelerar el fin de la epidemia fortalecerán los esfuerzos globales para hacer frente a cualquier otra pandemia.

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ONUSIDA recibe con ilusión la iniciativa del presidente Biden de nombrar a John Nkengasong nuevo coordinador mundial de los Estados Unidos para el sida

28 de septiembre de 2021

GINEBRA, 28 de septiembre de 2021: ONUSIDA acoge con gran agrado la propuesta del presidente de los Estados Unidos de América, Joe Biden, de nombrar a John Nkengasong embajador general y coordinador de las actividades gubernamentales de los Estados Unidos para combatir el VIH/sida en todo el mundo desde dentro del Departamento de Estado.

El Sr. Nkengasong, uno de los principales expertos mundiales en pandemias, es virólogo especialista en VIH con décadas de experiencia en la respuesta mundial al sida y es igualmente actual director de los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades. Se trata, sin duda, de una opción inspiradora para liderar el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés), la mayor respuesta que ha habido a lo largo de la historia por parte de cualquier nación a una única enfermedad.

«La ingente experiencia de John Nkengasong en la lucha contra el VIH, junto con el gran papel que desempeña como experto en enfermedades en la batalla que se libra contra el ébola, la COVID-19 y otros virus en África, lo convierte en la persona ideal para liderar la contribución mundial de los Estados Unidos para poner fin a la pandemia del sida», destacó Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA. «Hoy en día, las pandemias del VIH  y la COVID-19 están dándose a la vez en comunidades de todo el mundo, y la amenaza de un resurgimiento de la pandemia de sida ya es muy real. Necesitamos el pensamiento audaz y el compromiso férreo que John Nkengasong viene demostrando a lo largo de toda su trayectoria profesional».

Previamente, el Sr. Nkengasong fue director adjunto del Centro para la Salud Mundial, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados  Unidos, y, aún antes de eso,  director del laboratorio internacional, de la división para el VIH/sida y la tuberculosis en el mundo, dentro del CDC. También destacó su labor como director asociado de ciencias de laboratorio, de la división de sida/VIH y tuberculosis en el mundo, del Centro de Salud Mundial y del CDC, y brilló asimismo como copresidente del grupo de trabajo técnico de laboratorio dePEPFAR. El Sr. Nkengasong es miembro del Grupo Asesor de ONUSIDA desde 2019 y, desde 2020, es además enviado especial de la Organización Mundial de la Salud para la preparación y la respuesta a la COVID-19.

ONUSIDA, que cumple 25 años en este 2021, tiene una sólida alianza ya de mucho tiempo con PEPFAR y el Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria cuyo objetivo es avanzar hacia el fin del sida como amenaza para la salud pública para 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

ONUSIDA siente un profundo agradecimiento hacia Angeli Achrekar, coordinadora mundial en funciones de los Estados Unidos para el sida y representante especial de la Diplomacia Sanitaria Mundial, y hacia todo su equipo, por su enorme experiencia, preocupación y diligencia al frente del PEPFAR durante todo un año de transición entre las administraciones y tras varias pandemias. La Sra. Achrekar continuará dirigiendo PEPFAR mientras el Senado confirma el nombramiento del Sr. Nkengasong.

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Asociarse para retomar las riendas y poner fin al sida para 2030

24 de septiembre de 2021

ONUSIDA, el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida (PEPFAR) y el Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria (Fondo Mundial) se reunieron esta semana para organizar conjuntamente un evento sobre la poderosa asociación entre las tres organizaciones, países y comunidades. El evento, celebrado en los actos paralelos a la 76.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, destacó los millones de vidas salvadas a través de la asociación, pero advirtió de que la COVID-19 ha golpeado con fuerza y corremos el riesgo de tirar por la borda los esfuerzos realizados para acabar con el sida para 2030.

«Nos encontramos en uno de los momentos más difíciles de la historia del VIH y de toda la salud mundial», señaló Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA. «Debemos actuar con urgencia. Nuestras alianzas son fuertes y flexibles, y debemos utilizar lo que hemos aprendido juntos para prevenir un resurgimiento de la pandemia de sida, acabar con las desigualdades y luchar contra la COVID-19».

La COVID-19 ha afectado muy negativamente los servicios para el VIH durante los últimos 18 meses. Peter Sands, director ejecutivo del Fondo mundial, afirmó que el número de madres que recibieron tratamiento para la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH descendió un 4,5 %, el número de personas que llegaron a los programas de prevención del VIH se redujo un 11 %, las pruebas del VIH descendieron un 22 % y la circuncisión médica masculina voluntaria para la prevención del VIH descendió un 27 %. «Estábamos ya lejos de nuestros objetivos antes de que llegara la COVID-19 y esta nos ha desmoronado aún más», afirmó. «Va a ser increíblemente difícil recuperar el rumbo del VIH hasta que logremos tener bajo control la COVID-19». 

La primera dama de Namibia, Monica Geingos, hizo hincapié en un gran número de desigualdades debidas a la COVID-19 y se unió a la Sra. Byanyima en un debate en directo desde Nueva York (Estados Unidos de América). «Tras el confinamiento, estamos observando que se han duplicado las tasas de embarazo en adolescentes, y prevemos que las nuevas infecciones por el VIH entre los niños de 15 a 24 años también aumentarán», apuntó. «En el momento en que se saca a los niños del entorno escolar, cuando se elimina la educación sexual, se ponen en riesgo los resultados educativos». Los datos de ONUSIDA reflejan que el hecho de que las niñas completen la educación secundaria reduce su riesgo de infección por el VIH incluso a la mitad en algunos países.

Felix-Antoine Tshisekedi Tshilombo, presidente de la República Democrática del Congo y presidente de la Unión Africana, se unió al evento con un potente mensaje en vídeo: «Llevamos cuatro décadas luchando contra el VIH, y nuestros éxitos y fracasos nos han enseñado que nunca podemos conquistar una pandemia sin acabar con las desigualdades, promoviendo enfoques centrados en las personas y respetando los derechos humanos».

Se resaltó insistentemente la necesidad de colaboraciones sólidas y continuadas para abordar tanto el VIH como la COVID-19. Angeli Achrekar, coordinadora mundial de los Estados Unidos para el sida, que se unió al evento en vivo en Nueva York, lanzó un potente mensaje: «Nada será posible si no existen alianzas. Nuestra unión con PEPFAR, el Fondo Mundial y ONUSIDA es absolutamente esencial porque trabajamos mano a mano con los países y las comunidades, el sector privado y las organizaciones multilaterales para que nuestros sueños se hagan realidad».

Los ponentes instaron a un fuerte liderazgo político, solidaridad mundial y asociaciones estratégicas que involucren a las personas más afectadas por el VIH. «Lo que precisamos de los Gobiernos es que sean conscientes de que sin nosotros no pueden llegar a las comunidades y alcanzar los ambiciosos objetivos», expresó Sbongile Nkosi, directora coejecutiva de la Red mundial de personas que viven con el VIH, quien se unió en directo desde Sudáfrica. «Los Gobiernos han de entender que somos los mejores aliados en la respuesta. Conocemos la lucha, conocemos las soluciones y estamos firmemente comprometidos a acabar con el sida».

El evento se celebró en un momento emblemático: 40 años después de que se informara de los primeros casos de sida, y coincidiendo con el 25.º aniversario de ONUSIDA y el 20.º aniversario del Fondo Mundial. «Hace 40 años, surgió un nuevo virus que provocó la pandemia del VIH/SIDA», recordó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud. «En aquel entonces se desarrollaron medicamentos que salvaban vidas, pero los más pobres del mundo no tenían acceso a ellos y abordar esta pésima crisis de desigualdad llevó más de una década. Los esfuerzos multisectoriales, a menudo liderados por comunidades de personas que viven con el VIH o que están afectadas por el virus, se vieron respaldados por niveles sin precedentes de asistencia internacional procedente de ONUSIDA, el Fondo mundial y el PEPFAR. Desde entonces, se han salvado millones de vidas».

Ha habido grandes éxitos en lo referente a poner el freno a las nuevas infecciones por el VIH entre los niños y reducir las muertes relacionadas con el sida, pero, pese a un descenso del 59 % en las muertes relacionadas con el sida entre los niños en el periodo de 2010 a 2020, Omar Abdi, director ejecutivo adjunto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, puso de manifiesto que se debe hacer mucho más. Solo el 54 % de los niños que viven con el VIH accedió al tratamiento antirretroviral en 2020, en comparación con el 74 % de los adultos. «Acabar con el sida infantil necesita de nuestra acción colectiva para adherir a 1,7 millones de niños que viven con el VIH en todo el mundo al tratamiento capaz de mantenerlos sanos y vivos. Precisamente por eso, estamos proponiendo un marco global para impulsar el compromiso y catalizar la acción mundial para poner fin al sida pediátrico», sostuvo.

Usha Rao-Monari, administradora asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, destacó las desigualdades que impiden que los grupos de población clave accedan a los servicios para el VIH. Dijo que los servicios para el VIH para los grupos de población clave son «desiguales o directamente inexistentes», y detalló que los grupos de población clave y sus parejas sexuales representan el 65 % de las nuevas infecciones por el VIH en todo el mundo, y el 93 % de las infecciones fuera del África subsahariana. «Nuestro trabajo sigue sin hacer», mantuvo con rotundidad. «El género y otras desigualdades interrelacionadas, así como las leyes punitivas y discriminatorias, hacen que las personas sean más vulnerables al VIH y dificultan el acceso a los servicios. Tenemos que abordar todas esas desigualdades que durante décadas han impulsado la propagación del VIH».

El evento híbrido consistió en una mezcla de discusiones en vivo desde Nueva York, mensajes de vídeo y enlaces de vídeo también en vivo para conectar con todos los rincones del mundo. La galardonada periodista Victoria Rubadiri se encargó de moderar el evento desde Nairobi, Kenia, y Regan Hofmann, director adjunto de la oficina de enlace de ONUSIDA en Washington, DC, Estados Unidos, moderó en vivo las discusiones presenciales que se llevaron a cabo en Nueva York. 

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Discurso

Centrarse en las personas está dando buenos resultados en Nigeria

05 de marzo de 2021

Nigeria ha demostrado que situar a las personas en el centro de la respuesta al sida funciona para avanzar en la prestación de servicios relacionados con el VIH. En 2018, el Estudio del Indicador y el Impacto del VIH en Nigeria identificó 10 estados con una prevalencia del VIH superior al 2 %. Nueve de ellos tenían una importante necesidad de obtener tratamiento contra el VIH sin cubrir y corrían el riesgo de quedarse atrás si no se tomaban medidas. La respuesta nacional al sida dio prioridad a estos estados para una acción concertada con la ayuda del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR) y el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria (Fondo Mundial).

En 2020, mientras muchos países experimentaron interrupciones en los servicios de VIH, el programa apoyado por el PEPFAR en Nigeria experimentó un crecimiento significativo y superó algunos objetivos.  

“Los logros de Nigeria con el PEPFAR y el Fondo Mundial en 2020 han inclinado significativamente la balanza hacia el tratamiento exhaustivo y han hecho crecer la esperanza de control de la epidemia y del fin del sida en estos estados y en todo el país”, dijo Osagie Ehanire, el Ministro de Salud de Nigeria.

La dirección del PEPFAR y los asociados en la ejecución actuaron con rapidez y aceleraron sus planes de participación comunitaria, utilizando la maquinaria existente de la red comunitaria para garantizar que no hubiera interrupciones en la prestación de servicios relacionados con el VIH.

“Gracias al PEPFAR y a sus asociados en la ejecución, Nigeria pudo garantizar no solo la continuidad de los servicios del VIH, sino que también pudo ampliar su alcance, a pesar de que el país estaba confinado debido a la COVID-19”, dijo Gambo Aliyu, Director General de la Agencia Nacional para el Control del Sida. “A mayores, un récord de 279 000 personas que viven con el VIH recibieron tratamiento durante este periodo”.

El PEPFAR, junto con sus asociados en la ejecución, elaboró un paquete de servicios centrado en las personas y basado en datos, prácticas óptimas e información de la comunidad. El paquete reconocía que no todos cabemos en el mismo saco y cubría las necesidades únicas de cada una de las distintas poblaciones atendidas.

Se consultó a las redes comunitarias existentes, incluidas las redes de grupos de población clave y los grupos sociales, para determinar la mejor manera de garantizar que los servicios que necesitan las personas estuvieran disponibles en sus hogares, en reuniones sociales o a través de grupos de apoyo, minimizando así el contacto con las instalaciones.

Los equipos comunitarios de terapia antirretrovírica (equipos CART) acudieron a zonas de difícil acceso de todo el país, así como a zonas afectadas por los confinamientos de COVID-19. En las zonas de recogida del tratamiento se ofrecieron programas como la provisión de un mínimo de tres meses de terapia antirretrovírica y los servicios de carga vírica. Esto no solo ayudó a los proveedores comunitarios a garantizar que las personas continuaran con el tratamiento, sino que se registró una cifra récord de personas que viven con el VIH que lo iniciaron. Al final de 2020, la mayoría de las personas en tratamiento formaban parte del programa de dispensación multimensual, que tuvo un gran impacto en la retención y el cumplimiento del tratamiento contra el VIH.

Las muestras de carga vírica se recogieron en las comunidades, se enviaron a los laboratorios para su análisis y los resultados se remitieron a los centros sanitarios, desde donde se notificó a las personas. Esto tuvo un impacto positivo en la cobertura de la carga viral. Las pruebas de índice se ampliaron a través de las redes comunitarias, lo que garantizó la continuidad y la seguridad, así como la mejora de las pruebas y la detección de casos.

Los resultados se observaron en toda la cascada 90-90-90 de la siguiente manera:

  • Un aumento de más de 279 000 personas en tratamiento contra el VIH en 2020, con más de 131 000 personas que, solo en el último trimestre, comenzaron a recibir atención sanitaria y continuaron con ella. Con un crecimiento intertrimestral, el PEPFAR en Nigeria tuvo un éxito notable, acelerando los esfuerzos para identificar a las personas que viven con el VIH y derivarlas a la atención sanitaria. El aumento del número de personas que reciben tratamiento contra el VIH supuso que otros siete estados avanzaran hacia el tratamiento exhaustivo desde el inicio del enfoque del programa de “aumento repentino”, en el que los esfuerzos de intervención se amplían de forma espectacular. Los grupos de población clave representaron aproximadamente el 25 % de este crecimiento total, ya que el número de personas en tratamiento en la mayoría de los grupos de población clave se triplicó. Además, estos últimos presentaron un rendimiento de las pruebas diagnósticas superior al 10%.
  • Las mejoras en el acceso a la profilaxis previa a la exposición (PPrE), especialmente entre los grupos de población clave. El número de personas que iniciaron la PPrE aumentó de casi 2000 en el tercer trimestre de 2020 a casi 23 000 en el cuarto trimestre.
  • La ampliación de la dispensación multimensual, desde un 55 % en el primer trimestre hasta un 94 % en el cuarto trimestre de 2020, fue un factor clave a la hora de mejorar que las personas continuasen en tratamiento.
  • La mejora en la detección de la carga viral (88 %) y en su supresión (93 %) en el tercer trimestre, a partir de los éxitos anteriores y manteniendo esos avances para acercarse al objetivo del tercer 90 en poco más de seis trimestres.
  • El programa de huérfanos y niños vulnerables de PEPFAR alcanzó y superó todos los objetivos fijados para ese año, entre los que se encontraban que PEPFAR Nigeria atendiera a más de un millón de huérfanos y niños vulnerables para finales de 2020. Además, el 98 % de los menores de 18 años que pertenecen a este programa tienen un estatus de VIH identificado y aproximadamente el 100 % de las personas seropositivas comenzaron el tratamiento.

Estos resultados no podrían haberse conseguido sin el apoyo de las organizaciones lideradas por la comunidad. «La Red de personas que viven con el VIH/sida en Nigeria (NEPWHAN, por sus siglas en inglés) desea agradecer al PEPFAR el constante compromiso de nuestros miembros en todo el país en la prestación de servicios relacionados con el VIH a las personas que viven con el VIH», declaró Ibrahim Abdulkadir, Coordinador Nacional de NEPWHAN. «Con ello se ha aumentado tanto la permanencia de las personas que viven con el VIH en la asistencia sanitaria como la mejora de su calidad de vida, así como la supresión viral entre aquellas que reciben terapia antirretroviral».

PEPFAR Nigeria ha diseñado su método de manera que el pueblo nigeriano pueda adoptarlo como propio. El Repositorio Nacional de Datos y la Estrategia Nacional de Alineación son elementos clave en la adopción de un enfoque a largo plazo y sostenible basado en la salud pública y en los servicios sanitarios para poner fin a la epidemia de sida en el país.  

«Estoy sumamente impresionado por los progresos que ha realizado PEPFAR Nigeria, en colaboración con el Gobierno de Nigeria, los socios y los aliados, a la hora de diagnosticar a tantas personas que viven con el VIH y proporcionarles y mantenerlas en un tratamiento que les salva la vida», manifestó Bill Paul, Coordinador Adjunto de Calidad de Programas de la Oficina del Coordinador Mundial del sida de los Estados Unidos. «Su éxito a la hora de conservar el empeño a pesar del impacto de la COVID-19 no habría sido posible sin un marco político que les apoyara, tanto en el gobierno como en la embajada de Estados Unidos».  

Basándose en estos logros, Nigeria va bien encaminada para alcanzar los objetivos 95-95-95 bastante antes de 2030.

A finales de 2020, el progreso para cumplir los objetivos de tratamiento 90-90-90 se situaba en 73-89-78. Es decir, el 73 % de las personas que viven con el VIH habían sido diagnosticadas, el 89 % de los diagnosticados estaban recibiendo tratamiento y el 78 % de estos últimos tenían la carga viral suprimida.

La nueva propuesta como estrategia mundial contra el sida insta a situar a las personas en el centro de la respuesta al VIH, a proporcionar los recursos necesarios a las comunidades y a acabar con las desigualdades. «Nigeria está preparada para ser el próximo país en el que la situación del VIH cambie, después de Sudáfrica. Tenemos todos los instrumentos para conseguirlo y felicito al PEPFAR por trabajar con el gobierno, las comunidades y los socios para demostrar al mundo que esta es la única manera de poner fin a la pandemia: trabajando con las comunidades afectadas», declaró Erasmus Morah, Director Nacional de ONUSIDA en Nigeria.

Asociados

PEPFAR

Declaración conjunta para instar a todos los países a ampliar de forma urgente el acceso nacional a un tratamiento para el VIH de calidad dirigido a los bebés y los niños que viven con el VIH

22 de diciembre de 2020

Los socios mundiales comprometidos con poner fin al sida pediátrico se han reunido para solicitar a todos los países que rápidamente amplíen el acceso a un tratamiento para el VIH que permita salvar la vida de recién nacidos y niños. Entre los socios están el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Organización Mundial de la Salud (OMS); ONUSIDA; el Plan de emergencia del Presidente de los Estados Unidos para paliar los efectos del SIDA; el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria; la Fundación Elizabeth Glaser para el sida pediátrico y la Iniciativa mundial Clinton de acceso a la salud.

Los niños que viven con el VIH siguen siendo los grandes olvidados de la respuesta mundial al sida. En el año 2019, solo el 53 % (950 000) de los 1,8 millones de niños (de entre 0 y 14 años) que viven con el VIH  en todo el mundo fueron diagnosticados y se les administró tratamiento, en comparación con el 68 % de los adultos.[1] Los 850 000 niños restantes que viven con el VIH aún no disponen de un diagnóstico ni disponen de un tratamiento para el VIH que les salve la vida. Dos terceras partes de esos niños que faltan tienen entre 5 y 14 años y no acuden de forma rutinaria a las instalaciones sanitarias. Para que estos niños puedan acceder al tratamiento y empezar a utilizarlo, las comunidades y las familias de las personas que viven con el VIH, la tuberculosis y otras enfermedades han de demostrar su compromiso y poner en marcha servicios familiares.

En 2019 se calcula que 95 000 niños fallecieron como consecuencia de enfermedades relacionadas con el sida. Esta cifra se debió, en parte, a la falta del diagnóstico temprano del VIH entre los bebés y los niños, y a la tardanza observada en lo que respecta al comienzo de los tratamientos antirretrovirales que salvan vidas Sin tratamiento, el 50 % de los bebés infectados por el VIH durante el parto morirá antes de cumplir los dos años. [1]

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) hace bien poco dio su visto bueno a la primera fórmula genérica de los comprimidos dispersables de dolutegravir 10 mg. [2] Dicha aprobación fue el resultado de una innovadora alianza entre Unitaid, la Iniciativa mundial Clinton de acceso a la salud y ViiV Healthcare, quienes, junto con los proveedores de genéricos, lograron adelantar, y por varios años, el calendario del desarrollo. Esta autorización por parte de la FDA vino seguida del anuncio el Día Mundial del Sida de un acuerdo sin precedentes negociado por Unitaid y la Iniciativa mundial Clinton de acceso a la salud, en virtud del cual se reducen los gastos del tratamiento para el VIH en torno a un 75 % en los países de bajos y medianos ingresos, donde los comprimidos dispersables de dolutegravir 10 mg se venderán en envases de 90 unidades y tendrán un precio de 4,5 dólares estadounidenses. [3] 

Por tanto, esto significa que el tratamiento antirretroviral de primera línea y recomendado por la OMS está ahora disponible en una fórmula genérica más asequible económicamente hablando y mejor para los bebés y los niños a partir de cuatro semanas de edad y más de 3 kg de peso. [4]  La rápida transición a este tratamiento, en combinación con un mejor diagnóstico del VIH para niños y otras medidas de apoyo, nos ayudará a reducir de forma urgente las 95 000 muertes infantiles evitables relacionadas con el sida.

Los antirretrovirales basados en dolutegravir funcionan muy bien en niños. Se trata de un fármaco que tiene menos posibilidades de crear resistencia y que logra más pronto la supresión de la carga viral. Además, los comprimidos dispersables, formulados especialmente para niños, mejoran sobremanera la adherencia al tratamiento debido a que se reduce la cantidad de pastillas que hay que ingerir y a que estas resultan más fáciles de administrar. Todos estos factores permiten que los niños consigan y mantengan la supresión de la carga viral, sin duda un estándar de oro para medir la efectividad de un tratamiento para el VIH. El dolutegravir es también el tratamiento habitual en el caso de los adultos. El comenzar con este tratamiento desde los primeros años de la infancia disminuye la necesidad de cambiar de tratamiento a lo largo de las diferentes etapas de la vida de una persona (infancia, adolescencia y edad adulta). El hecho de que haya pocas pautas de tratamiento y estas cambien poco simplifica la gestión de la atención sanitaria, mejora la gestión del stock y reduce el despilfarro. 

La OMS lleva recomendando el uso de antirretrovirales basados en dolutegravir para bebés y niños desde el año 2018 [4] y el pasado mes de julio de 2020 publicó recomendaciones de dosificación para bebés y menores a partir de cuatro semanas de edad y más de 3 kg de peso.

Los proveedores ya han indicado su capacidad para satisfacer las nuevas y más elevadas ambiciones mundiales. Es fundamental proporcionar previsiones precisas de la demanda con el fin de informar de los planes de producción y los plazos de sumistro. Por consiguiente, es prioritario que los programas nacionales empiecen a incluir los comprimidos dispersables de dolutegravir 10 mg en sus nuevos programas de adquisición, que revisen sus stocks y pedidos de tratamientos para niños distintos a los de dolutegravir, que compartan sus predicciones con los socios responsables de la adquisición de los tratamientos para el VIH y que efectúen sus pedidos lo antes posible.

Los socios han contraído el firme compromiso de apoyar y respaldar a los Gobiernos nacionales mientras estos elaboran planes de transición rápidos que van desde los tratamientos para el VIH ya existentes y que han demostrado ser insuficientes, hasta los tratamientos a base de dolutegravir para bebés y niños, incluyéndose aquí la defensa del compromiso político; la movilización de recursos nacionales e internacionales; las nuevas políticas y directrices; la gestión del suministro, la distribución y el stock de medicamentos; la formación de los profesionales sanitarios, y la sensibilización y el compromiso de las comunidades afectadas para garantizar que los niños que viven con el VIH y sus cuidadores soliciten el tratamiento y comprendan su pauta, con el objeto de asegurar así la rápida aceptación de estas nuevas fórmulas.

La OMS pone a disposici´´on de los programas nacionales y los socios más información respecto a las pautas y las recomendaciones. [5]º En el HIV New Product Introduction Toolkit de la Iniciativa Clinton de acceso a la salud se han dedicado recursos para ayudar a los países a lograr la transición al uso de dolutegravir pediátrico.

Citas de los socios

«Los Gobiernos nacionales, los socios que están sobre el terreno y las comunidades afectadas han de trabajar juntos para identificar y tratar a los bebés y los niños cuyas vidas pueden ser salvadas por estos nuevos medicamentos», insistió Shannon Hader, directora ejecutiva de programas de ONUSIDA. «Los nuevos medicamentos son más económicos, más eficaces y mejores para la edad pediátrica que los tratamientos que actualmente se están utilizando en niños y adolescentes. Tenemos que incluirlos ya en las clínicas para lograr salvar vidas».

«El proporcionar medicamentos antirretrovirales a las personas que viven con el VIH constituye el eje principal en torno al cual se articula todo nuestro apoyo a los programas nacionales para el VIH», señaló Peter Sands, director ejecutivo del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria. «Este nuevo y asequible tratamiento antirretroviral especialmente recomendado para los niños supone un tremendo paso adelante que mejorará y salvará las vidas de algunas de las personas más vulnerables de nuestra sociedad: los pequeños que viven con el VIH. Estamos comprometidos a apoyar a los países para que todos ellos logren una transición rápida a estos nuevos medicamentos».

«Los niños de los países de bajos y medianos ingresos a menudo tienen que esperar años para acceder a los mismos medicamentos que los adultos. Todo este tiempo no hace sino minar su calidad de vida e, incluso, provocar muertes que se podían haber evitado. Nos sentimos tremendamente orgullosos de haber trabajado con más socios en este acuerdo pionero e innovador gracias al cual los niños dispondrán de comprimidos dispersables y de gran calidad de dolutegravir en un tiempo récord», destacó Philippe Duneton, director ejecutivo de Unitaid. «Si logramos garantizar el acceso a este tratamiento, transformaremos las vidas de los niños que viven con el VIH, y los ayudaremos a permanecer en tratamiento y salvar miles de vidas».

«Por primera vez, los niños que viven con el VIH en los países de bajos y medianos ingresos tendrán acceso a los mismos medicamentos antirretrovirales de primera línea que los pequeños de países de altos ingresos», insistió Iain Barton, director ejecutivo de la Iniciativa Clinton de acceso a la ciudad. «Esta alianza debería servir como modelo para derribar las barreras que obstaculizan el desarrollo de las fórmulas pediátricas para suministrar medicaciones de primera línea de forma rápida y asequible».

«La brecha constante en lo referente al tratamiento entre los adultos y los niños nos impide hacer realidad el sueño de una generación libre de sida», recalcó Chip Lyons, presidente y director ejecutivo de la Fundación Elizabeth Glaser para el sida pediátrico. «Los niños que viven con el VIH en todo el mundo necesitan con urgencia fórmulas eficaces, adecuadas para su edad y accesibles. La aprobación de dolutegravir dispersable supone un avance trascendental, si bien puede tornarse insignificante si esta nueva fórmula no se extiende de inmediato y llega a los bebés y los niños pequeños cuyas vidas dependen de él. La Fundación Elizabeth Glaser para el sida pediátrico está plenamente comprometida con apoyar el desarrollo, la aceptación y el suministro de nuevos y eficaces medicamentos antirretrovirales pediátricos en colaboración con los líderes mundiales, regionales y locales».

«La persistente brecha de tratamiento entre madres y niños es inaceptable, y más ahora que disponemos de grandes avances científicos que están a nuestro alcance para cambiar la trayectoria», destacó Chewe Luo, director asociado y ejecutivo en materia de VIH del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. «El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia se alegra infinitamente de los compromisos mundiales adquiridos y el progreso logrado en lo referente a mejores diagnósticos y pautas de tratamientos pediátricos para conseguir grandes resultados».

«Este hallazgo tiene el potencial de cambiar del todo, y a mejor, las reglas del juego para los niños que viven con el VIH», subrayó Meg Doherty, directora de los programas mundiales sobre VIH, hepatitis y enfermedades de transmisión sexual de la OMS. «Tenemos la obligación de hacer todo lo que esté en nuestras manos para ayudar a los países a conseguir este nuevo dolutegravir pediátrico de 10 mg para todos los niños que lo necesiten».


[1] ONUSIDA. Start Free Stay Free AIDS Free - 2020 report. 07 de julio de 2020. https://www.unaids.org/en/resources/documents/2020/start-free-stay-free-aids-free-2020-progress-report

[2] https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/pepfar/214521PI.pdf

[3] Comunicado de prensa de UNITAID. Groundbreaking Agreement Reduces by 75% the Cost of HIV Treatment for Children in Low-and Middle-Income Countries. https://unitaid.org/news-blog/groundbreaking-agreement-reduces-by-75-the-cost-of-hiv-treatment-for-children-in-low-and-middle-income-countries/#en 

[4] Organización Mundial de la Salud. Updated recommendations on first-line and second-line antiretroviral regimens and post-exposure prophylaxis and recommendations on early infant diagnosis of HIV. Interim guidance. 1 de diciembre de 2018. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-CDS-HIV-18.51.

[5] Organización Mundial de la Salud. Considerations for introducing new antiretroviral drug formulations for children. Policy brief. 1 de julio de 2020. https://www.who.int/publications/i/item/9789240007888.

[6] Iniciativa Clinton de acceso a la salud. HIV new product introduction toolkit. Pediatric 10 mg dispersible, scored resources, https://www.newhivdrugs.org/.

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

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Tratamiento del VIH

ONUSIDA insta a los países a acelerar los esfuerzos y eliminar las carencias existentes en los servicios para poner fin a la epidemia de sida entre niños y adolescentes

22 de julio de 2019

Mientras que los objetivos globales de 2018 no se han alcanzado, el informe Start Free, Stay Free, AIDS Free muestra que los esfuerzos han de concentrarse en los países que están por detrás

GINEBRA/CIUDAD DE MÉXICO, 22 julio de 2019—Un nuevo informe dado a conocer hoy en la X Conferencia del IAS sobre la ciencia del sida celebrada en la Ciudad de México (México) indica que el mundo está yendo a la zaga en su compromiso para acabar con la epidemia de sida entre niños y adolescentes. El informe, titulado Start Free, Stay Free, AIDS Free, muestra un descenso significativo en el ritmo del progreso al reducir las nuevas infecciones por el VIH entre niños y lograr un mayor acceso al tratamiento para niños, adolescentes y embarazadas que viven con el VIH. Asimismo, no se han alcanzado los objetivos propuestos para 2018, aunque en algunos países sí se han conseguido importantes mejoras.  

En todo el mundo, alrededor de 160 000 niños de entre 0 y 14 años contrajeron el VIH en 2018, lo que supone un enorme progreso,                                                                                                                                                           si tenemos en cuenta las 240 000 nuevas infecciones registradas en 2010. Sin embargo, la audaz e importante cifra que se tenía como objetivo para 2018 estaba en menos de 40 000 nuevas infecciones.

De acuerdo con Gunilla Carlsson, Directora ejecutiva adjunta de ONUSIDA, «el no haber alcanzado los objetivos propuestos para 2018 en cuanto a la reducción de las nuevas infecciones por el VIH en niños y adolescentes, y el no haber logrado ampliar el acceso a tratamientos que salvan vidas nos sobrecoge, disgusta y frustra».  «Hemos de actuar rápidamente para revertir la situación y cumplir con nuestro compromiso con el objeto de poner fin a la epidemia de sida para la siguiente generación».

A día de hoy alrededor del 82 % de las mujeres embarazadas que viven con el VIH no pueden acceder a la medicación antirretrovírica. Se ha producido un enorme progreso en países de África oriental y meridional, como en Etiopía, Kenia, Uganda, la República Unida de Tanzania y Zimbabue, donde más del 90 % de las mujeres tienen acceso a la terapia antirretrovírica. El avance es aún superior en Botsuana, Malaui, Mozambique, Namibia y Zambia, donde el 95 %, o más, de las embarazas seropositivas pueden acceder al tratamiento. Todo ello se ha traducido en una reducción del 41 % en el número de nuevas infecciones por el VIH entre niños, y destacan las importantes reducciones logradas desde 2010 en Botsuana (85 %), Ruanda (83 %), Malaui (76 %), Namibia (71 %), Zimbabue (69 %) y Uganda (65 %). El progreso alcanzado por estos países nos muestra que se puede lograr mediante el liderazgo político, la adopción rápida de medidas y la suma de los esfuerzos coordinados de todos los interesados.

El informe arroja luz sobre los huecos que se han de cubrir para evitar nuevos casos de infecciones por el VIH entre la población infantil. Por ejemplo, en África oriental, en el año 2018, 10 000 de las 26 000 nuevas infecciones por el VIH entre niños se debieron a que las madres interrumpieron el tratamiento durante el embarazo y la lactancia. En África oriental, por su parte, 17 000 de las 53 000 nuevas infecciones entre niños se produjeron porque las madres contrajeron el VIH durante el embarazo o la lactancia. Así, un total de 16 000 nuevas infecciones se podrían evitado en África meridional si se hubiera administrado el tratamiento a las madres durante el embarazo y la lactancia. En África occidental y central, casi 27 000 de las 44 000 nuevas infecciones se podrían haber evitado si las madres hubieran tenido acceso a la terapia antirretrovírica.

«Estos nuevos datos nos muestran que, mientras que muchos países han logrado un importante progreso hacia la consecución de los objetivos para 2020, todavía hay otros muy rezagados», apuntó Deborah Birx, coordinadora mundial de los Estados Unidos para el sida y representante especial para la Diplomacia de la salud mundial. «Estas grandes disparidades subrayan el papel fundamental que desempeñan el compromiso político, la rápida puesta en marcha de medidas y las inversiones basadas en datos para acelerar el impacto de la respuesta al sida».

El análisis a nivel nacional de cómo el VIH se transmite de madre a hijo proporciona una información fundamental para dar forma a las respuestas nacionales.

«Poner fin al sida y lograr la cobertura sanitaria universal supone no dejar a nadie detrás. Sin embargo, hay demasiados niños y adolescentes con VIH que todavía no tienen la oportunidad de crecer sanos porque no pueden acceder al tratamiento», destacó Ren Minghui, director general adjunto de la Organización Mundial de la Salud para la cobertura sanitaria universal y las enfermedades transmisibles y no transmisibles. «Hemos de intensificar los esfuerzos y mantener nuestra promesa para con estos niños». 

Los menores que viven con el VIH también son dejados atrás en lo referente a la ampliación de la escala del tratamiento para el VIH. Ni se los diagnostica ni se los trata lo suficientemente a tiempo. Aproximadamente 940 000 niños de edades comprendidas entre los 0 y los 14 años tuvieron acceso al tratamiento en 2018, una cifra que dobla la registrada en 2010, pero que está muy por debajo de los 1,6 millones de niños con acceso al tratamiento que se tenía como objetivo para 2018.

Los niños que viven con el VIH tienen, aún hoy, menos posibilidades de acceder al tratamiento para el VIH que los adultos que viven con el virus, una disparidad que va en aumento en algunos países, sobre todo en África occidental y central. Como resultado de ello, la epidemia de sida todavía se está cobrando la vida de muchos pequeños de entre 0 y 14 años. Los niños en este grupo de edad representaban el 5 % de todas las personas que viven con el VIH en 23 países prioritarios, pero el 18 % de todas las personas que murieron por enfermedades relacionadas con el sida en 2018 en esos países. 

«Sabemos cómo evitar que los niños se infecten por el VIH y cómo prevenir la aparición del sida en los niños una vez que estos se infectan. Han de realizárseles las pruebas y ponerles en tratamiento rápidamente, pero carecemos de oportunidades para poner esta teoría en práctica», explicó Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para la infancia. «No basta con saber qué hacer. Debemos aunar esfuerzos y renovar nuestro compromiso con los niños y adolescentes que viven con el VIH con el fin de darles las mejores oportunidades para vivir y crecer.     

Para obtener resultados óptimos, los niños que contraen el VIH deben acceder al tratamiento lo más rápidamente posible. No obstante, en 2018, únicamente al 63 % de los 1,1 millones de bebés expuestos al VIH en los 23 países más afectados por la epidemia se les realizaron las pruebas a los dos meses.

«De muchas formas, nosotros como comunidad nos hemos conformado con una atención de baja calidad para los niños que viven con el VIH», resaltó Chip Lyons, presidente y director ejecutivo de la fundación Elizabeth Glaser para el sida pediátrico. «Bajo ningún concepto podemos permitir que los niños reciban siempre una atención que esté por debajo del estándar básico que pedimos para los adultos. Especialmente cuando la consecuencia última de ese enfoque es que el número de niños y jóvenes que están muriendo por el VIH es desproporcionadamente e inaceptablemente altísimo».

El mencionado informe también prevé que es imposible alcanzar para 2020 el objetivo de reducir a menos de 100 000 el número anual de nuevas infecciones por el VIH entre las mujeres jóvenes y las adolescentes de 15 a 24 años de edad. En todo el mundo, las nuevas infecciones por el VIH entre las mujeres jóvenes y las adolescentes se redujeron en un 25 % entre 2010 y 2018, hasta alcanzar la cifra de 310 000. Mientras que las nuevas infecciones por el VIH entre las adolescentes y las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años se redujeron en torno a un 40 % en Botsuana, Burundi, Lesoto y Sudáfrica, el no alcanzar los objetivos mundiales supone que hoy en día cada semana todavía contraen el virus 6000 adolescentes y mujeres jóvenes.

Los factores que llevan a la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes y las chicas con respecto a las nuevas infecciones por el VIH son sociales, estructurales y conductuales, y han de abordarse para conseguir resultados sostenibles en cuanto a la prevención. La discriminación de género, la violencia de género, el acceso restringido a las oportunidades y la falta de servicios a medida son la causa de su vulnerabilidad frente al VIH. Las respuestas efectivas priorizan un enfoque que combina el acceso a los servicios dedicados al VIH y a la salud sexual y reproductiva con programas sociales, estructurales y conductuales.

«La disparidad en las tasas de supresión de la carga viral entre adolescentes con el VIH en comparación con los adultos es inaceptable y corresponde a la comunidad defender regímenes de tratamiento antirretrovírico más robustos y potentes para los adolescentes, así como apresurar los esfuerzos para evitar las nuevas infecciones en esta población tan críticamente vulnerable», insistió Fatima Tsiouris, directora adjunta de la unidad clínica y de formación y del área para la prevención de la transmisión madre a hijo del Centro internacional para el cuidado del sida y programas de tratamiento (ICAP, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Columbia.

El número de circuncisiones médicas masculinas voluntarias llevadas a cabo entre 2015 y 2018 fue de 11 millones entre todos los grupos de edad, lo que significa que al menos 13 millones de intervenciones de este tipo deberán llevarse a cabo para 2020 con el fin de alcanzar el objetivo de 25 millones de circuncisiones voluntarias en hombres y chicos entre 2015 y 2020.

ONUSIDA y el Plan de emergencia del presidente de los Estados Unidos para el alivio del sida lanzaron la iniciativa Start Free, Stay Free, AIDS Free en 2016 con el fin de integrar los logros del Plan mundial para eliminar las nuevas infecciones por VIH en niños para el año 2015 y mantener a sus madres vivas, el cual terminó en 2014. 

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

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