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Argelia lidera los esfuerzos para poner fin a la epidemia de sida en Oriente Medio y el norte de África

15 Enero 2016

Las regiones de Oriente Medio y el Norte de África están haciendo frente a una serie de crisis políticas y humanitarias que han desestabilizado a la región y han tenido un impacto en el desarrollo social y económico de los países más afectados. Sin embargo, a pesar del retroceso en algunas áreas, la salud continúa siendo una prioridad. Argelia destaca como uno de los países más avanzados de esta región en cuanto a respuestas sanitarias, particularmente en lo referente a la epidemia de sida.

Durante su visita a Argelia del 12 al 14 de enero, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, felicitó a todos los gobiernos de la región por la reciente aprobación de la Declaración de Argel, un importante mecanismo para poner fin a la epidemia del sida en Oriente Medio y el norte de África. Uno de los componentes clave de la declaración reclama el aumento de los servicios de acceso a pruebas y tratamientos del VIH en Oriente Medio y el norte de África, especialmente en lo que respecta a las poblaciones más vulnerables: principalmente los consumidores de drogas inyectables, los varones que tienen relaciones sexuales con otros hombres y los trabajadores sexuales. Actualmente, la cobertura sanitaria de las pruebas y los tratamientos del VIH es baja en la región.

En una charla ofrecida al Instituto de Diplomacia y Relaciones Internacionales, el Sr. Sidibé afirmó “Si en los próximos cinco años el 90% de las personas que viven con el VIH conocen su estado serológico, no me cabe duda de que la región será capaz de conseguir que el 90% de las personas que tenga conocimiento de su estado serológico positivo tenga acceso al tratamiento para el año 2020”. Durante su discurso de apertura, el Sr. Sidibé reconoció también el importante papel que ha desempeñado Argelia en acelerar la respuesta al sida en el país y su abogacía por la Declaración de Argel en la región.

Recientemente, Argelia ha introducido el acceso a las pruebas del VIH en todos sus centros de atención médica y ha aprobado una ley que tipifica como delito todas las formas de violencia contra las mujeres. Además, el país ha incrementado significativamente la cobertura de terapia antirretrovírica, un incremento que ha sido costeado casi en su totalidad con fondos nacionales.

Durante su visita, el Sr. Sidibé visitó el Instituto Pasteur en Argelia y el Laboratorio Nacional para el control de productos farmacéuticos, que forman parte del Centro Argel de excelencia en investigación de la salud y el sida.

“El Instituto Pasteur es un centro que tiene potencial para la investigación, diagnóstico, formación y producción de medicamentos en el continente”, explicó el Sr. Sidibé. También añadió que es el momento de que África produzca sus propios medicamentos y desarrolle su infraestructura tecnológica y científica.

El Sr. Sidibé aprovechó su visita para mantener una reunión con el Ministro de Sanidad, Abdelmalek Boudiaf, en la que se habló de la firme y productiva alianza entre el Gobierno de Argelia y ONUSIDA. El Sr. Sidibé felicitó a Argelia por su enfoque sanitario centrado en las personas y su compromiso para poner fin a la epidemia del sida. “El acceso universal a los servicios sanitarios está reflejado en la constitución argelina”, dijo el Sr. Boudiaf.

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Concienciación sobre el VIH entre los jóvenes de los pueblos indígenas de Panamá

21 Diciembre 2015

Israel es el líder de la comunidad indígena de Veracruz, en la ciudad de Panamá. Se le diagnosticó el VIH hace 7 años, cuando tenía 24. En ese momento, Israel no sabía nada sobre el VIH. "Pensé que moriría poco después y que no vería crecer a mis hijos", afirmó.

Israel buscó ayuda y empezó a participar en las organizaciones civiles locales que luchan para mejorar la salud sexual y reproductiva de los jóvenes y para fomentar los derechos humanos de las poblaciones clave. Se convirtió en un miembro activo de Génesis+ Panamá, llevando la voz de los pueblos indígenas a la organización.

"La juventud indígena sigue encontrando importantes obstáculos para acceder a una educación y a servicios integrales en materia sexual en nuestro idioma y adaptados a nuestras prácticas y modelo de bienestar", declaró Israel. "Es una oportunidad perdida, puesto que nuestras comunidades pueden contribuir a la respuesta al VIH y al desarrollo de nuestra sociedad".

Entre las poblaciones indígenas el VIH es un problema de salud pública reciente, como muestran los datos de que los pueblos indígenas son especialmente vulnerables al VIH. El gobierno indica que los pueblos indígenas tienen escasos conocimientos sobre el modo de transmisión del VIH, presentan actitudes negativas hacia las personas que viven con el VIH y bajas tasas de realización de las pruebas del VIH. En un informe sobre los derechos de los pueblos indígenas, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe descubrió que una mayor cantidad de chicas indígenas comienzan su actividad sexual antes de los 15 años en comparación con sus homólogas no indígenas. La tasa de embarazos adolescentes es de más del doble entre las chicas indígenas. Otro asunto preocupante es que la violencia contra las mujeres, que tiene vínculos con la infección por el VIH, es prevalente entre las poblaciones indígenas en Panamá.

Israel trabaja duro para cambiar la situación de su comunidad. Organiza reuniones con los jóvenes y los adolescentes indígenas, tanto en las casas como en la playa, para hablar sobre salud y otros temas importantes. "Quiero dar a mis hijos y a otros jóvenes acceso a la información y a las herramientas de prevención del VIH", dijo.

Israel también coordina un equipo de fútbol de jóvenes mujeres indígenas. Cada fin de semana el equipo participa en ligas locales. Antes de empezar los partidos, Israel y el resto de entrenadores imparten formación relacionada con la prevención del VIH a los jugadores. Israel declaró: "Hay muchos jóvenes en riesgo en mi comunidad y siento que al aprovechar el poder del fútbol creamos oportunidades para mejorar su bienestar y reforzar el capital social".

Israel también dedica su tiempo a concienciar sobre el respeto y la solidaridad hacia las poblaciones clave y las personas que viven con el VIH. "En las comunidades indígenas aun persisten mitos en torno al VIH", afirmó. "El miedo a ser excluido o rechazado impide que las personas se realicen las pruebas del VIH o acudan a los centros sanitarios".

Reflexionando sobre lo que ha aprendido desde su diagnóstico, Israel dijo: "El VIH no me ha limitado. Me ha abierto los ojos a la justicia social y me ha motivado para convertirme en la persona que soy hoy".

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Japón acoge una importante conferencia sobre la financiación de la respuesta al sida, la tuberculosis y la malaria

17 Diciembre 2015

Japón acogió la 5ª Reunión preparatoria de reabastecimiento del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (Fondo Mundial) el 16 y 17 de diciembre, que sentó las bases para una conferencia a mediados de 2016 en la que los donantes finalizarán el siguiente ciclo de financiación de tres años del Fondo Mundial.

Los participantes fueron el ministro de Asuntos Exteriores, Fumio Kishida, los ministros de Sanidad de varios países, Margaret Chan, la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Bill Gates, copresidente de la Bill & Melinda Gates Foundation, y Luiz Loures, director ejecutivo adjunto de ONUSIDA.

"Tenemos una oportunidad sin precedentes en los próximos cinco años para detener la epidemia de sida", declaró el Sr. Loures. "Si ampliamos los servicios de atención, tratamiento y prevención y creamos un entorno en el que la gente tenga pleno acceso a ellos estaremos en el vía de poner fin a la epidemia de sida para 2030".

En las vísperas de la reunión, Japón también organizó una conferencia sobre la cobertura sanitaria universal a fin de evaluar los sistemas económicos y de financiación que necesitan los países para fomentar el acceso a una atención sanitaria y unos medicamentos asequibles. La cobertura sanitaria universal es fundamental para poner fin a la epidemia de VIH, tuberculosis y malaria, que está impulsada por la pobreza, el estigma y la discriminación.

Japón ha sido uno de los principales inversores en la respuesta al sida, prestando apoyo a los programas centrados en poblaciones clave en toda Asia e invirtiendo en proyectos como el Kenya HIV Situation Room, que utiliza tecnología de vanguardia para proporcionar datos de alta calidad sobre la epidemia del país.

Durante su estancia en Japón, el Sr. Loures también visitó PLACE Tokyo, que proporciona servicios basados en la comunidad relacionados con el VIH y la salud sexual, incluidos servicios de asesoramiento para las personas que viven con el VIH.

"El papel de las comunidades sigue siendo tan fundamental como siempre para abordar las realidades, necesidades y problemas de las personas que viven con el VIH en Japón", declaró el Sr. Loures. "Felicito a PLACE Tokyo por el trabajo que están haciendo para apoyar a las personas que viven con el VIH, sus socios y familiares".

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El director ejecutivo adjunto de ONUSIDA destaca la necesidad de un mayor compromiso de las comunidades para poner fin a la tuberculosis y el VIH

04 Diciembre 2015

Luiz Loures, director ejecutivo adjunto de ONUSIDA, se unió a un grupo de expertos de alto nivel en la sesión plenaria de apertura de la 46ª Conferencia Mundial de la Unión sobre Salud Pulmonar para debatir los problemas mundiales que cabe enfrentar para acabar con las epidemias vinculadas de VIH y tuberculosis, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La conferencia de cinco días se celebró en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) del 2 al 6 de diciembre de 2015. Sudáfrica tiene la tasa más alta de tuberculosis relacionada con el VIH del mundo, de modo que el 60 % de las personas que viven con tuberculosis también viven con el VIH.

El Sr. Loures subrayó la necesidad de comprometerse y apoyar a las personas y las comunidades más afectadas por la tuberculosis y el VIH. "Un enfoque basado en los derechos y centrado en las personas es esencial para abordar el VIH y la tuberculosis", declaró el Sr. Loures. "El poder del cambio solo llega si se apoya en las propias personas, mediante el empoderamiento, la participación y la inclusión".

Constance Manwa, superviviente de tuberculosis resistente a la politerapia, activista comunitaria y madre que vive con el VIH afirmó: "La implicación de la comunidad ayuda mucho. Yo era una paciente, pero también daba conferencias a otros pacientes de la comunidad. Es importante divulgar el mensaje de que hay que hacerse las pruebas en una fase temprana. La gente escucha más a una persona que ha tenido la misma experiencia".

Las comunidades ayudan a adaptar los servicios de prevención y tratamiento para cubrir las necesidades de las personas que viven con la tuberculosis y que puedan llegar a las personas que se quedan atrás. También pueden prestar ayuda para que las personas que viven con el VIH y la tuberculosis se sigan cuidando y continúen el tratamiento.

Se han hecho progresos. Desde 1990 las muertes por tuberculosis se han reducido en casi un 50 %. Sin embargo, la tuberculosis sigue siendo la principal causa de muerte en Sudáfrica y una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. En 2014 más de un millón de personas murió de tuberculosis en el planeta.

“Debemos dejar de hablar de problemas y empezar a hablar de soluciones", dijo Mark Dybul, director ejecutivo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. "Necesitamos fármacos, necesitamos diagnósticos, indudablemente podemos eliminar la tuberculosis".

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Los hombres, los niños y el sida: reencauzar el debate

09 Diciembre 2015

Si queremos que la estrategia Acción acelerada tenga éxito en la erradicación de la epidemia del sida, hay que incluir con decisión en la agenda mundial los derechos, las responsabilidades y los papeles a desempeñar por los hombres en la respuesta al sida.

Desde hace tiempo somos conscientes de que la estrategia Acción acelerada no tendrá éxito si no se actúa en materia de igualdad de género y derechos humanos. La situación de vulnerabilidad en la que viven gran cantidad de niñas y mujeres jóvenes ha recibido mucha atención por parte de diversos programas y ha sido objeto de debate muchas veces; no obstante, también hay que reconocer que hay normas perjudiciales que llevan a que la epidemia afecte a los hombres por igual. Los sistemas sanitarios no son capaces de dar respuesta a las necesidades de los hombres, lo que afecta negativamente tanto a la salud de los hombres como a la de las mujeres.

“Los hombres desempeñan un papel esencial. Al involucrar a los hombres en el cuidado de su propia salud y en el cambio de aquellas normas de género que sean perjudiciales, conseguiremos una mejoría en la salud de los hombres y en la de las mujeres. Este elemento es fundamental en la estrategia Acción acelerada de ONUSIDA para la erradicación de la epidemia del sida”, según declaró Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.

Es de vital importancia concienciar a los hombres de la importancia que tienen la prevención, el tratamiento, la atención y los servicios sanitarios relativos al VIH. Los hombres y los adolescentes representan alrededor de un 49% de los 34,3 millones de adultos en el mundo que viven con el VIH y un 52% de todas las nuevas infecciones por el VIH. De los 1,2 millones de personas que murieron por enfermedades relacionadas con el sida en 2014, alrededor de un 60% eran hombres.

Según los datos de ONUSIDA, se carece de servicios sanitarios suficientes para tratar a todos los hombres que presentan un alto riesgo de infección por el VIH. La diversidad entre los hombres en términos de edad, de comportamientos de riesgo y de orientación sexual debería tenerse en cuanta a la hora de planificar los programas.

Las mujeres menores de 25 años a menudo se encuentran en una situación de vulnerabilidad frente a las infecciones por el VIH. La desigualdad de género y las estructuras sociales muchas veces impiden que puedan acceder a información y servicios relacionados con el VIH que las podrían proteger. Por otra parte, los hombres se ven afectados por el VIH a edades más tardías que las mujeres, por eso están más capacitados para acceder a servicios sanitarios, pero por muchas razones deciden no hacerlo.

El acceso de los hombres a los servicios sanitarios relacionados con el VIH es importante para su propia salud y, al mismo tiempo, es una manera importante de reducir el riesgo infección por el VIH entre las mujeres. Hacer que los hombres participen de los servicios sanitarios con el fin de cuidar su propia salud puede, a su vez, ser el punto de partida de programas que puedan transformar las normas de género que sean perjudiciales. ONUSIDA hace un llamamiento para seguir investigando cómo las normas de género perjudiciales y los conceptos que se tienen de la masculinidad pueden llevar a los hombres a ponerse en situaciones de vulnerabilidad. Por ejemplo, los estereotipos de “fuerza” masculina e invencibilidad pueden conducir a que los hombres no usen preservativos y eviten solicitar servicios de salud, como, por ejemplo, las pruebas del VIH. Un estudio ha demostrado que, en 12 países con unos niveles de ingresos bajos y medios, es poco probable que lo hombres se sometan a pruebas del VIH, dada sus posturas menos igualitaria en cuestiones de género. Además, los estudios nos informan de que los hombres no suelen ni buscar ni someterse de forma continuada a un tratamiento antirretrovírico.

ONUSIDA afirma que son los propios profesionales de la salud quienes muchas veces presuponen que los hombres no necesitan o no están dispuestos a usar los servicios relacionados con el VIH. Es necesario hacer desaparecer esos prejuicios, mediante el desarrollo de políticas amplías y programas que promuevan el acceso de los hombres a otros programas, y que satisfagan también sus necesidades concretas. Esto implica que es preciso cambiar la idea que se tiene de los hombres en la respuesta al sida, ya que a menudo se hace referencia a ellos como los "transmisores" o los "vectores", estereotipos que les culpan de la infección, les estigmatizan y les aíslan aún más del acceso a los servicios. A nivel mundial, existe una iniciativa para que se produzcan cambios en los debates sobre el VIH e igualdad de género —debería tenerse más en cuenta a los hombres y habría que animarlos a participar activamente en todos los aspectos de la respuesta al sida y a fomentar la igualdad de género—. La salud sexual y reproductiva no es solo responsabilidad de las mujeres. Los servicios de la salud sexual y reproductiva integrados y bien centrados deben estar al alcance de los hombres y adolescentes. Pese a que todavía queda mucho por investigar, ya existe un conjunto de datos que establece las bases para el desarrollo y la aplicación de unas políticas y programas más amplios.

Los días 10 y 11 de diciembre en Ginebra se celebrará una reunión mundial de alto nivel sobre los hombres, los adolescentes y el sida para demostrar la seriedad de este asunto y la necesidad de señalar el camino a seguir. ONUSIDA, la organización Sonke Gender Justice y la Federación Internacional de Planificación Familiar organizan la reunión. En términos generales, sus objetivos principales son obtener un consenso sobre qué lugar han ocupado hasta ahora los hombres y los adolescentes en la respuesta al VIH, y qué papel desempeñan en la iniciativa de poner fin la epidemia del sida.

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La respuesta al sida en Fiji aporta enseñanzas para un programa más amplio de desarrollo sostenible

07 Diciembre 2015

La epidemia del sida en Fiji se encuentra en un nivel bajo: se estima que en 2014 eran menos de 1000 las personas que vivían con el VIH. El éxito obtenido en la respuesta al sida en el país estriba en la suma del compromiso de los líderes, la acción integrada multisectorial, los enfoques empíricos basados en los derechos y las asociaciones centradas en las personas. La estrategia fiyiana brinda lecciones muy útiles a la hora de asegurar un mayor progreso en las cuestiones y objetivos relativos a un desarrollo sostenible más amplio.

“Durante su visita a Fiji, desde el 30 de noviembre al 3 de diciembre, Jan Beagle, directora ejecutiva adjunta de ONUSIDA afirmó que “La respuesta al sida en Fiji tiene mucho que celebrar ―y mucho que compartir―. Pocos dudan de que los resultados más efectivos solo se pueden conseguir a través de la asociación entre sectores y a través de un fuerte liderazgo en el que la comunidad sirva de piedra angular. Puede que la respuesta al sida deje una gran huella si sacamos al VIH de su aislamiento”.

El trabajo conjunto de los gobiernos, las comunidades, los sectores sanitario y educativo y todo el sistema de las Naciones Unidas ha redundado en acción, estrategias de tratamiento y prevención focalizada. Fiji ha implementado una serie de políticas fundamentales y reformas legales para responder a la evidencia de riesgo potencial en las poblaciones clave, entre estas mejoras se incluye la despenalización de las relaciones sexuales entre hombres, la supresión de las restricciones de viaje impuestas a las personas que viven con el sida y la derogación de las leyes que criminalizan la transmisión y/o la exposición al VIH.

Los líderes del país han abogado constantemente por la agenda para el VIH que incluye una serie de actividades sostenidas para fomentar la sensibilización en las escuelas, las comunidades religiosas y en el sector privado.

En una reunión mantenida con la Sra. Beagle, el presidente de Fiji, Jioji Konrote, expresó su compromiso personal de continuar con la acción sobre el sida. El ministro de Salud y Servicios Médicos, Jone Usamate, confirmó el compromiso del país para implementar el programa de Acción acelerada de ONUSIDA, aumentar la acción y anticipar las inversiones para el VIH en los próximos cinco años con el objetivo de poner fin a las nuevas infecciones entre los niños en menos de dos años.

“Necesitamos continuar el sólido trabajo llevado a cabo en Fiji y hacer uso de la experiencia y de las oportunidades para intensificar los esfuerzos sobre el cambio climático, las enfermedades no transmisibles y la violencia de género” dijo, subrayando la importancia de la vinculación del Plan Nacional para el sida de Fiji y la estrategia de ONUSIDA para poner fin a la epidemia del VIH para el 2030.

Los socios de la respuesta fiyiana al sida están de acuerdo en que para asegurar el progreso permanente del país y de toda la región del Pacífico será necesario un mayor apoyo.

“No nos podemos permitir ningún tipo de complacencia respecto al VIH, tenemos que continuar con la agenda porque somos conscientes de que el progreso en este campo también significa alcanzar mayores beneficios en la salud, el desarrollo y en los asuntos de género y derechos”, dijo el portavoz del Parlamento, Jiko Fatafehi Luveni, un destacado defensor de los asuntos relacionados con el VIH y las mujeres.

El recién elegido secretario del consejo fiyiano de Iglesias, Simione Tugi, subrayó el importante papel que desempeñan las comunidades y las organizaciones religiosas a la hora de llegar a las personas que más lo necesitan.

“Las redes establecidas, particularmente aquellas dentro de la comunidad religiosa, nos sirven para llegar a las personas, incluso en aquellas zonas apartadas” fueron las palabras del Sr. Tugi, “Continuaremos llevando a cabo nuestro trabajo en este terreno a través de estas estructuras para que nadie se quede atrás en el camino”.

La implicación activa de las personas que viven con o están afectadas por el VIH ha sido puesta de manifiesto por todos los socios como uno de los principales factores del progreso en la respuesta al sida.

Jokapeci Tuberi Cati, de la FJN+ (Red fiyiana de personas que viven con el VIH) dijo: “Hemos hecho que nuestra voz sea escuchada y hemos sido escuchados, pero necesitamos una atención constante, compromiso y recursos asignados al VIH. También necesitamos seguir respondiendo al estigma y la discriminación por una Fiji más igualitaria y por una sociedad más segura para todos”.

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De cómo Ciudad Quezón, en Filipinas, está dando un giro radical a la epidemia del sida

03 Diciembre 2015

Un joven ataviado con una camiseta roja a rayas y unos vaqueros descoloridos entra en un popular bar del dentro de Ciudad Quezón, Filipinas. Empieza a hablar con el dueño; unos jóvenes no tardan en unirse a la conversación. Son las diez de la noche y el grupo se confundía de forma continua con los otros clientes del bar. No obstante, los jóvenes no están allí para relajarse. Todos ellos son educadores y trabajadores sanitarios contratados por el departamento de sanidad de Ciudad Quezón.

“Sencillamente te acostumbras”, dice Mai. “La noche para nosotros es como el día para otros. El trabajo es el trabajo”.

Afuera, una farola arroja su resplandor naranja sobre una ambulancia que vibra con suavidad, mientras, aparcada, espera clientes discretamente. El grupo de hombres ha acudido al bar para asesorar sobre el VIH y realizar pruebas entre los clientes y el personal, que son mayoritariamente homosexuales y hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres. En esta calurosa noche han realizado pruebas a unas 50 personas.

Con sus casi tres millones de habitantes, Ciudad Quezón es el núcleo urbano más poblado de las Filipinas. Esta urbe tiene como principal prioridad acabar con la creciente epidemia de sida.

“Ciudad Quezón no cesará de esforzarse para continuar y mantener su programa de cero nuevas infecciones por VIH, cero discriminaciones y cero muertes relacionadas con el sida. Seguimos comprometidos a proporcionar intervenciones preventivas, tratamiento, cuidado y asesoramiento para garantizar que nuestro pueblo tiene una mejor calidad de vida”, dijo el alcalde, Herbert Bautista.

ONUSIDA ha animado a las ciudades a acelerar su respuesta al sida a través de la concentración de inversiones y la consecución de objetivos esenciales en la prevención y el tratamiento del VIH. En Filipinas, Ciudad Quezón está liderando el plan de aplicación de Acción acelerada de ONUSIDA en zonas urbanas.

El pasado 4 de diciembre, Ciudad Quezón albergó una reunión con representantes de ciudades de la Gran Manila para debatir sobre cómo poner fin a la epidemia de sida para el año 2030. Los participantes se sumaron a la estrategia Acción acelerada.

ONUSIDA calcula que, en 2014, se produjeron 6.400 nuevos casos de infección por el VIH a nivel nacional y que había 36.000 personas viviendo con el VIH en el país. La prevalencia del VIH entre hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres fue de un 3,3% en 2013, en comparación con el 1,68% de 2011. Entre la población con edades comprendidas entre 15 y 49 años, la prevalencia del VIH se estimaba en menos de un 0,1 % en 2014.

Ciudad Quezón: pionera en la respuesta al VIH del país

En Filipinas, una red de instalaciones satisface las necesidades sanitarias de los trabajadores sexuales desde el año 1990. No obstante, en 2012, Ciudad Quezón fue la primera ciudad del país en abrir una clínica que suministre servicios sanitarios a personas transgénero y a hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres.

Klinika Bernardo, conocida popularmente como la Clínica Atardecer, está ubicada en una autovía muy transitada. Abre de tres de la tarda a once de la noche y admite un número máximo de pacientes al día.

“Proveemos servicios a hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, procedentes de todo el país”, según dijo Leonel John Ruiz, médico jefe en Klinika Bernardo. “Sólo un 40% de nuestros pacientes son de Ciudad Quezón”.

Desde el principio, el volumen de pacientes de la Clínica Atardecer ha sido elevado. Durante sus dos primeros meses abierta, se han realizado 250 pruebas del VIH, se han proporcionados servicios de asesoramiento con anterioridad y posterioridad a las pruebas y a 18 les ha sido diagnosticado HIV positivo. Para finales de 2014, la clínica ha llevado a cabo más de 2,500 pruebas, de las que poco más de 200 fueron HIV positivo. La primera Clínica Atardecer tuvo tanto éxito que la ciudad inauguró una segunda clínica a principios de este año.

La Clínica Atardecer: un lugar seguro para personas transgénero y hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres

Pese a que en Filipinas la ley ampare las relaciones sexuales entre personas del mismo género, hay mucha gente que no ve con buenos ojos dichas relaciones y, al mismo tiempo, un alto grado de estigmatización y discriminación hacia los homosexuales y otros hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres. El miedo a la exclusión y el aislamiento social hace que muchos hombres que practican sexo con hombres no accedan a los servicios de salud convencionales. Según estudios llevados a cabo por funcionarios sanitarios de la ciudad, dos tercios de los hombres que practican sexo con hombres en Ciudad Quezón jamás se han realizado las pruebas del VIH.

Klinika Bernardo, con sus filas de macetas y una decoración en un tono verde brillante, presenta una atmósfera muy animada. La clínica cuenta con 10 empleados y 4 educadores, entre quienes se incluyen hombres que practican sexo con hombres y una mujer transgénero. Los pacientes pueden elegir el educador que mejor se adapte a sus necesidades. En lugar de registrar y llamar a cada paciente por su nombre, se les asigna un número para poder mantener su anonimato.

Los empleados son expertos en tranquilizar a los pacientes más nerviosos.

“Es la primera vez que me hago una prueba del VIH. No sé qué esperar”, dijo un joven que rellenaba un formulario de inscripción. “Traté de leer algo sobre el VIH para informarme con antelación, pero me llevó un tiempo reunir el valor para venir aquí. Mi compañero también ha venido, después que oyéramos hablar del tema a un amigo. Nos hacemos las pruebas juntos”.

Los jóvenes comentaron que el personal fue comprensivo con ellos y que se lo veía experimentado a la hora de ayudarles a disipar sus miedos.

Las personas que son diagnosticadas VIH positivo reciben asesoramiento sobre medicamentos antirretrovíricos y son acompañadas por el personal durante sus primeros meses de tratamiento del VIH, que es gratuito en Filipinas.

El programa del VIH de Ciudad Quezón se convierte en un modelo a seguir para otras ciudades

Ciudad Quenzón tiene puestas en marchas las clínicas Atardecer y ha incrementado considerablemente sus inversiones en programas del VIH en los últimos años. Y los esfuerzos de la ciudad para que la gente se haga más pruebas del VIH están dando sus frutos. El número de homosexuales y otros hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres que se realizan pruebas del VIH se ha cuadruplicado entre 2011 y 2014.

“En estos tres años que llevamos en funcionamiento, el panorama ha cambiado, sin duda alguna”, afirma el Sr. Ruiz. “Antes, nos costaba convencer a las personas para que se hiciesen pruebas. Ahora, la mayoría de nuestros pacientes vienen por cuenta propia. La gente busca información personalmente y de forma activa”.

En 2014, Ciudad Quezón recibió el prestigioso premio Galing Pook por la extraordinaria labor gestora llevada a cabo en la ciudad, con la apertura de clínica de VIH pioneras en todo el país. Los ayuntamientos de otras ciudades están comenzando a adaptarse al modelo de Ciudad Quezón y, por tanto, inaugurando sus propias clínicas.

El personal de la Clínica Atardecer, pese a estar orgullosos de todo lo conseguido, tienen el deseo de poder cerrar la clínica, aunque sea por un día.

“Rezo antes de ir a dormir”, dice Adel, la única educadora mujer de Klinika Bernardo. “Rezo para que llegue el día en que nadie más necesite nuestros servicios. Es para lo que estoy trabajando”.

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ONUSIDA nombra al ex presidente de Fiji embajador de buena voluntad regional en el Día Mundial del sida 2015

01 Diciembre 2015

Fiji ha mostrado un liderazgo y un compromiso importantes en la respuesta al VIH. Durante la celebración del Día Mundial del sida 2015, ONUSIDA nombró el ex presidente del país, Ratu Epeli Nailatikau, embajador de buena voluntad regional para el Pacífico. El nombramiento fue realizado por Jan Beagle, directora ejecutiva adjunta de ONUSIDA, durante un acto del Día Mundial del sida en Suva, al que asistieron representantes del gobierno, de la sociedad civil y de organizaciones internacionales.

“Fiji tiene valiosas lecciones que compartir en ámbitos tales como el liderazgo, la multisectorialidad, la integración y la cooperación, que pueden ser muy beneficiosas para la región, y más allá, mientras nos esforzamos por lograr el objetivo de poner fin al sida para el año 2030”, afirmó la Sra. Beagle. “Su excelencia el Sr. Ratu Epeli Nailatikau ha defendido la causa constantemente y ha estado a la vanguardia de estos esfuerzos, apoyando la respuesta al VIH y la importante integración de las poblaciones clave en ella”.

Basándose en su experiencia y años de compromiso, el Sr. Epeli Nailatikau ayudará a movilizar el apoyo político para la estrategia Acción acelerada de ONUSIDA en toda la región, para acelerar y concentrar los esfuerzos en la inversión durante los próximos cinco años; este es un paso fundamental para lograr que la epidemia del sida deje de ser una amenaza para la salud pública para el año 2030. Como embajador de buena voluntad regional, también trabajará con ONUSIDA para ayudar a garantizar que los derechos humanos de las personas que viven con VIH y de las poblaciones clave de mayor riesgo sean respetados y protegidos. Asimismo, también desean garantizar que los adolescentes, las mujeres y las niñas que viven con VIH o que se han visto afectados por él participen activamente en la respuesta al VIH.

Salvo en Papua Nueva Guinea, la prevalencia del VIH en la región del Pacífico es baja. Sin embargo, una combinación de factores podría provocar un aumento en la epidemia del VIH en la región. Entre ellos figuran la amplia migración y la movilidad, el alto número de personas que han tenido varios compañeros sexuales, gran cantidad de casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) no tratadas, escaso conocimiento sobre el VIH y las ITS, altos niveles de sexo comercial y violencia ejercida por parejas sentimentales. El grado de estigma y discriminación que afecta a poblaciones clave de mayor riesgo de VIH también es alto.

El ex presidente Ratu Epeli Nailatikau dijo que “Para llegar a donde debemos estar, creo que ha llegado el momento de aplicar la estrategia Acción acelerada en la respuesta al sida. Como embajador de buena voluntad regional de ONUSIDA, trabajaré incansablemente para poder poner fin a la epidemia de sida no solo en Fiji, sino en todo el mundo. Pueden contar conmigo”.

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ONU-Hábitat y ONUSIDA presentan Poner fin a la epidemia de sida: la ventaja de las ciudades en la cumbre Africities

30 Noviembre 2015

Según un informe de ONU-Hábitat y ONUSIDA las ciudades deben desempeñar un papel primordial para acelerar el fin de la epidemia de sida para 2030.

Poner fin a la epidemia de sida: la ventaja de las ciudades se presentó en la cumbre de ciudades africanas, Africities, celebrada en Johannesburgo (Sudáfrica). La cumbre, que tiene lugar cada tres años, marca un tiempo crítico, ya que las ciudades entran en la nueva época de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La víspera del Día Mundial del Sida se anunció que más de 150 ciudades han firmado la Declaración de París para comprometerse a acelerar el fin de la epidemia de sida para 2030. El informe subraya que las ciudades y las zonas urbanas se ven particularmente afectadas por el VIH; se calcula que en las 200 ciudades más afectadas por la epidemia reside más de un cuarto de todas las personas que viven con el VIH en todo el mundo.

"La iniciativa Acción acelerada en las ciudades ayudará a las comunidades y los dirigentes urbanos a aprovechar esta oportunidad", afirmó Alioune Badiane, director de Programas de ONU-Hábitat. “Una respuesta acelerada al sida significa acelerar el ritmo para prevenir las infecciones por el VIH y las muertes relacionadas con el sida. Significa centrarse y trabajar con comunidades frágiles, utilizando métodos que se sabe que funcionan".

El informe destaca que los gobernantes de las ciudades tienen una oportunidad única para aprovechar el dinamismo, la innovación y la fuerza transformadora de la respuesta al sida, no solo para ampliar los servicios en materia de VIH en las ciudades, sino para abordar otros problemas urbanos, como la exclusión social, la desigualdad y la pobreza extrema.

"La iniciativa de acción acelerada en las ciudades significa acelerar las actuaciones; no se me ocurre un lugar mejor que la cumbre Africities para animar a los líderes a comprometerse para poner fin al sida para 2030", dijo Annemarie Hou, directora de Comunicaciones y Promoción Mundial de ONUSIDA. "Contamos con las ciudades para que lideren la innovación en los nuevos sistemas de prestación de servicios sanitarios a fin de llegar a personas que, de otro modo, podrían quedar olvidadas".

En casi la mitad (94) de las 200 ciudades más afectadas, el VIH se transmite principalmente mediante relaciones heterosexuales sin protección. En las 106 ciudades restantes, el comercio sexual, el sexo sin protección entre hombres y el uso de drogas inyectables son los principales impulsores de la epidemia. En la región Asia-Pacífico se estima que en torno al 25 % de las personas que viven con el VIH residen en las 31 ciudades más grandes, mientras que en Europa Occidental y Central se calcula que el 60 % de las personas que viven con el VIH residen en solo 20 ciudades.

Según el nuevo informe, los datos de 30 países que han realizado encuestas en hogares representativos a nivel nacional muestran que la prevalencia del VIH entre las personas de 15 a 49 años que viven en zonas urbanas es mayor que entre las que viven en zonas rurales en la mayoría de países.

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Continúa el legado de Robert Carr, defensor de los grupos de población en una situación social vulnerable

23 Noviembre 2015

Para dar una respuesta al sida efectiva a nivel global es necesario que se actúe en los lugares más afectados, así como que se ayude a aquellas personas que no gozan de los servicios básicos y que soportan el peso de la desigualdad social. Robert Carr, que fue trabajador social, académico, defensor y activista, dedicó su vida profesional a poner al Caribe en la senda correcta de la respuesta al sida y, de algún modo, también al mundo entero.

El 10 de Noviembre, en su visita a la oficina de la Coalición de Comunidades Vulnerables del Caribe en Kingston, Jamaica, Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, rindió homenaje a Robert Carr, fallecido en 2011 y fundador de la coalición en 2004, y se comprometió a continuar su legado. El Sr. Sidibé afirmó que para hacer que el sida deje de ser una amenaza para la salud pública será preciso realizar inversiones concretas que atajen el problema de la exclusión social y que fomenten los derechos humanos.

“Siempre guardaré un buen recuerdo de Robert Carr, porque nos ha ayudado a comprender que nunca podremos erradicar la epidemia del sida si no nos hacemos cargo de las personas excluidas” dijo Michel Sidibé.

El Sr. Carr fue copresidente tanto del Foro Mundial sobre HSV y VIH como de la Coalición Mundial sobre la Mujer y el Sida. También ejerció en varias ocasiones como director de política y campaña del Consejo Internacional de Organizaciones de Servicios asociados al Sida. A su vez, fue miembro del Grupo de Referencia de ONUSIDA sobre el VIH y los Derechos Humanos y de la delegación de organizaciones no gubernamentales para la Junta de Coordinación del Programa de ONUSIDA.

En el Caribe movilizó a los socios en torno al objetivo de hacer frente a los prejuicios profundamente arraigados que excluían y, a menudo, criminalizaban a sectores de la población, impidiéndoles acceder a los servicios de salud relacionados con el VIH.

Carolyn Gomes, presidenta de la Coalición de Comunidades Vulnerables del Caribe, declaró que la “visión de Robert está comenzando a materializarse”. También señaló varios aspectos del trabajo de la organización, entre los que se incluye la ayuda a fortalecer la Red de Trabajadores Sexuales del Caribe, la colaboración con el Foro del Caribe para la Liberación y Aceptación de Géneros y Sexualidades y el apoyo a las crecientes agrupaciones de personas transgénero.

“Tratamos de continuar el legado especial de Robert, de corte subversivo” señaló Gomes. “Habló con honradez al poder pero también con una insistencia y voluntad de corazón para que las voces fueran escuchadas”.

Durante su visita, el Sr. Sidibé rindió homenaje a los padres de Robert Carr, Peter y June Carr. Llevó consigo el libro Who cares? The economics of dignity, un libro del que Carr fue coautor y que invita a que se tenga más en cuenta a quienes prestan atención y apoyo a las personas que viven con el VIH.

El Sr. Sidibé reafirmó su compromiso con el Fondo Robert Carr para Redes de la Sociedad Civil, destinado a fortalecer la colaboración internacional y a proporcionar financiación a las redes de la sociedad civil que asisten a los sectores de población que reciben una atención inadecuada.

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